Disclaimer: Esta historia es ficticia todos los nombres que se mencionan le son propiedad de Hajime Isayama

Adiós

Se había arreglado completamente, la casa limpia con olor a claveles como a ella le gustaba, un par de copas y una botella de vino, velas aromáticas sobre la mesa, las luces bajas y una melodía suave como música de fondo. Todo preparado para aquella velada. Con ansia espero a la hora indicada, tocaron la puerta y el fue abrir con algo de nerviosismo hace tanto que no la veía.

Al abrir la puerta se encontró con la mujer castaña traía puesto un vestido crema de una sola pieza de tirantes, su cabello recogido con su habitual coleta y sus distintivos lentes, hermosa a sus ojos como la recordaba siempre. La invito a pasar y con cuidado le acomodo el asiento para que ella se sentara.

Levi tomo también asiento delante de ella y sirvió un poco de vino en ambas botellas la miro expectante y ella solo le sonreía, hace mucho que él no veía esa sonrisa de ella, la que tanto gustaba y muchas veces extrañaba en sus momentos de soledad.

-Hanji... -comenzó hablar Levi a lo que la mencionada solo ladeo un poco la cabeza viéndolo con una mirada dulce, esa mirada le derretía el corazón -a pasado tanto tiempo... -La castaña cerró los ojos y le mostró otra sonrisa

Levi tomo un sorbo de su vino, dejo la copa sobre la mesa de nuevo y poso su mano en la de ella.

-Te he extrañado mucho, hay tanto que he querido contarte, no sé por dónde empezar -sonrió un poco y bajo la cabeza -sintió como la mano de Hanji apretaba la suya ahora, Levi volvió a verle a los ojos, ella solo le veía cálidamente entendiendo lo que le decía el azabache -Creo que primero te debería de felicitar, hoy es tu cumpleaños al fin y al cabo -sintió como la mano de Hanji apretaba más fuerte, un nudo en la garganta se le formo.

-¿Cómo te ha ido por allá? ¿has visto a tu madre? -preguntaba con un poco de dificultad y Hanji solo afirmaba con la cabeza -Hanji... perdón... -esta vez una pequeña lagrima se había resbalado de la mejilla de Levi

-¿Papi?

Levi se volteo a ver a su pequeña hija quien había despertado y lo veía con un poco de sueño en sus ojitos, entonces el de cabellos negros se separo de Hanji unos momentos y cargo a su niña hasta la habitación de ella.

-Papi, ¿estabas hablando con mami? -pregunto inocente la criatura

-Si amor mío, hable con mami -Levi recostaba a su hija en su cama

-Mami, viniste -dijo la pequeña al ver a Hanji asomada por el hombro de Levi quien se acercaba para darle un beso en la frente de la niña con esto dormiría de nuevo. Luego Juntos salieron de la habitación de su hija

-Ha crecido mucho y aun pregunta por ti -comento Levi

Un gesto triste se reflejaba en el rostro de Hanji

-No te culpes, me diste una hija hermosa -Dijo Levi acercándose al rostro de Hanji cerró los ojos y sus labios rozaron con los suyos, se separo de ella y había desaparecido -Adiós -susurro.

FIN

Notas del autor:

Para que no lo han entendido, Hanji murió en el parto de su hija dejando a Levi solo en el cuidado de ella.