Holis :D Les traigo el chapter 3 de mi fic nwn, MIL GOMENES POR HABER TARDADO TANTO! D: (Me he quedado sin internet) Pero en fin, que lo disfruten :3


Capítulo 3

—Como que se han mudado? — le pregunto Viola a la mujer mayor tomando un sorbo de te.

—Asi es, hace unos días han puesto en venta esta casa y se mudaron a otro pueblo….Villa Roja creo que se llamaba— le contesto la anciana

—Pues…Ellos son parientes míos y necesito saber cómo llegar— dijo Viola

—No es tan sencillo, mira, pasando las dos montañas y tomando un tranvía llegaran a la villa— le dijo.

—Entonces no hay tiempo que perder! — grito la niña levantándose de su silla —Muchas gracias por su paciencia— dijo dirigiéndose a la mujer.

—Es un placer— dijo —Ah, oye espera, una cosa más— la detuvo.

—Si…Claro— dijo Viola

La mujer saco de su bolsillo un pequeño cuchillo que inmediatamente se lo entrego a Viola

—Cuando me entregaron esta casa— dijo —Se han dejado olvidado esto, si no es mucha molestia se lo podrías devolver?

Viola asintió

—Que tengas mucha suerte, niña— le dijo la anciana.


—Las montañas!? Debemos cruzar las montañas!? — Pregunto desconforme el gato negro —No se tu Viola, pero estas pequeñas patas son para cazar y trepar árboles, no para escalar montañas. —

—Si puedes trepar arboles entonces también puedes escalar montañas— le contesto la niña —Además mira, Cu-cu no se ha quejado—

—Eso es porque tiene alas! —dijo y luego suspiro —Esta bien, pero de regreso el me llevara cargando—

—Qué? Por supuesto que no! — dijo el cuervo

—Debemos concentrarnos dijo Viola arrodillándose en la tierra y dibujando con el dedo un pequeño mapa. —Nosotros estamos aquí, pasaremos por el despacho secreto de mi casa a buscar provisiones e iremos a las montañas, Cu-cu iras delante nuestro para alertarnos de cualquier peligro, o tienes alguna mejor idea? —

—Sinceramente no estoy muy conforme con eso, yo acabaría muy rápido con el alimento. Tengo una mejor idea, porque yo no voy del lado derecho y ustedes del izquierdo? — dijo el cuervo

—Pues…— dudaron un minuto Viola y el gato mirándose — Esta bien— Dijo Viola —Nos encontraremos todos juntos en el pie de la montaña.

—Hecho, entonces a volar!— dijo e cuervo alejándose, dejando a la niña y al gato solos.

Hubo un pequeño silencio.

—Se ha ido sin tomar las provisiones— dijo el gato

—Es un ave, sabrá que hacer— le contesto despreocupadamente Viola.


La niña y el felino caminaban agitados sobre la parte media de la montaña, llevaban tres horas sin parar y decidieron armar un campamento para descansar.

—Uff…Uff….— respiraba agitadamente Viola

—Todo en orden? — le pregunto el gato

—S…Si…Supongo— le contesto —Es que me lastima mucho el cuerpo gracias a la enfermedad de Ellen— dijo colocándose una mano en el pecho.

—Eso suena horrible— dijo el gato —Ah! Tengo una idea—

El pequeño minino saco de una diminuta mochila escondida bajo su brazo un pequeño frasquito color purpura con una etiqueta que decía ''Curación''

—Que…Que es eso? — pregunto Viola jadeando.

—Lo encontré bajo la cama de la habitación, pruébala, quizás te sirva— le dijo alcanzándole el frasquito.

La niña tomo con ambas manos el frasco y se lo bebió todo de un trago.

—Esto es increíble! Se me ha ido completamente todo el dolor del cuerpo! — Dijo felizmente Viola poniéndose de pie —Ahora podremos seguir. —

Ambos tomaron rumbo sin parar toda la tarde, ya casi el sol estaba por ocultarse y los terrenos alejados comenzaban a oscurecerse cuando a lo lejos notaron una figura anormal, seguido por un sonido grave que lo acompañaba.

—Eh? Que esta ocurriendo? — pregunto el gato

—No lo sé, déjame ver— le contesto Viola tomando de su mochila unos binoculares, acto seguido se paró en una gran roca y trato de visualizar la figura. —Es…Es…—

—Es que? — pregunto el felino

—Avalanchaaaaaaaaaa! Corraaaaaaan! — grito nerviosa Viola tomando el gato en brazos y corriendo a toda velocidad

—Waah! — gritaba el gato —Debemos escapar!

Ambos corrieron sin parar ni mirar detrás suyo donde casi una tonelada de nieve los seguía detrás.

—Y ahora que haremos!? — gritaba el gato

—No lo sé!... — decía la niña tratando de pensar —Mira! Una cueva! Entremos pronto! — grito señalando una cueva.

Ambos se dirigieron a la entrada de la boca de la caverna, la nieve casi les pisaba los talones de modo que cuando casi habían llegado, se arrojaron al suelo, dejando toda la nieve detrás suyo.

—Uff, eso estuvo cerca— decía el gato —Estas bien?

—Yo estoy bien— dijo Viola —Pero ahora tenemos una tonelada de nieve cubriendo la entrada, como saldremos de aquí? —

—Deberíamos pensarlo mañana, de momento hay que dormir, cuando salga el sol por la mañana derretirá parte de la nieve y podremos salir de aquí. — le contesto tranquilizándola el gato.

—Tienes razón— dijo Viola sentándose en el suelo —Hay veces en que actúo sin pensar, sabes…—

—Me he dado cuenta— dijo en tono de broma el gato —Ven, hay que colocar la bolsa de dormir—

Ambos sacaron de la mochila unas bolsas de dormir y una lámpara e aceite, luego armaron una pequeña fogata y se sentaron alrededor, consiguiendo calentarse.

—Mucho mejor…— decía Viola colocándose de cuclillas y entrecerrando los ojos.

Hubo un pequeño silencio.

—Yo…Lamento lo que te ha pasado…Eso de perder a tu padre, no lo merecías— le decía el gato.

—No te disculpes conmigo— dijo la niña —Es que…Todo el tiempo pienso o que decía mi padre, no debí adentrarme en el bosque nunca…Siempre recuerdo lo que ocurrió esa noche. —

-(Flashback)-

—G….Ghuu….aahhh….Pa….Pa…— decía una niña agonizando en el suelo.

—Aléjate monstruo! — dijo un hombre mayor cargando una pistola —Corre Viola, sálvate! —

—S…Si papa! — le dijo la niña

La chica de apariencia infantil y de cabellos dorados se alejaba corriendo de la horrible escena, no sin antes girar la cabeza y observar por última vez a la niña de cabello purpura, esbozando una maléfica sonrisa y diciendo

—Adiós…Viola…—

-(Fin Flashback)-

—Todo fue culpa mía…— dijo la niña sollozando y hundiendo la cabeza entre las piernas.

—Ya, tranquila…Ya está todo bien— le tranquilizaba el gato —Ya encontraremos a tu padre. —

—Tienes razón— le dijo Viola —Cuando encuentre a esa desgraciada le daré su merecido, maldigo el día en que piso la tierra, un no-ser humano más cruel que el peor asesino de la historia…Si no la detenemos, quien sabe lo que hará? — dijo apretando fuerte el puño.

El gato la observaba asombrado.

—No sabía que tales palabras podían salir de la boca de una niña —dijo el felino.

—Lo lamento, pero es ira que debía salir— se disculpaba Viola —En fin, estoy cansada, debemos descansar…Buenas noches. —

—Buenas noches— dijo el gato durmiéndose

Lo único que quedo despierto fue la llama de la fogata que lenta y tranquilamente se fue apagando.