Mis disculpas por todo lo que he tardado en subir, ya no se cuanto tiempo ha pasado, el rumbo que estaba tomando el fic no me gustaba así que pensé en darle un giro y esto es lo que me salió, es una manera de enmendarlo así como de darle un final, espero que os gusté es el final de este fic, en el cual he trabajado mucho desde que empecé con la idea del fic hasta hoy, gracias a todos los que lo habéis seguido y sufrido como yo, disfrutarlo y espero vuestros comentarios.

1 año después.

Caroline POV

Toda mi vida a cambiado desde que aquel día, Klaus no se puso en contacto conmigo, realmente no le dí opción desaparecí tal y como le prometí a Hayley, les conté todo lo que había pasado a Elena y Bonnie y como siempre me entendieron y me apoyaron, así que entre todas nos mudamos a otro piso, cambié mi teléfono, le presenté mi dimisión a Elijah me alegré mucho de que no estuviera Rebekah por allí, él me puso las cosas realmente fáciles me dejo irme sin más.

Realmente al principio fue difícil asimilar que nunca estaría con él, no porque no nos quisiéramos sino porque no podíamos, pero poco a poco y en gran parte gracias a Stefan pude ir saliendo poco a poco, me consiguió un contacto para una empresa que realiza bodas y gracias a él me contrataron, al final aprendí a montar en moto y vendí mi coche para comprarme una, ha sido una etapa en la que he aprendido muchas cosas para mi.

En lo relacionado a parejas no he tenido ninguna, con el hombre que más relación he tenido ha sido Stef pero es casi como un hermano.

Todo parecía normal cuando llegue a la oficina como siempre Mike y Jordan se peleaban por ver quien había tenido la mejor idea mientras una Olivia muy calmada intentaba poner paz, cuando me vieron entrar Mike se abalanzo sobre mi como ya era normal con una libreta y me enseñaba bocetos a que son geniales dile a Jordan que los mios son mejores.

-Hola chicos, siempre tan enérgicos.

-Yo diría más bien pesados-dijo Olivia sentándose a mi lado, estábamos en la sala de reuniones por lo visto teníamos a un cliente muy especial.

En ese momento entró nuestra jefa, se llama Mia, es una chica alta con el pelo negro azabache bastante largo, los ojos son verdes, era una mujer que imponía mucho respeto.

-Buenos días chicos!-dijo la mar de alegre.

-Hola Mia-se aventuró Jordan-hoy estás fantástica.

-Sabes que por mucho que me digas esas cosas no te voy a subir el sueldo verdad-todos nos reímos esto era habitual y nos gustaba- Chicos necesito que estéis serios, hoy tenemos un gran proyecto, un empresario de la elite se casa con su novia/amiga de la infancia-hizo una pausa-ya sabéis lo que me encantan estas historias y todo lo que podemos sacar de ellas, desde entrevistas vamos a supervisar todo nos han dado banda ancha, la novia no puede estar al cien por cien con los preparativos, el novio ha prometido colaborar, así que para que la boda esté a gusto de los dos he pensado en hacerles entrevistas tipo por separado.

-Es una buena idea-dijo Olivia- ¿cuando serían?

-Esta tarde ya hemos quedado con ellos, vendrán a horas distintas porque no pueden por motivos de trabajo así que primero vendrá ella de su entrevista se encarga Jordan y después él de su entrevista se encargará Care-me miró fijamente yo asentí-ya sabéis lo que quiero, preguntas de todo cómo se conocieron cualquier cosa nos servirá para entenderles y hacer de su boda la mejor que hayan soñado. A trabajar en las entrevistas. Olivia y Mike vendréis conmigo a terminar los detalles de la boda de los Smith.

No era la primera que hacía, así que fuí a mi mesa y cogí la plantilla que siempre usábamos para las entrevistas y a partir ella trabajaría en nuevas preguntas. Lo primero era el inicio de su relación, aunque si son amigos de la infancia es mejor empezar por cuando eran amigos quien dio el primer paso, cuando se dieron cuenta y de ahí pasamos a las preguntas típicas. Después de trabajar toda la mañana y de poner puntos en común con Jordan decidimos ir a comer.

-No crees que es maravilloso.-Dije casi sin pensar.

-¿Qué?-dijo Jordan.

-Pasar de una amistad de infancia a estar juntos, debe de ser maravilloso, se deben de querer mucho.

-Ya, bueno por lo general si. También es genial conocer a alguien nuevo.

-Ya lo creo. Bueno yo me voy a las 18:30 estaré aquí para mi entrevista.

-No llegues tarde, ya sabes cómo son los empresarios.

-Nunca llego tarde. De hecho eres tú el que nunca llega a tiempo.

-Cierto, venga vete ya o te obligare a invitarme a la comida.

-Hasta luego.

Me fui hacer unas compras antes me daba tiempo tenía unas tres horas y media antes de que tuviera que volver.

Llegué a la oficina un poco antes para imprimir un par de ideas que se me habían ocurrido sobre la boda de los Smith, seguro que a Mia le encantarían.

Además quería preguntarle a Jordan cómo había ido su entrevista.

-¿Cómo ha ido Jordan?

-Es una buena historia creo que te gustara.

-¿Si?

-Si seguro que haces mas preguntas de las que te imaginabas. Venga date prisa te están esperando en la sala 2 y ya lleva 5'.

-Gracias Jordan.

-Por cierto el chico es guapisimo, cuidado a ver si te vas a enamorar de él.

-Que tonto eres!

Fuí directa a la sala 2, espero que no esté molesto por llegar 5' tarde bueno él ha llegado 10' antes de los previsto así que técnicamente no he llegado tarde.

Entre a la sala y deje mis cosas encima de la mesa y fui a saludar al cliente cuando el corazon se me paró por un instante para luego seguir latiendo acelerando el ritmo por segundos.

-Care-dijo él poniéndose en pie.

-NO! Ni se te ocurra acercarte señor Mikaelson.

-¿Señor Mikaelson? Ahora soy el señor Mikaelson.

-¿Qué haces aquí?-y en ese momento mi cabeza razono, estaba organizando su boda con Hayley. Mazazo directo al corazón-esa no es la pregunta, ya que es evidente que te va muy bien.

-La pregunta es qué haces tú organizando bodas.

-Trabajar-dije tajante.

Un silencio muy incomodo se instauró, yo no sabía qué hacer, no podía, no podía simplemente sentarme y hacerle una entrevista sobre su relación con Hayley.

-¿Por qué te fuiste así?

-Me lo preguntas de verdad, no es evidente el motivo, tu ex prometida/amiga de la infancia/primer amor, me llama para decirme que se fue porque su madre se estaba muriendo de cáncer que solo te dejo para que pudieras progresar profesionalmente y que además lo hizo estando embarazada sin decirte nada para no obligarte a dejar tu sueño y que quiere volver a intentarlo y pretendes que me quede y siga siendo tu secretaria/amante o tu secretaria/despechada.

-No me dejaste hablar contigo, lo decidiste todo tú-le interrumpí.

-Ni por ti, ni por nadie seria la otra, además no soy nadie para que no conozcas a tu hijo y estés con él.

-Ese fue tu problema.

-¿Cómo?

-Pensar que porque estuviera contigo no querría conocer a mi hijo.

-El problema no fue ese…-no quería hablar más de la cuenta.

-¿Entonces?

-El problema fué que no nos queríamos lo suficiente.

-Habla por ti, yo sí tenía muy claro lo que quería.

-A ¿si? y ¿qué querías?

-A ti.

Me puse roja y un montón de sensaciones estaban dentro de mí, cómo podía ser que después de un año me lo encontraría y en un momento pondría patas arriba mi mundo, otra vez de nuevo como cuando lo conocí, como cuando entre a trabajar para él, como cuando lo vi con la rubia en aquella discoteca, como cuando me envió aquel correo tan inapropiado para un jefe, como todo lo que hicimos, todo tan descabellado y tan fuera de lugar, pero a la vez era como si todo fuera como tenía que ir.

-No vas a decir nada…-qué podía contestar a eso.

-Supongo que ya es demasiado tarde.

-No me creo que te fueras sin más. Por favor cuéntame todo lo que pasó.

-Yo no quería separarte de tu hijo-se empezó a poner nervioso, se levantó y se apretaba con sus dos dedos él tabique nasal.

-Es que no entiendo, yo no me hubiera separado de él por estar contigo, simplemente hubieras formado parte de su vida.

-En realidad, cuando hable con Hayley ella me contó toda la história y que además de venir para que conocieras al niño también quería recuperarte, aunque no lo expresó ni me lo dijo directamente me dio a entender que si no estaba contigo se volvería a ir y por eso decidí cortar de raíz e irme sin decir nada, además yo no hubiera podido competir con ella, tenéis algo que os une más allá de lo que podamos importar.

Se acercó a mí sin darme cuenta lo tenía demasiado cerca, cogió mi mano y la acarició y en el mismo momento en que me rozó todo mi sistema nervioso empezó a enviar señales por todo mi cuerpo, me dio un escalofrío por toda la columna es como si mi cuerpo le hubiera reconocido, yo pase mi vista del suelo a sus ojos, esos ojos que me traspasaba, dios esa mirada me volvía loca, se acercó un poco más.

-No he tenido una secretaria como tú-estaba coqueteando conmigo cómo al principio, este hombre no había cambiado ni un poquito. Yo también sabía jugar a esto.

-A ¿no?-dije mientras le plantaba cara, ya no me iba a echar para atrás asustada hasta que me presionara contra la pared.

-No, señorita Forbes usted fue la mejor secretaría, la que estuvo más tiempo.

-He de decir señor Mikaelson que aguantar le no es plato de buen gusto para nadie así que no me extraña que huyan de ti.

-Eso crees, no suelo provocar aversión precisamente.

-Pues su futura mujer tendrá que tenerlo en cuenta-y con eso me aseguro un K.O. Nuestra conversación era como una lucha.

-Aún no me he casado señorita Forbes y ahora que la he encontrado puede que no lo haga-mierda! cómo me podía decir eso sin cambiar ni un poco la expresión de macho dominante conquistador que hacía que me temblaran las piernas. Sabía cómo desestabilizar me. Y en mi fuero interno estaba gritando un TE ODIO ESTUPIDO! y a la vez algo de esperanza me inundó.

-¿Qué dices Klaus? No bromees con eso…

-No era broma.

-Ni se te ocurra anular tu boda.

-¿Por qué?

-Porque no quiero.

-Debe de aprender señorita Forbes que las cosas no siempre van como una quiere a mi me hubiera gustado poder hablar con mi secretaria antes de que se despidiera de mis servicios a través de mi hermano.

-Klaus deja de decir estupideces, que solo me hacen daño a mi, tu has seguido con tu vida y si te has querido casar con ella es porque realmente eres feliz a su lado.

-No.

-No ¿qué?

-No me caso porque quiera a Hayley.

-¿Qué dices? Entonces ¿por qué te casas?

-Por temas empresariales.

Soportaría la idea de que se casara con ella porque la quiere y por el bien de un niño que es mejor que crezcan con sus dos padres unidos pero que se case con ella por negocios, si realmente me está diciendo todo esto, él no la ha querido, es como si todo este año, no quiero pensarlo, él es pasado. Di un paso atrás.

-Por favor busca otro sitio para preparar tu boda, no compliquemos más las cosas.

Me di la vuelta y me fuí de aquella sala, puede escuchar como me pedía que me parara pero no podía hacerlo porque si volvía allí sólo me quedarían fuerzas para besarlo y pedirle que no se fuera nunca.

2 semanas más tarde.

Klaus me hizo caso y no volvió para preparar nada relacionado con la boda. Menos mal creo que es lo mejor para todos.

-Bueno chicos ahora entiendo porque el empresario que se iba a casar con su amiga de la infancia ya no quiere organizar su boda aquí, mirad!-tiró encima de la mesa una revista del corazón, en la cual salía en portada él (muy sexy por cierto) y como titular no me lo podía creer, Mi antigua secretaria aún me vuelve loco.

Era una entrevista extensa sobre su vida privada y sobre nosotros, con nombres y una fotos nuestras de hace un año, también hablaban sobre mi y sobre cómo no podía casarse con la madre de su hijo cuando el destino había querido que antes de la boda se reencontrara con la chica que había tenido en la mente durante todo el año.

-Supongo que algo tendrás que decir al respecto Care-me dijo Mía.

-Que lo voy a matar.

-Tengo su número-dijo Mia.

-No se que hacer.

-Para matarle tienes que ver le y para eso tienes que quedar con él, qué te parece si empiezas con una llamada y luego improvisas-Mia y todos me miraban expectantes.

-Tienes razón muchas gracias, nose que hubiera hecho sin vosotros.

-No te pongas sentimental-me dijo Mike.

-Llamale ya!-sentenció Jordan.

Cogí el número que me dió Mia y lo marque, al segundo toque lo cogió.

-Al habla Niklaus Mikaelson.

-Hola Klaus.

-Care ¿eres tú?

-Si-un silencio y decidí seguir-creo que tendríamos que vernos.

-Pensaba que me odiarías y querías matarme- mire a Mia y decidí decirle lo que me había dicho ella.

-Para hacerlo tendré que quedar contigo ¿no?

-Claro. Me imagino que estás en tu trabajo.

-Si.

-Paso a por ti en 20'.

-Vale.

No quería hablar mucho por teléfono tampoco me salían las palabras, fué puntual como un reloj, me subí a su coche casi sin mirarle, no nos mirábamos, ni hablábamos, solo sonaba la radio y una tensión flotaba en el aire, me llevó a central park y caminamos un largo rato hasta que nos animamos a hablar.

-¿Por qué lo has hecho Klaus?

-Normalmente no hago las cosas por impulso, ya me conoces-estaba en posición iba a iniciar un largo discurso yo solo lo miraba y él centró su vista en otro punto me imagino que para centrarse-soy de los que no dejan nada a la improvisación, me gusta controlarlo todo, las situaciones, las emociones absolutamente todo, pero sabes que-en ese momento se centró en mi-ya no puedo más, no se puede controlar todo y creo que lo que pasó vernos después de todo este tiempo cuando decido ir más allá con ella aunque ya no la quiera simplemente porque era el siguiente paso, era bueno para nuestros negocios, no era suficiente, y entonces te veo con esa coleta que te deja mechones rebeldes sueltos esa falda gris que solías ponerte, dejando las cosas sobre la mesa me teletransporto a cuando dejabas las cosas en tu mesa y luego todo la conversación durante ella me dí cuenta que volvía a sentir como era yo, no me caso no solo porque tengo claro después de nuestro encuentro que aun siento algo por ti y no quiero engañar a la madre de mi hijo, si no porque he entendido que cuando estaba con ella era mi yo del pasado ese al cual destrozó y él cual quería que fuera pero contigo soy yo él que superó todo aquello y evolucionó por eso es por lo que no me caso. Y lo de la revista solo fue un intento para llamar tu atención ya que no sabía que hacer ¿la has leído?

-No solo por encima-sacó la revista y la abrió por su entrevista y me remarco un párrafo.

"Supongo que se podría decir que si que he tenido mucho éxito con las chicas, realmente he conocido a muchas pero ella no es como las demás."

Aún recordaba esa frase que le repetí mil veces.

-Por favor no te quedes callada, quiero saber lo que piensas, se que es una locura y sé que posiblemente no he hecho las cosas cómo debería, pero estoy cansado es demasiada la carga, no puedo estar preocupado toda la vida por lo que esperan de mí, quería que me casara con ella porque era lo correcto, el paso lógico lo que debíamos hacer según mis padres no podía pasar más tiempo, no éramos unos críos que acababan de conocerse, tenemos a un niño y todo lo demás, pero yo soy libre y no escogemos de quien nos enamoramos y para mi encontrarte precisamente el día en él que me convencen para implicarme más fue como una señal.

-¿Qué piensa Hayley?

-Ella está algo molesta-sacó una de sus sonrisas de chico malo.

-¿Y el niño?

-Pues lo va entendiendo poco a poco aún le cuesta han pasado solo dos semanas, pero esta bien.

-Yo, no sé qué decir.

-Lo que piensas.

-Pienso que no deberíamos habernos reencontrado porque tu vida ahora sería la misma, pero por otro lado y siendo egoísta me alegra todo lo que está pasando aunque me asusta y me preocupa que por esto sufra tu hijo o incluso Hayley y quiera irse con él.

-No se lo puede llevar.

-¿No?

-No yo soy su padre legalmente tiene mis apellidos, además si ella decidiera irse por cualquier motivo no puede llevarse al niño sin mi consentimiento al igual que yo.

-Klaus yo necesito tiempo no puedo de la noche a la mañana hacer como si este año no hubiera pasado-me interrumpió.

-Yo tampoco, es más no pretendo que las cosas sean como cuando te fuiste, ni mis circunstancias ni mi forma de pensar es igual a la de hace un año y entiendo que las tuyas tampoco lo sean, pero me gustaría empezar de cero.

Empezar de cero, es lo que sonaba más bien, no se porque pero decidí empezar desde cero en ese mismo momento, serían las ganas de que eso fuera bien o de olvidar todo lo anterior.

-Hola me llamo Caroline Forbes, un gusto conocerte-le tendí mi mano, él la miró y después a mi y entendió perfectamente que eso era el inicio que no debíamos darle más vueltas a las cosas simplemente empezar a vivir otra vez, me sonrió de una manera tan tierna que me enamoro de nuevo en un segundo incluso más que la primera vez.

-El gusto es mío señorita Forbes, mi nombre es Niklaus Mikaelson.

-Que nombre más extraño.

-Me lo dicen mucho, es algo familiar. ¿A que se dedica?

-Organizo eventos, ahora estoy en una empresa de organización de bodas ¿Y tú?

-Trabajo en el marketing y publicidad de la empresa de mi familia.

-Eres un enchufado-se empezó a reír.

-Se podría decir que si, aunque soy muy bueno en lo mio.

-No lo pongo en duda.- me puso su móvil delante.

-Apuntame tu dirección y teléfono, pasaré a las 8 a por ti-él vio mi cara de no entender nada-te invito a cenar, tenemos que contarnos muchas cosas y ahora debo irme.

-Esta bien.

-¿Te acerco algún sitio?

-No, gracias iré dando un paseo, nos vemos esta noche.

-Vale-se giró y lo vi marchar y me entró una melancolía y unas ganas de volver a estar con él, era absurdo pero sentía la emoción como si fuera mi primer novio, como si fuéramos adolescentes jugando a no conocernos.

Por la noche

Realmente eso de empezar de cero me lo tomé al pie de la letra, estaba casi tan nerviosa como si fuera nuestra primera cita, me hallaba en una montaña rusa emocional, por un lado las ganas infinitas que tenía de retomar todo con él, desde hacía dos semanas que mi cabeza no había parado de dar vueltas y por otro lado pensé en todo el sufrimiento que podíamos causar a su familia, a su hijo e incluso a Hayley.

Después de darle mil vueltas mientras me probaba todos los vestidos que tenía, me mire al espejo sonreí y me di cuenta de que era el momento de pensar en mi.

Me pusé mi vestido rojo que me quedaba de escándalo.

Él fué tan puntual como siempre iba super elegante con un traje que probablemente estaba hecho a medida.

Fuímos a un sitio de lo más elegante, yo no estaba acostumbrada a ir a sitios así, durante la cena evitamos temas como el pasado, las relaciones amorosas aunque yo sabía perfectamente que él había estado con Hayley en todos los sentidos de la palabra, se notaba que se moría de ganas por preguntarme si yo había rehecho mi vida con alguien más en el último año, pero supongo que guiada un poquito por la venganza no le aclare nada, ni que había estado pensando en él, que había sido incapaz de estar con otro hombre, que lo intente una vez y fue tan desastrosos.

Cuando terminamos de cenar nos subimos a su coche.

-¿Donde vamos Klaus?

-Lo sabrás cuando lleguemos.

-No me gustan tus sorpresas- me miró con una sonrisa picarona.

-Esta si te va a gustar-dijo con la seguridad propia de Klaus.

Nos fuimos alejando de la ciudad hasta llegar a un bosque, allí aparco, he de decir que parecía la típica escena de una peli de terror donde los protas se quedan en medio de la nada y es ahí cuando empieza a morir gente, pese a tener eso en mi mente cuando le mire se me pasaron todos los miedos de golpe, él me vendo los ojos y me cogió en brazos.

-Klaus…

-Shh! deja de hablar ya-me ordenó y luego lo suavizo con un beso en la mejilla.

Note cómo abría una puerta, se notaba el cambio de frio a calor, me dejó sobre algo mullido en el suelo y poco a poco fue quitándome la venda de los ojos.

Me hallaba en una casa de campo de lo más lujosa frente a un ventanal con unas vistas más que increíbles de la ciudad, en el suelo sentada sobre una alfombra suave, mullida y blanca daban ganas de acariciarla y así lo hice, la cabaña estaba iluminada por velas y una chimenea, estaba todo cuidado al detalle, cómo era normal para mi loco y controlador exjefe.

Sacó dos copas y nos sirvió champán.

-¿Por qué brindamos?-le pregunté.

-Por los reencuentros inesperados-juntamos nuestras copas y sus ojos cada vez más ardientes se clavaron sobre mi, yo no podía dejar de mirarle a él me daban igual las vistas, la cabaña, él solo con su mirada había creado un microclima entre los dos en del que ninguno quería salir.

Él se acercó a mi oreja y me susurro.

-Ya se que no adecuado para una primera cita, pero me muero de ganas por arrancarte ese vestido-yo tragué en seco, el aire húmedo de su boca rozó mi oreja y provocó que me estremeciera de pies a cabeza.

Se separo de mi aunque no mucho y dió un trago de su copa, tan normal como si no hubiera dicho nada cómo si no hubiera reventado mi calma, estaba tranquilo, como él que sabe que lleva las riendas.

Deposito su copa en el suelo fuera de la alfombra y me miró intensamente, yo intentaba desviar la mirada y no podía, entonces se fué acercando poco a poco yo cerré los ojos esperando un beso, sin embargo no noté nada, los abrí con sorpresa y estaba a poco centímetros de mí mirándome sin acercarse.

-¿Qué pasa?-dije casi en un susurro porque las palabras no me salían.

-Sabes que en él momento en que empieza a besarte no voy a poder frenar y querías ir despacio como si nos acabáramos de conocer.

-El problema Klaus-dije acercándome-es que no nos acabamos de conocer y se lo que me espera tras el beso- me tiré a su boca con urgencia, antes de que pudiera irse, no puedo describir lo que sentí, porque lo sentí todo y nada a la vez.

Su lengua entró a mi boca como un tornado arrasando todo, llevándose por delante todos los muros que había construido este último año, su mano derecha me cogía la cara mientras que con la izquierda me agarraba por la cintura y me acercaba a él.

A duras penas separó sus labios de los míos y se colocó por detrás de mí, sentados, buscó acceso a mi cuello y empezó a darme besos hasta mi oreja, estaba tan extasiada por esa sensación que no me di cuenta de cuando bajó la cremallera de mi vestido, pero tiró de los tirantes y él vestido resbaló por mis brazos dejando al descubierto mis pechos y mis pezones erectos, él seguía mordisqueando mi oreja mientras empezó suavemente a subir sus manos desde mi cadera a mis pechos y los masajeo, hacía tanto que no sentía nada igual. Lo necesitaba con urgencia así que me di la vuelta y me eche sobre él callendonos al suelo, estaba aturdido pero poco a poco fue recuperándose y me agarró de los muslos mientras yo le besaba sin freno, le desabroche los pantalones.

-¿Estás preparada?

-No sabes cuanto.

Lo introdujo en mi de una vez y siguió con un movimiento rítmico yo iba a su encuentro, lo deseaba y él también.

Noté esa sensación que me subía desde la planta de los pies, ese calor mi cuerpo se preparaba para explotar en un orgasmo, conforme iba subiendo mis movimientos se aceleraban y él entendía perfectamente lo que iba a suceder, aceleró y no pude más mis piernas temblaban y él siguió hasta que note cómo me llenaba por dentro mientras dejaba escapar todo el aire que había retenido, con un movimiento me baje de él y me tumbe a su lado, no podía parar de temblar mientras sentía mi cuerpo palpitar, ese fue el primero de muchos.

Cuando desperté estaba sobre la cama donde también lo hicimos al igual que en cualquier superficie plana o no que había en la pequeña cabaña, él estaba a mi lado profundamente dormido, si era un sueño no quería despertar, simplemente observaba su hermosura, realmente era perfecto no pude no acariciarlo aunque sabía que terminaría por despertarse pero era algo tan hermoso.

-¿Qué haces amor?

-Te observo- se le escapó una sonrisa de autosuficiencia de esas que me enamoraron.

-No es muy pronto para alagos.

-Cállate y duerme-abrió los ojos y tiró de mí para que me recostara en su pecho, notaba su respiración tranquila y con la mano me acariciaba el pelo.

-Siempre quise algo así con alguien tan especial, una chica que no fuera como las demás.

Alce la vista y ví sus ojos clavados en mí y una sonrisa torcida, así que subí un poco y le di un beso, no era pasional ni lujurioso si no totalmente opuesto era mi forma de decirle que yo también le quería.

5 años después

Caroline POV

Nuestra vida en estos cinco años ha dado un giro de 180º, desde aquel día que decidimos empezar desde cero en aquella cabaña donde nos hicimos miles de promesas. Al principio no fué nada fácil su familia se opuso rotundamente sobretodo Rebekah, Elijah fué algo más comprensivo, en cuanto a sus padres en un primer momento eran reacios ya que pensaban que lo nuestro era una aventura más de Nik , sin embargo poco a poco fui ganando sitio en esa familia, hoy en día puedo decir con orgullo que Rebekah y yo hemos descubierto nuestro amor por la ropa y hacemos planes como si fuéramos amigas para ir de compras, es algo maravilloso viniendo de ella además ella y Stef llevan algún tiempo conociéndose.

En cuanto a Hayley al año de que la dejara Klaus se fue con Tyler a una especie de comuna espiritualista, diciendo que debía dejarlo todo atrás eso incluía a su hijo, así que Klaus se tuvo que hacer cargo del niño por supuesto con ayuda de todos.

Nik junior en un primer momento no entendía las cosas pero con el tiempo nos hicimos amigos ahora soy la tía Caroline, ya no pregunta por su madre.

Elena y Damon se casaron el año pasado y viven junto a su preciosa hija a la que quiero, adoro y consiento.

Bonnie y Jeremy van y vienen constantemente, pero están bien.

Nuestras vidas cambiaron cuando decidimos dar el salto y mudarnos a Nueva York, pero fué lo mejor que nos podía haber pasado porque cada una a su medida ha vivido experiencias increíbles y hemos conocido a gente maravillosa.

Y aquí sigo yo enamorándome cada día un poco más de mi jefe.