Este fic está basado en "El Azul es un Color Cálido" la novela gráfica y en su adaptación "La Vida de Adele" Solo que esas tratan sobre una relación lésbica este tratara sobre la relación entre Hipo y Jack, que aunque comienza como una simple amistad, pronto se convertirá en algo más.

Mi primer fic yaoi, no les gusta no lo lean y recuerdo que solo acepto criticas moderadas. Hay algunas cuantas alteraciones con los personajes, como Jack, pero principalmente es en el aspecto físico, no tanto en el psicológico. Con quien si cambia mucho es con Patán y Brutacio.

Pasen y lean.

Mi nombre es Hipo, tengo quince años y acabo de mudarme de Berk aquí a Castle Rock, no es una ciudad muy grande pero está bien.

Mis padres, Estoico, un hombre de negocios y mi madre Valka, veterinaria, insistieron en que Berk no era una buena ciudad para que su "pequeño" creciera (15 años y hasta ahora lo deciden), además de que aquí vive mi tío junto con mi primo Patán, me inscribieron en la escuela secundaria "Constantino" estoy en tercero de secundaria y, no es por presumir pero soy el primero en la clase.

Espero graduarme con honores y poder entrar en una buena secundaria.

En lo que respecta a mi vida social, mi mejor amigo es mi perro, Chimuelo, un pastor alemán, lo tengo desde que era un cachorro, mi mama me lo regalo cuando tenía 4 años y desde entonces somos inseparables.

En la escuela me junto con mi primo, su mejor amigo Brutacio y Patapez, con quien me llevo muy bien.

Pero también esta Camicazi, quien es mi mejor amiga, y es una excelente consejera.

Así que como ven soy un chico normal que lleva una vida normal.

Nada fuera de lo común.

-Oye viejo-me dice Brutacio golpeándome en el hombro-Creo que Astrid te está viendo.

Estamos el, Patán, Patapez y yo sentados en una mesa en el patio de la escuela, es la hora del receso. Volteo a ver dónde está Astrid, la chica más popular y linda de la escuela, si me está mirando ¡A mí! He querido salir con ella desde que la vi por primera vez.

-Él tiene razón Hipo-agrega Patapez-Te está viendo.

No puedo evitar sonrojarme ¡Mierda!

-Ve y pídele una cita-agrega Patán.

-No-dijo regresando a mi libro, es Drácula de Bram Stoker, un verdadero libro de vampiros.

-Vamos cerebrito-dice Patán-Jamás conseguirás chicas si continuas con esa actitud.

-Tal vez no quiera.

-Deja de ser marica primo y anímate.

Suspiro, cuando algo se le mete a la cabeza a Patán ya no se puede sacar.

-Está bien lo hare, lo hare, pero en la salida.

Todos me abuchean.

Ya es hora de salir, salgo rápidamente del salón de clases y comienzo a seguir a Astrid, logro alcanzarla en la parada del bus.

-Hola-vamos, eso no es lo mejor que puedo hacer.

-Hola-contesta Astrid emocionada-¿Hipo verdad?

-Sí.

¡Sabe mi nombre!

-Mucho gusto-dice extendiéndome la mano-Astrid.

-Si te conozco-contesto-Y… yo me preguntaba si tu…

Vamos, solo dilo, no es tan difícil.

-Sí, me encantaría salir contigo.

-¿De verdad?

-Por supuesto.

-Genial.

¡Acepto! ¡Acepto! ¡Acepto!

-¿El sábado te parece bien? ¿En el centro?-propongo.

-Me parece estupendo.

Y así es como Astrid me dejo picado toda la semana.

Por fin llegó el sábado y yo me dirijo a mi cita con Astrid, acabo de tomar el metro y ahora voy a pie, ya son las 11:45 a.m. quedamos que a las doce.

No puedo llegar tarde.

Acelero el paso, pero me agarra el alto ¡Maldición! No importa, aún tengo tiempo pero…

Del otro lado de la calle veo a un muchacho con una sudadera azul, al igual que su cabello, tiene su brazo alrededor de los hombros de otro chico, ese se ve de mayor edad y tiene el cabello gris, pero el chico del cabello azul es…

Fascinante.

El semáforo se pone verde, retomo mi caminata y trato de no mirar más a ese individuo, pero no puedo evitarlo, solo espero que no…

Demasiado tarde.

Ya me vio, cuando paso a su lado me sonríe, yo me detengo y me volteo para verlo, me sigue sonriendo, pero luego vuelve a mirar para el frente, y yo por poco soy atropellado por una motocicleta.

Mi cita con Astrid es genial, nos la pasamos hablando, jugando y fuimos al cine, es una gran chica, y estoy feliz de poder estar con ella, pero durante todo el día, no puedo dejar de pensar en el color azul.

Regreso a mi casa a la hora acordada, mis papas ya llegaron, cenamos espagueti con albóndigas y me preguntan que como estuvo mi día, yo respondo que bien.

Cuando voy acostarme no puedo conciliar el sueño, algo me molesta, no me deja tranquilo, me falta algo.

De repente sintió una mano sobre la mía, es algo pálida, levanto la mirada y veo que es el chico del cabello azul, ¿Qué está haciendo aquí?

El solo me mira son sus ojos, son azules también, y profundos como el mar, me plantea un beso en la mejilla, me levanto de la cama.

¡¿Qué fue eso?!

No hay nadie, todo fue…

No, no, no.

Los chicos salen con chicas, es así como debe de ser…

El primer capítulo es algo corto pero llevo algo de prisa, por favor comenten y díganme si quieren más, prometo que el segundo capítulo será más largo.