Siento mucho la tardanza, muchas grácias por todos los reviews, espero disfruten del capítulo!

Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, pertenecen a L. J, Smith aunque este fanfic este basado en la serie.

Ya había pasado un mes entero desde que llegué a mi nueva familia aunque fuera temporalmente, ellos me habían aceptado y me trataban como uno más a excepción de Mikael, no le hacía mucha gracia que estuviera con ellos y por supuesto no desaprovechó el momento para que yo lo supiera.

Nuestras heridas se curaron sin dificultad y en esta semana nos recuperamos por completo, entre Klaus y yo había algo especial que por supuesto se notaba.

-Tengo que irme a cazar-me dijo Klaus, desde que nos conocimos era costumbre que nos informaramos de donde íbamos y de lo que hacíamos era como si los dos nos quisiéramos controlar.

-Ya…-dije haciendo medio un puchero-Bekah y yo vamos a recoger algunas hierbas con madre.

-Vendré pronto y traeré un montón de comida ya verás.

-Estoy segura-nos quedamos mirando cómo hacíamos siempre, no importaba hablar.

-Debo irme-Bekah salió de la casa.

-Hermanita!-y corrió hacia donde estaba, Klaus se fue, cuando se iban de caza podrían no regresar en toda la noche era muy peligroso, pero no me daban miedo los animales si no las represalias que tomaba Mikael con Klaus…

-Bekah-dije mientras le sonreía-¿estás lista para la recolecta?

-Por supuesto te he sacado tu cesto-me dijo sonriendo- además quería preguntarte algo-estaba dudosa.

-Dime-la anime.

-Nik y tu… ¿ha pasado algo entre vosotros?

-No-me ruborice-se que es raro pero solo hablamos mucho.

-Si pasa algo quiero ser la primera en enterarme.

-Por supuesto, no te preocupes.

Cuando ya llevábamos un buen rato recogiendo, Bekah se me acercó.

-¿Tú también estás preocupada por él?-se refería a Klaus-mi padre no es nada justo con Nik.

Ella también estaba preocupada, al fin y al cabo ella era más consciente de hasta qué punto Mikael podía dañar a Klaus, no soportaba la idea de que le hiciera daño.

A nuestra llegada Henrik nos estaba esperando.

-Juguemos a algo, porfi-a Henrik le encantaba jugar con nosotras-madre ¿podemos ir junto al lago?

-Hoy no es un buen día para que se vayan lejos, es peligroso.

Esta noche era luna llena, los hijos de la noche se transforman hoy, desde ayer tenía un mal presentimiento, es como si algo demasiado trágico fuera a pasar hoy...

-Esther ¿podemos hablar?-ella asintió.

-Bekah y Henrik podrían ir a recoger algunos frutos, para los chicos-ellos asintieron y salieron de la cabaña.-Ya estamos solas.

-¿Tu sabes que va a pasar hoy verdad?-Cuando nos contaron las história de los originales recuerdo que me dijeron que Henrik murió por culpa de los hijos de la luna.

-No tengo ni las más mínima idea-me dijo una convencida Esther.

-Tenemos que impedir que…-ella me interrumpió.

-¡Callate!

-¿Qué? ¿No quieres saber lo que va a pasar?

-No debes decir nada del futuro ni alterar el pasado si tiene que ocurrir algo tienes que dejar que pase.

-No puedo sentarme a ver lo que va a pasar.

-Nadie dijo que cumplir tu destino sería sencillo, debes dejar que las cosas pasen así.

En ese momento entraron Elijah y Klaus por la puerta, Klaus traía un gran golpe en la cara yo me acerque a él.

-¿Estás bien?

-Si, no te preocupes-yo me dirigí a la puerta estaba harta de Mikael no hiciera más que pegar a Klaus esto tenía que terminar, cuando salí cogí el hacha y me dirigía hacía la zona donde él solía descansar de la familia, un sitio al que no se nos permitía ir.

Klaus me abrazó por detrás.

-Por favor no hagas nada-estaba temblando, yo me gire para quedar cara a cara.

-No puedo dejar que te siga tratando así…

-No pasa nada de verdad. No soportaría la idea de que te volviera a tocar, si lo hace tendría que matarle.

-Pero no es justo que te trate así, eres mucho mejor que él, no lo dudes nunca.

-Se que es demasiado atrevido pero... te quiero.

-Yo también-me salió casi sin pensarlo.

-Pero no te quiero como a una hermana por ti siento algo más allá algo que se escapa a mi entendimiento.

-Lo se.

-Se que suena egoísta pero espero que te quedes aquí conmigo siempre y no regreses nunca a tu casa-me acerqué más a él y le bese.

Todo lo que sentí es indescriptible, con una mano me agarraba la cintura y me acercaba más a él y con la otra me acariciaba poco a poco la cara, era muy dulce yo estaba apoyada en sus hombros para no caerme, introduje mi lengua en su boca le pilló un poco por sorpresa pero su lengua vino al encuentro de la mía, nos separamos cuando ya teníamos que respirar, estábamos muy cerca y nuestras respiraciones eran entrecortadas.

Me miraba tiernamente a los ojos.

-Nunca había sentido esto-me dijo sonriendo, en ese momento caí en la cuenta tal vez era su primer beso…

-¿Klaus era tu primer beso?-tenía que preguntarlo, se puso un poco rojo y asintió.

-Me alegro de que seas la primera-me dijo tan inocente y le abrace.

Teníamos que ir a escondernos a las cuevas para protegernos del ataque de nuestros vecinos.

Cuando llegamos a las cuevas Klaus y yo nos apartamos sabía que esta noche pensaba salir con Henrik, no porque él me lo hubiera dicho sino porque sabía que esa era la noche en la que Henrik moriría…

-Klaus…

-¿Te pasa algo?

-Se que quieres salir con Henrik a ver la transformación de los licántropos.

-¿Cómo sabes eso? yo no te he dicho nada. Ha sido Henrik ¿verdad?

-Lo importante no es porque lo se, sino que es una auténtica locura, no teneis que hacerlo-fije mi vista en Henrik estaba hablando animadamente con Elijah sobre los licántropos y un nudo amargo se me formó en la garganta.

-No pasa nada, además ellos no nos verán ¿Por qué estás tan preocupada?-no podía contárselo.

-Supongo que tengo miedo por lo que os pueda pasar.

Decidí dejar el tema y apartarme de Klaus pero no podía dejarlo estar, era muy difícil realmente cual era mi destino tal vez que se salve Henrik, pero si así fuera eso alteraría todo lo que conocemos hasta ahora, pero es Henrik, cómo no voy a salvarle es tan inocente tiene tantos años por vivir, definitivamente si tenía que salvarlo.

Cuando fuí a levantarme para delatarlos delante de Mikael, era la única manera de que no salieran a él le tenían pánico al menos Klaus, algo no me dejo hacerlo mi subconsciente se quería comunicar conmigo y entonces sentí una gran presión como si mis sueños me controlaran y decidieron cuando tenía que dormir.

Abrí los ojos y estaba en una habitación muy blanca con una luz cegadora, me levanté.

-Hola-mire a mi alrededor y no se de donde apareció, una mujer vestida de blanco, con la piel blanca, los ojos verdes y pelirroja, él pelo le llegaba hasta la cintura, era hermosa.

-Hola Caroline-se acercó a mí, me sentía en paz cerca de ella.

-¿Donde estoy?

-No estás cansada ya de preguntarte siempre lo mismo.

-Si…

-Disfruta de la tranquilidad de tu interior.

-Pero yo tengo que salvar a Henrik no puedo estar dormida no… me necesita-las lágrimas empezaron a rodar por mis mejillas, estaba comprendiendo que si estaba allí era porque no me dejaban salvar a Henrik posiblemente no le vería más con vida. La mujer se acercó a mi y me abrazó, me acariciaba el pelo.

-Ya está pequeña-me empujo un poco y me agarró por los hombros me secó las lágrimas y enfrente de ella me dijo-tú no estás aquí para salvar a Henrik, estás aquí para salvar a Klaus, recuerdalo.

En ese instante note como si poco a poco me estuviera desvaneciendo y entrando en un sitio muy oscuro, donde solo escuché chillidos y sollozos, comprendí que había pasado toda la noche dormida y ahora tocaba afrontar la muerte de mi queridisimo Henrik a partir de este momento las cosas ya no volverían a ser igual que cuando entramos inocentes a la cueva para refugiarnos una noche…