Como anuncié el año pasado me di un recreo del fanfiction como de dos semanas pero estoy de vuelta retomando esta historia y publicando cosas nuevas. Gracias por esperar y amar esta historia!


Y es que pese a la felicidad momentánea supimos que no todo sería miel sobre hojuelas. Nos pusimos en marcha para preparar algunas cosas, más vale estar preparados para cuando llegue, dimos la buena noticia a todos y todos nos felicitaron. Estuvo bien hasta que un día.

"Suga…" dijiste al otro lado de la puerta "anda, abre" y es algo que no podía evitarse…estaba sentimental y sinceramente no quería que me viese así.

"Vete Daichi… por favor" lavé mi cara nuevamente y tenía los ojos enrojecidos al igual que la nariz. Me sentía triste por todo y por nada ¿Esto iba a ser siempre así? Miré al espejo, más abajo, ahora era más visible el crecimiento de nuestro amor. Claro, ya habían pasado poco más de tres meses.

A este punto me sentía entre bien y mal, un sube y baja emocional que no sabía cómo soportabas, solo me hacía admirarte y amarte más "Suga…" no pude resistir, abrí la puerta y me encontré con tu mirada mientras me tallaba la nariz.

"Lo siento Daichi…no me siento bien…no luzco ….bien" dije, seguro me veía ridículo haciendo pucheros pero solo sonreíste y me abrazaste besando mi frente, reconfortándome y dijiste algo, esa clase de cosas que solo tu sabias decir.

"Para mi te vez mejor que nunca…" y con un corto beso el mal humor se fue.

Daichi, amo que en los problemas sigas a mi lado.