Mi Salvador
-Kyoko-chan, después de tu brillante debut, ¿Qué se siente saltar a la fama tan rápido?
-Mogami-kun, ¿Es cierto que su debut y reciente fama la consiguió por qué su empresa es LME?
-Srta. Después de que se volvió famosa, ¿aun asi anda por la calle sola?
Preguntas como estas y más descaradas eran formuladas, en un principio creí que podía manejar la situación, intente, en un principio ser sincera, pero luego comenzaron preguntas que no supe como responder, entre las personas que pedían fotos y autógrafos y los paparazis fueron encerrándome en un circulo y sentía que necesitaba oxigeno, comencé a marearme y quería llorar de los nervios y los presionada que me sentía con todo el ajetreo, una frase vino a mi mente y me sentí tonta "debes tener cuidado Mogami-san recuerda que ya eres lo suficientemente famosa como para que te ataquen los admiradores", ¿por qué demonios el destino estaba en mi contra? Alguien debía odiarme allá arriba, pero eso no era importante ahora, yo tenia un compromiso con Tsuruga-san y debía ser puntual, mientras más rápido terminara más rápido podría irme, además Moko-san llegaría esta noche.
-¡Ah! Lo siento debo irme…por favor-debí sonar firme, pero pareció una suplica, y las preguntas y gritos aumentaron considerablemente.
Acosada, así me sentía, por alguna razón había mas gente en ese lugar, como termine entre la pared y la enorme multitud, era exagerado pero sentía que moriría en ese lugar y realmente no deseaba eso, no ahora por lo menos. Por Kami-sama jamás me imagine que algo como esto me ocurriría, es decir, soy solo Mogami Kyoko aunque ya debute, aun falta mucho para ser tan famosa como lo es Tsuruga-san o Momose-san, inclusive Moko-san…Divagaba un poco mientras trataba de no sentirme hostigada; algo que yo no preví y seguramente tampoco los fans y reporteros, se escucho el sonido de un auto frenando de golpe, el ruido de la puerta al cerrarla con fuerza y un hombre que apareció de la nada abriéndose paso entre ellos, se puso entre mi y el resto de la gente y dijo:
-La Srta. Mogami-kun no contestará más preguntas ni dará autógrafos, así que por favor les pido que se retiren-solo basto que el dijera eso e inmediatamente comenzaron a retirarse, presumo que no fue por su tono de voz, dado que mis piernas flanquearon, fue tan amable al decirlo, que pensé que mi suplica anterior tendría mas efecto en ellos que lo que ese hombre dijo, pero, reafirmaba, alguien me odiaba, le prestaron mas atención a lo que él dijo, pero de ninguna forma fue por su voz, entonces algo en su cara debió espantarlos, porque sentí el miedo que provenía de ellos mientras se alejaban y si ellos estaban asustados y alejándose, entonces eso significa que yo estaba en peligro… Como yo estaba detrás de el pude apreciar su espalda ancha y musculosa, era alto casi tan alto como Tsuruga-san o del mismo tamaño, su cabello era largo amarrado en una coleta alta hacia atrás, su cabello negro se veía muy sedoso y brillante, me intrigaba mucho como seria su cara para asustar a tanta gente, dio la vuelta y pude apreciar su hermoso rostro, era de facciones suaves pero a la vez muy masculinas, sus ojos eran de un color negro intenso, sus cejas delineaban sus ojos perfectamente, su nariz era recta y perfilada, sus labios eran finos y mostraba una sonrisa radiante mientras me veía, iba vestido con una chaqueta marrón sport, camisa negra, un pantalón blanco y zapatos negros de vestir, iba informal pero a la vez denotaba cierta elegancia, ¿Cómo un rostro tan…lindo, asustaría a esas personas?, wow…rebobina ¿yo dije lindo? ¿Que me pasa? Kami me estoy volviendo loca, ahora lejos de eso, ¿Quién era ese sujeto, que se acercaba a mi?
-¡Srta. Mogami-kun! Que suerte que la encontré, de otra forma esas aves rapaces la hubiesen devorado, ¿se encuentra bien?- se agacho para quedar a mi altura y una sonrisa deslumbrante me dejo en shock por unos segundos.
-¿Quién es usted?-pregunte lo primero que se me vino a la cabeza, porque mis neuronas decidieron abandonarme en este momento
-Me presento, soy Miyamoto Kai, y desde hoy seré tu representante y apoyo incondicional- me tendió la mano a modo de saludo, correspondí su saludo y en cuanto lo hice me abrazo de forma efusiva, sus brazos eran fuertes y el olor que desprendía me nublo la mente, olía demasiado bien. Me separe rápidamente de él, yo no estaba acostumbrada a ese tipo de demostraciones.
-Por favor no haga eso Miyamoto-san-estaba realmente incomoda con la situación.
-Lo siento, olvide que los japoneses son muy reservados, en fin, ¿por qué estabas caminado sola cuando ya eres famosa? Eso te traerá problemas como los de hoy, tienes suerte de que te encontrara, estoy seguro que te habría pasado algo malo si nadie venia a ayudarte-me sentí tonta otra ves-Lo siento, yo tengo un compromiso y realmente no pensé que esto fuera a suceder.
-Realmente eres tan descuidada…bien, ahora ¿dijiste compromiso, cierto? Como estoy empezando contigo, podrías decirme a donde vas y te llevo, creo que te demoraste más de lo previsto- su expresión era tan relajada pero su tono sin duda era de regaño, esa forma de ocultar las emociones se parecía tanto a Tsuruga-san.
-Gracias, creo que me vendría bien que me llevaras, creo que es tarde-dije apenada- siento causar tantos problemas, no volverá a ocurrir.
-Por supuesto que no, me tienes a mi para impedirlo-me dio otra sonrisa, más dulce que la primera-tranquila, aun eres nueva en esto, pronto te acostumbrarás, ahora sube a mi auto- me señalo con la mano un auto deportivo blanco muy hermoso, demasiado lujoso para un simple representante ¿No?
-¿Tu tienes ese auto, siendo un representante?-soné desconfiada, pero era la primara vez que veía ese tipo de auto en manos de un manager.
-¿Te gusta, eh? Es mi bebe, nada absolutamente nada es mas importante que este auto, es mi orgullo.
-¿No se supone que eres un representante? ¿Cómo puedes tener un auto así?- tenia curiosidad y estaba siendo precavida, en mis tres años en el mundo del entretenimiento me habían sucedió muchas cosas, con lo que acaba de ocurrir, no me subiría al auto de un extraño que abrazaba a las personas acabándolas de conocer.
-Mi auto, viene de mis antiguos trabajos, asi que no te preocupes tanto, y vamos, ya debes ir tarde, mientras yo sea tu manager no llegarás otra vez tarde a ningún sitio-mi expresión debe haberle aclarado algo porque cambio rápidamente su conversación-puedes llamar a el Presidente Lory y que él te lo confirme, toma mi teléfono-saco del bolsillo de su pantalón su celular y marco un numero y me lo extendió para que yo lo tomara, lo agarre y el teléfono marcaba el número del presidente, asi que lo puse en mi oído esperaba que contestara.
-¿Miyamoto-kun, a que se debe tu llamada a esta hora?- la voz el presidente resonó a través del móvil.
-Señor presidente, habla Mogami-kun-hable un tanto nerviosa, el presidente contesto pensando que era Miyamoto-san.
-¿Mogami-kun? ¿Qué haces con el teléfono de Miyamoto-kun?-pregunto directamente.
-Etto… lo que pasa es que este hombre dice ser mi representante, y no estoy segura de eso…-estaba nerviosa, ¿Qué pensaría el director de todo este asunto?
-Mo-ga-mi-kun, me ofendes, ¿piensas que te mandaría con cualquier persona?, este hombre efectivamente es tu nuevo manager, se encargara de tu agenda y esas cosas, no debes preocuparte por eso, ¿ahora como se conocieron? Hasta donde se, él se presentaría el lunes a trabajar-separo mi nombre en silabas y su voz cambio a un tono curioso, me dio gracia, realmente podía ser un niño cuando quería.
-Ya veo, gracias, y no es que desconfié de usted, es solo que me asuste un poco, de nuevo gracias por preocuparse tanto por mi-sonreí, estaba feliz, de alguna forma esas demostraciones de afecto hacia mi, me hacían feliz.
-¿Deseas preguntarme algo más? Si es así entonces hazlo, sino, no te molestes pero estoy trabajando en algo-¡oh! ¿por qué soy tan problemática?
-Lo siento mucho, no quería interrumpirlo en su trabajo, por favor discúlpeme-ahora estaba avergonzada conmigo misma y mi autoestima decayó.
-No te preocupes tanto, Mogami-kun, bueno hasta luego-y se corto la llamada.
-¿Ya estas segura que no soy un secuestrador o algo asi?-la voz de Miyamoto-san me saco de mis pensamientos, había olvidado que estaba con él.
-Si, lamento haber dudado de ti- le entregue su teléfono, lo guardo y me abrió la puerta del lado del copiloto, entre y la cerro, pensé que solo Tsuruga-san hacia eso, mientras volvía mi mundo de pensamientos, el entro, encendió el auto y parecía estar esperando algo.
-Mogami-kun, ¿A dónde ibas? No puedo llevare si no se la dirección-menciono recalcando lo obvio.
-Lo siento (risas nerviosas)- le di la dirección y arrancó el auto, me sentía incomoda, a pesar de que era mi representante, no lo conocía asi que decidí callarme y mirar por la ventana.
-¿Qué música escuchas Mogami-kun?, ya que ahora trabajaremos juntos, debemos conocernos, tu me dirás todo de ti y yo te diré la historia de mi vida-otra sonrisa y su tono de voz es tan amable que hacia que mis neuronas se quemaran más rápido de lo normal.
-Yo no escucho música, Miyamoto-san-baje la cabeza avergonzada, jamás escuché música, solo la que hacia Shotaro y eso cambio cuando el me traiciono, y nunca me preocupe por saber de los grupos y cantantes populares.
-Si que eres extraña ¿como una joven como tu, no escucha música?-me pregunto de forma relajada y con curiosidad.
-No lo se, solo no me llama la atención-dije con sinceridad.
-Bueno eso tendrá que cambiar, pero vamos poco a poco, según lo que me ha informado eres realmente impredecible, asi que tu y yo nos encargaremos e crearte una imagen que pueda y haga que seas la numero 1 en Japón y si te esfuerzas hasta en el mundo.
-¿Tu harías eso por mi?-pregunte, esas palabras hicieron ilusión en mi, si yo me convertía en la numero 1 y en otros países me daba a conocer entonces significaba que yo podía alcanzar a Tsuruga-san en lo laboral y quizás podría llegar a ser algo mas que su Kohai.
Pasamos el camino charlando amenamente, realmente era muy fácil entablar conversación con Miyamoto-kun, era muy divertido, me conto que el antes era un actor en América, y como vivió tanto tiempo en ese país, sus costumbres cambiaron un poco, y que por eso me abrazo, también me advirtió que el siempre seria espontaneó en nuestra relación laboral, aclaro que el aparte de ser mi manager, seria también mi amigo antes que mi representante, claro fuera del trabajo, me recomendó que siempre me tomara muy en serio cada mínimo trabajo que hiciera, y que el no permitía berrinches infantiles ni arrebatos, él era muy serio en su trabajo y haría de mi una gran estrella.
Entre risas y advertencias disfrazadas de comentarios alegres paso el camino muy rápido, llegamos al edificio en donde vivía Tsuruga-san, me fije en la hora y casi me da algo, eran las 4:25 p.m., se supone que yo debía estar en su departamento hace veinticinco minutos, baje rápidamente del auto de Miyamoto-san, iba a despedirme, cuando me di cuenta que él también se había bajado del auto.
-Kyoko-chan, si se te presenta algún inconveniente, llámame, anota mi número antes de irte, y nos vemos el lunes en la compañía-menciono mi nombre y me sorprendí, yo no le había dado permiso para llamarme por mi nombre.
-Gracias, Miyamoto-san, eres muy amable-sonreí un poco incomoda, supongo que debía acostumbrarme a los cambios radicales que hacia en su forma de hablar conmigo, y una duda surgió en mi mente: ¿Seria igual con las demás personas? Anote su número en mi celular y el ya tenia el mio, gracias a que leyó mi expediente de LME.
-Gracias por traerme, en serio te lo agradezco, si hubiese ido caminado seguro llego más tarde, por cierto no te agradecí adecuadamente por haberme salvado, creí que me desmayaría por anta gente, gritos y flashes.
-No te preocupes, suele ocurrir, cuando empecé en este mundo, varias veces me ocurrió lo mismo, al principio es desesperante no poder salir como gente normal, pero luego te acostumbras y aprendes a burlarlo- me dijo, con su cara de "no hay nada mejor que esta vida".
-En serio, pensé que solo me ocurría a mi-dije apenada-no, normalmente ocurre cuando eres la noticia del momento, pero por lo general las personas que debutan siempre tienen a un asesor, para que no ocurra algo como eso, realmente no se que pensaba el presidente al dejarte tanto tiempo sin un representante-lo dijo en un tono que denotaba incomprensión.
-A veces es complicado entenderlo, pero el nunca hace algo sin una razón-le dije-bueno debo irme, una vez más gracias por todo, nos vemos-sonreí, se había ganado mi confianza en solo unos cuantos minutos que pasamos juntos, realmente le debía mucho al presidente Lory, conseguir que personas tan buenas me apoyen es fantástico.
-Hay que ver que eres adorable- me dio una sonrisa y me dio un beso en la mejilla que me dejo paralizada por unos instantes.
-Miyamoto-san, no haga eso, ¿Qué pensaría la gente si nos viera?-un sonrojo se alojó en mi rostro mientras Miyamoto-san se reía abiertamente.
-Lo siento, te dije que seria espontaneo, además te vías tan linda que no pude evitarlo, en fin, hasta luego, que te vaya bien haciendo el postre-me guiño u ojos de forma sexy, alborotando mis cabellos y se subio a su auto y se fue, quede embobada, realmente él era muy apuesto cuando quería, ¿otra vez pensamientos como esos? No sabia que era lo que pasaba con mis neuronas, pero definitivamente nada bueno, cuando recobre la movilidad de mi cuerpo, sentí que sonreía como una tonta, di media vuelta y me dispuse a entrar al edificio donde vivía Tsuruga-san, seguro estaba enfadado conmigo por llegar tarde, inventaría una excusa creíble, si le decía que había sido atacada por una multitud de fans que no sabia que tenia.
Narrador POV
Kyoko Mogami entro al edificio ajena a la mirada asesina que se posaba sobre ella y que anteriormente estaba también sobre el extraño que se había atrevido a besarla en la mejilla y tocarla de esa forma tan confianzuda, ahora averiguaría quien era ese sujeto, y por qué trataba a Kyoko de esa forma, la siguió directo al elevador y pudo notar que sonreía…y una duda surgió en su mente y en su corazón.
Ren POV
¡¿Quién era ese sujeto? Pensamientos como este inundaban mi mente, y solo quería ir y partirle la cara de niño bonito que tenia y dejarle bien claro que Kyoko era solamente suya.
Espero que les guste el capi...¿review?

93