Disclaimer: Todos los personajes de este mundo maravilloso de Harry Potter, le pertenecen exclusivament ROWLING. Solo los tome un ratito prestado para la realización de este mini-fic.

Nota de autor: Los personajes de este mini-fic es posible que sean un (OoC) para darle dramatismo a la trama.

Dedicatoria: Dedicado a los seres que saben perdonar, olvidar y amar. Como a todas esas fanáticas maravillosas del mundo mágico de Harry Potter, que nos alegran el día con sus historias.

Sin darle mas larga al asunto, pues a leer se ha dicho…


Locuras en San Valentín

Por

The Ladycat69

Capitulo 1

Un año después de concluir la guerra, los estudiantes retornaban nuevamente al colegio de Hogwarts. Así que con los meses iban dejando la rivalidad, los rencores y lo más importante, el pasado. Comenzando los estudiantes más jóvenes a fraternizar entre ellos, formándose así nuevos lazos de amistad entre las cuatro casas.

Pero lamentablemente esos lazos de amistad no se formaron entre los estudiantes del último año de Hogwarts, incluyendo aquellos que regresaron a terminar dicho año, aun tenían problema para lograr tal amistad, olvidar los rencores o el pasado, reflejándose día a día en el rechazo hacia una de ellas.

Ahora Minerva McGonagall nueva directora del colegio de magia y hechicería camina de un lado a otro por su oficina, buscando una solución para los estudiantes del séptimo año, una solución que lograra la unión definitiva y permanente entre las casas.

-No se qué hacer—dijo caminando de un lado a otro…-¿Cómo lograr tal milagro?—

Se preguntaba una y otra vez la nueva directora, como si la respuesta a sus suplicas fuera a llegar del cielo o en el más extraño de los casos, de un enorme retrato.

-Porque tan preocupada Minerva…llevas ratos dando vueltas—dijo suavemente el retrato de Albus Dumbledore, que la observaba desde hace una hora.

-No sé qué hacer Albus…no se qué hacer—le repitió a la pintura.

-Calma Minerva, calma que todo al final tiene solución—

-No se qué hacer para terminar con la tensión que hay entre los estudiantes del séptimo, ni siquiera se hablan—dijo algo exaltada.

-No me digas—

-Es increíble cuando son ellos los que deberían dar el ejemplo a los más jóvenes, sobre el perdón, sobre olvidar. Pero no, resulta que ellos aun están con la cuestión de las casas rivales, rencores, ese tira y jala, como si después de la guerra eso importara—

-Solo hay que darles tiempo—

-No creo que sea tiempo lo que necesiten—

-Y que me dices de los Slytherin, acaso ellos…—

-Se que los Slytherin lo intentan pero…—

-Siempre habrá diferencias…son jóvenes—

-Diferencias Albus…pensé que con el intercambio de regalos en Navidad las cosas cambiarían…pero no, solo los más jóvenes están mostrando mas madures que los ya adultos, al compartir sin importar a que casa pertenezcan—

-Interesante—dijo como el que no quiere la cosa.

-¿Que es interesante?—dijo mirando el cuadro del antiguo director.

-Nada no me hagas caso…a menos que…—dijo con la mano a la barbilla, pensativo.

-A menos que…dime por favor—

-El día de San Valentín será este fin de semana, ¿no es así?—

-Así es… ¿y?—

-Ese sería un hermoso día para que fraternizaran—dijo con una amable sonrisa…-Un hermoso día para que se conozcan unos a otros—

-Pero como podría lograr ese milagro, Albus. Tu sabes que tanto los Ravenclaw, Hufflepuff, en especial los Griffyndor son algo orgulloso, sin contar que los Slytherin lo son mucho más…ninguno de los de séptimo quiere dar el primer paso—

-Solo hay una forma para que todos den el primer pasito—

-¿Cómo?—pregunto casi en un grito.

-Un caballero y una dama de diferentes casas…en una cena de amistad—

-¿Una cena de amistad? Pero como lograr que algo así suceda…soy bruja pero no hago milagros—

-Sencillo mi querida amiga—dijo nuevamente con una sonrisa…-Con una cita a ciegas, esa sería una forma de mezclarlos—

-¿Cita a ciegas?—pregunto un poco dudosa de la idea.

-Si…una cita a ciegas—

-Pero podría formarse un alboroto en cuanto sepan a quien les toco o…—

-No…porque ya en su cita no habrá marcha atrás—

-No sé si funcionaria…porque lo más seguro desearan terminar su cita ante de que empiece—

-Es posible…pero si envías a las parejas a un lugar designado, no tendrán forma de escapar hasta concluir su cita—

-Tratas de decirme que los obligue a tener una cita a ciegas, a todos los estudiantes del séptimo año—dijo con los ojos desorbitados.

-Obligar es una palabra muy fea…solo será un empujoncito, lo demás dependerá de ellos—

-Como saber a quienes debo emparejar, para que tengan un día de amistad sin intentar estrangularse—

-Usando las esferas mágicas, ellas sabrán que jóvenes son compatible para entablar una posible amistad—

-Es una idea descabellada—

-Si…pero no es mala. Solo piénsalo, si encontraras la forma de que los jóvenes se queden a terminarla…sería un gran paso para ellos—

-Si pero como…—

-Las esferas mágicas pueden crear un ambiente hermoso con las cuatro estaciones, un hermoso lugar en donde puedan darse la oportunidad de conocerse, de ver que tienen algo más en común que la magia—dijo soltando un suspiro…-Oh Minerva, será un lugar en donde lazos de amistad se formen o el más dulce amor surja entre las cenizas que ha dejado esta terrible guerra—dijo teatralmente.

-¡POR MERLIN ALBUS, TIENES RAZON…ES UNA EXCELENTE IDEA!—grito emocionada la antigua profesora de Transformaciones…-No tendrán más remedio que hablar, fraternizar, conocerse y…será maravilloso para ellos—

-Me alegro poder ayudarte amiga mía—

-Sabía que podía contar con tus consejos…lo anunciare en la cena de esta noche—dijo caminando hacia la salida…-Gracias Albus—viendo como hacia un gesto con la cabeza.

Minerva McGonagall complacida con la idea del antiguo profesor de Hogwarts, salió con una enorme sonrisa de su oficina. Mientras la imagen del retrato de Severus Snape parecía que sufriría algún colapso por el grito que soltó.

-¡ACASO TE VOLVISTE LOCO!—

-¿Loco porque Severus?—pregunto con cierta inocencia.

-Como que porque…solo a ti se te ocurre sugerirle a la directora McGonagall semejante disparate—

-Calma Severus calma, mira que no es ningún disparate…bueno quizás un poquito—

-Como pretendes que me calme con semejante ideota—

-Es una maravillosa idea—

-Albus no te ofendas, pero aun después de muerto te sigue faltando un tornillo—

-No me ofendo buen amigo…ya que me faltan varios tornillos—dijo alegremente.

-Qué bueno que te parezca divertido…acaso sabes lo que pensaran los Slytherin o los otros cuando lo sepan—

-La guerra ha cambiado a muchos amigo mío…es tiempo de sanar heridas y…—

-Basta de esa palabrería que no funciona conmigo—

-Si ya lo sé…pero tenía que intentarlo—

-¡Dumbledore!—

-Calma Severus…solo lo hice porque necesitan un empujón, ya que solos no darán el primer paso—

-Por eso sugeriste semejante locura—

-Todo puede pasar en el día de la amistad—dijo soltando un suspirito.

-Si…será un loco San Valentín—dijo soltando un bufido…-Tu y yo sabemos que lo Slytherin, no lo aceptaran…—

-Severus quieran o no lo aceptaran, Minerva se encargara de que así sea…como dije antes, solo necesitan un empujoncito—

-Y dale con lo mismo—

-Estoy convencido de que algo bueno, algo hermoso surgirá con cada cita…al menos eso espero—dijo volviendo a su estado original.

-Es lo que esperas…que Dios nos ampare—volviendo igualmente a su estado original.

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Minerva tras escuchar la idea algo descabellada del antiguo director, se le ocurrió como hacer una cita a ciega para unir de alguna forma las casas. Mientras ya sentada en su silla, con una sonrisa observaba a los estudiantes que comenzaban a llegar para la cena, algo que no paso desapercibido por el profesorado que empezaban a preocuparse por la reacción misteriosa de la nueva directora.

En cuanto los estudiantes tomaron asiento en sus respectivas casas, la directora McGonagall camino hacia la pequeña tarima, saludando a todos con una enorme sonrisa, antes del dar comienzo la cena.

-Es mi imaginación Harry o la profesora McGonagall se ve muy animada esta noche—

-Si...parece algo feliz Ron—

-Silencio chicos—susurro la castaña para que sus amigos guardaran silencio.

-Buenas noches a todos, antes de comenzar con el banquete que los dejara como siempre anonadado, tengo un anuncio que dar—dijo observando la reacción de curiosidad en los estudiantes…-Como todos sabrán el día San Valentín será mañana, pero lamentablemente cae viernes, por tal motivo he decidido que ese hermoso día no habrá clases—dijo provocando gritos de alegrías y aplausos…-Calma jóvenes calma, me alegro que les guste el anuncio. Pero esto no termina aquí, ya que ese día tendremos desde las seis de la tarde, una hermosa fiesta para ustedes en este gran salón—ganándose más aplausos…-Pero tal actividad será menos para los estudiantes del séptimo año, para ustedes tengo algo muy especial que me gustaría discutir en cuanto terminen su cena, así que no se retiren al concluir…muchas gracias y que empiece el banquete—dijo levantando las manos concluyo así no más.

-¿Que crees que sea?—pregunto Ron mirando hacia la mesa de los profesores.

-No lo sé…pero debe ser algo muy especial—

-Tal vez es una fiesta diferente…ya este será nuestro último año—dijo Ron metiéndose en la boca un bocado de patatas.

-Solo nos queda esperar chicos—dijo Hermione, continuando su charla con Ginny.

-Sera genial…algo me dice que será genial—susurro Ron emocionado sin sospechar la sorpresita que todos iban a tener.

Xxxxxxx

Varias horas después, la cena había concluido. Los estudiantes se habían retirado a sus respectivas salas comunes, menos los de séptimo que esperaban sentados frente a la tarima, preguntándose unos a otros qué era lo que la nueva directora de Hogwarts les tenía preparado.

Al igual que los estudiantes, todo el profesorado que se encontraba presente se preguntaba lo mismo, temiendo lo peor al reconocer esa sonrisa desquiciada en su antiguo director. Así que unos minutos después, Minerva se paro junto al profesorado, mirando con tristeza como los Slytherin se mantenían al margen, distanciados de las otras casas, animándose mas que nunca a continuar con la idea descabellada de las citas a ciegas.

-Sé que tienen que estar preguntándose qué es lo que les tengo preparado—

-Pues si profesora—respondió la castaña.

-Como nosotros—dijo Hagrid intrigado.

-Pues no los hare esperar más—dijo con una sonrisa…-Como habrán escuchado este viernes o sea mañana será San Valentín—viendo como todos asentían…-Por tal motivo se me ha ocurrido preparar para ustedes un ambiente que incluya las cuatro estaciones del año, un ambiente hermoso e inolvidable—

-Lo sabía, será genial—dijo Ron entusiasmado a Harry.

-Caballeros por favor—

-Disculpe directora McGonagall—

-O sea que pasaremos un día disfrutando las diferentes casas de las cuatro estaciones…una casa por cada estación, ¿no es así?—pregunto Harry.

-Eso no suena mal…nos divertiremos—esta vez Ron secundado por los compañeros de su casa.

-No señor Potter, ni señor Weasley, no será por casa, aunque espero que si se diviertan—

-¿Entonces?—pregunto Hermione intrigada.

-Como decía señorita Granger, se han preparado unas esferas mágicas que de acuerdo a su personalidad, se formara una puerta enviándolos al ambiente escogido, pasando un día entero en alguna de las cuatro estaciones—dijo escuchando los murmullos de los estudiantes.

-Disculpe que la interrumpa profesora McGonagall—

-Si señorita Granger—

-Usted dijo que no sería por casas…entonces, ¿cómo se hará?—

-A eso iba en estos momentos. Se prepara de acuerdo a la cantidad de parejas—

-Disculpe, dijo parejas—

-Si señor Zabini…ya que irán en parejas de dos—

-Mas divertido será—dijo otra vez Ron riendo, seguido por los otros.

-No se harán parejas con las señoritas de sus casas, si es lo que está pensando señor Weasley—

-Creo que no entendemos bien profesora—esta vez fue Dean.

-Serán mezclados…las esferas mágicas se encargaran de mezclarlos como parejas—

-¿Para hacer que cosa?—preguntaron casi a coro.

-Para que tengan una cita…una cita a ciegas—dijo emocionadísima.

-¿QUE?—gritaron a coro no solo los estudiantes, sino también todo el profesorado.

-¿Que fue lo que dijo la directora, Hagrid?—pregunto el profesor Slughorn.

-Que habrá una fiesta de San Valentín—

-No lo otro—

-Lo de la cita a ciegas—

-Si eso creí escuchar…Dios mío—dijo tomando un trago de un frasquito que guardaba entre su túnica.

La directora McGonagall aprovechando el desconcierto de todos, continúo con el plan. Sin dejar ningún detalle, explico suavemente a los estudiantes como se haría todo para el día siguiente.

Explico que después del desayuno, exactamente a las 9:00 de la mañana, sin excepción se reunirían todos los del último año, en uno de los patios del colegio para coger una esfera, que enseguida lo trasladaría al lugar designado.

El traslado lo empezarían primero los jóvenes, para esperar en el sitio designado por la esfera a su cita a ciegas o sea a una de las señoritas. También explico que de acuerdo al ambiente, con un hechizo simple en cuanto entraran su vestuario cambiaria de acuerdo a la estación.

Pero lo más desconcertante para todos, fue cuando explico con una amplia sonrisa que en cuanto entraran, no había forma de retroceder hasta que el día de la amistad concluyera o sea, que estaría en parejas hasta la media noche, hora en la que se terminaría la fiesta que se había planeado para los otros estudiantes, que si habían aprendido a fraternizar con sus compañeros sin importar la casa.

Para cuando Minerva McGonagall termino de explicar todo, en especial que las varitas quedarían confiscadas por protección hasta que el día terminara, tanto como los estudiantes y el profesorado tenían la boca abierta, los ojos abiertos como platos, pareciendo un montón de pescados frisados allí parados.

-Ya que no hay preguntas, vayan a descansar porque mañana será un día maravilloso…buenas noches—sin nada más se retiro, dejando a todos allí parados como estatuas.

Así que como si fueran guiados por una fuerza extraña, los estudiantes se encontraban cada uno en su sala común, aun sin decir una sola palabra. Unos minutos después, estallo el apocalipsis, a penas salieron todos del estado de shock que se encontraban.

-¿QUE COJONES FUE ESO?—gritaron.

Por eso, si las paredes pudieran hablar, dirían a los cuatro vientos que fue la misma pregunta que retumbo fuerte y claro en las cuatro casas del colegio de Hogwarts.

Xxxxxxx

Parecía que las cuatro salas comunes estallarían en una guerra en común. Todos discutían sobre lo que había sucedido esa noche, llegando todos a la misma conclusión, que la directora se había perdido el juicio o en el peor de los casos, se le pego al fin la locura del antiguo profesor Albus Dumbledore.

Después de casi tres horas de discusión, tanto los Ravenclaw, como los Hufflepuff se habían resignado a la locura que les esperaba a primera hora de la mañana. Por otro lado los Griffyndor aun seguían discutiendo como locos, buscando alguna explicación lógica para lo que había pasado esa noche.

-Respira Ron…respira—

-Se volvió loca Hermione…se volvió loca—le dijo a la que nuevamente era su amiga, después de un corto noviazgo.

-No está loca…lo más seguro lo hizo por un buen motivo—

-¿Cuál? …que no sea la locura—volviendo a hiperventilar.

-Yo creo por cómo nos hemos estado comportando últimamente—

-También pienso lo mismo—esta vez fue Neville que se les unía a la conversación…-Creo que será una forma de fraternizar o…—

-¡Se volvió loca!—grito el pelirrojo tan rojo como su pelo.

-Deja de gritar Ron o te reventara la vena del cuello—esta vez fue Ginny.

-No puedo—

-En realidad dijo lo que creo que dijo chicas—uniéndose ahora Harry que al fin había salido del estado comatoso que se encontraba.

-Por decimas vez… ¡SI!—dijo Hermione que ya había asimilado lo que le esperaba.

-Hay Dios mío, quien me tocara—dijo Ron con los ojos desorbitados…-Lo más seguro con mi suerte, será una de esas locas de Slytherin—volviendo a hiperventilar.

-Hermione que crees de todo esto…porque te confieso que ahora lo encuentro bastante divertido—

-Pues Ginny, creo que será un día cargado de muchas sorpresas—

-Hay Dios mío, dijo sorpresas—dijo Ron volviendo a hiperventilar…-Me falta el aire—repetía rojo.

Mientras algo similar estaba pasando en la sala común de los Slytherin, todos discutían, gritaba o solo chillaban buscando una solución a la locura que les esperaba en solo unas horas.

-¡Acaso la directora se ha vuelto loca!—grito Draco caminando como león enjaulado.

-Creo que la locura de Dumbledore se le pego al final…porque no le veo otra explicación racional a lo que dijo la directora—dijo Zabini riendo por los nervios que ya estaban alterados.

-Definitivamente las locuras del viejo se le pegaron—esta vez fue Pansy.

-¿Que vamos hacer?—esta vez fue Astoria que se abrazaba a sí misma…-Y si mi cita a ciegas es un…es un…Griffyndor—comenzando a hiperventilar…-No puedo respirar…me falta el aire—

-Calma Astoria…solo respira—dijo Daphne abrazándola.

-No pienso tener ninguna cita a ciegas—dijo Draco…-Soy un Malfoy, un Slytherin que jamás se prestaría para semejante bajeza—

-Creo que eso a la directora le importa un carajo—dijo Blaise con una sonrisa que estaba poniendo nerviosa a las chicas.

-Nadie me ha obligar hacer algo que no quiero—dijo firmemente Draco.

-Ni a mi—dijeron a coro las chicas.

-Tenemos que buscar alguna salida…tenemos derechos, elección—

-Pansy preciosa, no tenemos derechos ni elección—dijo riendo.

-Blaise te juro que me estas alterando los nervios—dijo Astoria mas pálida que un papel.

-¿Yo?—pregunto con una enorme inocencia.

-¡SI TU!—

-¡Bueno déjenme pensar!—grito el platinado.

-Que hay que pensar…tendremos una cita a ciegas, sabrá Dios con quien—dijo divertido.

-Blaise te juro que si no te cayas, yo hare una locura esta noche—dijo Astoria.

-Ok…cierro el pico, pero que conste que eso no cambia lo que pasara mañana—

-Esto es una locura, una venganza…ella no puede obligarnos—dijo Pansy.

-Joder creo que ya lo hizo… ¿qué piensas Blaise…porque ahora tan callado?—pregunto Draco al verlo tan pensativo.

-Pero no querían que me callara el pico…pero respondiente mi queridísimo amigo, creo que puede ser una locura divertida…no se algo puede pasar, algo diferente… ¿no lo crees así Theo?—pregunto buscando apoyo en su amigo que se había mantenido al margen.

-Pues no se…solo nos queda espera—dijo pensando en cierta rubia que le robaba el sueño…-Me iré a dormir—

-Pobrecito, aun está en estado de shock—dijo Astoria viéndolo irse a su habitación.

-Mejor nos vamos a dormir…mañana será un día largo—dijo Blaise seguido por todos los que quedaban en la sala común.

-Blaise tiene razón…vamos chicas a dormir—

-Buenas noches—

-Un día largo es poco…será una jodida locura—dijo Draco caminando hacia su dormitorio.

Así que buscando que la almohada les diera la solución de cómo escaparse de semejante locura, una de la que no había escapatoria. Solo les quedaba esperar a la mañana siguiente, para saber en qué pesadilla o locura se volvería el día San Valentín.

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A la mañana siguiente, el colegio de Hogwarts estaba decorado con motivos de San Valentín. Los estudiantes que tendrían la fiesta, recibieron la maravillosa noticia que pasarían la mayor parte del día, paseando por Hogsmeade.

Una alegría que no compartían los estudiantes del último año, que estaban con caras de pocos amigos, sin contar que tenían los nervios de punta, mientras alargaban como nunca su desayuno.

Así que tan puntual como un reloj, a las 9:00 de la mañana Minerva les indico que era la hora de ir al patio. Ahora el grupo de estudiantes caminaban junto a la directora y varios profesores, como si fueran al matadero por sus caras.

-Por favor estudiantes…cambien esas caras porque parecen que van a una ejecución—dijo llegando casi a su destino.

-Profesora disculpe—

-Si señor Malfoy—

-Creo que hablo por todos al decir que esto de la cita a ciegas, es una idea descabellada—

-Es posible señor Malfoy—continuando su camino.

-Creo que lo que Malfoy intenta decir directora, es que no estamos de acuerdo—esta vez fue Ron, que por increíble que pareciera secundaba al platinado.

-Lamento que piensen así… ¿es el pensar de todos?—deteniendo el paso.

-Pues si—dijeron casi a coro.

-Respeto sus opiniones jóvenes…ahora continúen—dirigiéndose a uno de los patios que también estaba decorado.

-Pero profesora acaso no escucho lo que…—

-Si los escuche señor Potter…he escuchado cada una de sus quejas—dijo deteniéndose para encararlos a todos…-Pero pienso que después de esta terrible guerra, esto será bueno para ustedes—dijo uniendo las manos…-Solo denle una oportunidad de conocer a alguien diferente de su propia casa, quizás encuentre que tienen algo en común más de lo que piensan—dijo con una triste sonrisa…-Solo les pido una oportunidad…es mucho pedir—

-Joder tan manipuladora como el viejo loco—le susurro Draco a Blaise.

-Así es, porque tengo un nudo en la garganta—respondió el moreno haciendo puchero.

-Ya que…mas jodidos no podemos estar—murmuro el platinado escuchando a la profesora, que seguía pidiendo una oportunidad.

-Nos está manipulando emocionalmente como lo hacia el profesor Dumbledore o es mi imaginación Hermione—pregunto Ginny en un susurro al ver la cara que habían puesto todos.

-No es tu imaginación, porque está funcionando muy bien…solo míralos—

-No diremos nada más profesora McGonagall… ¿no es así?—dijo Harry apenado, seguido por los otros que guardaron silencio.

-Ya que no hay más quejas—sonriendo nuevamente…-Por favor jóvenes como caballeros que son, acérquense para que tomen una esfera de la caja que sostiene Hagrid—dijo mirando con una sonrisa como cada uno tomaba una esfera caliente, tibia, fresca o fría, según la estación del año…-Recuerden que la puerta se formara en cuanto suelten la esfera frente a ustedes…una vez que entren por la puerta esta se cierra, regresando la esfera de nuevo a su caja, para que las señoritas tomen una, repitiéndose todo—dijo indicando que se acercaran…-No olviden que la puerta solo aparecerá una vez que concluya las fiestas en el castillos, también habrá una especie de alarma que sonara si algo ocurre, enviando de inmediato a un profesor en su ayuda. Bueno ya explicado todo… ¿están listo?—mirando el enorme ánimo de los jóvenes, que estaban con caras de sacrificados…-¡Que empiece las citas a ciegas!—exclamo emocionada.

Uno a uno fue entrando por la entrada de luz, hasta solo quedar Blaise y Draco, que este tras mirar intensamente a Hermione, entro por la puerta quedándose Blaise con una enorme sonrisa.

-¿Señor Zabini que espera?—

-Bueno chicas quiero que sepan que hay Zabini para todas—dijo dirigiéndose a las chicas con la esfera en la mano.

-Es suficiente…entre ya—

-Lo único que lamento de este loco día, que usted directora no esté incluida en las citas a ciegas—

-¡SEÑOR ZABINI…ACABE DE ENTRAR POR LA PUERTA!—

-No se exalte directora, ya voy—dijo tirándole besos a las chicas…-¡OYE!—grito tras ser empujado.

-¡Hagrid!—

-Lo siento directora…pero me pareció que necesita un empujoncito—dijo haciendo reír a las chicas.

-Siendo así, bien hecho…ahora señoritas su turno—

Tras desaparecer el moreno con un fuerte resplandor, quedaron solo las jóvenes que tras pasar el ataque de risa, ahora se miraban unas a otras. En cuanto las esferas estuvieron nuevamente en la caja de cristal, las chicas empezaron a coger una, entrando de igual forma que los jóvenes. Así que para cuando fueron las 9:30 de la mañana, ya todos estaban comenzando su cita a ciegas.

-Minerva no puedo creer que los hayas enviado a todos a una cita a ciegas, prácticamente en contra de su voluntad—

-No fue en contra de su voluntad, ya que al final aceptaron—

-No les dejaste de otra—recordando toda la manipulación que uso.

-Es una forma de forjar lazos de amistad…creo que pueden encontrar que tienen más en común de lo que pensaban—

-¿Como se te ocurrió semejante idea?—

-En realidad Pomfrey no fue exactamente mi idea—

-Hay mi Dios… ¿Dumbledore?—

-Si—

-Entonces será mejor que me regrese de inmediato a la enfermería para preparar pociones, vendas, camillas, etc… para cuando termine este día loco—

-No pasara nada…ahora si estoy convencida que algo bueno surgirá al final de esta idea descabellada…algo muy bueno—dijo mirando hacia donde unos segundos, Hermione había desaparecido.

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En cuanto las chicas entraron para encontrarse con sus respectivas citas a ciegas, las sorpresas, exclamaciones, grito, reclamos y hasta llanto no se hicieron esperar. Todos parecían que sufrirían alguna crisis nerviosa, locura o algún intento de estrangulamiento y lo peor era, que no había escapatoria de la dichosa cita.

Mientras Hermione que fue la última en entrar por la puerta de luz, en cuanto sus ojos enfocaron en donde se encontraba, una fuerte exclamación salió de sus labios, no solo por cómo estaba vestida con un lindo atuendo de invierno, sino al encontrarse en uno de los lugares más hermoso que sus ojos hayan visto.

Hermione sabia en cuanto tomo la esfera en su mano, que le tocaría invierno por lo fría que se sentía, pero nunca espero encontrar un paisaje tan hermoso como ese. Todo estaba cubierto con un manto de blanco, en donde les habían dejado preparado una hermosa carpa de seda blanca, que contenía en su interior dos sillas reclinables, una mesita con alimentos y una fogata en el medio.

Con una sonrisa miro maravillada la hermosa naturaleza blanca, con montañas que se apreciaban a lo lejos, con arboles cubiertos de escarcha en sus ramas y un enorme lago congelado que rodeaba el pequeño terreno donde se encontraba.

No había duda que el ambiente era perfecto para una cita, romance o cualquier acontecimiento mágico. Ahora solo espera conocer a su cita a ciegas para ver si estaba completa la magia, pero toda la magia desapareció para la chica en cuanto escucho una voz conocida a su espalda.

-¿Quién eres?—pregunto al no reconocer a la chica de espalda.

-No puede ser…esto debe ser una broma—susurro girándose despacio para ver a…-¡MALFOY!—

-¡GRANGER!—grito al ver quien era su cita a ciegas.

Hasta aquí el capitulo 1

Muchas gracias a todas las que se tomaron un ratito para leer este mini-fic, dedicado especialmente a todas ustedes por el mes de la amistad.

Abrazos

Ladycat