Holis, soy nueva en esto así que espero que les guste. Este es un fanfic de los htf con Harry Potter peerooooo… Aquí no aparece ningún personaje de Harry Potter excepto Dumbledore y Voldemort ellos si aparecen :3 todos son versión anime. Digamos que son los htf en el mundo de Harry Potter.

-Sé que los – diálogo

"estoy aburriendo" pensamientos

(Mejor comencemos) comentarios de autora

Comienzo

En una pequeña casa algo vieja en Lieth Street, un chico peliverde estaba aburrido, viendo un programa de risa que porque como era muy serio de carácter frío y burlón, no le hacía gracia, en cambio le aburría. Al caer la noche, se paró, apagó la televisión y se dirigió a la cocina a encontrar que comer, obviamente lo que comía a nadie le agradaba, solo comía comida de lata, comida instantánea, comida chatarra, o solo iba a la plaza y comía en la comida rápida. A todos le sorprendía que ese niño de tan solo 13 años viviera solo en un lugar tan lúgubre donde no se puede salir desde las 5:00 por los maleantes que andan por ahí. Siempre sus vecinos se preguntan porque ese niño vive solo en lugar tan feo, y sobre todo; ¿¡Cómo puede salir y regresar a salvo después de la hora límite!? Pero como todos saben cómo es él, no se atreven a preguntarle aunque sea un niño. A él al parecer no le importa su soledad, en cambio, parece de lo más tranquilo, aunque solo se le vieron dos veces enojado, la gente le tiene respeto porque al verlo enojado, a todos se le ponen los nervios de punta. Al llegar a la cocina, el chico empezó a buscar comida, pero no encontró nada. Molesto, intentó tomarlo con calma, así que la única opción era…

-tsk, tengo que comprarme algo o moriré con el estómago vacío- dijo algo aburrido. Agarró su boina y se puso en marcha.

. . .

En una linda casa mediana, una pelirroja andaba corriendo por toda su casa buscando algo. Su mamá se preocupó por verla tan desesperada, desde la cocina podía oír a su hija gritando de molestia y también escuchaba ruidos de muebles. –Hija, ¿estás bien?, ¿qué estás buscando?- preguntó su madre algo preocupada. Ella se acercó temblando a punto de llorar.

–Eh perdido mi libro favorito, y no lo encuentro por ninguna parte…- dijo con lágrimas en los ojos. Su mamá se quedó pensativa para poder ayudarla.

–Ya sé, dile a Handy que te ayude- Al oír eso, la niña se quedó paralizada. Tanto ella como su madre saben que a Handy no le agrada para nada los muggles, porque cree que todos son iguales: sin respeto, idiotas, que no les importa nada, egoístas, nada amables, etc. Sin embargo, la pelirroja es muy diferente a él emocionalmente, porque a ella le fascinan los muggles en todos los aspectos, su padre siempre la apoyaba, pero desde que murió, a jurado no mencionar el tema de los sin magia en frente de su hermano.

-B-bien- dicho esto, subió a la recamara de su hermano. Handy era un chico de 13 años, solo un año mayor que ella, de cabello naranja y algo corto, lo único que le atraía de los muggles eran las construcciones. Al subir, vio a su hermano leyendo acostado sobre su cama. Él al verla cerró su libro y se paró.

-Oh, no te había visto, esto… ¿qué se te ofrece?- preguntó amablemente con una ligera sonrisa dibujada en su rostro.

-Bu-bueno yo… quería saber s-si me po-podrías ayudar a b-buscar mi libro…- siempre que ella se ponía nerviosa tartamudeaba y hasta a veces templaba. Handy al parecer ya se había dado cuenta de que libro hablaba su hermanita, por lo que su mirada amable cambio a una seria y fría.

-Buscas tu libro de los malditos muggles ¿no?- Al verla bajar a mirada se dio cuenta de que estaba en lo cierto.

-Agh, está bien, te ayudaré, pero sola esta vez- Sin decir nada, la pelirroja asintió y salió de la habitación seguida de su hermano.

. . .

En un parque desierto, donde el viento soplaba un poco fuerte, una chica peli azul de 13 años estaba mirando el pasto seco de ahí sentada en un columpio. En ese parque ya nadie iba, por culpa de los nuevos parques más modernizados que habían sido construidos desde hace 6 años, lo extraño es que aún con el paso de tiempo, los parques seguían en buenas condiciones, además de que estaban muy cerca de la casa de los demás. El caso de la peli azul era diferente: ella vivía en un lugar aislado de la civilización, no muy lejos, pero lo suficiente como llegar muy cansado hasta allí caminando, además, el parque estaba enfrente de su casa, otra razón para los demás de dejar de ir a ese parque. Sus padres trabajaban en la ciudad, pero decidieron vivir ahí porque en la urbanización, la contaminación, los asaltos, personas groseras, y la poca vegetación abundaba demasiado, según sus padres. La peli azul seguía pensando con la mirada hacia abajo.

–Ojalá algún día pueda tener amigos- dijo mientras unas lágrimas recorrían sus mejillas.

. . .

Un niño rubio estaba acostado en la gruesa rama de un árbol leyendo sobre los animales. Se estaba quedando dormido cuando de pronto… -¡Cuddles!, ¡¿Qué haces en ese árbol?! Te he dicho miles de veces que te podrías lastimar- dijo su madre preocupadamente histérica. Cuddles, del susto se cayó de árbol. Acariciando su cabeza por el golpe, se logró levantar y miró a su madre furioso.

-¡¿Estás loca o qué?! ¡Casi me mato por tu culpa!-gritó molesto el chico. En verdad se había dado un buen susto. Su madre lo miró aún más furiosa; estaba frito, se tapó rápidamente la boca. Si su madre se enojaba significaba el fin del mundo.

-¡¿CÓMO QUE MI CULPA?! ¡LA PRÓXIMA VEZ TERMINARÁS CON UN PIE ROTO Y AHORA SI SERÁ POR MI CULPA! ¡VE A TU HABITACIÓN EN ESTE PRECISO INSTANTE, YA QUE SI TE ROMPO LA PIERNA NO LO HARÉ POR MEDIO DE MAGIA!-dicho esto, su madre tronó sus nudillos en forma amenazante. El chico salió corriendo asustado hacia su habitación. Cuando llegó cerró la puerta con llave y se echó a la cama con sus piernas abrazadas hacia su pecho, como si fuera un niño al cual le acababan de contar una historia de terror. Aunque su madre fuera muy dulce, tenía su lado oscuro, el cual Cuddles siempre trataba de evitar, pero para eso estaba su padre, quien lo defendía cuando su madre se salía de control. Pero desde que su papá trabaja todo el día, trata de hacer lo posible de no provocarla. El chico después de andar en sus pensamientos, finalmente se quedó dormido…

Y esto más o menos la introducción, prólogo, como quieran que se llame… bueno solo espero que les haya gustado, dejen reviews y adivinen mi edad, quien gane le voy a dar un abrazo psicológico (como los de Germán), una galletita, un chocolate :3, y le dedicaré un one-shot de la pareja que quiera (menos yaoi o yuri) esque no me gusta eso, aunque respeto sus gustos, si les gusta pues esta bien y ya, pero a mi no me guta. (RaurayAuslly tu no cuentas, porque tu si sabes mi edad) Chao.