Futuro incierto
Poco antes del inicio del siglo XXI, el desarrollo de la humanidad va con pasos titánicos hacia un muy óptimo y avanzado desarrollo científico y tecnológico, para muchos esto puede considerarse el principio de un gran escalón que llevará a la humanidad misma a un crecimiento sin límites alcanzando así un nivel superior jamás visto…al menos eso se creía. "El hombre científica e intelectualmente se está volviendo un gigante…pero moralmente es un pigmeo" estas palabras dichas por un actor en 1966, las cuales siguen resonando en el mundo al estar sumergido en una terrible verdad que el caos ya estaba predestinado a provocar.
Antes de todo eso, un científico se hunde en la desesperación al saber que un terremoto arrasó completamente la región donde él vivía mientras se encontraba en otro país dando una conferencia. Su esposa no logró sobrevivir, su hijo sufrió la pérdida de su pierna y brazo izquierdo. La peor suerte la corrió su hija; ya que su columna sufrió tal daño que le ha provocado cuadriplejia. Aquel hombre, quién es conocido como el Dr. Matt Artem no pudo aceptar aquel destino que la vida le ha dado, quizá con mucho trabajo pueda superar la pérdida de su pareja pero nunca el hecho de ver en ese estado a sus dos hijos, teniendo el conocimiento y los recursos a la alcance de su mano, no le importó en lo más mínimo si eso podría romper las leyes morales o no, ahora trabajaría para devolverles a sus hijos lo que les han quitado. Basándose en los trabajos de sus compatriotas el Dr. Thomas Light y Albert W. Wily, (a los cuales solo ha conocido en conferencias científicas en persona) el Dr. Artem empezó a dedicar todo su trabajo e investigación en la creación de androides, es decir, su objetivo era lograr hacer que aquellos cuerpos dañados de sus hijos volvieran, aunque sea a menor medida, darles esa capacidad de movimiento que tenían antes del terremoto, claro, sin importarle aquel científico la clase de experimentos, los recursos económicos, tiempo ni energía que eso le llevaría, lograría su cometido sin importar lo que suceda.
Para evitar que sus hijos sufrieran vivir en ese estado, Artem hizo que sus hijos estuvieran en un coma inducido, manteniéndolos durmiendo en capsulas que se encargaban de mantenerlos con vida. Aquel hombre no dejaba de mirar a ambos en sus muy breves momentos de descanso, recordando cada momento de felicidad que tuvo con su familia antes de ese desastroso incidente, grabándose cada vez más en su cerebro la razón por la que no debe rendirse. Así iba pasando la vida de aquel desdichado; obteniendo logros y errores de los cuales aprendía tanto como podía a la vez que sentía suma frustración, por fin pudo crear su primer experimento completamente exitoso en una madrugada de Julio. A partir de ese punto, su trabajo fue haciéndose más acelerado y seguro, claro, sus resultados no eran tan prodigiosos como los de Light o como los Wily, aunque eso era algo que aquel hombre no le importaba en lo más mínimo ya que no buscaba crear "los mejores robots avanzados" de hecho nunca compartió sus avances con nadie, su única motivación era vencer a la desgracia misma. Solo restaba realizar la prueba de fuego: transformar a sus hijos en androides.
Hubo un gran momento de dudas pero Artem por fin se atrevió a realizar su sueño: cada conexión, cada implante, cada proceso debía ser absolutamente perfecto o crearía consecuencias graves en un futuro. Como siendo una jugarreta cruel del destino, Willy había empezado a aterrorizar al mundo al robar y reprogramar los robots industriales creados por el al recibir estos el crédito de y los suyos no, justo cuando Artem ya estaba por finalizar su ardua labor. Sabiendo que un futuro obscuro se sobrevenía y con la esperanza de que todo esto terminaría tarde o temprano, puso a sus "renacidos" hijos en dos capsulas programadas para despertarlos cientos de años después, dejándoles a cada uno un chip de memoria que contiene toda la información del trabajo del Dr. Artem, además de recordarles a los dos quienes fueron y quien los salvó de un cruel destino. Así, las capsulas con las claves 16-BK y 17-CL fueron selladas hasta su próximo despertar.

4