El drama del Castillo Belli.
Disclaimer: tanto los personajes de Haunting Ground como los personajes de Total Drama no son de mi propiedad, solo los uso para crear este experimento de fic a ver si funciona (XD)
El Salto.
¡Te odio!
Los gritos de furia se vocalizaban de la garganta de una chica, los cuales podían ser oídos por todo el avión en el que varios jóvenes, aparentemente de la misma edad, viajaban como participantes del famoso programa Drama Total: Gira Mundial.
¡Te odio!
Se podía escuchar una segunda vez. Una chica morena de cabello castaño lo gritaba con rabia, decepción y tristeza. Las lágrimas corrían por sus mejillas mientras se veía a si misma sola en el pasillo oscuro. Al notar la humedad de su rostro, decide marcharse del punto en donde se encontraba, buscando desesperadamente un baño.
-No quiero que me vean así…- fue el pensamiento de la chica mientras abría la puerta del baño para entrar y encerrarse en él.
Ya dentro del baño, se miró en el pequeño espejo que este tenía frente del lavamanos, vio su rostro moreno enrojecido y marcado por las lágrimas, sus ojos de obsidiana formaban aquel torrente, se veían rojos e hinchados, su cabello castaño lucía enmarañado…
Se veía a si misma, pero no veía a la persona fuerte y decidida que siempre pensó que era, veía en cambio a una persona destrozada y agobiada por el dolor de una traición, un gran dolor agobiante causado por la persona que más quería en el mundo, el hombre que ella llamaba "su novio".
-Duncan… y Gwen…- murmuró mirándose en el espejo.
Gwen… una chica gótica que en un principio no la miraba en buena estima, pero que con el paso del tiempo, se convirtió en su amiga; sin embargo, fue ella la escogida de Duncan, fue con ella con quien se besó en el baño… y fue ella la cómplice de la traición…
Se sentía furiosa ante el pensamiento de los dos besándose, pero más la embargaba la pena, ya que Duncan jamás volverá a mirarla de la forma dulce y cariñosa con la que solía hacerlo hace un tiempo atrás, ahora se las reservaba para otra persona…
Luego de un largo tiempo dentro del baño, la morena decide salir del lugar para dirigirse a su asiento dentro de la primera clase; no obstante…
-¡Oye!- se escuchó una voz.
La morena examina de donde provenía la voz, viendo que venía del pasillo que daba a la clase económica, la cual se venía acercando con risas suaves y una silueta que se movía torpemente. Al verla, decide esconderse en la esquina del pasillo más cercana que tenía, y de ahí, decide mirar con cuidado la silueta que se formaba con la tenue luz.
Gwen apareció en el pasillo cercano al baño, al parecer venía corriendo desde la clase económica, ya que se apoyó en la pared cercana a la puerta del baño, respirando con un poco de dificultad. Detrás de ella se veía otra silueta, otra que reconocía bastante bien…
-¿No deberías volver con tu equipo, Duncan?- dijo Gwen jadeando.
-No te preocupes…- le respondió el chico-no notarán mi ausencia.
En eso, ve como de forma posesiva la abraza por la cintura, acercando a la chica gótica hacia su cuerpo.
-No creo que… deberíamos hacer esto… aquí- dijo Gwen con un toque de nerviosismo y excitación.
Duncan se inclina cerca de su rostro, pero ve que la chica que sostenía entre sus brazos desviaba su mirada.
-¿Qué pasa?
-Aún a pesar de que todos lo sepan, me siento mal por Courtney… ya que ella… y tu…
-Creo que está claro que los dos ya no tenemos ninguna relación- dijo Duncan sin dejar de mirarla- llegué a un punto en el cual no pude soportar estar con ella… y decidí alejarme.
Gwen mira de nuevo al chico, perdiéndose en sus ojos turquesa mientras tímidamente tocaba el mohicano verde de su cabeza con una mano. Vuelve a desviar la mirada a ver si no había nadie más con ellos, viendo solo la soledad y escuchando el silencio del momento que los envolvía.
-¿Mejor?
La chica asiente con una sonrisa en el rostro, para luego sorprenderse cuando el chico la toma de la mano y la lleva hasta el baño, abriendo la puerta de este con la mano que tenía libre.
-¡Oye!- reclamó Gwen con la misma sonrisa anterior.
Antes de proseguir, Duncan besa los labios azules de la chica, quien solo sonríe mientras sostenía un poco más fuerte la mano que la sostenía con cuidado, entrando junto a él al baño. Desde uno de los rincones de aquel pasillo, una impactada Courtney tenía su cabeza asomada desde la pared, sintiendo como su garganta se apretaba, haciendo que su voz quedara atrapada dentro de ella, sus dedos se hincaban sobre la pared mientras sentía como otro río de lágrimas circulaba sobre su rostro ya demacrado. La idea de imaginarlos besándose era una cosa, el verlos… lo sintió como si millones de flechas se incrustaran con violencia sobre su cuerpo.
El dolor de aquello incrementó, lo poco que quedaba de su corazón destrozado terminó hecho cenizas dentro de si misma. No podía gritar, no podía desquitarse golpeando a nada ni a nadie… sentía que si seguía quedándose allí, lo poco que le quedaba de su dignidad se iría abajo, lo cual no podía permitir.
Abandonando aquél pasillo, se dirige a la primera clase del avión, pero cuando iba a abrir la puerta de esta, un pensamiento la mantuvo con su mano apenas tocando el pomo de la puerta.
Dentro de la primera clase, se encontraban Heather, Sierra y Cody, los que ella asume que deben de estar durmiendo o paseándose por el lujoso pasillo, imaginó también a Sierra acosando al único varón del grupo, quien en ocasiones no era tratado como tal. Imaginó además a Heather, la chica traicionera y despiadada que siempre conoció, y que en los principios de la noticia que la marcó para siempre, se mantuvo a su lado, colocando una de sus manos dulcemente sobre su hombro mientras lloraba.
De alguna forma, sintió que a pesar de que podía buscar apoyo en Heather y Sierra, pensó que aquello no duraría mucho, pensó que quizás Heather buscaría aprovecharse de su debilidad para utilizarla a su antojo, pensó en los demás muchachos, quienes fueron amigos de su ex novio desde la primera temporada del programa, y eran del mismo equipo que él… sintió que dentro de aquel avión, no poseía amigos, otro dolor que se acumuló dentro de las cenizas que tenía como corazón.
-No tengo una razón para quedarme…- pensó Courtney- el millón de dólares podrían venir bien… ¿pero de que me sirven si al fin y al cabo estoy sola? No tengo amigos con quien compartir la felicidad de aquel premio…
Así es, recordando un poco más su actitud antes de entrar como concursante, recordaba como sus compañeros de clase solo se le acercaban para preguntar si había alguna tarea o trabajo pendiente para las próximas fechas, como también solo se le acercaban para que les ayudara con los deberes o estudiar… ninguno se acercó a ella con el propósito de hablarle, de saber de ella… y todo fue culpa de su misma actitud arrogante y estirada que los mantenía a raya, esa actitud que ahora Duncan debe de no soportar.
Alejando su mano del pomo, Courtney mira hacia el techo con una expresión vacía en sus ojos, opacados por la tristeza y la rabia.
-No lo soporto más… ya no puedo…
Un sentimiento desconocido se apodera de ella, un sentimiento de derrota y sumisión la embargaba. Jamás se había sentido tan minúscula, tan débil… siempre pensó que aquellos sentimientos eran para aquellos que se conformaban con las circunstancias, justamente esas personas que le ayudaron a escribir su libro de auto superación. Sin embargo, ahora sentía su moral tan desecha, que todo aquello parecía no importarle… solo quería huir, escapar de este lugar, del programa, del anfitrión Chris Mclean, de Chef, de los concursantes… pero sobretodo, huir de Duncan y de la nueva realidad que todavía no podía aceptar.
Alejándose de la puerta de la primera clase, Courtney decide dirigirse a otro lugar, a la habitación del piloto, donde suponía que Chris y Chef estarían piloteando el avión, donde suponía que guardaban los paracaídas que usaban en las ceremonias de eliminación. Ya cerca, la morena toma con delicadeza la manilla de la puerta, abriendo suavemente la puerta de la habitación, viendo como Chef y Chris ocupaban los asientos del piloto y del copiloto.
Entrando con cuidado, ve que los hombres conversaban animadamente sobre el próximo desafío que les tocaría al día siguiente, un tema que a Courtney le tenía sin cuidado.
-Espero que pueda tomar un paracaídas sin que ellos me noten…
Courtney ve unos paracaídas cerca de la pared donde estaba ella, y con sumo cuidado, toma uno de los paracaídas, y de la misma forma que entró, salió sin ser notada, cerrando la puerta silenciosamente tras de si.
Ya con el paracaídas en sus manos, pensó que si se iría del lugar, tendría que llevar sus cosas con ella, así que camina sobre sus pasos hacia la primera clase, en donde al entrar, ve que todos sus compañeros de grupo se encontraban durmiendo, incluso ve a Gwen durmiendo en uno de los asientos más alejados de la habitación.
Sin pensar en nada, se dirige a su asiento, donde tenía una mochila con sus pertenencias, la cual toma con una mano mientras se dirigía a la puerta.
-¡Oye tu!
Courtney se sobresalta al escuchar la voz, viendo que se trataba de Sierra, quien estaba sentada en los asientos que encaraban la entrada.
-Suelta a mi Cody…- dijo Sierra con voz adormilada.
La morena suspira al darse cuenta de que estaba hablando dormida, y se relaja más al escucharla roncar con fuerza.
Una vez fuera de la habitación, Courtney se dirige a la salida del avión, la cual se encontraba inevitablemente, pasando por la clase económica. A regañadientes, la chica decide pasar por ahí, procurando que sus pasos no despertaran a los varones que ocupaban el lugar.
Dentro de la clase económica, Courtney ve como los concursantes del equipo rival dormían con calma, sobretodo Owen, quien roncaba sonoramente sobre uno de los banquillos de la sección. Moviéndose con cuidado, atraviesa la clase económica, no sin antes detenerse a ver a Duncan, su antiguo novio, durmiendo plácidamente en un banquillo.
-Duncan…
Abandonando la visión del chico de mohicano verde, se dirige a la puerta de salida del avión, la cual se encontraba fuertemente cerrada. Intenta abrirla con cuidado, pero los cerrojos chirriaban cuando intentaba aflojarlos, notándose lo antiguo que era el avión.
-Que tacaño puede llegar a ser Chris…
Finalmente, pudo abrir el último cerrojo de la puerta, empezando a abrirla con cuidado, de forma que pudiera salir sin tener que poner en riesgo a los demás.
-¿Courtney?-se oyó una voz a la distancia.
La chica se voltea a ver el origen de la voz, tratándose de Alejandro, el nuevo concursante de la temporada que entró junto con Sierra, un chico moreno de ojos verdes, quien la estaba mirando con cierta curiosidad.
-¿Qué haces?- preguntó Alejandro- ¿A dónde vas?
Courtney decide no responderle, simplemente le da la espalda y se dirige a la puerta, donde flexiona sus piernas, preparándose para saltar del avión.
-¡Courtney, espera!
La morena salta al vacío con su paracaídas puesto y su mochila agarrada delante de ella, mientras que Alejandro estaba a unos pasos de la puerta, afirmándose de lo primero que estuvo a la mano mientras veía como Courtney caía, cubriéndose con la oscuridad nocturna.
Courtney sentía como la gravedad la empujaba hacia el suelo, como su descenso se volvía rápido y constante, abriendo sus ojos de par en par mientras divisaba el nuevo escenario, un par de nubes y el cielo nocturno estrellado la acompañaban.
Los pensamientos de Duncan y Gwen embargan de nuevo su mente, sintiendo como su garganta se volvía a apretar, y sin poder soportarlo más, las lágrimas vuelven a aparecer, pero esta vez, se desvían de su rostro para perderse en la noche, pensando en que no podía aceptarlo, no podía aceptar que el ya no fuera suyo, no podía aceptar que su relación con Duncan haya terminado.
-¿Por qué…?- Pensaba mientras sus lágrimas se perdían en el cielo.
Mientras lloraba, vio que ya no importaba cuanto llorara, no importaba su tristeza ya, nada importaba… solo importaba que ya estaba lejos, lejos de aquellas personas que fueron una parte de su vida, las dejaba para poder sanar sus heridas, para algún día, volver fuerte y vibrante, como siempre la habían visto. Y sin importar en que lugar cayera, pensó que sería lo mejor, de alguna manera se las arreglaría para volver a casa y retomar su vida…
De alguna forma… podría olvidar a Duncan y los momentos que alguna vez compartieron en el pasado…

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