天空のエスカフローネ:ガイア
La visión de Escaflowne: Gaia
Capitulo cuatro: Reunión.
Summary: Hitomi es una chica de 17 años que tiene la capacidad de leer las cartas del Tarot.
Decide leer las cartas del tarot a un amiga Yukari y es tranportada misteriosamente hacia el Futuro. Un nuevo mundo y una misión es lo que debe hacer Hitomi en aquel tiempo.
¿qué es Gaea?¿Él legado de Atlantis?
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Quedó totalmente mareada al sentir como este hombre se hacía una reverencia a ella. Luego, el hombre se sentó en el asiento que más impresión causaba: la del trono.
Hitomi permaneció parada frente a la mesa de metal y materiales avanzado como para poder describirlo…
Miró a los señores. Hasta que uno habló con voz vieja y anciana.
— Dis le Wing Kaze? A Muje insolent — Habló un señor vestido con ropa muy elegantes. Hitomi se sintió muy sola cuando escucho cuando los demás hombres hablaban el mismo idioma algo serios entre si. De repente se asusto y se incomodo cuando vio que un señor se giraba para hablarle y preguntarle algo …en aquel desconocido idioma.
—Is lu le Wing liv in pas Terra? — Hitomi miró nerviosa a los lados y sintió todas las miradas de aquella mesa. El capitán de la Nave sonrió encontrando algo chistoso.
— Dime jovencita. ¿ No entiendes el idioma? — le preguntó. Hitomi se sonrojo ante la pregunta. Claro que no entendía aquel lenguaje extraño; pero que alguien tan importante en aquel lugar le preguntase de esa forma …se ponía muy avergonzada.
— No — negó con la cabeza. Goul Fanel sonrió y con su mano mando a llamar a alguien. Luego se dirigió a hablarle al señor que le estaba haciendo la pregunta a Hitomi para decirle algo en aquel idioma extraño. El señor asintió y le respondió al Goul Fanel.
— Joven. Esta mesa la mitad de mis caballeros hablan Faneliano. Acá — indico a una mujer gato bestia vestida de un vestido muy hermoso — esta Kalfi, ella te traducirá — Hitomi asintió algo más calmada. El anciano volvió a hacerle la pregunta pero esta vez luego de aquello se escucho una voz femenina hablar en el idioma de Hitomi.
— ¿ Tú, Diosa, vienes de la Tierra? —
— Si… Yo vivó en la tierra — luego de decir aquello. La gata habló en el otro idioma para que las personas y hombres bestias gatos se enterasen de lo que estaba hablando la chica de ojos verdes.
— Is lu Le Wing Kamikaze sab lolu Leg Atlantis? ( ¿Diosa Kamikaze , ya esta enterada del Legado de Atlantis?) — Hitomi escuchó atentamente y quedó totalmente sorprendida cuando escucho lo ultimo. ¿Legado de Atlantis?. Van no le había informado sobre aquella cosa.
— No — pronunció dudosa Hitomi. No sabía como podía reaccionar la gente.
— Mi hijo, Van, ¿ No te informo de aquello? — Goul Fanel habló algo enojado y duro ante aquella pregunta. Hitomi se tensó.
— Solo me contó sobre una guerra en la Tierra, llamada Terramar y que ustedes me han llamado del pasado — Goul Fanel soltó un suspiro algo fastidiado. ¿Es que su hijo no podía hacer algo bien?
— Nosotros. El Pueblo de Fanelia te hemos llamado de tu Tiempo ya que tu eres el mapa para llegar al planeta Gaea. El Legado de Atlantis — Hitomi abrió sus ojos sorprendida.
— Pero yo soy una simple chica, No el mapa para llegar a aquel planeta. No tengo poderes solo soy una… simple .. —
— Joven señorita — Habló un señor con los ojos pequeños y cerrados. — usted es la Diosa Kamikaze, de eso no hay duda puesto que tiene el poder del pendiente —
— Aquel que es portadora de la Llave del cielo, es la diosa Kamikaze. Ella es quien puede manejar el destino y llevar al pueblo de Fanelia hacia el Legado de la ciudad de Atlantis. El clan de los dragones lo predijeron hace cien años atrás —
— Pero.. este pendiente fue el regalo de mi abuela…— protestó Hitomi temerosa. ¿Ella ser la diosa Kamikaze? Sonaba tan ficticio e irreal. Quedo en silencio aquella sala cuando dijo aquello. Los hombres de la mesa se miraron de reojo y Goul Fanel los miro. Hubo un pequeño susurro entre ellos y luego de unos segundos de silencio, Goul Fanel empezó a Hablar.
— Tú Abuela …¿Se llamaba Yuri? (*)— Hitomi abrió sus ojos sorprendida. ¿Cómo aquel hombre, Rey de Fanelia y para ser más precisos, hombre del Futuro sabia de aquello?.
— Como sabe…—
— Responde por favor…— dijo Goul serio e impenetrable.
— Si…—
— ¿Nunca te dijo tu abuela como consiguió aquel pendiente? — dijo el Capitán de la Nave. Hitomi respondió un No, lo que Goul Fanel algo sorprendido comenzó a hablar.
— Tu abuela era de este tiempo. Ella era un oráculo de Fanelia.. — Hitomi abrió sus ojos con sorpresa. ¿Su difunta abuela era de aquel tiempo?. Ella, ¿Era del futuro?.
— Nuestro reino era regido por el oráculo divino. Donde tu abuela, era perteneciente de ellos. Todos eran inmortales y tenían la capacidad de ver el futuro y manejar el destino. Pero siempre cuando regidos también por los dioses Dragones. Yuri, era distinto de los otros oráculos puesto que ella fue elegida por el dios Escaflowne de proteger la llave del cielo.
El legado de Atlantes, el paraíso de los dragones: Gaia. — Hitomi estaba tan impactada sobre lo que estaba siendo enterada que no interrumpía en nada de aquel relato.
— Unos años más tarde, El oráculo divino predijo que una Gran guerra vendría lo que traería la destrucción de la Tierra. El reino de aquel tiempo, el de mi abuelo, pensó en el futuro bienestar de Fanelía y con el Guymelef Escaflowne, envió a la protectora de la llave hacia otro tiempo para así proteger el futuro de Fanelia. Yuri, fue enviada al pasado pero las consecuencias ocurren… — dijo Goul con los ojos cerrados, relatando la Historia.
— ¿qué ..conse.. —
— el poder de oráculo, la inmortalidad desaparecen para cuando decide retroceder en el tiempo. Yuri sabia aquello y por eso le dijo a mi abuelo, Kyoske, para cuando volviese la diosa Kamikaze les salvaría. Y Sabíamos que Tú volverías— Hitomi quedo algo extrañada. Entonces,¿ porque no era su madre?.
— Están equivocados. Mi madre es la diosa.. No yo — Goul Fanel soltó una risa de burla suave y le respondió a la chica.
— Yuri no se equivocaría en entregarle el pendiente a otro persona, sobre todo si es la diosa Kamikaze. Ella sabía quien era la portadora de la llave del cielo. — Hitomi abrió sus ojos sorprendida. Un rápido flashback(*) se le vino a su mente.
...
— Abuelita…¿Y este pendiente? — estaba tomada en brazos por su abuela. Ella rió suavemente y tomo el pendiente con su mano y se lo mostró a su nieta. Hitomi tenía cinco años de edad pero lo recordaba como si fuese ayer.
— Este pendiente es un regalo de un dios. Es la llave para llegar un lugar hermoso. — Hitomi estaba maravillada por lo que acaba de decirle su abuela. Sonaba tan mágico y mistico…Su querida abuela era tan dulce y cariñosa con ella..desde siempre
...
Hitomi sintió como lagrimas corrían por sus mejillas. El hombre que estaba en el centro de la mesa abre sus ojos algo sorprendido pero luego, comprensivo, se levanta de la silla y habla.
—esta reunión se termina — los demás compañeros se miran entre sí pidiendo alguna explicación a lo que Goul les responde.
— Creo que la joven señorita debe estar conmocionada con todo lo que ha sabido. Debe descansar su mente y procesar todo lo enterado ¿No señorita? — Hitomi se limpias delicadamente las lagrimas y asiente hacia el hombre que se había acercado a su lado.
Todo era tan confuso en su mente. Ella era la diosa kamikaze..sonaba tan extraño pero lo que todavía podía creer era que su abuela era de este tiempo…del Futuro.
….
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El olor a comida se hizo presente en la sala de descanso. La chica estimulo su olfato gatuno y se estiro como gato recién despertando de una siesta merecida. Moviendo su cola de una lado a otro. Sus ojos azules miraron su piel y vió que estaba desordenada. Con su lengua la paso rápidamente sobre ella y se limpió.
— ¡Merle! No hagas aquello en público — le dijo una voz que acababa de entrar. Merle se erizó completamente asustada. Había sido pillada. Era como una verdadero crimen…
— lo siento Abuelo.. — le dijo arrepentida. El anciano le miro serio para borrarlo con una grata sonrisa. — No volverá a ocurrir —
— Espero que asi sea — El anciano llamado lean se acerco hacia una silla y se sienta lentamente pero aquel tranquilo lugar se interrumpe cuando un joven con el carácter de los mil demonios aparece.
— ¡Esa estúpida niña! Me tiene harto…— Van mira enojado al anciano. Lean suspira rendido.
— Príncipe Van tiene que ser comprensible. Ella esta demasiado conmocionada con todo. Ella es de otro tiempo — Van mira de reojo al anciano. Merle se acerca a Van y lo abraza desde su brazo.
—Ella es una tonta malcriada que trata mal a mi Amo Van— le retribuye Merle a su abuelo. El viejo gato suspira algo agotado.
— Merle podrías dejarme a solas con el joven Van — Merle mira a Van pidiendo ayuda a lo que él solo le mira serio y saca su brazo de aquel agarre. Merle mira enojada a su abuelo y corre en cuatro patas hacia la puerta y desaparece de la sala.
— Señor…—
— Ella me saca de mis casillas. Es tan tonta, solo piensa en su vida… y no en Fanelia. Si ella es la diosa Kamikaze, que actué como tal — hablaba mientras caminaba hacia la ventana que daba hacia el espacio. Las estrellas, las supernovas eran tan hermosas… de colores rojos, fuscias y amarillos que harían a un pintor, estar en el paraíso de colores.
El anciano rió ante aquello, lo que trajo que Van girase y lo observase con el ceño fruncido.
— Joven Van. Ella es la diosa kamikaze, si lo es, pero si piensa detenidamente, es una simple mujer, la portadora de la llave del cielo, y que acaba de llegar a su verdadero mundo. No esta acostumbrada a todo esto … y usted como anfitrión.. —
— ¿Anfitrión? Estas loco — se movió dramáticamente sacando de nuevo una risa del anciano bestia.
— Su padre, creo que le dijo que mejorara su convivencia con la señorita ¿no? — Van se tensa como una estatua y se gira hacia el anciano. Frunce el ceño y suelta un bufido.
— Si quiere que la señorita se preocupe de Fanelia. Hágala conocer la nave. No cooperara con el consejo si tiene a un anfitrión frío y descortés como usted, joven Amo. — Van se rasca el cuello y frunce más el ceño. El no quería ser criado de nadie; menos de ella, la chica que se había intentado escapar.
— Ni creas que voy a caer tan bajo por esa tonta…— Lean que pocas veces abre los ojos, lo hizo y le observo con seriedad. Van se tensa pero enojado sale de la sala.
Luego de que Van abandonase el lugar, el anciano, con una sonrisa solo puede susurrar unas palabras que solamente serían oídas por el…
Van siguió caminando por los pasillos de la gran Nave. Donde las ventanas hacia el espacio estaban siempre presente ahí. Sintió unos enormes deseos que correr en su motocicleta por los pasillos de la nave, pero aquello solo causaría problemas. Aquello solo podía hacerlo en las plataformas de Daleus…
¿Ser anfitrión? Ese gato loco tiene exceso de pulgas parece, pensó Van enojado. Lo único que quería era que aquella tonta actuara como tal, como la diosa que tanto le dicen a ella… No podía creer que ella fuese la portadora del cielo…
— ¡Aún no puedo creerlo! — gritó enojado. Una que otra persona que caminaba por el pasillo le quedo mirando asustado. Se sonrojo un poco pero la paso disimuladamente con aquellos ojos fríos y furiosos que mataban a alguien con tal solo observarle.
Siguió caminando hasta que vio a la persona que menos quería ver… la chica … quiso no tomarle en cuenta pero no pudo puesto que ella estaba con las lagrimas en su rostro y luego de mirarlo a él, exclusivamente a él, se caía al suelo desmayada.
— ¡Oye! — grito y la agarro de los hombros para sacudirla suavemente. No había rastro de que respondiera… Van miró hacia algún lado pero no había nadie. Lo único que podía hacer era buscar al médico pero estaba tan lejos, al igual que la habitación de ella…solo quedaba…
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No había aire pero aún no podía entender ella porque respiraba. El universo era el vació, donde no existe el oxigeno, era un sueño, de nuevo…
Abrió sus ojos con sorpresa a ver un majestuoso robot gigante de color beige con una piedra de color rojo en su pecho derecho. Dos gemas verdes en los hombros gigantescos y una capa roja que estaba en su espalda. No flameaba puesto que estaba en el universo; además del cuerpo que permanecía inmóvil sin preocupación… Sintió temor cuando este gigantesco robot sacó una espada de su Espalda y la empuñaba frente hacia unas naves y un robot de color Rojo y otro de color morado…Era una batalla…
Hitomi comenzó a ver como espectadora como aquellos gigantescos robots se enfrentaban sobre el espacio. Era una pelea prácticamente a merced del robot de color beige puesto que había derribado a un Guymelef de color morado… su corazón latió rápidamente al ver como la máquina de color rojo se posicionaba detrás del otro robot beige y lo atacaba por la espalda. Haciendo que esta hiciese corto circuito.. Hitomi sintió como su pecho se oprimía y no sabía el porque…
De repente abrió los ojos, despertando de aquella pesadilla. Se encontraba en una habitación totalmente oscura, estaba acostada sonbre una cama. A su lado había una luz blanca, como la de una vela. Sobre las paredes se encontraban unas ampolletas pequeñas que iluminaban un poco, en el suelo de aquella habitación desconocida. Le dolía la cabeza y aquel recuerdo de ese sueño no desaparecía.
Era el mismo robot del cual habia llegado, ahora que lo pensaba; Ese robot gigante de color Blanco…
¿Era acaso, Escaflowne?.
Giró su rostro y encontró una fotografía, aunque más que una fotografía era como un holograma de color donde mostraba una mujer de cabellos negros largos con un vestido muy lindo de color azul, en donde a su lado se encontraba dos niños. Uno de a lo mejor 13 años de edad y un niño recién de apenas 2 años, en brazos de la mujer. Ambas personas sonreían de una forma alegre y feliz. Era una escena muy linda para Hitomi… ¿Quiénes eran aquellas personas?. Quiso agarrar el objeto donde transmitía el holograma pero una mano desconocía agarro su mano y la detuvo en el acto.
— No lo toques — Hitomi miró hacia arriba y abrió sus ojos con impresión. Era Van… El chico que era tan malvado con ella. Tembló asustada y se zafó del agarre. Avergonzada le responde culpable.
— lo siento — Van camino lejos de ella. Algo frío le pregunta algo que le tenía intrigado
— ¿Porqué llorabas? — Hitomi asustada de aquella preocupación le observa sorprendida. Van desvía su mirada y observo hacia otro lado.
— Te preguntó puesto que te pille desmayada con las lagrimas cayendo de tu rostro— Hitomi agacha su mirada recordando lo que le acaba de decir el padre de Van…sobre el pasado de su abuela y la conexión con este tiempo.
— Tú padre— Van volvió a mirarle — me contó sobre mi abuela —
— Entonces…ya lo sabes. Menos mal que te enteraste. Ahora puedes encontrar Gaia — Hitomi se enoja y frunce el ceño.
— Eres un insensible — le escupió aquello. Van sonríe burlonamente y susurra un gracias. Hitomi totalmente enfurecida. Se levanta de la cama, aun con el punzante dolor de cabeza. Quiso irse pero en segundos un temblor se sintió fuertemente en la nave y un sonido de explosión se hizo escuchar desde algún lugar más debajo de donde ella se encontraban. Van se acerco a Hitomi rápidamente y la empujo hacia el suelo, y ,con su brazo le protege la cabeza. Hitomi cierra los ojos totalmente asustada, mientras que el joven mira hacia la ventana si es que podría ver algo. Luego el temblor cesó pero un fuerte olor a gas se siente afuera de la habitación y que empieza a entrar por el aire de ventilación de la pieza.
— Tenemos que salir de aquí. No aspires el gas, es toxico. Aguanta por unos minutos — Hitomi asiente levemente y exala fuertemente y comienza a aguantar la respiración. Van la agarra del brazo y se levantan de suelo. Comienzan a correr hacia la puerta donde se abre automáticamente. El humo color negro se hace presente en la visión de Van. Mira a su alrededor y comienza a correr en dirección a donde está la sala de controles.
Hitomi iba aún aguantando el aire y observó a su compañero que igual lo estaba haciendo. Corrieron lo más rápido posible. Hasta que por fin el humo negro se disipaba por los tubos de ventilación. Van, para estar más seguros, se acercó a la pared, y apretando unos desconocidos botones para Hitomi, sacó dos cascos—parecidos a los de una motocicleta— y le pasa uno a Hitomi para que se lo coloque. Ya puestos se acerca a ella y apreta un botón, ubicado a un costado del casco.
— Ahora puedes respirar — Hitomi inspira el aire y siente como sus pulmones de enfrían por el aire tan puro que sale dentro de aquel casco. Van le toma de la muñeca luego de segundos de que respirara y empieza a correr hacia donde la sala de Controles.
¿Por qué ocurría aquello? ¿Era un ataque de Zaibach?
¿Qué era lo que querían?, o mejor dicho, ¿a quien querían?...
La respuesta era una sola..
La chica de la Tierra.
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Finalizado 12 de marzo del 2011
¿ven que la historia es distinta?
Espero que les haya gustado ..
Aclaraciones
(*) : Al leer la pagina Compendium Escaflowne . me entere el nombre de la Abuela de Hitomi. Su nombre es Yuri ( muy lindo por si acaso ;D). Asi que este nombre pertenece a los respectivos creadores.. ;)
Agradezco cualquier comentario
Saludos
Atte
Camila Fanel
Publicado el 29 de Enero del 2012
Si, atrasada un montón al publicar esta historia jejejeje Ya voy por el capitulo siete ohh yeahhh xD
Y estoy muy inspirada creando planetas y momentos romanticos ..EJEM...¿Dije romanticos? NO,No... nada de eso... de aventura jejejeje ^o^
Saludos...
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Atte
CaFanel

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