La historia del sombrerero
"Why is a raven like a writing desk?" Tarrant Hightop, the Mad Hatter
Capítulo 16: Nunca olvidaré
No me pude defender. Bajé mi mirada y me cubrí con los brazos. No sentí nada. Al abrir mis ojos de nuevo, contemplé aquello que nunca hubiera deseado que sucediera.
Vi la espalda de Tarrant, situado entre la reina y yo. Los naipes rojos se abalanzaron sobre ella y la detuvieron. Por siempre esta vez. Miré hacia los costados, las caras de horror de mis amigos. No quería entender lo que había sucedido, ya que esto era muy doloroso. El sombrerero se dio vuelta y pude ver la daga clavada en su pecho: "Alice" me susurró.
El sombrerero tenía la mirada lejana y comenzó a tambalearse. Se sentó en el suelo y progresivamente se recostó mientras yo estaba con él, sosteniendo su mano. La sangre brotaba de su cuerpo.
"No te preocupes, estarás bien" le mentí mientras trataba de tranquilizarme.
"No importa, Alice. Al menos sé qué tú estarás bien."
Yo no quería aceptar ese hecho, la vida del sombrerero escaba de mis manos, frente a mí: "No, no es cierto. Tú... tú... estarás bien" Lágrimas caían de mis ojos. Mis temblorosas manos querían arreglar lo irreparable. Entonces, él me detuvo:
"Alice"
"¿Qué?"
"Te amo"
"Yo te amo también. Te... amo..." le dije acercándome más a él. Lo besé. Era lo único que quería hacer ahora. Fue un beso muy rápido, pero dejé ver mi punto. El sombrerero estaba muriendo en mis brazos.
"Alice"
"¿Qué sucede, Tarrant?"
"¿Por qué un cuervo es igual que un escritorio?"
Le sonreí con mucho dolor: "La verdad, no tengo idea"
Él sonrió, y con una voz apagada me dijo: "Bien, Alice. Lo has comprendido bien. Bien" Y entonces, la luz se fue de sus ojos. Sus ojos se apagaron poco a poco y vi su vida dejar su cuerpo. Su mano, que antes me agarraba firmemente cayó al suelo inanimada. Ya no se movía. No pude quitar mis ojos de él.
"No. No. Sombrerero, no estás muerto." me desesperé "¡No has muerto! ¡No has muerto!" sacudí el inmóvil cuerpo del sombrerero. La reina y Chess tuvieron que sujetarme para alejarme de Tarrant. Yo no quería soltarlo. Pateé, grité pero al final terminé abrazando a la albina soberana que lloraba igual que yo silenciosamente.
El clima se había entristecido. Nadie podía decir una palabra.
Lo velamos al día siguiente. Yo no tenía fuerzas para más. Una vez terminado el servicio, los demás volvieron a sus vidas pero yo no pude. Me quedé sentada en la tumba del sombrerero por horas. No podía resignarme a lo sucedido. Nunca había llorado así antes... O después. Incluso hoy recordando esta triste historia no puedo hacer que mis ojos se humedezcan.
Cuando pude volver a la realidad y dejar de llorar, tuve la necesidad desesperada de salir de allí. No podía aguantar quedarme allí. Todo me recordaba a él, pero si él no estaba allí, yo no tenía otra verdadera razón para quedarme allí. Hablé con la reina, que con toda comprensión me dio de beber la violácea sangre del Jabberwocky para poder volver a Aboveland.
Bebí ese asqueroso líquido y Underland se desvaneció frente a mis ojos, para pasar a ser el oscuro fondo de una madriguera de no más de un metro.
Lo que sucedió luego con mi vida es lo que menos me importa. Si lo preguntan, no. No me casé con Hamish. Pero sí me casé. Me casé con un hombre bueno que se preocupa por mí y me siento muy a gusto con él. Tenemos una hija de tres años. La amo mucho. Nunca la obligué a usar corsé o medias y no pienso hablarle del casamiento hasta que ella me lo pregunte.
Hoy estoy sentada en mi cuarto, pensando en él pasado. Nunca lo he olvidado y nunca lo olvidaré, por más que quiera. Créanme, lo he intentado. Aun no sé qué hacer con esta historia. Quizás se la cuente a mi hija cuando no pueda dormir. Le enseñaré que la locura es una gran virtud y que la vida no es fácil. Supongo que espero que alguien, alguna vez la lea y no me califique como loca, si no que valore al igual que yo, la historia del sombrerero.
Fin...
Gracias por haber leído, las reviews serán apreciadas
Disclaimer: Alice in Wonderland no me pertenece
Naomi ;)

3