Vale… si, seguramente me querréis matar por traeros esto en vez de lo que ya tengo empezado, pero no puedo evitarlo

Ayer vi los nuevos capítulos de Fairy Tail y me acabé enamorando del ending, de donde ha salido este pequeño escrito… bah, es un churro, no me ha quedado nada bien… aun así, espero que os guste

¿De verdad creeis que poseo Fairy Tail?

La espera del hogar

Lucy terminó de escribir un mensaje a su editor y suspiró, agotada. Su último libro, Fairy Tail y Phantom Lord, parte de la saga Fairy Tail, había salido al mercado solo días atrás y ya era un superventas en el país, sin contar las expectativas de la editorial cuando el libro fuera traducido a otros idiomas. Se levantó de la terraza del bar y comenzó a caminar sin rumbo, pensando en todos los sueños, tan reales como si fueran sus propias memorias, que había tenido desde su niñez, y que eran la base de sus libros, donde ella misma salía, como una maga celestial capaz de invocar espíritus mediante llaves.

Elevó la vista y se encontró frente al mar, y se preguntó cómo había llegado hasta ese lugar, dándose cuenta una vez más de lo despistada que podía llegar a ser, antes de volver sus pensamientos a sus libros una vez mas y mirar su mano derecha, donde portaba una marca de nacimiento con forma de hada rosada, cuya silueta se había convertido en el símbolo de ese ficticio gremio de magos que había creado para sus libros. Inevitablemente su mente evocó la imagen de un joven de cabellos rosas, ojos verdes y amplia y alegre sonrisa, que trajo una a su propio rostro.

Volvió a caminar, esta vez decidiendo volver a su casa. Sus pasos la condujeron por un parque, y se distrajo viendo el hermoso paisaje del pasillo natural creado por los arboles, y el danzar de los rayos de luz que atravesaban el tupido ramaje que colgaba sobre su cabeza. De pronto, algo llamó su atención, y volteó a ver a la persona con la que se acababa de cruzar, sintiendo completo asombro al ver que el rostro de ese joven era exactamente el mismo que el del chico de sus sueños.

-Lucy…- escuchó salir de los labios del chico, ambos aun mirando al otro completamente paralizados, y en la mente de Lucy se sucedió una rápida sucesión de imágenes, que le hicieron abrir los ojos más aun. Había recordado… ¡había recordado! ¡No eran sueños, eran sus propios recuerdos! ¡Fairy Tail, su gremio! ¡Sus amigos! La promesa que hizo entonces, de esperarles allí donde acabara… ¡Incluso Natsu!

Natsu… Lucy salió de sus pensamientos cuando notó los brazos del Natsu frente a ella envolverse a su alrededor.

-Te encontré, Luce… Mira que eres rara, no sabes lo lejos que habías ido…

-N-Natsu… ¡Natsu!- los brazos de Lucy se envolvieron alrededor del torso de su compañero, y sus ojos comenzaron a derramar lágrimas de pura alegría.

Por fin estaba en casa… Fairy Tail era su casa.

No…

Natsu era su hogar… allí donde pertenecía… ya no tendría que esperar más