AN: Estaba trabajando en otras cosas y me ha venido esto a la cabeza, es muy cortito y no me termina de convencer, pero después de algunos cambios he decidido dejarlo así. Los reviews siempre son bienvenidos, especialmente si son críticas constructivas o ideas.

Disclaimer: One Piece no me pertenece, etc.

252 palabras.


Antes de empezar tiene todo el cuerpo en tensión, su mente centrada en observar al adversario y el terreno dónde se enfrentarán, absorbiendo tanta información como sea posible. Su rival posee unas habilidades que él no tiene. Mucho mejor así, piensa. Sabe que va a tener que poner su cuerpo al límite, como también sabe va a aprender de su rival y de él mismo. Sabe que puede morir, y sabe que si no estuviera dispuesto a aceptar este riesgo, nunca podría hacerse más fuerte. Para cumplir su promesa, alcanzar su sueño y para proteger a esa panda de idiotas soñadores, que siguen a uno más idiota y soñador, a los que (en el fondo) quiere mucho.

Y sabe que se lo va a pasar bien, muy bien. En el momento de empezar el combate una descarga de adrenalina recorrerá su cuerpo, el dolor y el cansancio quedarán relegados a un segundo plano, desaparecerán temporalmente, porque su voluntad se va a imponer a algo tan trivial como lo es eso, en este instante lo único que va a importar será vencer, nada más.

No será hasta que termine la batalla que el espadachín preste atención a las quejas de cansancio y dolor de su cuerpo, pero nada de esto importa, está satisfecho, vale la pena. El cansancio, el dolor, las cicatrices, su vida. Todo esto es un precio bajo que está más que dispuesto a pagar a cambio de cumplir su sueño y su promesa. Y de ayudar a cumplir sus sueños.