-Capitulo 6-

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Tal vez fui muy dura y no debí decir las cosas de esta manera, pero que mas da ya no importa, la vida sigue su camino y mi tiempo aún está corriendo. No puedo detenerme y realmente no me importa que pienses de mí. Estoy perdida y nada podrá salvarme.

"GAME OVER"

Resonó por quinta vez en todo el espacio. La pantalla se oscureció para luego mostrar la frase en un morado oscuro, anunciando que el juego había terminado.

Pateé por quinta vez consecutiva la máquina que estaba utilizando, descargando toda la ira que tenía en cada golpe que lanzaba.

Frustrado y al borde de un colapso mental me detuve, apoyando mis manos a cada lado de los controles del juego.

Te odio, te odio, te odio… retumbó en mi cabeza la voz de ella y no pude evitar apretar con más fuerza la consola. Me estaba volviendo loco, había pasado todo el resto del día en el árcade del babosa comercial frustrado, buscando desahogar toda la furia que tenía jugando videojuegos para evitar desquitarme con mis amigos.

Inútilmente había desgastado mi tiempo en eso, después de haber desatado mi furia con todo los juegos del local ahora solo quedaba el último juego que estaba a punto de quedar vuelto pedazos en el suelo. Sonreí nostálgico, hacer aquello también me recordaba a ella, Trixie siempre acostumbraba ir al árcade a jugar cada vez que estaba frustrada al tener dificultades con sus videos, o cuando se enojaba con algunos de los chicos por sus bromas, venia y se desahogaba jugando. Era su rutina. En mi caso era diferente, yo era la primera vez que iba allí para destruirlo todo.

Suspiré, ya estaba cansándome de lo mismo. Trixie se negaba a decir la verdad, porque extrañamente yo no le creía nada, ¿Qué me odia? Que se atreva a mirarme a los ojos y me lo diga, porque cada vez que habla nunca me mira a la cara. Es una tonta.

Yo ya te perdoné…

Volví a recordar sus palabras y sentí una punzada en mi pecho. Si era cierto, si ya me había perdonado entonces ¿porque no volvía con nosotros? ¿Por qué insistía en seguir alejada?

Te odio… recordé otra vez, mi corazón se oprimió de dolor, estaba matándome ella enserio estaba haciéndome daño, y parecía muy consciente de ello, pero no podía ser, ella no podía odiarme enserio ¿o sí?

¿Qué harás ahora? No podrás traerla devuelta. Habló la voz en mi cabeza.

"Pero lo haré" respondí

No quiere regresar, agregó insistente, definitivamente se estaba volviendo muy irritante esa estúpida voz.

"pero lo hará" agregue de igual manera, buscando callar a mi estúpida cabeza parlante. Cuando sentí la calma llegar y la voz se calló, decidí continuar con el juego, estaba más calmado a lo mejor este no terminaría como los demás.

Estás empeorando las cosas, mi paciencia se colmó en ese preciso momento, era tonto pero mi conciencia estaba jugando en mi contra, perturbándome el pensamiento y alejando la poca calma que en aquellos momentos podía encontrar. Respondí amenazante a su comentario, como si enserio estuviera hablando con alguien real.

"¡No estoy empeorando nada!" Solté y con las dos manos azoté contra el suelo el árcade en el que jugaba hace unos minutos.

-Sabes que tendrás que pagar todo eso ¿cierto? –Bufé en respuesta a esa pregunta, como si no supiera que el dueño del local me cobraría por los daños causados a su propiedad.

-¿Qué quieres Kord? –Interrogue sin girarme a mirarlo, sabía que estaba de brazos cruzados a mi espalda, que me miraba con una ceja arqueada porque cada vez que le contestaba altanero ese era su gesto, como diciendo "¿Estás retándome?"

-Nada en realidad. –Dije y sentí como caminaba y se ponía detrás de mí.- Solo quería asegurarme de que no te hicieras daño.

-¿Hace cuánto estas allí? –le pregunté con el ceño fruncido, no podía ser que estuvieran vigilándome como si fuera un niño pequeño.

-Acabé de llegar –Mentira, claro porque había escuchado el ruido de una meca acercarse, el babosa comercial estaba vacío ya era muy tarde y la hora de cierre ya había pasado hace mucho, pero como la banda siempre había sido un cliente frecuente en la tienda el dueño me había dado las llaves del local, y no era que nos la pasáramos todo el día metidos allí jugando hasta el cansancio, pero nunca cambiábamos de local aunque hubieran cientos de árcades en el mismo establecimiento. No se escuchaba ruido alguno excepto por las máquinas de videojuegos, cuando la melodiosa música de los disparos virtuales fue interrumpida por el sonido de un motor de meca, supe que a menos que hicieran un recorrido de rutina los guardias de seguridad por las afueras del babosa comercial, ese sonido solo pertenecería nada más a la meca de alguno de mis amigos, y a juzgar por lo bien que sonaba no dudaba que era Kord quien estaba merodeando por el lugar, porque la meca de Pronto suena horriblemente mal.

-Si con eso te refieres a unas horas antes… -Giré por fin y lo miré de brazos cruzados, su expresión era como para reír pero si no fuera porque no estaba de humor hubiera soltado la carcajada, parecía que hubiera visto un fantasma- …Te creo.

-¿Cómo lo supiste? –Sonrió y me miró avergonzado pasando una de sus grandes manos por su nuca.

-Tengo oídos y a estas horas de la noche todo es más nítido, hasta el sonido de una lombriz bajo tierra –lo noté reír después de eso, y no evité contagiarme de su gesto.

-Lo siento.

-Descuida. –Callé no sabiendo que más podría decirle, caminé hacia uno de los lados de la sala y busqué con la mirada algo donde sentarme. Sentí la mirada de Kord sobre mí, seguía cada uno de mis movimientos como queriendo descifrar algo en mí, buscando algo que le fuera útil para acabar con el silencio entre ambos. En ese momento sentí que la calma llego junta a mí y me abrazó con fuerza, estaba mejor, ciertamente gracias a la presencia de Kord aunque aún no podía sacármela de la cabeza.

-¿Estas bien?

-No. –Fue lo único que Salió de mi boca, las palabras se me atoraron en la garganta y el nudo que se formó allí estuvo a punto de hacerme llorar como niño. Levante el rostro dirigiéndole una sonrisa que claramente demostraba todo el dolor que sentía.

-Vamos a arreglarlo… -puso su mano sobre mi hombro, ahora estaba hincado frente a mi sonriendo nostálgico, también notoriamente afectado por lo sucedido.- la traeremos de vuelta, sea lo que sea que le estén haciendo lo descubriremos y luego la sacaremos de allí. –Afirmó esta vez con seguridad, le sonreí en agradecimiento porque enserio que me habían servido sus palabras. Pasaron unos minutos en que ninguno de los dos dijimos nada, y luego ambos nos levantamos de nuestro lugar. Kord me dio la espalda y se dirigió a la puerta del local dispuesto a salir, pero lo detuve antes de que hubiera puesto un pie fuera.

-Aun no les he contado a ti y a Pronto sobre lo que hablamos durante nuestro encuentro en la batalla. –Instantáneamente se detuvo y como recordando algo se giró para verme de pie en medio de todo el desastre de videojuegos. Yo solo me moví entre el desastre y comencé a organizarlo todo de nuevo.

-No es necesario que nos lo digas… -Se inclinó un poco para tomar una de las máquinas y reacomodarla en su lugar.- Ya lo sabemos.

Detuve lo que hacía y lo miré con parsimonia, buscando rastros de que estuviera mintiendo. ¡¿Qué saben qué?!

-¿Cómo? Eso es imposible.

-¿Recuerdas que Trixie tenía su comunicador todavía? –Asentí confundido por la pregunta y aunque él no me miraba sino que seguía acomodando otras cosa supo que lo hice, prosiguió.- Cuando estabas corriendo tras ella que la encontraste junto a Twist, entró una señal a nuestros comunicadores.

-¿Blakk? –Pregunte viéndolo moverse entre el resto de desorden. No parecía reparar en lo que yo hacía ni en lo confundido que estaba. Negó levemente y apretó los ojos con notable exasperación. Suspiró antes de continuar.

-Había mucha interferencia, Pronto y yo nos miramos confundidos no sabíamos de quien era la señal y no se escuchaba nada claro por el auricular –Se detuvo en su labor y comenzó a chasquear los dedos intentando recordar algo.- Sonaban disparos y escuchamos algunos murmullos, gritos y explosiones, todo tan lejano que era difícil identificar algo más entre tanto revuelo de sonidos. Fue entonces que supimos que la señal venía desde donde se libraba la batalla. –Ladeó un poco la cabeza para mirarme con el rabillo del ojo, sentí mi corazón latir más rápido, Kord se movió de su lugar y caminó hasta ponerse frente a mí.- Pensé que eras tú Eli, que necesitabas ayuda y por eso habías decidido comunicarte con nosotros, pero nunca dijiste ninguna palabra –Cayó, lo mire incrédulo e intenté refutar el hecho de que pensara que era yo, pero no me dejó mencionar palabra, comenzó a rebuscar algo entre su bolsillo y cuando encontró lo que buscaba continuo hablando, ahora dándome la espalda.- Cuando iba a decir algo escuché una voz muy clara.

Bajé la mirada hacia el suelo, tratando de entender lo que me había dicho y buscando una posibilidad de alguien a quien perteneciera esa señal. Comencé a cavilar ideas y posibles emisores, y cuando estaba a punto de sacar un posible sospechoso una voz detuvo mis análisis.

"-Baja el arma, estas atrapado." –Mis oídos fueron inundados por su voz, y mi corazón se oprimió en mi pecho por los repentinos recuerdos de esa conversación.

"-Pensé que mentías." –Para cuando escuche mi voz en esa grabación, mis sentidos se aturdieron y el pecho comenzó a dolerme mucho más. A diferencia de la anterior, mi voz era como un murmullo entre aquel revuelto de sonidos, no se escuchaba muy claro y era como si estuviera muy lejos.- "Que idiota fui."

Me distraje por un momento y mientras la grabación corría sin detenerse, en mi mente se formaron algunas ideas al respecto de lo que escuchaba. Por un momento sentí que no iba a ningún lado con tantas cosas, no podía pensar en nada con claridad y cada idea que se formaba en mi cabeza se disipaba o mesclaba hasta volverse un lio de pensamientos inconclusos. La cinta hiso un leve corto y luego continuó.

Recordé que Kord había preguntado por el comunicador de Trixie, que aún lo tenía en su poder o eso pensábamos, hasta ahora lo más probable era que se lo hubieran quitado y por eso había activado su señal. ¡Si eso debía ser!

Celebre internamente, si las cosa eran así ella estaba siendo amenazada por Blakk para hacer eso, no era por su voluntad. Desvié mis pensamientos a la cinta que ya estaba terminando de reproducirse. Mi cuerpo tembló cuando pasó la última parte de la grabación.

"-No te atrevas a mentirme."

"-No lo haría." –recordé esa parte y se me hiso un nudo en la garganta.- "Te odio."

La grabación se cortó, me pareció extraño pero lo ignoré. Tal vez todo era una simple farsa, pero aun así era imposible no sentir el dolor que esas palabras produjeron en mí cuando fueron pronunciadas, en verdad parecieron reales, enserio que sí.

Busque a Kord con la mirada esperando encontrarlo frente a mí todavía, pero para mi sorpresa él estaba sentado en uno de los taburetes que habían en el local, con los brazos apoyados sobre sus rodillas me miraba con unos ojos inundados de tristeza.

Tomé el aparato con que reprodujo la conversación, que había dejado frente a mí en el suelo y lo lleve hasta donde él se encontraba. Le sonreí para que dejara de estar triste pero su expresión nunca cambió, sino que se amenizó más.

-Creo que ahora sabemos que ella no está en nuestra contra. –Sonreí para calmar el temor que de repente comenzaba a formarse en mi interior.- ahora podremos ayudar…

-No lo entiendes, ¿cierto? –Me interrumpió. Lo mire definitivamente sin entender su actitud. Iba a hablar pero él continuó.- Fue ella.

-¿A qué te refieres? –Interrogué confundido.

-Ella activó el comunicador en plena batalla –Soltó como si le doliera al hacerlo, dejó caer su cabeza y su casco casi cae al suelo, levantó la mano para acomodarlo de nuevo en su lugar.- Quería que escucháramos lo que iba a decirte.

-Eso no puede ser –Refuté pero mi cuerpo tembló ante tal acusación, la cabeza comenzaba a dolerme y el corazón a latir mas rápido otra vez.- Ella nunca haría eso y tú lo sabes.

-¡Nosotros nos sabemos nada! Ninguno, ni siquiera tú. –Su gritó me dejó perplejo y por unos minutos entre ambos reinó el silencio, retrocedí unos pasos y desvié la mirada de su posición.- No sabemos que es lo que pasa por su mente para hacer esto.

-Entonces dices que está haciendo todo esto por voluntad. –Nuestras miradas se encontraron y la ira se apoderó de mí en ese momento.- ¡Estas desconfiando de ella!

-solo estoy afirmando que no sabemos nada.

-Pones en duda su credibilidad. – Agregué exasperado.- ¡es nuestra amiga, la conocemos desde años!

-¿Asi?, entonces ¿sabes lo que piensa? ¿Lo que siente? –Escupió furioso también, se levantó de su asiento y me encaró.- tú no sabes nada de ella, no podías notar sus sentimientos, no hables de conocer a las personas cuando tú ni siquiera puedes saber cosas que te conciernen más a ti que a los demás.- sus palabras me llegaron como puñetazos en la cara, me estaba echando en cara la triste realidad que me rodeaba y estaba doliendo mucho.- Dime Eli, si la conoces bien ¿Sabes que es lo que siente por ti?

Todo pareció oscurecerse en ese momento, el aire se me cortó y sus palabras me llegaron a la mente mucho más claras que antes. Y el casi beso que tubo de Twist.

Hubiera preferido que me besara él… a estar contigo.

Te odio

-Yo… -Comencé sin saber que decir, pero después la respuesta llegó acompañado de una lagrima rebelde que se escapó de mi ojo.- No lo sé.

Si era así, Kord tenía razón, no sabía nada de ella tampoco fui capaz de entérame de lo que sentía por mí antes de que todo eso pasara, y ahora estaba mucho más confundido y aterrado que antes. Podría estar diciendo la verdad o quizás estar mintiendo, pero nunca lo sabría hasta que ella lo dijera.

Me sentí un perdedor cuando las lágrimas comenzaron a correr a chorros por mis mejillas, estaba siendo débil y me estaba dejando vencer por el amor. Y una vez más había caído ante él igual que con mi padre cuando apenas era un niño, solo que ahora él no era quien estaba viéndome sufrir. Pero Kord era lo que más se asemejaba a un padre para mí, aun así yo lo consideraba como un hermano mayor de esos que están para cuidar de sus hermanos menores siempre que pueden, que reprenden cuando es debido y felicitan cuando uno se lo merece, pero tal cual como uno verdadero era de esos que daban consuelo cuando se estaba triste, como ahora.

-Perdóname Eli –No lo vi ni sentí moverse, solo sé que supe que se había acercado a mi cuando me sentí rodeado por sus brazos, y enserio me sentí como un niño siendo abrazado por su hermano mayor, pero no por cualquier hermano, porque si de algo estuve seguro en ese momento fue de que Kord no era como cualquiera, era de esos que lloraban por las tristezas de sus hermanos menores.- a mí también me duele esto.

Lloramos y sufrimos juntos, era un lazo que siempre nos mantendría unidos.

Miró el reloj en la mesa de noche llevaba ya varias horas intentando conciliar el sueño y buscando despejar su mente de ese lio de pensamientos que se formaba en su cabeza.

Desvió la mirada del aparato y volvió a recostarse en la cama con los ojos cerrados para buscar que el sueño la envolviera. Pasaron varios minutos antes de que dieran las doce de la noche

Pic, pic, pic, pic... el reloj sonó anunciando la media noche y antes de que terminara de sonar fue a parar al suelo de la habitación.

-¡Estúpido aparato! –Chilló antes de volver, tomar una de las almohadas de la cama y lanzarla hacia la pared.- ¡como lo odio!

La alarma de ese molesto objeto paró de sonar después del golpe, y la irritación de Trixie aumentó conforme pasaron los minutos. No pasaron más de treinta segundos antes de que el aparato estuviera echando humo en el suelo.

La puerta de la habitación se abrió de golpe y tras ella se mostró la cara de confusión que tenía el rubio al encontrarse aquella escena.

Trixie lo observó con el ceño fruncido intentando retener un insulto para el que se había atrevido a irrumpir en su habitación, aun sosteniendo el arma y apuntándola hacia donde se encontraban las cenizas de lo que fue un reloj electrónico.

-¿Sucede algo? –Habló con su habitual seriedad soltando el mango de su lanzadora.- Escuché un disparo –Inmediatamente bajó el arma cuando comenzó a reír como si le hubieran contado un chiste y Twist comenzó a molestarse por su burla.- ¿Qué es tan gracioso? -Inmediatamente las carcajadas pasaron a ser solo una pequeña risilla.

-No es evidente –Dijo señalando la mancha negra en el suelo.- creo que no deberías preguntarlo, cuando es seguro que lo sabes –Twist gruño y Trixie solo pensó que sería divertido hacerlo enojar.- ¿No es cierto? Mi… guarda espaldas.

Una broma era una broma y el hecho de que ella riera luego de su comentario, era evidencia de que solo quería hacerlo enojar cosa que el chico ignoró por la repentina molestia que se le estaba volviendo estar cerca de ella.

-No me llames así. –Gruño.

-¿Entonces cómo te llamo? –le provocó para seguir viéndolo enojarse.- si eso es lo que eres.

Si, tal vez ella no era muy madura que digamos, pero sabía perfectamente cómo hacer enojar al idiota Rubio y estaba comenzando a descubrir que le era agradable verlo molesto.

-Hmp. –Pronunció con fastidio y hasta allí llegó su sonrisa traviesa. "¡idiota! No sabe cómo me molesta eso".

-Te estas tomando esto muy enserio, ¿no? Ser mi guarda espalda y protegerme de cualquier cosa, apuesto a que estabas justo pegado a mi puerta para vigilarme. –Soltó notoriamente enfadada.- Ten cuidado… no vaya a ser que termines encariñándote.

La furia lo segó por un momento y en un impulso la tomó del brazo y la giró hacia él para encararla con el ceño bien pronunciando. Ambos se miraron con el enojo a flor de piel.

-Eso quisieras –Trixie forcejeó para soltarse pero él apretó más su agarre.- Eres una molestia.

Después de eso la soltó empujándola hacia la cama haciendo que callera sentada sobre ella, caminó fuera de la habitación pero las palabras de la pelirroja lo detuvieron en plena salida.

-Yo no te pedí que me cuidaras, y sé que Blakk solo quiere que lo hagas porque aún no confía en mí –espetó señalándose a sí misma y haciendo movimientos con su mano siguiendo sus palabras.- Le demostraré a él que soy de confianza y que no me echaré para atrás, así que ya puedes ir dejando de vigilarme y estar tras de mi como una sombra.

-Eres fastidiosa. –Agregó antes de salir, no sin antes azotar la puerta con ira.

-¡Tú eres un idiota! –Gritó antes de correr y lanzarse sombre su cama, hundiendo la cara en la almohada.- Tonto. –Musitó antes de volver a girarse sobre la cama y quedar recostada mirando hacia el techo.

Los minutos pasaron lentos, ya eran poco más de las doce y media y Trixie aún seguía despierta contemplando el cielo de su cuarto como si estuviera al aire libre, viendo las innumerables formas del techo que cubre a Bajoterra.

Suspiró varias veces antes de volver a sentarse sobre la cómoda, pasó su mirada por todo el espacio e imaginó su antiguo cuarto en el refugio, sonrió. Ya vería como hacer para arreglar ese cuarto a su modo. Pensó en ponerle algunos adornos y tal vez pintarlo de un color menos lúgubre, además de que el gris de las paredes ya estaba un poco desgastado; además, también le pondría una iluminación decente. Y a un lado de su cama, además de poner un nuevo reloj, compraría una mesa de noche más bonita y sobre ella pondría un hermoso portarretratos con una hermosa imagen.

-Si tuviera algo de dinero, tal vez.

Sería el cuarto perfecto, pensó como el que tenía en el refugio.

Suspiró una vez más para luego girar hacia la mesa de noche a un lado de su cama, no era horrible pero tampoco lo suficientemente bonita coma para una chica o cualquier otra persona, pero al parecer Blakk no era una persona por lo menos no una normal, y con buenos gusto.

Rió un poco, si su jefe se llegara a enterar no duraría ni un minuto antes de que la castigara por burlarse de sus gustos.

Y esa fea fotografía, solo la volvía más desagradable. Tal vez el creía que poner una fotografía suya en cada una de las habitaciones las haría ver mejor, pero estaba muy equivocado, a menos que pensara que así sus tontos secuaces no olvidarían que estaban en su guarida o su fea cara.

Pensó en cambiar no solo el feo portarretratos si no también la fotografía, y poner algo más adecuado. Caminó hasta la mesita, sostuvo el objeto en sus manos y acaricio la fotografía imaginando una imagen más bella en ese pequeño recuadro. Sus ojos se nublaron y la pequeña sonrisa que tenía se borró por completo de su rostro y se vio a sí misma y a su ahora enemigo abrazados, sonriéndole a la cámara como los buenos amigos y compañeros de equipo que eran. Hiso una mueca.

-Te odio… ¡ya déjame en paz!...–escupió con desdén mientras se zafaba del agarre del chico.- eres un idiota.

Eli escuchó cada palabra con claridad y el dolor en su pecho casi lo hace ahogarse. Sintió como su presión cardiaca aumentaba y sus ojos se nublaron tanto que pensó que se quedaría ciego. Pero aun asi, no creyó en ninguna de sus palabras.

-¡Ya deja de mentirme! –Gritó desesperado.- ¡Como puedes hacer esto, como eres capaz!

-¡Porque te odio!

-¡Basta! –Gritó y a sostuvo de los hombros con fuerza estremeciéndola.- ¡no mientas! –Trixie reía mientras veía lo desesperado que estaba el Shane, e Eli creyó que estaba loca para ser capaz de burlarse en su cara sin ningún remordimiento.- ¿Qué te hiso Trixie?

-¡Eres un idiota Eli!... ese es tu problema –Tironeó una vez más hasta que el chico la soltó.- Eres un inocente idiota, crees en todas las personas ciegamente, no te fijas en nada, ¿Creíste que porque no hice como Twist, que te traiciono unos días después de unirse a la banda, no sería capaz de hacerlo después? ¿Pensaste que era una chica correcta, que enserió me uní a ti porque quería salvar a Bajoterra de las manos de Blakk?... ¡ja!... ¡Pobre tonto! Y ahora vienes con esa pregunta, -Negó decepcionada por lo ignorante que era el chico.- Blakk no me hiso nada, yo estoy aquí por voluntad.

-¡No te creo! –Agregó con el ceño bastante fruncido.

-No me importa…-Soltó antes de girarse para salir de esa absurda conversación, pero Eli la detuvo por última vez.- déjame.

-De aquí no… -Las palabras se le quedaron en la boca y sin ninguna oportunidad de continuar, ambos fueron separados y llevados en direcciones contrarias.

¡Crack!

Sonó el portarretratos contra la pared, Trixie miró hacia la puerta a ver si se abría pero, aunque creyó ver que la manija de la puerta se movía, a diferencia de la vez anterior nadie interrumpió su momento de desahogo. Después de eso volvió a recostarse en la cama para, finalmente, quedarse dormida. El silencio inundó trayendo la calma a la mente de Trixie.

La odiaba enserio que lo hacía, era la chica más molesta y fastidiosa que él jamás hubiera conocido, le pareció desagradable cuando conoció a la banda de Shane y se encontró con ella en ese grupo, la odió por tener que ser su compañera de equipo mientras cumplía con el plan de Blakk, también le parecía irritante el hecho de que fuera tan astuta, el Troll y ella siempre fueron, a su parecer, los más odiosos y fastidiosos de todos, pero la chica enserio que lo sacaba de quicio y ahora para terminar de completar su delirio, tiene que tenerla de compañera de trabajo y esta vez, por un largo largo tiempo.

Pero para Twist allí no terminaba todo, no le parecía sensato que Blakk haya incluido a esa chica tonta en sus planes para destruir al Shane, le parecía bajo de su parte porque él era uno de los que creía que el Dr. Blakk podría acabar con el Eli por sí solo, igual estaba utilizándolos a ellos para ayudarlo con sus planes, ya daba igual. Pero le era absurdo que utilizara a una chica para concluir sus planes, y para arruinar más la escena tenía que ponerlo a él de guarda espalda de esa estúpida niña. Enserio que Blakk lo odiaba y el odiaba a esa chica fastidiosa.

Caminaba de un lado al otro en el pasillo donde estaba la habitación de la pelirroja, bufó y su ceño e frunció mucho más.

Además de que era una mal agradecida, porque aun así él hacia su trabajo, claro que de mala gana pero lo hacía, y la protegía de los peligros que pudieran afectarla, pero ella era una mal agradecida que solo sabía ser grosera y tratarlo mal, tras que él hacia un esfuerzo por soportarla.

Había pasado media hora desde que había salido del cuarto de ella y ahora estaba dando vueltas por el pasillo como león enjaulado, con la rabia a flor de piel. Tenía unas frases bastante buenas para decirle a la chica y hacerle bajar ese aire de superioridad que cargaba, pero él no quería entrar otra vez a su habitación, no sin tener un motivo aparente, aunque Twist sabía que tenían una conversación pendiente, porque ella no podía dejarlo con la palabra en la boca… no a él, y menos después de haberla salvado.

Eli fue llevado lejos, antes de que un ataqué múltiple le llegara de lleno y los dejara fuera de combate, mientras que Trixie, que había quedado en shock por la repentina intervención del Troll, fue protegida por Twist antes de que aquel ataque la afectara también a ella. Los caminos se dividieron una vez más y a Trixie solo le quedó ver como Eli era cargado por Kord hasta sacarlo de su rango de visión. Cuando hubo reaccionado de su letargo, cayó en cuenta que su salvador era el Rubio idiota y que la cargaba como novia.

-¡Bájame! –El movimiento de ella desestabilizó al Rubio, haciendo que ambos cayeran al suelo estrepitosamente.- ¡Idiota!

Twist la miró no creyendo su descaró para llamarlo de esa forma, sus expresión se profundizo, con su ceño fruncido y la boca en una perfecta línea recta, caminó hasta ella después de que se reincorporó.

-¡Mira quién habla, no vez que por tu culpa nos caímos!

-¡No puedes hacer nada bien!

-¡Solo trataba de evitar que te lastimaran!

-¡lo haces solo porque te obligan! –agregó, para luego darse la vuelta y caminar regreso a la guarida.

-¡Porque es mi trabajo! ¡De que te quejas si igual tú también tendrás que hacer las cosas asi! –Soltó antes de pasar a su lado dejándola atrás.

-¡Eres como él! –Gritó para que lo escuchara.- ¡Yo hago las cosa por voluntad, nadie me obliga… -Twist volvió para refutar lo dicho y decirle que era una mentirosa que Eli tenía razón, ella estaba mintiendo- … a NADA! –dijo haciendo énfasis en la última palabra, los alientos de ambos se mesclaban y Twist quedó sorprendido por la cercanía que ella mantenía con su rostro. La piel se le heló porque la seriedad con que lo decía era impoluta, y estaba casi seguro que si no fuera porque sabía que ella era incapaz de traicionar a su equipo por voluntad, hubiera creído que decía la verdad.

-¡No te atrevas a compararme con él! –Habló disgustado.

-¡No me importa! –Espetó antes de continuar su camino lejos del rubio.

Chasqueó la lengua, y se encaminó hacia la puerta de su habitación, pero antes de llegar a ella escuchó el sonido de algo rompiéndose, corrió y se apresuró a tomar la perilla y girarla para entrar, pero antes de abrirla recordó la discusión de hace una momento.

"-Yo no te pedí que me cuidaras, y sé que Blakk solo quiere que lo hagas porque aún no confía en mí… Le demostraré a él que soy de confianza y que no me echaré para atrás, así que ya puedes ir dejando de vigilarme y estar tras de mi como una sombra."

Su mano se paralizó, meditó de si entrar o no a la habitación y antes de tomar una decisión ya había retrocedido y se estaba alejando del lugar.

Aun asi, terminarían esa conversación después.

Las cosas se complican y Trixie está haciendo de la suyas con cada paso que da, pero Eli todavía confía en ella y Kord está dispuesto a apoyarlo en todo. Por otro lado Twist está muy molesto con ella por compararlo con el Shane y quiere dejarle bien en claro que no son nada parecidos, no sin antes aclarar algunas cosas.

ATT: Tía Style.