Prologue


La noche era fría y demasiado agitada por el viento nevado. No era de extrañar porque era invierno. La luna no se alzaba en el cielo y tampoco había ninguna estrella a la que observar con fascinación. Solo una oscuridad tremenda se presentaba en aquel momento cuando alguien alzaba la cabeza.

A pesar de que la noche no presentaba ningún astro en esa ocasión. Eso no preocupaba a la gente que vivía en el pueblo. No les interesaba. Pues ellos tenían luz en la calle y en sus hogares. Abrigos para resguardarse del clima. Todo lo que necesitaban lo tenían en el lugar que consideraban su hogar.

Una camioneta se estaciono frente a un edificio que se alzaba solo entre dos árboles grandes. Era un establecimiento apartado de las demás casas y tiendas. Pero aun así era el único de su clase en todo el pueblo.

Un hombre bajo del asiento del copiloto. Con paso suelto se movió hasta la parte trasera del vehículo. Miro la carga que habían traído. Y sonrió. Salto con agilidad a la parte trasera del camión y tomo el bulto. Y luego con la misma destreza bajo pero con más lentitud por lo que llevaba en brazos.

Camino hasta llegar frente a la puerta del edificio y sin más toco la puerta.