No. No podía ser verdad. ¡España había perdido su partido de debut contra Holanda! Totalmente sus ansias de ganar otro mundial y hacer el cuarteto de Eurocopa, Mundial, Eurocopa y Mundial se habían derrumbado, ¿Como podían haber jugado tan mal? Y lo peor es que esa maldita apuesta con Holanda, su antiguo rival en la final y subcampeón de mundo...

Bélgica y Romano habían estado en el partido. Aunque Romano jamás lo hubiera aceptado, estaba del lado de España, pero conforme este vio encajar cinco goles en su portería se cambió la Roja por la naranja mecánica. Ambos habían bajado a los vestuarios. Ya todos los jugadores y entrenadores se habían marchado a sus hoteles y esos dos aun seguían en el vestuario de Holanda.

Tanto Romano como Bélgica estaban pensando en un posible crimen, y es que España sacaba su alabarda muy pronto y a la mínima provocación... y Holanda... pues... digamos que no tenía mucho aguante corriendo con todo lo que fumaba.

Se acercaron al vestuario del holandés, pero cuando fueron a llamar escucharon unos pequeños gemidos que iban cada vez a más:

-Ah, ah... Holanda...

Sin duda esa voz era le de España ¿Que estarían haciendo?

-Puede que ese no sea mi hermano -dijo Bélgica con pocas esperanzas tratando de no pensar en esa escena.

-No gimas tanto, por dios... -dijo la otra voz.

-No, sin duda es mi hermano... -dijo suspirando la belga.

-¡Dios... me duele...! -gimió el español.

-Tranquilo... ¿Quieres que lo haga mas flojo?

-¡No que no llego!

El italiano y la belga se quedaron escuchando asombrosos y con un color rojo en sus caras mientras escuchaban esos gemidos españoles que hacían que a Romano le diesen pequeños tics en cierto miembro viril.

-Tal vez eso era lo que tenía que hacer si perdía... les había oído algo de una apuesta...

-¿Pero ese bastardo que se cree que esta haciendo? ¡Voy a entrar!

-¡No! ¡Romano espera!

Pero era tarde, Romano le había pegado una patada a la puerta del vestuario rojo y furioso como un toro para encontrarse a... España tumbado con la pierna atrapada entre las piernas del holandés.

-¿Que estas...? ¿Haciendo...? -dijo perplejo el del rizo.

-Ah, hola Lovi... -dijo sonriente el español.

-¿No estáis haciendo el amor? -dijo Bélgica asomándose asombrada.

-¿Qué? -dijo el español mirando al holandés -¡Claro que no! Solo me esta dando un masaje después de una lesión que he tenido... me ha hecho una entrada... -dijo inocentemente.

-¿Y por qué decías que no llegabas...?

-Ah, es que no llego a cenar al hotel... tendré que comprar algo por ahí... -dijo sonriendo.

No habían pasado ni dos segundos cuando Romano estaba persiguiendo por todo el campo al pobre español rojo y echando humo con una vara sacada de Dios sabe dónde siendo mirados por los hermanos rubios.

-Por cierto, hermano... ¿Qué tendría que hacer España si perdía el partido?

Holanda saco de su bolsillo un sobre con dinero.

-Dinero... tenía que haberlo imagino... -dijo suspirando la belga.


Pequeño fic que se me ha ocurrido, tenía que hacer algo del Mundial, si no, me crucificaba a mi misma, claramente... pero en las apuestas yo creo que Holanda prefiere mucho mas el dinero que el sexo... ese racano... todo por culpa de Belgica u,ú

En fin, espero que me comenteis si os ha gustado y quien quereis que gane el Mundial, si Argentina o Alemania! Yo prefiero Alemania... por influencias familiares... tambien llamadas mi hermano mayor xD