Disclaimer: Captain Tsubasa no me pertenece. Todos los personajes son propiedad de Youichi Takahashi y Tsuchida Pro. Anne Taylor es de mi propiedad.


Autora: Suki90
Serie: Captain Tsubasa / Súper Campeones.
Título: Cultivando una historia.
Capítulo 5:
Reunión.


Tras varias horas de viaje en autobús, los pocos tripulantes que este llevaba finalmente llegaron a su destino: La ciudad de Tokio, cede oficial del torneo nacional de fútbol. Una vez ahí, el portero del Newpi sería capaz de reunirse de nuevo con el capitán Oliver Atom y sus amigos. Y bueno, tenía que ser honesto, estaba ansioso por verlos, por pisar ese maravilloso campo con sus compañeros y derrotar de una buena vez por todas a Steve Hyuga.

Claro que, a diferencia del ansioso portero, la muchacha que lo acompañaba no estaba tan entusiasmada como él de que jugara. Sí, hace unas horas le dijo que si quería que lo perdonara debía derrotar a ese necio de Hyuga, pero al final nada importaba más que la recuperación de su tobillo, y eso la tenía preocupada. Claro, su querido amigo mejoró bastante en pocos días, pero tal y como le dijo el día anterior: "El que esté mejor no quiere decir que ya esté bien".

Sin embargo ya de nada servía quejarse o molestarse por esa caprichosa actitud de su amigo, pues ya estaban a unos cuantos metros del hotel en donde se hospedaban los chicos del Newpi.

Oficialmente no había marcha atrás.

— Hay mucha neblina —comentó Anne—. Casi no se puede ver.

— Es por la hora; ya pasará —fue lo único que respondió el portero mientras caminaba junto a su amiga por aquel largo tramo.

Debido a la forma en que Benji le respondió, Anne se percató de la seriedad que ahora cubría el rostro de Price y fue por ello que al final prefirió no decir nada más para continuar con su silencioso andar; aunque tampoco es que le molestara caminar sin dirigirse la palabra, ya que ellos solían dar paseos en Nankatsu así de vez en cuando.

Ahora bien, si Anne conocía tan bien a Benji como lo hacía, aquel silencio por su parte tan sólo significaba una sola cosa: El portero estaba pensando en algún tipo de estrategia para poder derrotar a Steve Hyuga y no permitir que los poderosos tiros a gol del proveniente de la prefectura de Saitama alcanzasen su preciada portería.

No obstante, dicho momento de tranquilidad se vio brutalmente interrumpido por el sonido de pisadas acercándose. Aquello, por supuesto, llamó la atención de los dos jóvenes que provenían de Nankatsu, en especial la del portero Price. Si bien al final no hizo nada y sólo se dedicó a seguir caminando, eso no impidió que continuase teniendo esa sensación de estar siendo observado.

Pasados algunos segundos, la silueta de aquella persona finalmente se pudo vislumbrar entre la neblina. Se trataba de un joven, el cual llevaba su largo cabello café cubierto por una gorra obscura. Además su vestimenta consistía en una playera blanca de manga completa y unos jeans azules. Y sobre su hombro se pudo ver un pequeño morral algo desgastado.

Finalmente cruzaron sus caminos sin dirigirse la palabra. No tenían realmente por qué. Cada uno a sus cosas. Aún así, una vez que estuvieron a una distancia prudente, aquella sensación de "peligro" volvió a hacerse presente para Benji Price, quien terminó por voltearse con velocidad para detener el esférico que aquel extraño le lanzó con fuerza.

— Ugh…

Anne, quien terminó estando detrás del portero, observó parpadeante y sorprendida la situación— B-Benji, ¿estás bien? —preguntó al verlo frente a ella y con el balón muy cerca de su rostro.

— Benji Price, eres muy hábil —se escuchó decir.

— ¿Quién diablos eres tú? —cuestionó el susodicho, alejando finalmente el balón de su rostro antes de lanzárselo de vuelta.

El muchacho de cabellos cafés sonrió en un inicio debido a la pregunta, sin embargo su expresión cambio pocos segundos después. Alcanzó el balón con su pie y rápidamente lo alzó hacia su mano. Con un ligero aire de misterio, le respondió— Muy pronto lo sabrás —y dicho eso se marchó, dejando a un par de jóvenes confundidos por lo que acababa de ocurrir.

¿Quién rayos habrá sido ese muchacho? ¿Qué quería? —se preguntó internamente, sin dejar de observar el camino por el cual aquel desconocido desapareció entre la neblina.

Anne, quien para ese entonces ya había tomado el morral del portero, se acercó a él y se posicionó a su lado, viendo al igual que su amigo el camino que el otro chico tomó. Poco después, sus ojos se fijaron en él— Benji…

— No te preocupes, estoy bien —fue lo único que dijo el portero antes de posar su mirada sobre la de ella, la cual se veía un poco consternada—. Anda, será mejor que nos apresuremos —y dicho esto, tomó su morral de las manos de Anne al sujetarla de su brazo la hizo girarse con él para que le siguiera el paso. No estando tan tranquila como quisiera, pero sabiendo que no podía hacer nada más, la muchacha tan sólo se limitó a asentir y a continuar con su andar.

Sólo le quedaba esperar que ese chico no volviese a aparecerse frente a ellos.

Pocos minutos después los rayos del sol comenzaron a aparecer, facilitándoles así la vista del camino que estaban siguiendo. Y cuando la visión mejoró fue que pudieron detectar a un pequeño niño haciendo unos leves calentamientos frente al hotel.

Ellos sabían perfectamente de quién se trataba.

— ¡Oliver! —llamó Benji rápidamente, acercándose lo más pronto posible a su pequeño amigo.

Percatándose de la voz de quien lo llamó, el joven capitán del Newpi se enderezó con rapidez y le dedicó una animada sonrisa— ¡Benji, me da gusto verte! —saludó con entusiasmo, para después darse cuenta de que su amigo no venía solo— ¡Ah, también vino Anne! ¿Cómo has estado?

— Muy bien. Que gusto me da volver a verte, Oliver —saludó Anne, encantada con el entusiasmo del capitán.

A pesar de lo mucho que le agradaba ver qué tan bien se llevaban dos de sus mejores amigos, el joven de cachucha roja terminó por retomar la conversación con Oliver— Perdona la tardanza —se disculpó al fin, llamando así la atención del niño.

Como si no lo hubiese escuchado, Oliver tan lo observó de pies a cabeza— ¿Y tú tobillo? —preguntó evidentemente preocupado.

— Si no estuviera mejor, no vendría a jugar —le dijo Benji, haciendo que Anne rodara los ojos al escucharlo pero tranquilizando a su pequeño amigo.

— Es cierto. Suena muy lógico —concluyó Oliver.

Anne, ante dichos comentarios, no pudo hacer nada más que soltar un pesado suspiro, llamando así la atención de muchachos que la acompañaban en ese momento. Mientras que Oliver la observó con curiosidad, Benji tan sólo suplicó internamente que esta no saliera con algún comentario que lo comprometiera o contradijera lo que afirmó hace unos segundos.

De nueva cuenta, Benji no estaba mintiendo. Era cierto que su tobillo ya estaba muchísimo mejor, ya que de lo contrario no habría sido capaz de caminar ese tramo sin quejarse, pero era muy probable que no estuviese al 100% como él hubiera deseado, tal y como se lo dijo Anne.

— ¿Sucede algo malo, Anne? —preguntó Oliver con curiosidad.

Posando su mirada sobre la del niño, Anne simplemente sonrió— No, para nada Oliver, es sólo que estoy algo cansada.

— Oh, entiendo. Debieron haberse levantado bastante temprano para poder tomar el autobús y llegar antes del partido —concluyó el niño.

— ¡Exactamente! Y por más que pudimos dormir un poco en el trayecto… tú sabes que esos asientos no son la cosa más cómoda del mundo —respondió ella al mismo tiempo en que se daba un leve masaje en el cuello, señal de que en efecto estaba algo adolorida.

Oliver asintió— ¡Y qué lo digas!

Tras algunos segundos de silencio, el ex-capitán del Newpi volvió a retomar la conversación que estaba teniendo con el joven líder— Oliver.

— ¿Mm?

— Veo que cumpliste tu promesa hasta el final —declaró el portero, orgulloso de lo que el pequeño niño pudo conseguir en pocos días. Oliver, alegre por el reconocimiento que le daba su amigo, tan sólo asintió con lentitud, feliz de haber podido cumplir con las expectativas del mejor portero que haya conocido jamás.

Y es que era su obligación. Después de esa primera y lamentable derrota contra el Franco Canadiense, el Newpi no se podía dar el lujo de volver a perder y no llegar a las finales como estaba previsto. Benji les dijo que estaría con ellos lo más pronto posible para jugar a su lado y vencer a Steve Hyuga, para ser los campeones nacionales, y él no tenía permitido fallar ante esa promesa.

Así que sí, estaba feliz de haber sido fiel a su palabra.

— Ah, ya sé —soltó Oliver de pronto, buscando algo en su bolsillo—. Toma…

Tras ver con atención lo que Oliver sostenía en su mano, Anne finalmente reconoció dicha prenda— Esa es… La insignia del capitán.

— No, la insignia del capitán es sólo tuya —declaró Benji, muy seguro de lo que estaba diciendo—. Tú eres quien ha llevado al equipo Newpi hasta la final… Sólo tú. Tú, Oliver —finalizó, retrocediendo un poco la mano del pequeño líder del equipo.

Luego de haber escuchado tal declaración, Anne no pudo evitar sonreír un poco ante eso. Es cierto que originalmente Benji era el capitán, y que era una persona muy capaz, pero... — No sé por qué, pero ya me esperaba esta respuesta tuya… —pensó ella, viendo con serenidad a los dos chicos que tenía frente a sí.

Y a decir verdad… Ella también estaba de acuerdo con la idea.

No obstante, Oliver no se sintió de la misma manera. Las dudas que se pudieron apreciar en sus ojos lo confirmaron— Pero, Benji...

— ¡Venga, ya estamos en la final! —interrumpió Benji rápidamente, buscando así que Oliver no protestara más— Confiamos en ti, capitán…

— Guía al equipo hasta la victoria —secundó Anne.

Qué problema, Oliver estaba completamente seguro de que Benji era la persona indicada para portar la insignia del capitán, para darles las indicaciones exactas en el partido. Pero ahí estaba él, negándose la oportunidad de recuperar aquella posición. Y su amiga de apoyaba esa decisión de igual manera.

¿Qué más podía hacer?

— De acuerdo —fue lo único que le quedó a Oliver por decir. Eran dos contra uno—. Oigan, ¿no tienen hambre? Si quieren puedo encaminarlos al comedor —sugirió el pequeñín, cambiando drásticamente de tema.

A decir verdad Benji no tenía mucha hambre, en realidad, ya que desayunó un poco antes de salir de casa. Sin embargo no estaba seguro de si Anne lo había hecho, por lo que le pareció una buena idea aceptar la propuesta de Oliver, así aprovechaban para ponerse al tanto.

— Me parece una buena idea Oliver —declaró Benji—. De paso, no sé si podrías ayudarme con una cosa —comentó después.

El pequeño Atom, que ya había avanzado unos cuantos pacitos, se dio la vuelta para encarar a sus amigos recién llegados— Claro, ¿qué sucede?

— Verás, yo no tenía planeado que esta pequeña mentirosilla —en ese mismo momento jaló del brazo a Anne y la señala con el dedo— viniera conmigo, pero como te has dado cuenta me siguió.

Avergonzada por el apodo con el que la llamó, y especialmente frente a Oliver, Anne no pudo evitar fruncir el seño y sonrojarse— ¡Price! ¡Oliver no tiene por qué saber ese "delicado" sobrenombre tuyo!

La alterada reacción de la antes deportista causó que tanto Oliver como Benji soltaran una leve carcajada, situación que sólo hizo arder aún más las mejillas de Anne. ¡Qué malos eran!

Ya se las vería cuando regresasen a casa...

Habiéndose calmado un poco, el portero continuó— Entonces, como no planeé nada con ella en mente, me gustaría saber si podría quedarse con Anego y su bola de amigos porristas...

— Benji, no seas grosero... —susurró Anne, zafándose finalmente de su agarre y cruzándose de brazos.

Atom, quien no pareció molestarse por el comentario del portero, asintió con efusividad— ¡Claro! No creo que a Patty le moleste tener un poco más de compañía. ¡Vamos Anne, te llevo! —dicho eso la tomó del brazo y comenzó a jalarla con él hacia el interior del edificio.

— Oliver, tranquilo, ¡no corras! —suplicó Anne, quien al ser un poco más alta que él iba algo inclinada y temía darse contra el suelo. Sin embargo, el muchacho no pareció escucharla, por lo que tan sólo continuó su camino hacia las puertas del hotel.

Y tras ellos fue Benji, quien al final recuperó aquel serio semblante con el que llegó a Tokio. No faltaba mucho para su enfrentamiento con Steve Hyuga. Debía estar listo...


Suki: ¡Y eso es todo! Quise aprovechar ese pequeño momento en el episodio 09 de Captain Tsubasa – Road to 2002 para ampliar un poquito más los diálogos y meter a Anne, quien después de eso estará más tiempo con Patty y los muchachos, por ende no habrá tanta interacción con Benji.

Espero realmente que les esté gustando y que mi OC no se sienta Mary Sue.

¡Nos vemos en la próxima!

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Suki90, presentó.