¡Hola sexys y sensules lectoras/es!

Disclaimer: Naruto no me pertenece, el único dueño es Kishimoto; Snow White Queen de Evanescence.

Advertencia: OoC.

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SNOW WHITE QUEEN

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Kakashi había asignado una misión o varias, sinceramente le daba igual, estaba desganado, habían ido a Kumogakure y había estado a completa disposición de la aldea que a pesar de no serle nada satisfactoria la situación, Hyûga no ponía pero alguno por más absurda que ésta fuera y como estaba designada a ser una clase de representante, él se jodía y las hacía porque las hacía; tiempo después se decidió que irían a Kirigakure para terminar en Sunagakure, y claro después de encontrarse con Tsunade en el camino quien iba a algún lugar, no sabía bien, no había prestado atención a la plática de Hyûga con la quinta. Y no menos importante, cuando llegaron a Suna, se encontraron con la odiosa de Temari en la entrada. Se sentía el hombre más desgraciado e infeliz del mundo en ese instante y por esas largas semanas.

-¿Escuchaste algo, Uchiha?

-¿Qué?

-Mañana podremos regresar a Konoha.

-¡Al fin, Hyûga! No sabes lo mucho que me alegra.-sonó sarcástico sin embargo era sincero, estaba harto de ir de un lado a otro y quería regresar a su casa donde podía estar a gusto y tenía la privacidad necesaria para demostrar su interés en la joven que ahora estaba a un lado suyo. Ese par de semanas bien pudo entrenarla y averiguar algo de ella, ¡pero no! Kakashi Hatake sintió que era la oportunidad perfecta para mandarlos lejos de la aldea para ahora tener que acostumbrarse a las miradas frías e indiferentes de completos desconocidos.

-No creí que ansiaras tanto regresar.

-Bueno, Hyûga, es un fastidio tener que soportar el ponerme a completa disposición de todo mundo.

-Era una de las condiciones para que aceptaran el no asesinarlo.-con su mirada al horizonte recordó pesadamente la reunión con los kages en la que se había puesto en bandeja de plata por un completo desconocido, lo vio por el rabillo del ojo para decirse que estaba bien, hasta el momento se apegaba a las órdenes a pesar de la molestia que le causaba y lo agradecía; tal vez no se había arriesgado en vano.

-Sí, tengo que darte toda la razón. Pero eso no quita el desagrado que siento al ver como desean manejarme como un títere.

-No es un títere, Uchiha-san... O al menos no lo veo así, creo que usted debe entenderlo como la oportunidad que le dan para reivindicarse.-giro y le tomó el hombro para hacerlo girarse y que la mirara a los ojos.-Pero si lo hace sentirse mejor, cada que me llamen para asignarle una misión, me asegurare de tener los detalles y si resulta humillante de alguna manera, no aceptaré la misión, ¿está bien?-sonrió cálidamente para mostrarle su apoyo en esa difícil travesía.

Asintió sin despegar su mirada del rostro se porcelana de la joven, delineándolo mentalmente y sintiendo una imperiosa necesidad por acariciarlo y llevar su boca a la rosada y bien delineada de ella, que seguía sonriéndole demostrando la profunda mirada que éste le dedicaba... ¡en qué demonios estaba pensando! Negó inquieto ante sus propios pensamientos y sintiéndose abandonado por la razón ante la sonrisa de la ojiperla. Era Sasuke Uchiha y no habría mujer en el mundo que lo cautivase, había compartido la cama con muchas hasta ahora como para sentirse atraído por la insignificante mujer frente a él, quien ahora le hablaba de algo a lo que no prestaba atención debido a su constante negación mental y dándose una larga y tendida lista de los defectos y debilidades de la ojiperla.

-... Y Temari-chan nos invitó a una cena formal en compañía de sus hermanos.

Volvió a la realidad con el final de un corto relato de Hyûga.

-Ya desapareció.-rozó la mejilla derecha de Hyûga para notar alguna reacción de su parte, ¿qué estaba haciendo? ¡Él era Sasuke Uchiha! Seguramente sólo habían despertado sus ganas de ´deshacerse´ de sus frustraciones con Hyûga, ¡sí, eso era! ¡Sólo un vago deseo sexual que cualquier hombre experimentaba de un momento a otro! ¡Nada más y nada menos que eso!

Retrocedió con las mejillas rosadas y la mirada en el piso ante la delicada acción del azabache y atinó a decir:-Sí, co-con la misión m-me había olvidado por completo de eso.-mintió, lo retocaba casi diario hasta ver un tamaño decente y no alarmante, por lo que sabía cuándo había desaparecido por completo. Y era un constante recordatorio de una reunión a la que probablemente faltó debido a esas misiones.

-Entonces...-carraspeo la garganta para disminuir la rara tensión entre ambos.-Mañana partimos temprano, Hyûga y esperemos que Sabaku no nos deje dormir temprano.

Rio suavemente y algo nerviosa.-Temari-chan tal vez no lo permita pero Gaara-kun sí.-no conocía a Gaara como la palma de su mano pero bien sabía que él casi obligaría a Temari a dejarlos por la paz.

-Entonces nos quedamos en manos de Sabaku no, al menos tú.

-Eso es lo de menos, al parecer será un poco formal el asunto, Uchiha.-soltó girándose a otro lado restándole importancia al asunto, sabiendo que había alguna probabilidad de que eso le incomodara de alguna manera.

-No hablas en serio, Hyûga.

-Pregúntale a Gaara-kun yo no soy su mensajera.-caminó alejándose del joven. Para sentirse orgullosa de sí misma por algún extraño objetivo cumplido, ¿cuál? Sinceramente no tenía ni idea pero ésa era la sensación que experimentaba sin problema alguno.

Rodó los ojos, qué clase de juego intentaba Hyûga, primero se mostraba muy comprensiva y después lo mandaba al caño y culpaba a Temari de ello porque de algo habían hablado ayer que salieron a quién sabe dónde y ese algo le había hecho cambiar un poco con él.

No estaba segura si realmente Temari tenía razón, pero ella le había hecho caso sobre la actitud del Uchiha y ahora se sentía triunfante por una errónea idea que le había metido su mejor amiga sobre el 'mandón' de Uchiha. Se rascó la sien con su dedo índice pensando en la niñería que acababa de hacer y sintiéndose extrañamente manipulable, suspiró profundamente. Antes de actuar bajo las influencias de la rubia, se lo pensaría dos veces. Bueno, eso ya no importaba simplemente seguiría su camino hasta la casa de los hermanos Sabaku no en la cual habían decidido darles la bienvenida diciendo que como no iban estrictamente de misión, podrían quedarse como invitados y amigos –sin importar la mala cara de Uchiha ante la invitación de Gaara-. Iría a terminar de guardar sus cosas y alistarse para la famosa cena debido a la constante insistencia de Temari para convencerla de arreglarla después de recordarle como unas veinte veces que era formal y no podía quedar mal.

Iba con un andar pausado y sin prisa, no estaba lejos de la casa de Temari y no tenía prisa alguna por llegar además su cabeza sólo divagaba en las consecuencias de haber aceptado la misión asignada por Kakashi-sensei pasando por alto su situación en el clan y la importante reunión del cuál dependía su futuro y el de haberse celebrado durante esas semanas y el ser vetada de ésta, corría el riesgo de obtener el sello con el que habían condenado a su niisan y miembros de la rama secundaria del clan. Al menos esperaba que su padre alejara de todos esos asuntos a Hanabi y dejara de meterle ideas erróneas sobre su persona, porque a pesar de saber que ella difícilmente creía en ello, le frustraba que Hiashi se empeñara en deshacer el lazo que tanto trabajo les había costado rehacer ya que ambas habían experimentado los dos años más largos y difíciles de sus vidas en esa relación; era difícil rehacer algo que se daba por desecho.

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La noche había llegado y estaba ansiosa por hacer salir a Hinata, era su mejor amiga, pero la quería como cuñada y para eso tenía que realzar sus cualidades frente a Gaara porque él, aunque conocía detalles que hacían única a Hinata –hablando de su personalidad, claro está-, eso no lo hacía pensar en ella como algo más que amiga, y en caso de hacerlo se lo reservaba mucho para sí, así que esa noche la hizo ponerse radiante.

-Hinata, ¿podrías apresurarte? La cena ya casi empieza y sólo nos esperan a nosotras.-ella llevaba un vestido negro que se ajustaba a su cuerpo y con un escote en u discreto, un poco de brillo en los labios y su cabello suelto y alaciado y un poco de rubor en sus mejillas, si la quería hacer creer que era algo muy formal, ella también debía parecerlo.

-Y-ya voy, Te-Temari-chan.-tragó saliva y bajó las escaleras. Temari mencionó algo sobre un restaurante y una reservación que había hecho, pero no estaba segura de ir vestida así: un vestido gris que le llegaba unos cuatro dedos arriba de la rodilla, con un escote en v el cual se esforzó en acomodarlo de manera que no se asomara ni un poco el inicio de sus senos y con mangas que llegaban arriba de los codos y el cabello suelto. Temari había puesto un poco de rubor en sus mejillas; resaltó sus ojos con rímel alargando sus pestañas; delineó sus cejas con polvo negro y resaltó sus labios con un brillo rosa coral; se sentía muy extraña pero estaba convencida de que no se veía mal sin embargo, la vergüenza la invadía en el momento que imaginaba el entrar en el restaurante, la mirada sobre ellas, especialmente por lo increíble que se veía Temari, ¡no estaba dispuesta a pasar por eso!

-¡Te ves hermosa, Hinata!-su bebé era hermosa y se sentía tan orgullosa de ella, lloraría de felicidad pero no arruinaría su maquillaje.-¡Vámonos!

-N-no… ¡No!...-la detuvo en la puerta.-No quiero salir, Temari-chan, me-mejor ve tú y d-di qu-que me enfermé.-se jaloneó al sentir como la mano de su amiga la incitaba a salir de la casa.

-¿De qué hablas? No voy a dar la cara por ti, si quieres excusarte lo harás y te regresarás, pero no lo haré yo.-jaló presionando a Hinata; no quería que la seguridad obtenida en ese par de años se fueran al escusado por algo tan simple y ridículo.

-Po-por favor, Temari-chan, n-no quiero ha-hacerlo.

-¡Muévete, Hinata Hyûga!-exigió jalándola con ambas manos a la salida de la casa.-¡No arruinaré mi maquillaje y peinado por ti!-volvió a jalar exasperada, porque sí, a veces ella era muy glamurosa y su mejor amiga no le iba a arruinar esos momentos de los que rara vez gozaba, además forcejear con tacones no era nada divertido.

-¡Bien!-gritó para que ambas se soltaran y respirar un poco.-Iré pero si me siento muy abrumada, regresaré, ¿entendido?

-Como usted ordene, mademoiselle.-lo acompañó de una sutil reverencia en forma de burla.

-Vámonos.-soltó después de cruzarse de brazos y sacarle la lengua infantilmente.

No llevaban mucho esperando en aquel ridículo restaurante 'de lujo' al que se había visto obligado a ir por cortesía, pero sentía que Hyûga y Sabaku no se estaban tardando demasiado. Ninguno iba muy formal, un traje negro al que habían decidido portar sin el saco, unos zapatos y con un intento anormal de peinado al que sinceramente no le había puesto empeño alguno; el punto era que se veían decentes Gaara, Kankuro, un tipo que no conocía y él, lo demás era lo de menos.

-Temari se está tardando demasiado, Gaara, así que me tomé la libertad de ordenar para todos de una buena vez.-se quejó Kankuro al regresar de quién sabe dónde.

-Ya sé, Kankuro, pero ella tuvo la idea y no tenemos más que esperar.-dijo Gaara algo desesperado y con un asomo de molestia en sus palabras.

-¿No tienes algo de qué hablar, Uchiha?

-No tengo nada qué hablar contigo, Kankuro.-no estaba interesado en conversar con nadie, él también había sido forzado a ir, sólo sorbió nuevamente de su copa para girarse de nuevo a la ventana, ¿cómo se podían tardar tanto viviendo relativamente cerca?

-Sigue siendo un misterio por qué decidieron dejarte libre.-soltó Kankuro con desdén teniendo la atención de Uchiha sobre él, bueno sus ojos contaban aunque su lenguaje corporal dijera que le importaba una mierda lo que tuvieran que decirle.

-No lo es, Kankuro, lo sabes.-soltó Gaara teniendo ahora los ojos de Uchiha sobre él.

-¡Cierto! ¿Por qué Hinata…?

-Y es un tema que tenemos que descartar, ya tiene mucho de eso, ¿entiendes?-no permitió que Kankuro continuara y ahora sí tenía toda la atención de Sasuke sobre él. Hinata le había pedido no hablar nunca del tema, no quería hacer sentir a Sasuke como si le debiera algo.

-¿Por qué no dejaste que continuara, Sabaku no? ¿Qué tiene que ver Hyûga en el tema?-quería respuestas, ya Temari y el perro habían relacionado de alguna manera a Hyûga con lo de su repentina estadía en Konoha, pero como en esta ocasión, ambos habían sido interrumpidos, ¿acaso Hyûga se había opuesto y por ello la tenían como su niñera?-Sabaku no, habla de una buena vez.

El pelirrojo sólo lo ignoró sorbiendo de su copa sin apartarle la mirada a Uchiha, todo por culpa de su hermano.

-Sabaku no…-

-No es algo que te involucre, Uchiha. Hinata sólo asistió sola y por eso Kankuro lo menciono.-desvió el tema a ese hecho, notando la confusión en Sasuke.-Ella aún no es la heredera del clan Hyûga y es estricto que vaya acompañada a ese tipo de reuniones por algún consejero del clan o su mismo padre, cosa que no hizo. Es usual que Kankuro cambie de tema repentinamente.-mintió a medias, pero el ser siempre tan inmutable le daba credibilidad y lo sabía por lo que había logrado apaciguar la curiosidad de Uchiha, aunque fuera por un tiempo.

-¡Lamentamos la tardanza!-se disculpó al llegar y con Hinata detrás suyo.-Hinata no quería venir.-explicó escuchando un bufido proveniente de su amiga, reclamándole el que la evidenciara de esa manera.-¡Qué bueno que ordenaron antes!-tomó su lugar en medio de sus hermanos después de ser halagada por el acompañante de estos.

-Te ves hermosa, Hinata, no entiendo por qué no querías venir.-halagó el pelirrojo.

-Gra-gracias, Ga-Gaara-kun.-tomó su lugar en medio de él y Uchiha en aquella mesa redonda.

Recibió los halagos del acompañante y de Kankuro a los que agradeció avergonzada y con las mejillas rosadas.

-No sé para qué te puse rubor, tú sola te encargas de él.-se refirió a las mejillas sonrojadas de su amiga al verla de esa manera para empezar a comer.

-Déjala en paz, Temari, seguramente la obligaste a venir tan formal, ¿verdad?

-¡Cierra la boca, Kankuro! Es mi amiga y yo sólo la asesore con su atuendo y maquillaje de la cena de hoy.

-Yo creo que se ve deslumbrante.-esta vez fue el turno del joven para interrumpir la discusión de ese par.

-¿Ves, Kankuro? Deberías de escuchar más a Haya-kun, él sabe de lo que habla.

-Hayate, cállate.-pidió al ver como su hermana intentaba molestar como siempre.

-Sólo dice lo que piensa, no tienes porqué ser grosero con él, Kankuro.

-Kankuro, Temari, ¿en serio van a pelear aquí?

-¡Él empezó, Gaara! ¡Dile a él!

¿En verdad ellos eran sus hermanos? ¿Y él era el menor? ¿En verdad?

Comió lentamente a la par que los demás unos minutos después de que Temari empezara, pero la intensa mirada de alguien sobre ella no la dejaba en paz. Creyó que era de nuevo Hayate pero no, él estaba comiendo y de vez en vez compartiendo una opinión con los hermanos quienes hablaban sobre un asunto de la aldea; giró y aunque algunos hombres del restaurante y clientes del mismo la miraban, no era ninguno, ¿quién podría ser? Por una clase de obra del destino sus ojos se fijaron momentáneamente en ese hombre que no le quitaba la mirada de encima: Sasuke Uchiha. Tragó fuerte y se atrevió a mirarlo y sonreírle con un fuerte ardor en las mejillas y notó lo apuesto que se veía en ese traje y con el cabello para atrás, dejando descubierto su rostro por completo.

-¿Su-sucede algo, Uchiha?-se atrevió a preguntar.

-…-no respondió sólo siguió mirándola.

-¿N-no piensa cenar?

-Ya terminé, Hyûga.

Aparentemente Temari no había sido la única en adelantarse.

-Terminas de cenar y nos vamos, ¿de acuerdo?

-H-hai.-su tono fue sutil a pesar de parecer que daba una orden, al parecer Sasuke quería irse temprano para regresar a Konoha antes.

Pasó una hora, a pesar de lo que había dicho, dejó que el tiempo pasara sin importarle mucho, no era muy tarde y Hyûga se veía algo entretenida y no sobraba mencionar los inútiles y graciosos intentos de Temari por hacer que Gaara tuviera especial atención en Hinata para hacer que ambos se enamoraran de la noche a la mañana, ¡qué absurdo! El amor era la mayor farsa del mundo y la gente seguía creyendo en eso. Estaba seguro que nunca se enamoraría, no era idiota y si alguna vez llegaba a sentir algo por una mujer, no sería más que una simple atracción sexual.

-¿Ya nos vamos, Uchiha?-habló por lo bajo captando la atención del azabache.

-¿Qué?

-¿Qué si quieres que nos vayamos? Yo no tengo problema con eso, estoy segura que Temari querrá embriagarme y hacerme besar a Gaara-kun.-rió por lo bajo conociendo las negras intenciones de su amiga.-Y no estoy dispuesta a eso.-reconoció sonriente.

-Te veo muy divertida, Hyûga. Si quieres irte más tarde, no me interesa, yo puedo irme ahora.

-No, señor gruñón, nos vamos y se calla.-picó suavemente el pecho de Uchiha mientras ordenaba de esa inusual manera para sonreír nuevamente al joven.

-Vámonos, entonces.-se levantó y terminó su copa de vino, cargó su saco y lo sostuvo por sobre el hombro.

-Nos vamos.-soltó después de tener la atención sobre ellos.-Gracias por todo pero mañana tenemos que irnos temprano.

-Entiendo, Hinata, descansa.-se despidió Gaara.

-¿Qué? Pero Hinata, ¡antes de eso debes besarte y casarte con Gaara! ¡Es tu obligación!-dejándose llevar por la razón del alcohol se permitía hacer esa clase de desfiguros sin pensar en cómo reaccionaría su hermano menor ante eso.

-Temari, déjala.-ordenó Kankuro al ver a su hermana un poco alcoholizada y después de dar a conocer las verdaderas intenciones de esa cena.

-Tú no puedes irte, Hinata.

-Lo siento, Temari-chan pero…-sintió una grande y fuerte mano alejarla de la mesa, dio un último vistazo a la mesa y ambos hermanos le sonrieron de despedida junto al joven, mientras Temari forcejeaba con Kankuro.

-Creíste que iba a esperar a que Temari te diera sus razones, ¿verdad?-soltó al estar fuera del restaurante.

-Sé que no, y de alguna manera esperaba que lo hiciera.-se sinceró con una sonrisa agradeciendo que la sacara de allí.

-Toma.-le estiró su saco al sentir la fría noche.

-Gracias, Uchiha.-se sonrojo ante el gesto, pero lo aceptó. Lo tomó y se lo puso sólo para notar segundos después que era demasiado pequeña para el Uchiha.

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Estaba feliz por estar de vuelta, sano y salvo, porque realmente creyó por unos segundos que Sakura lo asesinaría con esa brutal inyección, sin embargo las cosas habían salido perfectas, ninguna lobotomía se había practicado en su persona y lo agradecía de sobremanera.

La investigación la habían dejado en pausa debido a su nulo avance con eso, sin embargo la esperanza de que la abuela Tsunade diera con algo le inspiraba confianza; además el otro detalle radicaba en el problema en el que casi se veían envueltos Kakashi-sensei, Shikamaru y Temari; el primero al permitirles el acceso a esos papeles y los últimos al leerlos sin reserva alguna, no podía decir que él les haría algo, ¡claro que no! Eso sería hipócrita al ser él quien mayoritariamente se saltara las reglas pero realmente le preocupaba, sí, él fue quien los encontró con eso y ellos habían sido muy discretos pero si alguien más los encontraba, especialmente alguien de algún clan…. Suspiró pesadamente agradeciendo que eso no pasara, pero penosamente tuvo que pedirle a Temari que dejara la investigación y bueno, días después ésta fue suspendida al ver que no avanzaban incluso los anbus fueron reasignados a sus antiguas misiones o se les asignaba algo nuevo. El sonido de la puerta lo volvió al presente.

-¡Pase!-ordenó sin esperar a nadie. Era tarde y le había prometido a Sakura esperarla en la torre hokage para irse juntos a su apartamento cuando ésta terminara sus rondas en el hospital.-¡Sakura-chan!-se alegró al ver la figura femenina entrando por esa puerta.

Entró alegre con una sonrisa de oreja a oreja a pesar de lo cansada que estaba.

-Lee esto, Naruto.-dejó un sobre en el escritorio para sentarse en éste y cruzando las piernas.

-¿Qué es esto, Sakura-chan?-vio con curiosidad aquel sobre amarillo.

-Ábrelo y entérate.

Así lo hizo, sacó un par de hojas del interior de aquel sobre amarillo sin entender mucho de qué se trataba pero el sello del hospital de Konoha y la firma de Tsunade estaban allí cuando hojeo para explorar un poco.

-¿De qué es?

-Naruto,-se cruzó de brazos-sólo léelo.

-¡Es mucho, Sakura-chan!-se quejó al ver que tenía que leer cosas que seguramente trataban de alguna clase de tratamiento médico y esas cosas de medicina seguía sin lograr entenderlas.

-¡Ash! ¡Te quejas de todo!-la emoción podía disminuir cada que un reclamo de Naruto sobre la sencilla tarea que le había dejado, pero por otro lado cabía la posibilidad de que entendiera, es decir con tantas cosas que revisar como hokage, sin embargo, ella como médico también tenía demasiado que leer así que esa idea quiso descartarla en el momento.-¡Lee el último párrafo!

-No te enojes, Sakura-chan.-le sonrió ampliamente para después volverse a la última página y leer atentamente lo que ésta tenía, que su amada Sakura-chan le insistía en que leyera. Su sonrisa, el brillo en sus ojos y una enorme felicidad invadió al joven cuando terminó.-¡FELICIDADES, SAKURA-CHAN!-se levantó y la cargó sonriente contento por como la joven médico ninja conseguía el ascender a directora del hospital general de Konoha.

¡Era la mejor noticia de su joven vida! Y sabía que el compartir esa noticia con Naruto le completaría la felicidad… sonrió y besó al rubio quien la tenía en brazos, abrazándola con todo el amor que alguien le hubiese dado en su vida –exceptuando a sus padres-.

-¡Soy tan feliz, Naruto! ¡Pensé que éste momento nunca llegaría!-admitió alegre y rodeando el cuello del rubio quien seguía cargándola.

-¡Eres la mejor para el puesto, Sakura-chan! La abuela Tsunade no podía negarse.

-¡Yo sé! Pe-pero, deja los halagos porque me volveré prepotente muy rápido-bromeó haciéndolo reír con esa sencilla tontería.-Acompáñame a casa, ¿sí? Quiero contarles a mis padres.

-Te llevaré pero esto tenemos que celebrarlo, ¿de acuerdo?

-¡Obviamente!-estaba convencida de que quería festejarlo, pero ahora su prioridad era el hospital y hasta que no regresara Tsunade-sama, no se atrevería a dejarlo así como así.

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Estaban en la entrada de Suna, siendo acompañados por Gaara, Temari y Kankuro quienes decidieron acompañarlos para despedirlos.

-Fueron pocos días pero de-debo admitir que fue divertido.-dijo sonriente, recordando un poco de lo que había vivido con esa pequeña y peculiar familia.

-Bueno, Hinata, al menos tú tienes algo que decir y no te quedas mirando sin decir nada.-soltó haciendo un extraño énfasis con los brazos cruzados viendo en dirección a Sasuke quien ni siquiera se molestaba en girarse hacia ellos.

-No puedes obligar a alguien tan malhumorado a sonreír sin más, menos siendo tú tan fea, Temari.-soltó Kankuro.

-¡Cierra la boca!-golpeó en la cabeza a su hermano.

-Bueno, Hinata, fue un gusto tenerte aquí.-admitió Gaara sonriéndole a la joven.

Sonrió dulcemente.-Supongo que Uchiha también agradece su gesto, ¿ne, Uchiha?

-Hmph.

-De nada, Uchiha.-soltó el pelirrojo sabiendo que eso ni siquiera significaba que agradecía, pero bueno no le costaba tomarlo como eso.

-¡Oye, Hinata!-volvió Temari, interponiéndose entre esos dos y los abrazo del cuello para acercarlos un poco más.-Ustedes dos hacen linda pareja, ¿ne, Gaara?

Hinata sonrió ante la cara de molestia de Gaara al notar que la rubia decidiría insistir sobre ellos.

-¡No estoy bromeando, Gaara! ¡Deberían conocerse más y amarse y casarse y así!

-Deja de decir tonterías, Temari, Hinata y yo somos amigos.-quitó el brazo de su hermana por sobre su hombro y dejo una distancia prudente.

-Es en serio, Hinata Hyûga, si no te casas con mi hermano…-soltó en voz baja, sólo para la ojiperla.-Te asesino.-terminó por amenazar a quien llamara mejor amiga.

Rió nerviosamente ante la extraña actitud de su amiga e insistencia por tenerlos juntos, hasta el momento sólo decía que se veían bien juntos pero no daba más detalles.

-Después hablaremos de eso, Temari-chan.-quería una explicación de su actitud pero quería regresar a Konoha.-Tenemos que regresar.

-¡Suerte, Hinata!-abrazó fuertemente a su amiga al tener conocimiento de la reunión del clan Hyûga.

-Gra-gracias, Temari-chan.-sonrió aceptando y correspondiendo al abrazo.

Gaara sólo sonrió y Kankuro se despidió con un dulce y amistoso abrazo.

-¡Muchas gracias por sus atenciones! ¡Hasta luego!-hizo una leve reverencia y se alejó junto a Sasuke con quien se encaminó a Konoha.

-¿Suerte?-cuestionó de la nada, Sasuke a su llegada a la entrada del bosque, que mostraba el final del desierto.

-¿Eh?-giró un poco su rostro hacia Uchiha para atender a lo que decía y comprendió después de unos pocos segundos.-Es algo del clan, Uchiha, sólo me deseaba suerte porque dentro de poco habrá una importante reunión.-informó.

-Eres la princesa Hyûga, no veo para qué desearte suerte.

-Es un poco más complicado que eso, Uchiha.

-No me dirás, ¿cierto?

-Uchiha, últimamente andas muy curiosito…-soltó burlona.-Esto haré. Llegaremos a Konoha; veré si ya se celebró o no la reunión, en caso de que no, iré y lo resolveré y después de eso, te contaré detalladamente de qué pasó y porqué.

Suspiró, al menos confiaba en que así lo haría a menos claro, que Hyûga no fuera una persona de palabra.

-Tsk.-ni modo, sólo quedaba esperar.

-Por cierto, Uchiha.-tragó fuerte para armarse de valor al ver que tenía su atención en ella.-¿Po-podría seguir e-entrenándome al lle-llegar a Konoha?-pidió apenada por ser una molestia.

-Es un hecho que lo haré, Hyûga. No entiendo por qué lo preguntas.-dijo frío volviendo la mirada al frente para acelerar un poco el paso.

-Gracias…-dijo bajo con una pequeña sonrisa al saber que tenía por seguro el fortalecerse antes de su enfrentamiento con su padre más al tener la seguridad de que alguien tan fuerte como Uchiha Sasuke se tomaría el tiempo de entrenarla para que ella mejorara en todos los aspectos. Aceleró el paso para estar a la altura del azabache, estaba segura que desde ese momento serían un gran equipo y podrían confiar el uno en el otro, incluso podrían llegar a pelear hombro a hombro.

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N/A: ¡Perdón por la tardanza! Mi PC murió y soy tan infeliz en estos momentos; lo bueno es que seguiré con el fic, pero no semanalmente, eso hasta nuevo aviso, pero mientras uso la pc de mamá aunque como ella es muy celosa de sus cosas y trabaja mucho, me será difícil escribir continuamente, pero cuando pueda lo haré… ¡Gracias por su maravillosa comprensión!

Y he de admitir que en la escena de Sasuke y Hinata, cuando salen de la cena, estaba a punto de escribir un super momento SasuHinesco con todo y lemon, pero me detuve, la razón y una trama coherente me hizo detenerme cosa que causo un pequeño desequilibrio emocional cuando dejé de hacerlo.

Agradecimientos:

Saara-Chan94: Sasuke es perfecto para intentarlo pero Hinata no quiere 'agobiarlo' con sus problemas pero meh, eso a Sasuke le vale un pepino si en un futuro necesitará sacarle la información a la fuerza lo hará xP (no, él no la lastimaría). ¡Gracias por comentar! ¡Saludos!

Patohf: Jajajajajajajaja al menos lo intentó, pero bueno, a ver qué pasa con este par. ¡Saludos!

KattytoNebel: ¡Hola! Pues sí, creo que sí lo haré bastante largo por lo que me declaro completamente culpable sin embargo, la idea de llegar a escribir capítulos descabelladamente largos es bastante tentadora para darle un mayor avance a esto y creo que la tomaré… ¡Saludos! ¡Es bueno tenerte de vuelta!

yaz: Hana tiene un sexto sentido que le dice que las cosas no terminarán bien entre su hermano y Hinata, por eso está con la firme idea de alejar a Hinata de la vida de su hermano, al menos como novia… ¡Saludos!

¡Gracias a todos los que leen el fic, lo pusieron en favoritos o dejaron review! ¡Feliz semana! ¡Son maravishosos!

¡Nos leemos luego!