Capitulo 3: Deshonra Familiar

Camino con elegancia sin esperar si quiera que el joven Malfoy la saludara bueno tampoco era que estuvieran para ese tipo de formalidades, & tampoco eran los mejores amigos del mundo, ni los primos más unidos de la familia, el rubio estaba más pálido que de costumbre, ojeroso y delgaducho más de lo que era comúnmente.

—Hablabas con esos muggles— escucho el susurro del el pequeño Malfoy.

—Asi es, ¿tienes algún problema con ello, Draco? — se giró y lo miro retadoramente, Lyra sentía lastima por el chico pero, no la mostraría además de que el chico era un Malfoy y aquello lo ofendería, aunque estuviera en las peor de las situaciones.

—Eres…— fue interrumpido por una molesta Lyra.

—Se lo que, soy Draco, no me lo tienes que recordar— escupió las palabras — y dime, primito — sin darse cuenta había sonado exactamente como su querida prima Bella — estas ya listo para lo que viene por delante— comenzó a caminar dando brinquitos como una pequeña niña, sin notar que tras ellos un chico rubio, castañeado los seguía a una prudente distancia, pero podía escuchar claramente lo que hablaban, no sabía porque había tenido el impulso de ir tras ella era algo estúpido ¡nunca le había hablado! pensaría que es un acosador si lo mirar siguiéndola _mas de lo que era claro_ pero aquello se sirvió para saber que aquel chico con aires aristocráticos era su primo, sintió un gran alivio se sentía estúpido al sentirse aliviado de ello, pero una felicidad instantánea lo invadió

—Yo… yo— Lyra enarco una ceja, Draco estaba pálido

—Oh que ocurre Dragoncito— susurro como una serpiente, con ese pequeño zumbido al final de cada palabra — tienes miedo, sabes eso no le gustara para nada a nuestro Lord— rió estrepitosamente, sabía que atemorizar al chico Malfoy le ayudaría a ser más fuerte ¿Algo estúpido no? pero cierto, el chico necesitaba ser retado, atemorizado, ridiculizado para que fuera lo suficientemente frívolo & fuerte al momento de estar frente a Lord Voldemort y cumplir las misiones asignadas a su persona a la perfección sin erro alguno, sin temor a que tuviera que pagar alguna falla con su propia vida.

—Yo no tengo miedo— hablo con firmeza, Kendall escuchaba aquella peculiar conversación sin comprender ni una palabra, miraba con algo de desconcierto, a la Jovenzuela, al hablarle tan socarronamente a su primo. — tu deberías temer Elleadora, al hablar con…— fue interrumpido por la chica.

—No temo Draco, ese es la diferencia entre tú y yo primo, yo soy una verdadera Black— orgullo resonaba en aquellas palabras — tu un Malfoy, cobarde como tu padre, o recuerdas como unos adolescentes pudieron ser más agiles que el ase un par de años en el Ministerio, logrando quitarle la profecía de nuestro señor— Susurro las últimas palabras, el joven Schmidt no pudo captar nada después de haber escuchado como hablaba del padre de chico—Eres una vergüenza para la familia— escupió, el chico se mostró ofendido.

—¡NO PERMITIRE QUE OFENDAS A MI FAMILIA! — se paralizaron a mitad de calle, Kendall se quedó quieto mirando la escena, & dispuesto intervenir si era necesario el chico Malfoy se miraba realmente molesto pero Lyra solo soltó una frívola carcajada.

—El dragoncito tiene agallas, —Susurro acercándose al chico como una sigilosa serpiente —Pero no me intimidas Draco, asi que mejor compórtate recuerda estas bajo mi tutela, después del garrafal error en la torre de astronomía el año pasado— le recordó al muchacho un golpe bajo para él, y ya lo había pagado con creces. Draco recupero la compostura —asi me gusta— le susurro, pero algo detrás de Draco lo distrajo aquel chico ojiverde la miraba algo pálido había sido pillado, espiando, Kendall se sintió avergonzado cuando los intensos ojos grises de la hermosa mujer encontraron los suyo sonrió con algo de vergüenza & pena pero la sonrisa no fue devuelta si no una fría mirada que lo partió miro como le hablaba bajamente al chico delante de ella —Lo mejor será irnos, Snape a dicho tener información del traslado de Potter, nuestro Lord nos espera & no será bueno hacerlo esperar— no solto la mirada de chico ojiverde tras su primo una vez dicho aquello se giró con elegancia y con paso firme comenzó a caminar, con el pálido Malfoy tras ella, Kendall se quedó paralizado un instante lo había visto de una forma que lo único que descifraba en sus ojos era indiferencia, superioridad y podría decir hasta odio y repudio, cuando logro volver en si ellos ya habían doblado la siguiente cuadra corrió para alcanzar los rápidos pasos de ambos jóvenes pero al doblar se llevó con una gran sorpresa, no había nada, no estaban, había desaparecido Literalmente.