51.- Epilogo

Sirius estaba sentado a su lado, leyendo un libro, la próxima vez que Harry se despertó. El muchacho todavía permaneció unos minutos, mirando los rasgos cansados de su padrino. Sirius no notó que se había despertado hasta que le habló.

- ¿Sirius?- Le hombre le miró rápidamente, evidentemente sorprendido.

- Me has sobresaltado, Harry.- El muchacho sonrió.

- Lo siento.- Entones se puso serio otra vez.- ¿Cuándo nos vamos?- Sirius suspiró guardando su libro, todavía estaba inseguro sobre como reaccionaría Harry.

- En realidad, estaba esperando a que te despertaras. Todos excepto Dumbledore ya han vuelto al futuro, el director está esperando a que nos marchemos para que pueda poner un hechizo para modificar la memoria en la escuela.- Harry asintió un poco y miró a su padrino cuidadosamente.- Sirius, ¿puedo preguntarte algo?- El hombre asintió, algo sorprendido que Harry no había protestado por su marcha apresurada.

- Pregúntame, niño.

- Cuándo volvamos, me iré a vivir contigo, ¿verdad?

- Claro, a no ser que quieras ir a vivir a algún otro sitio.- Harry ignoró la última parte y continuó.

- Y vas a ser mi familia, ¿verdad?- Sirius parpadeó y se sentó en la cama cogiendo una de las manos de Harry en la suya propia.

- Si tú me quieres. Harry, ¿por qué me estás preguntando todo eso? Creía que todo esto había quedado claro incluso antes que viniéramos aquí.- El muchacho lo volvió a ignorar.

- ¿Que pasará cuando empieces una familia, Sirius? ¿Que me pasará a mí? ¿Me enviarás a vivir a otro sitio?

Sirius se sorprendió de forma evidente por esa pregunta, pero sabía que no debería haberlo hecho, después de todo, era normal que Harry todavía estuviera inseguro, su relación durante los años anteriores había sido de todo excepto normal. Acariciando un poco el pelo del muchacho, le habló con voz suave.

- Harry, tú eres mi familia. No estoy diciendo que no me enamoraré y que no tendré un montón de hijos propios, porque no lo sé, al igual que tú tampoco. Lo que te puedo decir sin dudar, es que si me caso con alguien, la mujer que a la que ame, tiene que quererte, y si tengo hijos tú siempre serás mi hijo mayor.- Hizo una pequeña pausa y continuó.- Ya lo preparé todo, antes que viniéramos aquí, que si me pasara algo algún día, podrías quedarte con Remus y si algo le pasara a Remus, entonces te quedarás con Severus, y si algo nos pasara a os tres, te quedarás Dumbledore, y si no, te quedarás en Hogwarts. Está todo preparado para que no importe lo que pase, tú estés seguro y seas querido hasta que estés listo para comenzar una familia tú solo. ¿Está bien, bebé?

Harry no pudo evitar el reírse un poco y abrazar a su padrino con fuerza. Sabía que el hombre estaba siendo serio, que nunca hablaría en broma sobre algo así, ya que sabía lo importante que era para Harry ser querido, aceptado y amado. Después de unos minutos se separaron y Sirius se puso en pie.

- Voy a buscar a los merodeadores para que puedas decirles adiós, ¿de acuerdo?

Harry asintió y esperó pacientemente hasta que su padrino volvió acompañado de cuatro adolescentes. La primera en saludarlo fue Lily, que corrió a abrazarlo. Harry se relajó inmediatamente en su abrazó y apretó su espalda con fuerza. Después de unos momentos, la muchacha se separó y le dio una sonrisa lacrimógena.

- Te agradezco tanto que nos ayudaras, Harry.- El muchacho moreno le sonrió.

- Siempre te ayudaría, no importa con qué... – y agregó suavemente.- mamá.- La muchacha no pudo evitar el ruborizarse haciendo a los otros adolescentes reírse. James la empujó suavemente y también abrazó a su hijo.

- No te preocupes, Harry, estoy seguro que las cosas a partir de hoy serán muy diferentes. Quiero decir, que nunca confiaremos en esa asquerosa rata por lo que no nos moriremos, ¿verdad?- Harry miró a su padrino que tenía una sonrisa triste en su cara y comprendió que los adolescentes no sabían nada sobre el hechizo desmemorizante, Harry le sonrió uno poco.

- Verdad.

Después de que James, Remus y Sirius también lo abrazaron a la vez que le prometían que no permitirían a Peter hacer nada. Ryan, viendo que Harry estaba a punto de estallar en lágrimas, sacó con rapidez de la habitación a los adolescentes, diciéndoles que tenían que irse. Con una última mirada a sus mejores amigos, Sirius cerró la puerta justo detrás de ellos y se acercó a la cama de Harry. El adolescente estaba sollozando suavemente en sus manos, pero lo abrazó inmediatamente cuando Sirius se agachó para cogerlo. Con Harry en sus brazos, Sirius apoyó la mejilla en la cabeza de Harry.

- Es hora de irnos, vamos, que la señora Pomfrey tiene que estar esperándote en la enfermería.- Harry gimió a través de las lágrimas.

- ¡Otra vez no! Sabes que odio el estar allí.- Sirius se rió suavemente.

- No te preocupes, estoy seguro que podremos convencerla de que te deje estar un tiempo conmigo, al menos hasta que te encuentres lo suficientemente bien como para comenzar otra vez las clases.- El muchacho le sonrió un poco.

- Eso sería fantástico, Sirius. ¿Remus también se quedará?- Su padrino asintió.

- Sí, al menos durante un tiempo.- Padrino y ahijado miraron por la ventana un momento y luego Sirius apretó su agarro y le preguntó a Harry suavemente.- ¿Listo?- Harry asintió y se agarró al cuello del hombre con fuerza.

- Sí, Sirius, vamos a casa.

Nota Traductora: Hola a todo el mundoooooo! ^^ Bien! Ya estay aquí! Y me alegro y siento deciros que con este capítulo se acaba esta historia... Que tal me ha quedado? Lo he hecho bien? Que conste que es mi primera traducción... así que perdonad si hay algún error.

Bueno, deciros, que de esta historia hay una precuela que ya estoy comenzando a traducir que se llama Web of Lies, o Red de Mentiras, que espero tener muy pronto... aunque ya os aviso ahora... al contrario que esta historia, la de Web of Lies no está acabada por lo que irá más lenta la traducción.

Hasta pronto,

Khari