Aviso: AU

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–Era la noche de Halloween y…–

– ¡BOOOO! – irrumpió Kol en la oscura habitación llevando puesta una máscara de hockey y con un cuchillo de cocina en la mano, interrumpió el relato de su hermana. Obviamente asustó a las chicas y las hizo gritar. Satisfecho con su logro, estalló en ruidosas carcajadas y en el momento que su hermana encendía las luces, el se quito la máscara para poder limpiar las lagrimas que corrían por su rostro y siguió riendo con ganas, doblándose sobre sí mismo y apoyando sus manos en las rodillas.

Con su ritmo cardiaco regresando a la normalidad, las adolescentes lo miraron con marcada molestia. Elena, Bonnie, Caroline y Hayley se acomodaron de vuelta a los cojines puestos en forma circular en el piso y vieron con diversión como Rebekah asestaba un buen golpe en la nuca a su hermano.

– ¡Ouch! Exclamo este, sobándose el lugar maltratado.

–No te quejes idiota, te lo mereces. – reclamó su hermana. –Eso no fue divertido. – le recriminó.

Kol se relajó y se apoyó contra el marco de la puerta, dirigiéndole una sonrisa zalamera. –Yo no diría eso hermana…alguien si se rio. – replicó, guiñando un ojo hacia las chicas.

– ¡¿Qué demonios fue todo ese escándalo?! – preguntó Elijah, plantándose detrás de Kol y sobresaltándolo.

Kol dejo caer el cuchillo y la máscara a sus pies y eso no paso desapercibido para su hermano mayor.

– ¡Este idiota pensó que sería divertido venir aquí a asustarnos! – explicó Rebekah cruzándose de brazos y golpeteando rítmicamente el piso con su pie.

–Fue divertido. – rio Kol nuevamente sin poder evitarlo.

Entonces Elijah lo golpeó en la nuca justo como Rebekah había hecho anteriormente.

Todas rieron.

–Deja de molestarlas. – ordenó el mayor.

– ¿¡Pero por que tanto maltrato a mi persona?! – se quejó Kol, protegiéndose la nuca con las manos y en plan de víctima.

En ese momento, unos golpecitos se escucharon en la ventana de la habitación y todos miraron hacia ella. Era como si alguien estuviese lanzando piedritas para captar su atención.

Caroline, que estaba más cerca, se levantó y fue a escudriñar a través de la ventana. De la nada, dos horribles monstruos aparecieron y la hicieron gritar y pegar un brinco hacia atrás, pronto quedo claro que no eran monstruos, solo simples mortales con máscaras horribles.

Las carcajadas de los hombres detrás de las máscaras llegaron claras incluso a través del cristal.

–Oh si…había olvidado esa parte del plan…– murmuro Kol, para sí mismo, pero fácilmente escuchado por todas las personas en la habitación.

– ¡¿Quiénes son?! – exigió saber Rebekah.

Como Kol solo se encogió de hombros, Elijah se abrió paso por la habitación, hasta la ventana y la abrió de un tirón, sorprendiendo a los "monstruos" que aparentemente estaban en una escalera para poder llegar al piso superior, porque perdieron el equilibrio, cayeron y desaparecieron de la vista.

Todos se apresuraron a agolparse en la ventana para mirar. Quejidos de dolor mezclados con risas provenían del jardín. Con el golpe habían perdido sus mascaras y todos vieron a Niklaus y a Tyler desternillándose de risa.

Elijah cerró sus ojos un momento y suspiró pesadamente, implorando al cielo paciencia.

– ¡Entren a la casa ahora mismo y déjense de tonterías, podrían haberse lastimado o a alguien más! – demandó y las risas de los jóvenes cesaron de inmediato.

Klaus rio un poco y le dijo algo en voz baja a Tyler, que también rio. –¡Hagan lo que digo! – advirtió Elijah y cerró la ventana.

Se volvió hacia las chicas. –Disculpen ese comportamiento, prometo que no las molestaran más. – Dijo –Regresa a tu pijamada Bek– añadió hacia su hermana. Luego salió de la habitación, arrastrando a Kol con él.

–Que imbéciles. – se quejó Caroline.

–Sí que lo son. – estuvo de acuerdo Rebekah.

El sonido de una melodía de celular las distrajo y Carolie sacó su teléfono y revisó sus mensajes nuevos. Su rostro se iluminó y miro a sus amigas con una amplia sonrisa, claramente emocionada.

–Es de Stefan, dice que Damon le dijo, que Alaric le dijo, que Matt le dijo, que Vicki le dijo que esta noche hay fogata en el campo de maíz a las afueras del pueblo ¡Todas nosotras podemos ir! ¡Estaremos todos! – exclamó excitada.

Las chicas compartieron una mirada y sonrieron.

–Ese suena como un plan excelente. – dijo Hayley.

– ¿Pero nos dejaran ir? Todos los padres saben que estamos en casa de Bek y…Rebekah… tus hermanos, Finn y Elijah ¿Estarán de acuerdo? – preguntó Elena.

–Oh definitivamente, no le pueden decir que no a su hermanita. Además, siempre podemos escaparnos. – respondió audaz.

–Entonces está decidido, noche de Halloween en el campo de maíz. – dijo Bonnie con una sonrisa.