Muchas grácias por TODOS los reviews y por los lectores que siguen el fic! :) Espero que sigan dejando sus reviews!

Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, pertenecen a L. J, Smith aunque este fanfic este basado en la serie.

Caroline POV

-Yo solo quiero que sea feliz...

-Sé que no tenía ningun derecho a pedirte lo que te he pedido, pero no lo hago por mi.

-Lo se, no me metería en algo así, grácias por contarmelo todo, creo que deberías hablar con él.

Subí a toda prisa hasta el piso de Stef él me estaba esperando con un chocolate caliente encima de la mesa, era consciente de lo que acababa de hacer.

Hayley me llamó para verme antes de que viniera Klaus y me contó toda la história y el motivo por el cual se fue de la universidad... realmente lo pasó mal.

Tenía que haber algún ser que no quería que Klaus y yo estubieramos juntos, porque no era normal que solo hubiera trabas y más trabas, así que no puedo luchar contra el mundo por él...

-¿Cómo ha ido?-me tendió la taza de chocolate mientras me sentaba en el sofa con la mantita.

-Casi no podía dejarle ir.

-Es normal, estás enamorada de él.

-¿Se me pasara?

-Supongo que con el tiempo.

-Debo redactar mi dimisión...

-No tienes porque hacerlo ya.

-No voy a trabajar con él, después de todo.

-No digo que trabajes con él digo que esperes a que se ponga en contacto contigo y se lo comuniques.

-Tienes razón.

Hayley POV

Fuí hacia el coche de Rebekah, ella estaba allí acababa de colgar el móvil.

-Nos están esperando en casa para comer-me dijo apurandome.

-¿Él ha llegado?

-No, por eso date prisa tienes que llegar antes.

No hablamos en todo el camino, yo solo miraba por la ventana y pensaba en cómo se lo tomaría...

Cuando llegamos a la casa de los Mikaelson aun se me hacia raro volver pese a que llegue ayer por la noche, hacia muchos años que no estaba allí, muchos recuerdos que volvian.

-Mama ya estamos aquí-dijo Rebekah nada más entrar por la puerta. Esther vino hacia la entrada, con una gran sonrisa.

-Os estabamos esperando ¿cómo ha ido?-miro a nuestro alrededor- y ¿Nik?

-Supongo que ahora vendra, aun no lo sabe-entonces Esther me miro a mi con dulzura.

-Es normal que sea difícil pero lo tiene que saber.

-En cuanto llegue se lo dire.

En ese momento la puerta se abrió y apareció Nik, se quedó sorprendido de vernos en la puerta. Esther se acercó a él.

-Hola mi niño.

-Mama-dijo abrazandola, estaba algo pensativo.

Cuando unos pasitos que reconocia perfectamente corrieron hacia mi, me abrazó la pierna.

-Mami, has tardado mucho-Nik paso de mirar al niño a mirarme a mi.

-¿Mami?-yo le mire y el pequeño solo lo fulminó con la mirada.

-¿Quien es, mami?-dijo tirando de mi el pequeño, yo lo cogí en brazos.

-Es un amigo de mami es el hermano de Rebekah y el hijo de Esther-dije para que dejara de preguntar.

Nik se acercó a él y suavizo el gesto.

-Me llamo Niklaus-le tendió la mano, el niño se la dió tambien, la que se iba a liar, el niño me miró y le brillaban los ojitos y me dijo.

-Mami se llama como yo-yo no quería mirar a Klaus, porque me imaginaba su gesto.

Esther agarró al pequeño.

-Teneis algunas cosas de las que hablar por qué no vais al cuarto de Nik-Dijo Esther mientras se llevaban al pequeño Nik.

Nik me cogió de la mano y tiró de mi sin mirarme hasta su cuarto, cuando entramos cerró la puerta y se sentó en la cama con la cara entre las manos. Yo solo esperaba que reaccionara. Me senté en la silla de su escritorio.

-No lo entiendo ¿por qué tu hijo se llama como yo?-si que lo entendia pero no lo asimilaba.

-Es un nombre bonito-no se me daba bien suavizar las cosas.

-No me vengas con tonterias Hayley-estaba controlandose para no chillar, yo me estaba empezando a alterar no tenía ningun derecho de hablarme así-Explicamelo ya! ¿Por qué has venido realmente?

-Yo no quería volver-dije intentando tranquilizarme.

-Entonces ¿Qué haces aquí después de 10 años con un niño de aproximadamente esa edad y que se llama como yo?-Yo no podía hablar, joder desde cuando Nik me imponia tanto-Ahora estás muda, esta mañana en mi piso no estabas tan callada, ¿te fuiste por qué estabas embarzada o lo descubriste después?

-Yo...

-Por dios Hayley habla de una vez.

-No tienes ningun derecho a chillarme ni hablarme de esta manera-estaba encendida, era suficientemente dificil como para que encima me presionara, me levanté y fuí directa a la puerta pero Nik se levanto rápidamente y me agarro del brazo, mis lágrimas empezaron a brotar después de todo el tiempo que pase imaginando este momento, jamas pensé que se lo tomaría así, no me miraba solo al suelo su agarre era débil casi tanto como su voz.

-Lo siento...- me gire y levanté su cara entonces nos miramos- todos estos años pensé que me habias dejado porque te habias cansado de mi, jamas pensé que tu marcha fuera por otras causas...

-¿Quieres saber lo que realmente pasó?- asintió y tiró de mi para que nos sentaramos juntos en la cama, no quería que perdieramos el contacto.

-Pero antes necesito que me lo digas, necesito oirte decir que el niño es mio, porque realmente no se si podría soportar que fuera de otro-vi pánico en sus ojos.

-No podría tener un niño con otro que no fueras tu.

-Entonces...

-Si, Nik también es tu hijo- el soltó todo el aire que guardaba, me abrazó y cuando se separó dijo-ahora, explicate.

-Cuando íbamos a iniciar el último año de universidad, el último mes de verano tu fuíste a aquel curso de jovenes promesas empresariales en europa, conseguiste la beca que tanto querías, pues no se si recordaras que mi madre estubo algún tiempo preocupada, resulta que fue al médico porque encontro un bulto en su pecho y los resultados fueron que tenía cancer de mama-tuve que parar de contar porque el recuerdo de ella era demasiado, hacia muy poco que se había ido, Nik se acercó más a mi y me abrazo.

-Tranquila-me secó las lágrimas-no hay prisa entendido-yo asentí, quería contarlo todo ya.

-Mi padre se puso muy mal y contacto con un muy buen amigo suyo de la infancia que es oncólogo en Houston así que nos fuímos, el médico nos dijo que sería un proceso largo y muy duro y que no había seguridad, decidimos mudarnos allí y yo me quede porque no podía irme a la universidad como si nada, durante el mes sufrí los típicos síntomas de un embarazo pero yo pensaba que era el estres por todo lo que estaba pasando, hasta que empece a pensar en ti en nuestra despedida cuando te fuíste al curso y en que todo encajaba, se lo conté al oncólogo porque no sabía a quien acudir y llamó a una compañera suya ginecologa que me hizo una ecografía y me lo confirmó, así que se lo conté a mis padres y yo pensaba que se lo iban a tomar muy mal pero la cara de mi madre, de infinita ternura, sus lágrimas, era como si le acabara de dar un motivo más para luchar, no me podía ir y tu no te podías venir.

-Ese més estuvimos hablando casi a diario y estabas rara ¿Por qué no me contaste nada?

-Quería esperar a que volvieras, porque conociendote hubieras renunciado a la beca y te hubieras venido.

-Por supuesto que lo hubiera hecho porque para eso están las parejas para apoyarse en los malos momentos.

-También están para pensar en el bien del otro y eso fue lo que hice yo, Nik enserio un niño con tu edad, la joven promesa empresarial no podía hacer que me siguieras así que después de hablar con tus padres te llame.

-¿Mis padres sabian todo?

-No, solo lo de mi madre, les dije que no podíamos estar juntos porque tu tenías que terminar e ir a europa a seguir formandote y una relación a distáncia nos hubiera matado, prefería ser la mala de la película la que te abandonó antes que pensar en lo frustrante que sería para ti estar en europa lejos de nosotros no te podías sentir culpable por perseguir tu sueño.

-Tu madre...

-Mi madre murió.

-¿Cuando?

-Hace seis meses.

-¿Donde está tu padre?

-Me dejo una carta la semana pasada, se fue y no se donde esta, tu padre me llamó y me dijo que estaba altanto de todo que volviera a casa que teníamos que hablar.

-¿De qué?

-De la empresa de mi padre, él me la dejo y tu padre se está haciendo cargo mientras yo me pongo al día, pero todo esto es demasiado para mi.

-Tranquila yo os voy a ayudar. Hablaré con mi padre y respecto al niño y a ti os vais a mudar a mi piso.

-¿Qué? No Nik ni lo sueñes.

-Él es mi hijo.

-Pero no puedes coger a un niño de 9 años y decirle:- Hola chico soy tu padre y vas a venirte conmigo. ¿Estás loco?

-No os voy a dejar ir otra vez-eso me llegó, solo tenía miedo de que volvieramos a desaparecer, no le culpaba.

-Te entiendo peque-cuando le llame así me miro a los ojos como si hubiera traspasado una barrera-yo tambien quiero que Niki sepa que eres su padre pero vamos poco a poco, conoceros antes ya que tienes tantas ganas de estar con él llevale algún sitio y conocelo.

-Tienes razón no hay que forzar las cosas.

Me acerque a él y le abrace.

-Vas a ser un gran padre, te va a adorar-me correspondió y me aferró más a él.

-Lo has pasado realmente mal peque.

-Aunque me fuera quiero que sepas que te extrañe todos los días.

-Yo he sido un auténtico capullo todo este tiempo-yo me separé un poco para verle la cara, me tenía bien sujeta por la cintura.

-Intentemoslo de nuevo-no me contesto me miró debatiendose internamente, hasta que se fue acercando poco a poco a mi boca y me besó dulcemente al principió hasta que noté su urgencia como profundizo el beso, introdujo su lengua en mi boca y me apretó más contra él.

La puerta se abrió de golpe y nos separamos bruscamente para descubrir a un pequeño Nik enfurecido, pasaba su vista de Nik a mi, hasta que se centró en un Nik sorprendido aun con los labios rojos.

-¿Por qué estabas tan cerca de mi mama?-le dijo frunciendo las cejas y poniendo esa carita de enfado tan igual a la de su padre.

-Solo la estaba ayudando porque tenía una pestaña en el ojo-el niño no quedo satisfecho y entonces me miro a mi.

-¿Este es uno de tus novios?-lo iba a matar.

-NIKLAUS!-el niño bajo la vista-esas cosas no se dicen además como entras así en una habitación sin llamar, que modales son esos y hablarle así a un mayor no está bien-levantó la vista y en su boca se había formado un pucherito.

-Mama es que tardabas mucho y yo estaba preocupado-yo le abracé.

-No vuelvas a hacerlo-le dije lo más sería que podía, Nik mayor aun estaba mirandolo, normal era la primera vez que le veía después de saber que era su hijo y que además se parecían mucho ya no solo físicamente si no también en los gestos y expresiones, así que decidí echarle un capote-sabes una cosa.

-¿Qué?-me dijo levantando la vista tanto el niño como el padre. Los dos con la misma expresión la ceja derecha levantada.

-Mi amigo Niklaus me ha dicho que está tarde va a llevarte a tomar un helado ¿qué te parece?-los dos abrieron la boca.

-Pero mama y ¿tú?

-Ya sabes que ahora estoy muy ocupada con el trabajo, te lo pasaras bien-entonces Nik se arrodillo a lado del niño y Nik Jr se le quedo mirando.

-Ya veras que nos divertimos un montón podemos hacer lo que tu quieras-lo ignoró, me cogió de la mano y me arrastro con él hasta la planta baja, dejando a un Klaus atónito y arrodillado, esto no iba a ser fácil a Nik Jr no le caía muy bien su desconocido padre.