NOTA: Holis :D aquí está el nuevo capítulo de "No es tan malo" (no me digas ¬¬) y pues sé que me tardé mucho, pero es que tenía MUUUUUUCHA tarea (también flojera xD) y lo peor de todo es que ya tenía listo este capítulo, ¡pero los malditos desgraciados de Telmex cortaron el internet!, y no tuve internet durante cuatro putas semanas… Pero ustedes disfruten de la lectura u.u (p.d: eso también ya fue hace mucho, pero no importa xD)

AVISO: LAS EDADES HAN CAMBIADO, REVISEN DE NUEVO EL PRIMER CAPÍTULO PORQUE YA LO EDITE.

Lifty: 16

Shifty: 16 (mayor que Lifty por media hora xD)

-Diálogo de Fliqpy-


Llegó a su casa, entró, e inmediatamente cerró la puerta.

No tenía ni la menor idea de que había sido eso, simplemente se dejó llevar, y había hecho mal. Desde que se disculpó con ella supo que algo en él cambió, algo que nunca había despertado en él. Sintió esa necesidad de protegerla y hacerle reír.

Extraño…

Y es que llegó al punto de sonrojarse, y eso nunca JAMÁS en la vida le había pasado, al menos no después de haber ido a esa horrible y estúpida guerra.

Suspiró frustrado, pasó su mano por su cabello verde y se dejó caer deslizándose por la puerta. En verdad que se había metido en problemas. ¿Cuántos años le llevaba a esa chiquilla? Era difícil adivinar, ya que se veía muy pequeña.

"En verdad que eres estúpido" dijo a carcajadas esa voz en su cabeza que tanto odiaba. Tenía días que no lo molestaba, no entendía por qué ahora lo hacía, en el peor momento…

"Lárgate"

"Sabes perfectamente que no puedo hacer eso, aún si quisiera"

Flippy gruño enojado, ese imbécil tenía razón.

"¡Ejem! Compartimos la misma mente, por lo tanto puedo oír lo que piensas, no sé si ya se te olvidó eso también"

"Como sea, no tengo tiempo para discutir"

"¡UY SI! Como no, pero si tienes tiempo para comprar un helado y poner cara de estúpido frente a una niña ¿no?"

"Tú fuiste el que me estaba gritando ´¡vamos por un helado! !quiero un helado maldita sea! ¡Se está derritiendo nuestro cuerpooo!´ y solo platiqué un poco, ¿Qué tiene de malo?"

"¿Me estás culpando? ¡¿Y cómo que no tiene nada de malo?! ¡LE REGALASTE NUESTRO PUTO HELADO A ESA MOCOSA! "

"Ella no tenía el dinero suficiente, además, ella lo necesitaba más que nosotros; o mejor dicho, TU"

"Tonterías, no le vuelvas a hablar a esa mocosa"

"¿En serio crees que me puedes dar órdenes?

"Yo fui quien te salvó la vida en esa maldita guerra, y puedo destruirla en un abrir y cerrar de ojos. Que no se te olvide eso"

Y con eso, se fue.

Cerró sus ojos con frustración, recargó su cabeza en las rodillas y se abrazó a sí mismo.

"¿Por qué?... ¿Por qué tengo que vivir así?...

Sneaky, Mouse Kaboom…

Lo siento…"


Después de un largo día, Flaky se despidió de sus amigos y comenzó su camino a casa.

Estaba aliviada de por fin ir a su hogar, ya no soportaba estar ahí. ¿Por qué? Una no muy agradable historia.

Flashback

Cuando todos acabaron sus helados, se recostaron en el pasto, disfrutando de la vista del hermoso cielo. Todo iba bien, hasta que Giggles rompió el cómodo silencio.

-Flaky- llamó la peli rosa. La mencionada volteó a verla con una expresión dudosa. –Recuerdo que mencionaste que no tenías el suficiente dinero para comprarte un helado…-

Fue en ese momento en el que todos pusieron atención a lo que decía la peli rosa, mirándola con ojos curiosos. Un nudo se formó en el estómago de la peli roja, sus ojos se abrieron como platos y su respiración se cortó.

-Así que quiero saber- continuó Giggles -¿Cómo es que tú también tenías un helado?-

Ahora las miradas curiosas iban dirigidas a Flaky, quien seguía en ese estado de shock y nerviosismo a la vez. Le costó mucho trabajo poder articular palabras coherentes y audibles para los demás.

-Y-yo, b-bueno…- sus nervios la estaban consumiendo. ¿Qué les podía decir? ¿Qué un desconocido mayor que ella (y apuesto e.e) le regaló su helado? NO.

Tenía que pensar rápido, ya que todos seguían teniendo sus miradas en ella, esperando impacientemente su respuesta.

-U-um, d-descubrí q-que t-t-tenía al-algo d-de d-dinero en u-uhhh, ¡m-mi bolsillo!- terminó por decir.

Su cara estaba completamente roja y sus ojos abiertos como platos. Se abofeteó mentalmente por haber tartamudeado tanto, pero oye, no era su culpa no saber mentir.

Los demás la miraron sorprendidos al principio, incluyendo a Nutty que había dejado de lamer su paleta. Flaky esperó a escuchar sus respuestas, pero en lugar de eso, se encontró con diferentes expresiones:

Cuddles tenía cara de "no te creo ni madres"

Petunia la miraba confundida, no sabiendo si creerle o no.

Giggles tenía una gran sonrisa plasmada en su rostro y sus ojos la miraban con sospecha.

Y por último, Nutty solo se encogió de hombros y continuó lamiendo su paleta.

La pelirroja soltó una risita nerviosa, y miró a otro lugar. "Trágame tierra" pensó con súplica.

-Si tú lo dices…- dijo Petunia. Flaky agradeció que al menos dos de sus amigos hayan dejado el tema, pero aún faltaban otros dos; los más difíciles de engañar: Cuddles y Giggles.

El chico con cabellos amarillos fue el primero en hablar.

-Flaky, dime la verdad- exigió el conejo. Sus orejas estaban algo encogidas: eso significa que en verdad quería una respuesta.

-¡Y-yo ya dije lo q-que tenía q-que decir!- reclamó la peli roja evitando hacer contacto visual.

Cuddles estaba listo para hablar otra vez, pero Giggles lo interrumpió.

-Déjamelo a mí- dijo la peli rosa –Esto va a ser una plática de chicas- dicho esto agarró la muñeca de Flaky y la jaló hasta un lugar alejado de los demás.

Ya estando ahí, Giggles se cruzó de brazos y la miró con sospecha y coqueteo a la vez: algo que solo Giggles sabía hacer.

-¿Y bien? ¿Hay algún chico involucrado?- preguntó con una gran sonrisa. La pelirroja no pudo evitar sonrojarse y bajar la mirada.

-¡HAY UN CHICO INVOLUCRADO!- exclamó con emoción la ardilla. Flaky tuvo que taparle la boca, definitivamente no quería que nadie se enterara.

-¡N-no grites!- siseó con terror. Giggles no gritó más, pero no pudo evitar brincar. Fue en ese momento en el Flaky supo que tuvo suficiente y se dirigió hacia donde estaban sus amigos.

-B-bueno, me t-tengo que ir, sino mi hermano m-me matará- dicho esto dio un leve movimiento de mano y se fue corriendo, dejando a todos sorprendidos y confusos.

Fin de Flashback

Y esa fue su definitivamente NO agradable historia. ¿Qué había sido eso? ¿Un interrogatorio? ¿No se podían conformar con un simple "descubrí que tenía algo de dinero en mi bolsillo"? Lo bueno era que sus amigos la querían…

¿¡Por qué tuvo que aceptar la oferta del peliverde!?

Fácil, se moría de calor. Y no podía rechazar la oferta cuando él la estaba mirando con una cara simpática y amable, una gran naturalidad de él, y ni hablar de que era bastante apuesto…

Esta vez se dio una bofetada de verdad. "¡Mala Flaky!, ¡Mala Flaky!" pensó con furia y vergüenza a la vez. ¿Cómo había podido pensar así de su amigo?

Un segundo….

¿¡Desde cuándo lo llama "amigo"!? ¿¡PERO QUÉ DEMONIOS!?

Sus manos se dirigieron a su rostro y lo cubrió con vergüenza. ¿Qué le estaba pasando…?

Al sentir brazos rodeando sus hombros, sus ojos se abrieron inmediatamente y sus manos se alejaron de su cara con sorpresa. "¿P-pero qué…?"

Volteó a su derecha para descubrir a quien le pertenecía el brazo, obvio no era de alguno de sus amigos. Y se encontró con un par de personas que jamás creyó ver ese día. Así es, se había topado con nada más y nada menos que…

Lifty y Shifty.

Los ladrones hermanos mapache a quienes casi todos odiaban. La última vez que los vio había sido el mes pasado, cosa que para ella ya había pasado mucho tiempo, y lo irónico era que el día en que los conoció era como si hubiera sido ayer.

Flashback

Flaky estaba sola en casa, ya que su hermano se había desaparecido de la nada, dejando un pequeño mensaje en la mesa que decía "Vuelvo pronto, no salgas ni le abras a nadie".

Suspiró con frustración. Su hermano sobreprotector a todo momento.

Pero esto tenía sus ventajas, ya que a esa edad de 9 años estar solo en casa significa solo y solo dos cosas: Dulces y brincar en el sillón.

Inmediatamente una sonrisa se dibujó en su rostro, y tan rápido como un rayo, se dirigió a la cocina en busca de los dulces que su hermano trataba tanto de alejar de ella. Al ver el bote de dulces y chocolates sus ojos se iluminaron con una gran felicidad, pero se deprimió cuando descubrió que estaban encima de la alacena.

No lo podía alcanzar.

-¡Noooo!- gritó tirándose al piso con mucho drama. Pero en ese momento, el ruido de una ventana rompiéndose la sacó de su llanto.

"¿Qué fue eso?"

Con miedo se acercó al lugar de dónde provenía el ruido. Subió lentamente las escaleras, tratando de hacer el mínimo ruido posible. Al llegar su miedo aumentó más cuando descubrió que el ruido venía de su cuarto.

De repente, escuchó que un par de voces hablaban.

-¡Te dije que tuvieras más cuidado!- siseó una de las voces.

-¿Yo? ¡¿Quién fue el que me empujó?!- respondió la otra con el mismo tono.

El temor invadió a Flaky en ese instante.

Habían desconocidos en su casa.

Con toda la velocidad del mundo bajo rápidamente las escaleras, ignorando el hecho de que sus pisadas sonaban en la silenciosa casa. Pero al no pisar bien un escalón, su tobillo se dobló y cayó; el sonido de su caída retumbando en toda la casa.

-¡Shifty! ¿Oíste eso?-

Inmediatamente supo que estaba en problemas: no se podía levantar y los extraños se habían dado cuenta de su presencia.

"Rayos…"

-Sí. Alguien está en casa… Lifty, ¿traes tu bate?- preguntó

-Sip, ya quiero estrenarlo- dijo el otro con emoción.

Haberse lastimado el tobillo no significaba que se haya quedado sorda, y al oír esas palabras sus ojos se abrieron como platos y sintió por un instante que su corazón dejó de latir. Un escalofrío recorrió su espalda.

"¿V-voy a morir?..."

Escuchó cómo los pasos de los intrusos se acercaban cada vez más hacia donde estaba ella, y cuando oyó una risa supo que ya la habían encontrada tirada en medio de las escaleras. Puta vida.

-No puedo creerlo, ¿una niñita que se cayó estúpidamente en un intento de salvarse de nosotros?-

Tímidamente miró quién la estaba criticando. Era un chico mayor que ella con cabello y ojos verde fuerte rodeados por un antifaz negro, traía una camisa verde pasto con líneas verde oscuro y pantalones vagos negros; por sus orejas y cola esponjada con líneas como su camisa pudo decir que era un mapache. Tenía un bate en las manos. La persona al lado suyo era una copia exacta, sólo que traía una fedora. Ambos la miraban con una sonrisa burlona en sus rostros. (N.A: Para mí que están requeteguapos e.e ok no, me callo).

Quien había dicho aquello soltó una risa que más tarde contagió a su… ¿gemelo?

-Jejeje, cuidado hermano, con ese cabello puede que pueda pincharnos, ¿Qué crees que podamos hacerle?- preguntó el de sombrero burlón a su –ahora confirmado- gemelo.

Pero antes de que el otro pudiera contestarle Flaky entró en pánico, ¡no quería ser asesinada ni ninguna otra cosa que no involviera cosas buenas!

-¡Aléjense, mi hermano está a punto de llegar y-y se e-enojará si los ve a-aquí!-les gritó con una valentía que había sacado de no sé dónde. Pero entonces ellos estallaron en carcajadas y ella se volvió a sentir débil, y las lágrimas amenazaron con caer por sus mejillas que estaban como tomates.

-¡¿Oíste eso Lifty?! ¡El pequeño puercoespín nos acaba de amenazar!-

-¡Ja, sí! ¡Que tal si ahora le cerramos su linda boca con-

El sonido de la puerta abriéndose interrumpió su oración. Todo se quedó callado.

-¡Flaky! Ya llegué, ¿dónde estás?- habló una voz grave y varonil.

Era su hermano.

Quien supuestamente se llamaba Shifty susurró a su hermano gemelo en una voz tan baja que ella apenas pudo escucharla. -¿Acaso es…?- no terminó la oración por miedo y Lifty sólo asintió temblando.

La pelirroja al ver sus caras pálidas y llenas de terror no pudo evitar sentir pena por ellos, y con extremado esfuerzo (y ayuda del barandal) se paró, pero antes de hacer otra cosa volteó hacia la dirección de su hermano.

-Eh, ¡h-hola! ¡e-estoy e-e-en el BAÑO!- dijo nerviosamente para después dirigirse a los gemelos y señalarles con las manos que se dirigieran hacia su cuarto.

Ellos confundidos y nerviosos siguieron sus órdenes y ella los siguió tratando de no hacer mucho ruido (y agradeciendo que su tobillo casi no le doliera, tan solo había sido el shock).

-¡Esta bien, iré por algo de comer porque no hay nada! ¡Subiré a tu cuarto por algo rápido!-

Todos se miraron entre sí y al mismo tiempo pensaron "¡maldición!". Al entrar al cuarto les hizo una seña para que entraran a su closet, y los gemelos al no tener otra alternativa (ya que no podían salir de nuevo por la ventana porque los pedazos de vidrio que quedaban los destriparían) entraron al closet en el que estaban algo apretados, pero cabían.

Flaky al no ver otro escondite se fue debajo de su cama, las lágrimas ya corrían a chorros por su rostro, y no por el miedo, sino porque su tobillo al moverse tanto le volvió a doler como el mismísimo infierno. Su estupidez le dejaría marca.

Escuchó los pasos de su hermano en su cuarto, y rogó porque no buscara en el closet, y para su suerte, sólo sacó algo del cajón de su tocador y se fue.

Eso estuvo cerca.

-¡Vuelvo en seguida!-

-¡S-sí!

Y con eso el sonido de la puerta cerrándose retumbó por toda la casa.

Trató de salir de la cama pero no pudo, ¡no podía creerlo! ¡su tobillo parecía ser bipolar, a veces dolía poco y a veces demasiado! Soltó un sollozo de frustración y empezó a intentarlo de nuevo. Ya estaba por salir y cuando por fin se estaba parando un poco, su herida protestó y hubiera caído justo de cara en su duro piso de madera de no ser por unos brazos que la soportaron.

Aún con lágrimas en las mejillas miró hacia su salvador y se encontró con ojos verdes oscuro con un antifaz negro. "¿Pero qué…?" pensó sorprendida.

Al parecer era Lifty, creía que iba a matarla, pero su sonrojo y mirada avergonzada le decía todo lo contrario.

-¿Sabes? Eres demasiado buena para tu propio bien- murmuró mirando a cualquier lado menos sus ojos.

Shifty se acercó también con el mismo rostro que su hermano, pero él si encontró su mirada carmín.

-¿Ayudando a ladrones que tenían intensiones de dañarte? Tsk- chasqueó su lengua como si estuviera disgustado con la idea, pero sus ojos ahora eran suaves y ella no pudo evitar sonreír mientras la ayudaban a pararse.

-S-soy Flaky, u-un gusto- dijo con la misma sonrisa dulce.

Los gemelos la miraron con sorpresa, pero luego sonrieron con su típica sonrisa, sólo que ahora era amable.

-Lifty y Shifty madam-

Fin de Flashback

Sip, en verdad que ellos dos eran todo un caso, pero la pelirroja los quería con todo su corazón, con el tiempo se fue haciendo cada vez más cercana a ellos hasta el punto de ser grandes amigos, tal vez también llegue a querer a Flippy más que-

UN MOMENTO

¡¿OTRA VEZ?!

"¡Contrólate Flaky!" gritó para sus adentros.

-Entonces- la sacó de sus pensamientos Lifty mientas los tres comenzaron a caminar–¿Desde cuándo te abofeteas a ti misma?- preguntó burlón. Estaba hecha sándwich entre los dos hermanos, pero ya estaba acostumbrada así que sólo cruzó sus brazos.

-¿Dónde han estado todo este tiempo?-cierta preocupación se escuchaba en su voz.

-Awww, ¿la pequeña Flaky nos extrañó?- dijo Shifty poniendo su mano libre en su pecho en acto dramático.

-Jejeje, bueno estábamos de negocios- dijo Lifty pasando su mano libre por su cabello -¿Quieres que te acompañemos a casa?-

La pelirroja quería decir que sí, pero lamentablemente su hermano se encontraba en casa. Suspiró. Justo cuando quería pasar tiempo con ellos.

-No puedo, mi hermano está en casa- murmuró decepcionada y mirando el suelo como si fuera lo más interesante en el mundo.

Sintió cómo los gemelos se tensaban ante la mención de su hermano mayor.

-Ugh ¡que mal!- respondieron al unísono sorprendentemente los tres. Así es, damas y caballeros, también Flaky.

Shifty y Lifty estallaron a carcajadas y le dieron un rápido abrazo para separarse de ella y soltarla.

-Vaya, ¿quién lo diría?- rió por lo bajo el peliverde sin sombrero –Nos vemos después ¿de acuerdo?- en acto cariñoso despeinó el cabello de la pelirroja.

Sonriendo asintió, y luego se despidió de ellos sonriendo.

Cuándo por fin llegó a casa su hermano estaba viendo la televisión, no poniéndole mucha atención realmente, hasta que vio a Flaky. Apago la tele y se paró de brazos cruzados mirándola de una manera que le daba escalofríos.

-¿Dónde estabas?- preguntó con tono demandante aún mirándola fijamente.

-C-con mis amigos, ¿e-en dónde más?- respondió ofendida, ja, como si él no la conociera.

-Si es así, ¿por qué llegas tarde?- presionó el pelirrojo.

-¡Son sólo las seis de la tarde!-

-No me contestes- siseó en un tono que la asustó, pero ya algo acostumbrado negó con la cabeza. –Sólo háblame si te vas a demorar, ¿okey?-

Ella asintió efusivamente y luego subió corriendo a su habitación sonriendo, tan solo para jugar con él.

-¡No corras por las escaleras!-

Típico Splendon't.


N.A: Sí, lo sé, no muy interesante, pero hay que conocer a los personajes ¿no creen? Y pues sí, Flaky no es muy tímida, ya está grandesita, y con esos amigos xD aún mejor. Y su hermano mayor es Splendon't :3 ya saben, para buscar edades al inicio del primer capítulo.

Bueno, eso fue todo por ahora, me tardaré en subir el siguiente, pero trataré de hacerlo lo más pronto posible :'V Bye!

P.d: Hola RaurayAusleyfan :D ¿sorprendida de que subí otro capítulo después de un largo tiempo XD?