¡Hola sexys y sensuales lectores/as!

Ya saben, Naruto y sus personajes le pertenecen a Masashi Kishimoto.

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Me la quiero dar a ella.

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-Muévete, mocoso.-empujó al rubio, apresurado por llegar y entender cada insignificante detalle de los pergaminos que tenía consigo y averiguar aunque fuese un poco más de ese sujeto. Tal vez le daba más importancia de la que realmente era, pero prefería irse con cuidado que arriesgarse y arriesgar lo que tenía ahora.

-Vaya, si Hinata-chan lo viera seguro se preocuparía.-dijo para sí, mientras veía la espalda del Uchiha mayor alejarse cada vez más.-Espero no tarden mucho, quiero entrenar...-pidió al aire tronándose el cuello un poco agotado, aunque debía admitir que ese rato de relajación le había ayudado mucho a pensar en las cosas y ser capaz de resolver asuntos pendientes... Eso de ser hokage iba a matarlo, pero el saber que ahora su amiga estaba en -lo que él juzgaba- buenas manos, lo mantendría con la conciencia tranquila por un buen tiempo.

«¿Qué estará pasando en Konoha?» lo asaltó la curiosidad pero dejo que así como llegó, se esfumara... Ahora no quería pensar en nada ni en nadie; simplemente lo preocuparía Naruto, Naruto y después, Naruto... Sonrió levemente al pensar en los miles de sabores de ramen que podrían ser devorados en ese momento por él; pero lo que cocinaba Hinata era delicioso y no sabía cuándo la volvería a ver, así qué... No iba a desaprovechar la oportunidad para comer un poco de todo. Pero claro, seguramente si tocaba un poco de lo que había dejado su amiga en la mañana lo asesinaría Madara porque claro... No se notaba que ese maniático estaba locamente enamorado de ella y al parecer sería la única en comer los platillos que preparaba con sus maléficas manos...

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Tenía mucho por leer, aunque siendo realistas ese era el menor de sus problemas... Lo que ahora quería era saber por dónde empezar y el haber dejado todos los pergaminos esparcirse por el templo no ayudaba en nada, mucho menos si se sentía presionado.

Tomaría uno por uno y con ayuda del sharingan leería pequeños fragmentos que le dirían por dónde empezar o a qué darle más importancia, dependiendo del tema a tratar en cada uno de ellos... Rompería la cabeza de Naruto si no era capaz de relajarse un momento y pensar con la mente totalmente fría y dejar de lado las consecuencias hacía lo que amaba... «Sólo sé igual de frío que siempre... Dejémosla por un momento de lado.»

En verdad, si no podía concentrarse, Naruto pagaría las consecuencias aunque no tuviese nada que ver.

Uno le llamó especialmente la atención, era sobre Konoha... O se había infiltrado o se habían robado ese pergamino. ¡Maldita sea! Los temas a tratar: los clanes. ¿Inquietante? Sí, en especial porque al dejarlo a la mano para revisar otros dos, éstos profundizaban tanto en el clan Hyûga como en el Uchiha.

« ¿Qué más hay?» pensó algo inquieto y ordenando aquellos tres; tomó otros y esos ya hablaban de esa aldea... « ¿Orden cronológico o prioridad?» sólo podría ordenarlo de esas dos formas... Observó ambos montones -uno más pequeño que otro-, escogería prioridad; necesitaba saber qué tanto sabían de Konoha y de los clanes, tanto del país del fuego como de los demás que había encontrado... Así al menos sabría a qué se enfrentaba -si es que podría esperar algo-.

-¿Ahora en qué nos metí, Hinata?-preguntó al aire, un tanto preocupado ante el cúmulo de información sobre tantas aldeas y clanes... Algo no le daba buena espina.

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-Insisto... No debiste hacer eso.

-Tú fuiste la que quiso que saliera, no me negué sabiendo que podría pasar por tu amante sin que tomaras ventaja de ello. Así que ambos fuimos beneficiados, Hyûga... No puedes decir que no fue una gran estrategia.

-Entonces, "gran estrategia"... ¿Qué vamos a hacer si Madara se entera?

-Fácil... Admites que me amas con locura y te libras de él; nos hacemos pasar por pareja; llegamos a Konoha; nos casamos y decimos que ese niño es mío y para que no sospechen, nos encargamos de traer más Uchiha-Hyûga al mundo.

-¡Claro! ¿Cómo demonios no se me ocurrió antes?-zapeó a Sasuke-¡Deja de inventarte historias ridículas! Amo a Madara y eso no puedes evitarlo, U-chi-ha.

-Entiendo, pero tú te lo pierdes.

Ambos rieron. Se llevaban muy bien; y sí, él realmente estaba interesado en ella y eso que no tenía mucho que la conocía, pero sin lugar a dudas, era grandiosa. Por lo que no sería difícil para él cumplir con todo lo que le decía.

-¡Hinata-chan!-ambos alzaron la vista al frente para encontrarse con Takeshi.

-¿Ta-Takeshi-kun? ¿Necesitas algo?-aquella repentina visita le extrañaba en demasía... Entendía que... ¡Oh! «Le gustas, boba» se recordó mentalmente.

-Vine a verte-sonrió dulcemente-ayer no te vi por la aldea.

-Bueno, he estado algo ocupada.

-Higurashi, largo de aquí.-ordenó el azabache tan amable como siempre.

-Sasuke...

-Sasuke-san, ¿acaso le he ofendido de alguna forma?

-Tú y yo sabemos a qué vienes, pero te advierto que pierdes tu tiempo, Hinata no es ni será para ti.

-Sasuke-san, ella bien puede decidir si soy o no adecuado.

-Takeshi-kun... Yo... Sasuke-kun tiene razón, yo amo Madara y a ti sólo te veo como un amigo.

-Pero, Hinata... Hace dos días ni le dirigías la palabra, pude haber aprovechado y...

-Y nos reconciliamos, Takeshi-kun. Somos pareja y no todo es miel sobre hojuelas.-aclaró dulcemente.

-Sí, pero... Él no te valora ni te merece.

-¿Eso parece? Mmm...-viró hacia el Uchiha menor.-Bueno, es un Uchiha después de todo.-concluyó con un amplia sonrisa.

-Esa es una pésima excusa.

-Lárgate, Takeshi. Hinata está bien sin ti.

-Hinata-chan, espero podamos hablar después sobre esto-sonrió-A SOLAS-resaltó lo último, intentando sonar amenazante para con el Uchiha.

-Sólo lárgate de aquí, ¿quieres?

-Tsk. ¿Podría callarse?-la intromisión de Sasuke le molestaba, él tan sólo buscaba estar a solas con Hinata y tal vez, sólo tal vez, enamorarla.

-Hmph... El que debería callarse es otro.

-Sasuke-kun... Takeshi-kun, por favor...-pidió incómoda al ver la situación un tanto tensa- Claro que podremos hablar después pero por ahora no es el momento.-entendió apartándose a paso lento y seguro; al pasar a lado de Sasuke no evitaron sostenerse un segundo la mirada.

Entraron en silencio... El cual fue roto por el rubio.

-¿Naruto-kun?-le oyó salir de uno de los pasillos.

-¡Oi, Hinata-chan!-corrió hacia ella sonriente, ¡al fin alguien con quien platicar!

-Dobe... Estás desnudo.

-¡Claro que...!-calló al verse y darse cuenta que el descomunal rojo de su amiga y el fastidio en la cara del azabache eran sinceros.

-Sé que te dije que te relajaras, pero no creí que llegarías a tomarlo tan literal, Naruto-kun.-admitió al darse vuelta para no mirar el espectáculo del Uzumaki.

-¡Gomenasai, Hinata! ¡Pero hace unos segundos tenía una toalla puesta, dattebayo!

-Entiendo y te creo, pero por favor... Sólo tápate.-pidió avergonzada.

Así lo hizo, corrió hacia el baño y se encerró un tanto avergonzado al haber ofrecido ese tipo de shows a su amiga-anfitriona.

-¡Usuratonkachi!-gritó desde la sala, mientras seguía a un lado de la ojiperla.

-¡Cierra la boca, teme!

-Voltea, ya pasó el trauma.

-Acomodaré est...-intentó decir con la vista hacia otro lado queriendo evitar lo de hace unos cuantos segundos.

-No, yo lo haré; mientras busca a Madara y dale la noticia.-soltó con una leve sonrisa.

-Tienes razón, Sasuke-kun.

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Demasiada información... Más de la que hubiese creído... Pero, prefería esperar; claro, Hinata debía saberlo pero cómo se lo diría sin alertarla.

Tocó y deslizó la puerta; vio a Madara concentrado y ocupado, así que mejor esperaría; estaba dispuesta a salir, pero.

-¿Necesitas algo?-sonó frío para lo que la había acostumbrado por lo que aquellos pergaminos debían ser cosas importantes.

-¿Qué es todo esto?-preguntó mientras le rodeaba el cuello por la espalda, abrazándolo.

-Información.

-Ya veo... Si quieres vengo al rato.-parecía un tanto frustrado por lo que, tal vez prefería estar solo.

-No, quédate.-pidió tomándole la muñeca para que se quedara.

-Espera-lo soltó para ver bien-¿Inuzuka?-tomó otro-¿Yamanaka?-vio los demás-¿Kaguya? ¿De dónde sacaste esto?

-Lo mismo me pregunto... Es información que tenían resguardada y me la dieron para que "confiara" en ellos.-explico dando a entender que todo eso le daba mala espina.

-Pero... ¿Cómo...? ¿Es mucha información?-se masajeo la sien un tanto preocupada.

-No lo sé, he estado leyendo cada uno minuciosamente, pero nada...-suspiro un tanto cansado.

-¿Nada?-entendía a lo que se refería con aquel "nada", pero le costaba creer que no hubiese información confidencial en cada uno de ellos.

-Y bien...-giró de soslayo, y ella lo vio-¿Tenías algo que decirme?

-Bu-bueno... Y-yo...-tragó saliva; sonrojada viró hacia otro lado, tomando unos pergaminos para que no notara su nerviosismo.-Puede e-esperar... Ahora vuel...-no pudo terminar al ser tomada de la muñeca -otra vez- para que ahora no huyera del lugar.

-¿Por qué no me lo dices?-el actuar extraño de la ojiperla y el evadirlo le hacía pensar que era algo grave; a menos, claro... Que ella se hubiese besado con Sasuke o Naruto o ya en el peor caso, le dijera que se va para Konoha porque seguía amando al idiota ese.-Hinata... Nada más te informo que no voy a dejar que huyas a Konoha con el idiota ese o con Sasuke solo porque te enamoraste de ellos.

¡Vaya! Madara el celoso, no vino... ¡Pufff! ¡Si será idiota! Negó, ¿¡en verdad no se le podía ocurrir otra cosa que no fuese sobre infidelidad!?

Así que se le ocurrió otra cosa.

-O-oye, no quisiera tocar fi-fibras sensibles, pero... Y-yo-él tan sólo la vio, tal vez estaría interesada en Izuna o en alguno de sus hermanos o su padre... El clan Uchiha o Hashirama-¿a-alguna vez e-ella s-se e-embarazo de ti?

La soltó por inercia-¡Eso no te importa! ¡Está en el pasado y ahí es donde lo debes dejar! ¿¡Te queda claro!?-esos temas jamás pensaba retomarlos ni por error, podía preguntar por Izuna u otra cosa, pero por ella, ¿¡por ella!?

Retrocedió asustada... No tuvo que haber hecho esa pregunta, pero hacía tiempo que tenía interés en ello. Muchas veces habían hablado de ella y su amor hacía Naruto y nunca se había negado a contestar aún si él tocaba fibras sensibles.

-¡Lo siento!-hizo una marcada reverencia, Madara estaba muy alterado y ella no quería estar allí-N-no volve-volveré a hablar sobre ello... Con permiso-salió apresurada y sin mirar atrás; atravesó el jardín, la cocina, la sala y subió a un cuarto inhabitado, donde se resguardo a ella misma, en una esquina. Nunca hubiese querido ver de esa forma a Madara, pero lo había hecho y lo lamentaba demasiado. Se tocó el vientre, ya que aquello la había estresado y sentía una clase de cólicos.

-Hyûga...-la vio en una esquina de la habitación, asustada y abrazándose el vientre. Se acercó e hincó frente a ella-¿Qué pasó? ¿Ya le dijiste?

Negó-Hice algo que no debí hacer... L-le pregunté so-sobre su ex-pareja y-y se puso como loco.

-¿Qué le preguntaste?-se interesó.

-Qué si alguna vez ella se había embarazado y me dijo que no debía importarme y debía dejarlo en el pasado... Pero... Su chakra se alteró y-y activó el sharingan cuando reacciono.

-Para pedirte que lo dejaras en el pasado él no actuó de aquella forma. Creo que el Higurashi tiene razón... No te merece.-se dejó abrazar y correspondió, permitiendo que llorara sobre su hombro. Temblaba como gatito asustado y eso le preocupaba un poco... ¿Le haría daño al bebé el estrés del momento?

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Estaba lleno de cólera; hablar de ella nunca era algo recomendable, la había amado demasiado y no sabía cómo dejarle claro eso a Hinata...

Vio el agujero que había hecho en el tatami, tal vez había exagerado... No, Hinata debía entender que esos eran temas personales.

« ¿En verdad? Y lo que ella te contaba sobre Naruto, ¿no era personal? Y cuando te contestaba todo, ¿no te estabas metiendo en cosas que no debías? ¿Acaso nunca te diste cuenta del daño que le hacían las preguntas sobre su familia o su clan? ¿Sus amigos? ¿Sobre Konoha misma? Y no digas que no la oíste llorar cuando la tenías las primeras veces, cuando la reclamabas sin tomar en cuenta lo que pudiese pensar o sentir, porque sí» su conciencia era la voz de su hermano y eso ayudaba pero ahora no.

«Está bien, si ahora no sirvo no importa después podré echarte en cara tus errores.»

Revolvió su cabello algo alterado... Infidelidad... De eso temía por ella; si ella no le hubiese sido infiel, nunca se le ocurriría que alguna mujer lo dejaría por otro pero en parte se culpaba por haberla abandonado tanto tiempo... Y si se había embarazado ya no importaba, de él nunca se embarazó pero del otro sujeto, sí.

« ¿Acaso Hinata tiene la culpa? ¡No! Ella ni había nacido, ni siquiera sus padres... ¿Por qué tuviste que actuar así con ella?»

Ignoró aquello y siguió con lo que había dejado, sin importarle lo demás. Estaba muy ocupado ahora como para interesarse en esas cosas.

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-¿Hinata-chan, estás bien?-preguntó al verla llorar.

-Sí, Naruto-kun. Es sólo que la cebolla me hace llorar.-dijo secándose los ojos con el antebrazo; aunque estuviese decaída, no iba a llorar por ello frente a todos.

-¿Segura? Sabes que puedes confiar en mí.-dicho eso, ella sonrió y le tomó la mano izquierda para ponerla sobre su vientre.- ¿¡Eh!? ¡Hinata!-la abrazó alegre al entender la acción de su amiga.

Ella correspondió disminuyendo la angustia que la seguía después de lo ocurrido hace unas horas.

-Dobe, la vas a asfixiar.-dijo Sasuke al ver a Naruto siendo un poco tosco.

-¿¡Ya te enteraste, Sasuke!?-asintió.

-La acompañé a recoger unos estudios y allí me enteré.-aclaró tomando la mitad de un jitomate.

-¡Qué genial, Hinata! ¿Y el gruñón ya lo sabe?

-No, Naruto... Y más te vale no insistir con ello, ella sabrá cuando decirle.

-¡Oh...!-entendió al verla decaída y escuchar la molestia de Sasuke.-Está bien, entiendo.

-Pero ya le dije, si eso le causa conflictos pues huimos a Konoha juntos y decimos que es mío.

-¿¡Eh...?!-se sonrojó levemente al oír su insistencia.

-Claro, nadie notará la diferencia. Es más traemos a más en unos años o meses...

-¡Sasuke! ¿Cómo puedes decirle esas cosas a Hinata-chan?-insolente su amigo, ¿cómo se atrevía a hablarle así a su amiga?

-Bueno, dobe... Si se hace pasar por tu mujer, ya estuvo que cuando nazca se les fue todo el teatrito.

-¡Claro que no!

-Claro que sí, los ojos harán que se note mucho más-apuntó lo obvio, cruzándose de brazos.

-Eso es... Es irrelevante-rió al verlos pelear por cosas tan simples como esa y ambos voltearon sonrientes al ver mejorar su ánimo.-Bien... Y dinos en qué te ayudamos para que no te esfuerces de más.

-No... Yo... Estoy bien, pero gracias.

-Naruto lo formulo mal... Te vamos ayudar para que no te esfuerces, así que sal de la cocina, yo me encargo.

-Pero...-intentó replicar, pero él le quito el cucharón de las manos y se puso un delantal antes de que dijera nada.

-Nada de peros, Hinata.

-Bien, pero me quedaré a verte cocinar.-agregó cruzándose de brazos, 'indignada' ante tal insolencia.

-Mientras yo pongo la mesa.-se ofreció el rubio.

-Ah... Naruto-kun, ¿puedes hacerme un favor?-asintió-¿podrías poner un futon en la recámara de lado izquierdo a la tuya, por favor?

-Cla-claro, Hinata-chan.-salió de allí en dirección a las recámaras.

-Gracias.

-Todavía sigues molesta.-afirmó mientras movía el Kakiage soba.

-No estoy molesta, sólo... Sólo asustada.-apuntó como punto importante con una pequeña sonrisa fingida.

-Si quieres puedes dormir en mi recámara.-ofreció al verle de aquella forma… « ¿De cuándo acá tan amable, Sasuke? »

-N-no podría.-negó nerviosa.

-Es tu casa, puedes hacer lo que te plazca. Más si así puedes sentirte segura.

-No, Sasuke-kun. Pero gracias de todas formas.-veía al Uchiha menor mover el Kakiage y servir la cebolla en otro platillo, sin percatarse que no le quitaba la mirada de encima.

-Voy a insistir todo el día, Hinata y no voy aceptar un no por respuesta.

-Lo tomaré en cuenta.-sonrió para sí, agradeciendo mentalmente por aquella atención.

Imaginar que en la mañana era Madara el que cocinaba sólo para ella, pero ahora... Ella lo había arruinado todo. Tal vez él había amado a aquella mujer con locura y por ello no podía ser totalmente feliz a su lado y el que ella se atreviera a preguntar sobre ello, tan sólo lo hacía desear haber estado con aquella Uchiha y no con ella, con una simple Hyûga que no cumplía las expectativas del clan y ahora, tal vez no terminaría de cumplir las de Madara.

Una juguetona lágrima corrió por su mejilla y antes de que ella pudiese secarla, Sasuke ya se había adelantado, dando una leve caricia a su mejilla.

-L-lo siento, Sasuke-kun.

-Hmph... Si se sala la comida va ser tu culpa, Hyûga.-sonrió levemente, agradecida por el gesto.

-Prometo dejar de llorar por estas niñadas-dijo más para sí pero sin querer ocultarlo.

No dijeron nada, simplemente lo veía atentamente moverse por ingredientes y preparar todo... Se veía delicioso.

-Sasuke-kun-viró de soslayo-¿podrías enseñarme a invocar?-pidió.

-¿Qué?-¿a qué venía aquello?

-Si él no te enseña, lo haré yo, 'ttebayo.-dijo Naruto saliendo del pasillo.

-Gracias, Naruto-kun.-agradeció sonriente.

-Nunca dije que no, dobe... Tan sólo me extraño lo repentina de esta petición.-aclaró dando un leve masaje a su sien, a veces Naruto tenía una extraña facilidad de hacerlo fastidiarse.

-Bien... ¡Empezamos mañana, ´ttebayo!-añadió entusiasmado.

-Lo haremos, pero no te exijas de más Hyûga. Tienes que cuidarte.-asintió agradecida.-A comer-ordenó sirviendo.

Tomaron asiento cada uno y comenzaron a comer en silencio, degustando los deliciosos platillos del Uchiha menor.

-¡Está delicioso, Sasuke-kun!-halagó maravillada ante el buen sazón del azabache.

-¡Te luciste, teme!-aceptó degustando aquellos deliciosos platillos, jamás creyó que justo ese amargado tuviese tan buen sazón a menos que estuviese enamorado. Casi se atraganta al pensar siquiera en esa opción.

-¿E-estás bien, Naruto-kun?-cuestiono un tanto preocupada, después de que este recobrara la postura después de tomar agua y toser un poco.

-Je je je, cla-claro, Hinata-chan… sólo q-que tuve una idea des-descabellada.-se rascó la nuca nervioso.

-Hmph.-le restó importancia al asunto con aquel simple monosílabo.

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Entró a la cocina esperando ver algo en la estufa, pero al parecer ya se habían adelantado los demás y no le extrañaba, ya era tarde, de hecho podía ver pocos rayos de sol. En fin, si Hinata había hecho la comida, seguramente le habría guardado algo. Se asomó al refrigerador y no encontró nada nuevo, ¿acaso no pensó en él?

-Madara-le oyó llamarle.

-¿Qué quieres, mocoso?

-Nada, sólo venía por un poco de fruta para Hinata.- ¿para Hinata?-Por cierto, pierdes tu tiempo, no guarde nada para ti... Digo, yo cociné y no mereces algo mío, menos después de cómo trataste a Hinata.

-¿De qué hablas?- « ¿En verdad no se te ocurre nada, nissan? »

-No es necesario que ella diga algo, es obvio que de haberte contado no te hubieses despegado de ella ni por un segundo pero preferiste comportarte como todo un imbécil-le sujetó de la camisa al oírle insultarlo.

-¡Cierra la boca, mocoso y no te metas dónde no te llaman!

-Hmph.-una sonrisa ladina se dibujó en su rostro-Está bien, me estás dejando el camino libre...-se soltó del agarre para salir de allí-Solo te recuerdo que ya van dos días consecutivos que discuten, espero que eso no afecte tanto en su relación.

No recordaba bien que eran dos consecutivos, pero el que él se lo resaltara y lo amenazara no lo dejaba tranquilo... Y bien sabía que, de nueva cuenta, él lo había causado.

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Aún ante la insistencia de Sasuke, había decidido dormir en una recámara sola y prometió gritar si algo sucedía; ¿realmente creían que ella gritaría por cualquier cosa? Rió levemente, agradecida por las atenciones de ambos, eso de que Sasuke era una mala persona eran puras patrañas y rumores, él realmente era muy lindo; jamás volvería a creer algún rumor de alguien.

Ya le pesaban los ojos, por lo que se dejó llevar a los brazos de Morfeo.

Entró cautelosamente, porque como cada que metía la pata, lo arreglaba de maneras peculiares y un tanto únicas. Se acercó evitando el más mínimo e insignificante ruido. Se veía tan hermosa y apacible, seguía sin entender por qué todavía no hacía oficial que ella es y será Uchiha... Pero claro, el atacarla de aquella manera por algo en lo que no tenía ni el más mínimo conocimiento no era la manera de hacer que a ella le atrajera la idea.

La cargó en brazos no sin antes cubrirle ojos y boca. Y la llevó fuera mientras ella pataleaba y manoteaba, sin lugar a dudas aterrada o algo así. La bajó esperando lo siguiente:

-¡Con un demonio, Uchiha! ¡Pudiste haberme hablado como cualquier persona normal! ¡Pero nooooo...! ¡Prefieres hacerlo de formas tan... Ahhhh!-no podía evitar sonreír al verle tan nerviosa y alterada-¡Jamás entenderé tus maneras! ¡Jamás!-la silenció robándole los labios mientras le tomaba el rostro por ambos lados... Un tacto lento, apacible y tierno; lentamente accedió extrañada por tan repentino tacto.

-Eres muy raro, ¿sabes?-preguntó deshaciendo el contacto extrañada por los repentinos cambios de Madara.

Sonrió levemente mientras la rodeaba por sobre los hombros.

-Así te mueres por mí-afirmó con una sonrisa arrogante.

-¡Já! ¡No te hagas ilusiones!

-Bien, dime ¿por qué no estás durmiendo en la habitación?-quería una razón obvia para no partirle la cara a Sasuke.

-Bueno...-desvió la mirada-no quería incomodarte.

Suspiró-Es por lo de hace rato, ¿verdad?

-Al parecer pregunté algo que no debía-resolvió con la vista gacha sin querer retomar el tema.

-No lo sabías pero son temas que prefiero no sacar a conversación.

-E-entiendo.

-Aun así, no dudes que te lo contaré-alzó el rostro sorprendida ante el cambio de parecer.

-En verdad, si no quieres hacerlo n-no volveré a...

-Te lo debo, no pienso esperar más para que seas formalmente una Uchiha.

-¿C-cómo...?-no estaba segura de que aquello significase lo que esperaba pero no le remitía a nada más.

-Sí, o qué ¿acaso nunca lo viste venir?-alzó una ceja extrañado por lo insegura que llegaba a ser de vez en vez la ojiperla.

-B-bueno... Y-yo su-supongo qu-qué... N-no estaba en tus planes.-admitió sonrojada y con el rostro queriendo desviarse de la mirada del Uchiha mayor.

-Tienes razón,-sintió un pequeño hueco al oírle admitirlo-al principio jamás imaginé que querría tenerte solo para mí pero he de admitir que supiste ganarte lo que siento por ti, así que qué dices...-levantó su rostro del mentón para que ya no lo evitara-¿crees tolerarme el resto de nuestras vidas?

Una leve sonrisa se dibujó en su rostro; le tomó ambas manos y al tiempo que las colocaba en su vientre preguntó:

-¿Tú crees ser capaz de tolerarnos el resto de nuestras vidas?-preguntó con los pómulos completamente sonrosados.

El mensaje lo entendía; le había quedado más que claro y no necesitaba más para saber que ella era quién siempre lo llenaba de sorpresas y ahora entendía el por qué había preguntado aquello. Sin esperar más, la abrazó sorprendiéndola en el acto.

-Soy capaz de eso y más-aceptó dulcemente en su oído mientras la pegaba a él para sentir su calidez y hacerle entender que no permitiría que se alejara de él por ningún motivo.-Te amo, Hinata Uchiha.

Se sonrojó al oír aquello pero no pudo evitar corresponder aquel abrazo y sonreír; tal vez aquella no fuera la forma en que quisiese darle la noticia, pero no le molestaba, de hecho, sólo la llenaba de alegría que ese sujeto tuviese su manera tan única de hacer las cosas, aún si éstas la sacaban de quicio.

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Despertó algo somnoliento y cansado, pero no entendía el por qué si era de despertarse temprano, tal vez eran las consecuencias de no hacer nada durante un tiempo -al menos a eso se lo atribuía-, pero gracias a Hinata y aquella petición de ser entrenada para invocación le ayudaría en algo.

Se levantó pesadamente y salió en camino hacia la habitación que hubiese ocupado el día de ayer Hinata.

-¿Empezamos, Hinata?-al terminar de abrir y al tiempo de hacer la pregunta vio que ella ya no estaba allí.-Qué fácil eres de convencer, Hyûga-soltó algo molesto sabiendo que, seguramente, ella estaría con Madara; cerró y caminó hacia la habitación de Naruto, al entrar pudo notar que no era muy ordenado y que ni siquiera dormido era capaz de mantenerse quieto-¡Levántate, Usuratonkachi!-ordenó aventándole una de las almohadas a la cara.

-¡Teme!-despertó al instante debido al golpe que le había llegado directo a la cara-¿Qué te sucede?

-Ya amaneció, dobe.

-Pero...-viró hacia el reloj de pared-¡Son las cinco de la mañana, Sasuke!-se quejó.

-¡Cierra la boca y levántate! ¿No recuerdas que tenemos que entrenar a alguien?

-¡Cierto!-recordó-¡Hinata-chan!-se levantó entusiasmado-¿Ya está despierta?

-No lo sé, no estaba en la habitación.

-Supongo que eso quiere decir que sí.-intuyó intentando recalcar algo obvio.

-Lo dudo, lo más seguro es que esté con Madara.

-¿Por qué algo me dice que eso te molesta?-cuestionó extrañado ante la molestia en la voz de su amigo al dar otra opción sobre la ubicación de su amiga.

-No digas tonterías y vístete, dobe.-salió de la habitación pensando en aquella pregunta y negó, ese tipo de pequeñeces no le molestaban en lo absoluto, eso sería totalmente absurdo.

Al caminar hacia la cocina se encontró con Madara casi en las mismas condiciones que la mañana anterior.

Ni siquiera se dijeron nada, ni una mirada, él se limitó a buscar qué preparar para desayunar; mientras que 'ese' terminaba de preparar algo.

-Tenías razón, mocoso.-comenzó a sabiendas que Sasuke tan sólo se limitaría a escuchar-De haberlo sabido no me hubiese separado de ella en todo el día-le llamó la atención con ello, sabiendo que hablaba sobre el embarazo de Hinata.-Y también sobre lo otro; no la merezco pero ella no parece querer que me aleje.

-Eso lo sé y también sé que tú no quieres que se aleje por eso fuiste por ella a la habitación.

-Bueno, no iba a permitir que mi futura esposa se mantuviera cerca de Naruto y de ti.

-¿Se puede saber por qué?

-Fácil.-sorbió un poco de té-Naruto, la persona que significó mucho para ella, su 'ex-amor'-marcó las comillas con ambos dedos-Y tú, bueno... Ambos sabemos la respuesta-terminó.

-Hmph. No sé a qué te refieres-alzó una ceja extrañado.

-Ya deja de hacerte el desentendido, tú y yo sabemos el por qué...

-¡Buen día!-entró a la cocina, interrumpiendo aquella conversación.

-Buen día, linda-rozó sus labios a modo de saludo.

-Hyûga-llamó.

-Buen día, Sasuke-kun-soltó sonriente.

-¿Estás lista?-recordó el entrenamiento al ser cuestionada por Sasuke.

-¡Cierto! Primero desayunamos y después empezamos, ¿vale?

-Está bien, Hinata. Se hará como tú digas, finalmente es tu decisión.

-Gracias, Sasuke-kun.

Hinata llevaba algo parecido a un pijama, entonces eso quería decir que nada de lo que él había imaginado pasó. Al parecer, Madara era una clase de exhibicionista o algo así, es decir, tan sólo llevaba unos bóxers puestos.

-Madara-llamó la ojiperla-Creo que sería buena idea el vestirte, ¿sabes?

-Supongo que tienes razón, pero no lo haré.-soltó alzando los hombros restándole importancia al asunto de estar casi desnudo.

-¿¡C-cómo que no lo harás!?-preguntó extrañada.

-Es mi casa, puedo hacer lo que quiera.

-Vale, entiendo-suspiró resignada y caminó hacia Sasuke-¿Necesitas algo, Sasuke-kun?

-Sólo busco algo para desayunar, Hinata-evitó verle al tener la vista puesta en Madara.

-Ven, te ayudo a buscar-le tomó ambas manos entusiasmada y salió con él hacia el jardín.

-¿A dónde me llevas?-alzó una ceja extrañado ante los cambios de humor de ella, los cuales sin duda alguna eran atribuidos al embarazo y los cambios hormonales; ya saben, ayer estaba decaída y hoy estaba más feliz que una lombriz.

-Mira-se puso de rodillas frente a una jitomatera y lo hizo inclinarse junto a ella-Están maduros y supongo que te gustará ser el primero en comerlos.

-No sé d-de qué hablas-tragó saliva sonrojado. Los jitomates eran algo así como su debilidad pero no quería ser tan evidente.

-Venga, toma todos los que gustes.

-¿Segura?-si le daba aquel permiso no iba a dejar ninguno. La vio asentir y cortó todos los que estaban maduros.

-Bueno, ahora usa tu creatividad-soltó con una leve sonrisa.

¿Creatividad? ¿Para qué la necesitaba si podía comérselos crudos y ser infinitamente feliz en el acto?

Limpió uno y lo mordió cual manzana; saboreo aquel delicioso sabor sin darse cuenta que ella no le quitaba la vista de encima.

-Vamos, Sasuke-kun.

-Gracias, Hinata.-y así, con esas atenciones seguían sin querer que ella se colara en su frío corazón... ¡Con una mierda! ¡Si le gustaba era su problema!

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-No lo creo.-negó por décima vez.

-¿¡Qué!? ¿Cómo qué no?

-No lo autorizo.-replicó.

-Pe-pero-Naruto y Sasuke-kun…-tenían un buen rato esperando a la chica, para poder empezar con el entrenamiento.-Na-Naruto-kun y Sasuke-kun...

-También es mi hijo, Hinata y no voy a dejar que te arriesgues.

-Madara, podrías confiar en mí.-hizo un pequeño puchero y se cruzó de brazos molesto.

-Está bien, pero me quedaré a vigilar.-condiciono sabiendo que algo tan sencillo como invocar podría resultar contra producente en su estado actual.

-Claro.-sonrió agradeciendo el gesto.-Comencemos.

Dicho esto, se pusieron en marcha a una zona alejada de la aldea, aunque Madara decidió llevarla en la espalda para evitarle el esfuerzo.

-Gracias pero insisto... No era necesario.-agradeció a la vez que replicaba ante la necedad del Uchiha por llevarla cargando.

-Bueno, es suficiente el desgaste que tendrás por esta tontería, pero así lo quisiste y no soy quién y al parecer, aunque lo fuera harías lo que te venga en gana.

-Vale, vale. Te daré la razón pero, supongo qu-que ya puedes bajarme.-así lo hizo, sin replicar en lo absoluto.

-Hinata-chan, esto será pan comido para ti, tienes buen control de chakra...

-Pero no tenemos idea que es lo que invocarás, por lo que debes tener cuidado.-informó Sasuke.-asintió aceptando el riesgo.

-Mocosos-llamó desde aquella rama-tengo que irme-recordó sobre la respuesta hacia aquella aldea, cosa que sabía debía aceptar para tener mayor acceso a lo que pudiese estar pasando internamente.-No se les ocurra sobrepasarse con Hinata, especialmente tú, Sasuke.

-Hmph-se cruzó de brazos ignorando al Uchiha mayor.

-Cuídenla-soltó llegando en cuestión de un parpadeo hacía ella-Ten cuidado-pidió a unos centímetros con voz tenue y acariciando su mejilla.

-Claro-sonrió y alzo el rostro para terminar de unir sus labios con los de Madara.

Era un beso demasiado dulce y suave, por lo que Naruto sintió un poco de celos, pero les dio la espalda junto con Sasuke al ver cómo Madara introducía su lengua en la boca de la ojiperla subiendo el ritmo de éste y haciendo incómoda la situación para ellos.

-Ya es suficiente-ordenó Sasuke volviéndolos a la realidad.

-L-lo siento, Sasuke-kun, Naruto-kun-pidió sonrojada y con la respiración agitada-Nos ve-vemos al rato, Madara.

Le dio un pequeño roce de labios y se alejó por las ramas.

Se tocó los labios, ¡cómo lo amaba!

-¿Ya o vas a seguir soñando despierta?

-¡L-l-lo siento, Sa-Sasuke-kun!

Al cabo de una hora se sentía agotada, el uso de chakra había sido excesivo, por qué, como le dijo Sasuke no debía ser tan necia y debía usar menos chakra del que estaba invirtiendo, pero sentía que era muy poco el que usaba. Y volvieron con lo de su embarazo, ahora no sólo era ella la que estaba arriesgándose ante tal uso de chakra a lo bestia, sino también su bebé. Incluso Naruto tuvo que detenerla tres veces debido a que casi caía inconsciente.

La tomó al verla a punto de caer por cuarta vez.

-Suficiente.-ordenó notando el agotamiento en su rostro. Y obtuvo el asentimiento de su amigo entendiendo el cómo arriesgaban a la ojiperla de seguir con ello.

-N-no, y-yo puedo.-intentó reincorporarse pero no pudo, menos al ser sostenida por el Uchiha quien la tomaba firmemente.

-No, Hinata. Entiende, no voy arriesgarte así.-la puso en su espalda-¡Vámonos, dobe!

-Lo hiciste bien, Hinata-chan-felicitó estando a la altura de ambos-Pero no debes sobre esforzarte así, les va hacer daño.-señaló preocupado.

-Lamento preocuparlos, chicos. Tienen razón.-aceptó sintiendo su cuerpo adolorido ante el cansancio y sus párpados pesados.

-Duerme en lo que llegamos, Hyûga.

Se recargó en su hombro, acomodándose y así lo hizo. Su amigo se percató del noble gesto de Sasuke por lo que no se quedó con las ganas de preguntar:

-Teme, ¿te gusta Hinata-chan?

-No sé de qué hablas, Naruto.-negó serio, sosteniéndola con cuidado y disfrutando un poco de su calidez.

-Claro que lo sabes-se tornó serio-Madara tiene más cuidado contigo que conmigo si se trata de ella y te has preocupado mucho.

-Hmph… supongo que tienes razón, dobe, pero es más por gratitud que por otra cosa.

Dudó sobre ello; él no era de hacer las cosas por gratitud… ¿Qué sentía su amigo por ella?

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Llegó como a las diez de la noche y vio a Naruto preparando un té.

-¿Dónde está Hinata?

-¡Ah!-se asustó ante repentina llegada-Ella está en su recámara descansando.

Se le hizo raro, ella no era de llegar a descansar, primero se ocupaba de unas cuántas cosas y después se recostaba o se iba a dormir. Así que caminó hacia la habitación, pero antes de entrar vio a Sasuke sentado junto a la cama observándola detenidamente.

-Ahora que estás aquí no puedo hacer nada.-aceptó sabiendo que se preocupaba por lo que pudiese hacerle a Hinata estando ella inconsciente y se puso de pie.-Gasto mucho chakra, está agotada pero de allí no pasa.-pasó su mano por sobre su cabellera para despreocuparse un poco.

-Espero no hayas aprovechado la ocasión.

-Claro que no,-cerró los ojos y sonrió ladinamente-no soy esa clase de idiota. Si quisiera hacer algo lo haría con ella consciente y consensual, nada a la fuerza.

-Supongo que eso debe mantenerme tranquilo.

-Supón lo que quieras, me da igual.-salió de la habitación cerrándola tras de sí.

-Hinata-caminó hacia ella y la movió para despertarla-Hinata.

Apretó los párpados, señal de que estaba despertando y poco a poco los abrió.

-H-hola-se talló los ojos-hasta que llegas-se enderezó para sentarse en la cama y se recargó en la cabecera.

-Me dijeron que estás agotada.-se sentó en la orilla de la cama y colocó uno de sus mechones tras aquella blanquecina oreja.

-Bueno, dicen que usé chakra a lo bestia, pero he de decir que por alguna razón estoy segura que es culpa de tu hijo.-aclaró sonriendo.

-Si es mi hijo no te haría daño, en cambio sí es de Sasuke no dudo en que no te tendría consideración.-la vio negar.

-Te equivocas, Sasuke-kun ha estado muy pendiente de mí. Es un gran amigo.

Suspiro un tanto derrotado. Si supiese que él no la veía exactamente como una amiga.

-Dejemos de hablar y bañémonos.-se quitó la camisa y le quitó la playera. La cargó cual recién casados y se metieron al baño.

-¿Me vas a bañar?-preguntó emocionada, contenta porque él la consintiera.

-Ese es el plan, pero si me veo tentado…-reconoció mientras dejaba que se llenara la tina.

-¡Oe! No puedo hacer esas cosas en mi estado.-hizo un pequeño berrinche inflando sus mejillas, cruzándose de brazos y girando la cara a otro lado.

-Son las primeras semanas, Hina. Claro que puedes.-señaló acercándose y quitándole el pantalón cuidando no lastimarla al ver una herida en su pierna izquierda.-¿No que sólo era invocación?

-¿Eso…? ¡Ah! Es que al caer me corté con la kunai que usé para cortarme el dedo, pero no es grave.

-Ten más cuidado a la próxima-pidió dulcemente, besando su frente.

-¡Hai!

La desvistió por completo y se desnudó. Quedando maravillado ante aquel cuerpo; jamás se cansaría de admirarlo y pensar que es el cuerpo más bello y deseable que hubiese visto en su vida. La cargó nuevamente y la metió en la tina con cuidado y después se metió él para hacerle compañía.

-Se siente tan bien-admitió recargándose en parte del pecho de Madara, quien la rodeaba con un brazo por sobre los hombros, al sentir el agua caliente en su cuerpo, relajándola en el proceso.

-Bésame.

-¿Eh?-se extrañó ante aquella extraña petición, bueno, no extraña, sino rara en él, normalmente él la besaba.

-Bésame, sólo pido eso.-dijo con la cabeza hacia atrás.

-H-hai…-un tanto desconcertada aceptó, se colocó sobre él para poder acomodarse, con ambas piernas abiertas sobre él –lo que le avergonzó de sobremanera-, por lo que se cuidó de no terminar sentada totalmente; le tomó la cabeza, con una mano de la nuca y con la otra lo atrajo hacia sus labios para tomar la iniciativa y besarle de manera pura y casta, sin algunas negras intenciones.

Las cosas no se hubieran acalorado si ella no hubiese estado sobre él; si no le hubieran entrado esas ansias estúpidas de hacerse de su cuerpo y si no hubiesen estado desnudos; pero era hombre y ella la mujer que más deseaba en este mundo, cosa que afirmaba neciamente esa firme erección. Se aferró a ella por su cintura y no tardó en besar su cuello ansioso por tenerla.

-Ma-Madara…-estaba cansada, pero la forma en que la tocaba y el cómo se apoderaba de su cuello y su clavícula sólo provocaba que quisiera llevar todo hasta el final, pero realmente estaba indispuesta-N-no… N-no puedo-aceptó con la respiración agitada y los pómulos significablemente rojos.

-¿Eh?-alcanzó a articular antes de volver a su mentón y morderlo.

-N-no puedo... e-estoy muy cansada… Lo-lo siento.

-Entiendo-la soltó y la dejó bajarse.

Mas ella no lo dejaría así, sabía que de alguna u otra forma tenía que deshacerse de aquel problema, por lo que con una de sus manos acarició el falo, sorprendiéndolo.

-¿Qu-qué haces?

-De a-alguna forma tiene qu-que…-no terminó debido a lo apenada que se sentía.

-No es nece…-lo cortó un gruñido debido a la presión que ejerció sobre éste, haciendo la cabeza para atrás dejándose llevar por lo placentero que sentía el tener aquella mano sobre su pene, acariciándolo y haciendo una perfecta –pero aun-, apenada fricción.

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Seguía apenada por lo del baño, pero él no podía estar más complacido y a la vez tener unas extrañas ganas de reírse al ver el comportamiento de la ojiperla, aunque fuera más firme y segura de sí mismas, habían cosas que simplemente no podía hacer sin sentirse apenada y parecer la misma chica que era hace unos cuatro años atrás.

-Ya tranquilízate-su voz la hizo tensarse y hacerse como la que no le había oído.-Deja de actuar como una mocosa inexperta-soltó sentándose en la cama y acercándola a él.-Tenemos el suficiente tiempo juntos como para que te sigas avergonzando por cosas cómo estas… si de algo sirve, estuviste excelente.

-¡Madara! ¡Eso no me ayuda en nada!-antes de que quisiera alejarse él ya la tenía bajo él.-Perdóname por sonrojarme y parecer mocosa, pe-pero nunca había hecho eso…-aclaró con la vista hacia otro lado y la cara totalmente roja.

-Escúchame bien-comenzó firme-hay cosas que no has hecho y que tal vez nunca harás, pero no tiene nada de malo experimentar, además es entre nosotros, nadie más lo sabrá. Ahora tranquilízate y no trates de evitarme porque te amo, Hyûga… y espero te quede claro alguna vez, ¿entiendes? Te amo.

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N/A: ¡Al fin el final de éste 'supuesto' two-shot! Así que no me queda más que agradecerles de todo corazón a los que leyeron hasta el final.

Y antes que otra cosa, he de aclarar que es el final de esto, pero, como le había dicho a unos sensuales lectores, pues la historia la seguiré en otro fic, apenas empezaré con el primer capítulo pero gracias al cielo las ideas están fluyendo más rápido y fácil, así que espero poder subir algo pronto.

¡Los llevo en mi corazoncito! :D

Agradecimientos:

fan Hinata hyuga: Espero te gustara la reacción de Madara y cómo se me ocurrió hacer el pequeño drama por estas cosas, de hecho creo que pierde lo que viene siendo la comedia, pero bueno, el mundo es cambiante. xD ¡Perdón por demorar tanto y espero que ahora no me haya tardado tanto! ¡Gracias por tu apoyo!

RukiaNeechan: Bueno, no sé si fue digno de fotografía, pero tenía que incluir drama a esto. Me alegra que te haya hecho reír, empezaba a creer que ya no tenía ni un poquito de comedia xD. Eso que ni qué, Sasuke es todo un pillo y bueno, de más está decir que Hinata tiene un montón de suerte, ya quisiera yo que mínimo existiera un Sasuke, un Itachi o un Madara, pero creo que pido mucho… ¡Gracias!

MitcheLove: Creo saber a cuál te refieres… A la que le empieza a dar un pequeño discurso Madara a Hinata sobre Naruto y su extraño cariño hacia Sasuke, y luego le da la opción de escoger entre Naruto y él, que por cierto aclara que es más sexy… xD ¿sí es esa, no? Saludos y ¡gracias!

Blacklady Hyuga: Sasuke es curioso, es sólo eso… No lo dudo, esperemos que para eso pase mucho, Sasuke todavía tiene mucha sensualidad por ofrecerle al mundo.

Eso no lo dudo, pero ya verás que será un sensual y digno Uchiha, digo no es cómo que Madara este así súper sensual y bueno, Hinata tampoco se queda atrás, y si hablamos de los genes Hyûga, ahí teníamos (:´$) a Neji que puuuufffff…. Desbordaba sensualidad xD ¡Gracias! ¡Espero te haya gustado!

Aka Uchiha: ¡Yo, yo quiero amigos así! ¡Hasta llamados Sasuke todos ellos, por favor y si no es mucho pedir, también Itachi! xD Cierto, se pasó, pero se le pasa por ser tan sensual, ok no xD

¡Me alegra que te haya gustado y espero te guste este!

Antoinette Gray: Ese Madara ha de ser el más feliz con el bebé y con su Hyûga la atrevida… Jejejejeje… Espero te haya gustado ¡Gracias!

uchihinata-20: Jajajajajajajaja… Es que Sasuke tenía que alejarlas de una u otra forma, eso se entiende, se entiende xD… Mmmm, el lemon te lo debemos Hinata y yo, digo, se cansó gastando chakra a lo bestia (cita textual de Sasuke), pero medio lo compenso con lo del baño, pero prometo que la secuela tendrá el suficiente lemon para hacerte feliz. =) ¡Gracias!

nali-neechan: Bueno, si yo tuviera a dos Uchiha así, creo que me sentiría realizada o mínimo si existieran xD… Tus sospechas son más acertadas que la des Chapulín Colorado. Espero no haberte echo esperar mucho por la actualización. Kisses for you too, también. ¡Gracias!

RPd. Bueno, no te culpo… Es Madara xD

KattytoNebel: Te comprendo, te comprendo… ¡Gracias!

kds: ¡No te preocupes más, aquí está el final! (imagina al Capitán América diciendo eso con más drama de lo normal xD) ¡Espero te haya gustado! ¡Gracias!

.3: Jajajajajajajajaja... A la próxima sólo lo subo y ya, porque con eso de que digo two-shot o three-shot, ya ni yo me la creo xD… ¡Gracias por tus bellas palabras! Creo que tengo que agradecerle a la escritora que te metió la espinilla.

¡Lo prometido es deuda! ¡Mil gracias! ¡Cuídate! ¡Saludos!

Rui-nee: ¡Un placer hacer que amaras más a Madara! Se lo merece el hombre. ¡Me alegra que te haya gustado! Lloraré de felicidad ante bellos cumplidos :´) Me siento tan feliz… ¡Mil gracias!

Maryl-sama: ¡Lo prometido es deuda! Además, admito que me pase con eso de na´ más no actualizar, debería sentirme terrible… lo siento… ¡Cuando pueda le alegraré la semana, lo prometo! (o lo intentaré) Los Uchiha son tiernos, es la gente que no los deja serlo xD… ¡Yo pido tres Madaras para llevar, por favor! (digo, no… ¿¡Por qué no es reallllllll!?) Ahhh… Prometo que la secuela tendrá lemon más sensual… Lo prometo xD…. Y espero que no te haya decepcionado la forma en que se entreró del embarazo de Hina-chan…

¡Vale, vale! ¡Trabajaré mucho para subir lo más pronto posible el fic! Abrazo del oso… ¡Chao!

De más está decirles –otra vez- que los llevo en mi corazoncito y que agradezco infinitamente su apoyo… ¡Son las y los mejores!

¡Besos y abrazos a lo menso!

¡Nos leemos luego, sexys y extremadamente sensuales lectoras y lectores!