Logré perder a los cazadores y luego me refugie en una cueva que encontré, deshabitada por suerte, y ahí pase la noche, aunque estuve triste todo el tiempo, ya extraño a mis hermanos, je, y no ha pasado ni un día, no quería dejarlos, pero sé que era lo mejor, para ellos y para mí, además de que volviendo hacer un oso, me siento bien, no he olvidado como ser un oso, podrían pasar años pero jamás olvidaría como serlo.

En fin, me desperté y ahora estoy en camino hacia…

Hacia no sé dónde, cuando abandone la aldea no pensé a donde podía ir como un osos, soy un tonto, ahora no tengo hogar, comida ni nada, no sé si hay ríos cercas o algo parecido, fui un tonto en salir por que sí.

Pero, un momento, ¡El Salto del Salmón!

Ahí puedo ir, ahí estaré a salvo, y lo mejor de todo es que no he olvidado el camino.

Así que me pongo en marcha, pero que aburrido es ir completamente solo sin que nadie me acompañe, es muy aburrido, no tengo a nadie con quien platicar, no puedo contar chistes y nadie me cuenta chistes, que mal, pero al menos es pacífico…

Huelo algo, es, es, otro oso, eso es, otro oso.

Tal vez pueda hablar con él, tal vez incluso podamos irnos juntos, corro en la dirección en la que proviene el olor y…

¡Bucky!

El otro oso es Bucky, si, parece que mi suerte va a cambiar, lo llamo por su nombre y corro junto a él.

-Hola, ¿Quién eres?

-Bucky, soy yo, Koda-le dijo parándome en frente de él.

-¿Koda? Pero eso es imposible, la última vez que vi a Koda él era un humano.

-Pero ahora soy un oso otra vez.

Primero me examina con la mirada y luego da una vuelta a mí alrededor sin dejar de mirarme, parece convencido y al mismo tiempo no.

-Te pareces mucho a Koda, el mismo pelaje y la voz... ¡Koda!

Se lanza sobre mí dándome un abrazo.

-¡Eres tú! ¡Y eres un oso!

-Así es, lo soy.

-¿Pero qué paso? ¿No eras un humano?

-Lo era, pero-suspiro, esto va a ser doloroso-Ya no quería causar más problemas.

-No entiendo.

-Les cause muchos problemas a mis hermanos Bucky, y ya no quería que sufrieran por mí, así que me fui sin que se dieran cuenta.

-¿Por qué?

-Porque hubieran hecho lo imposible por persuadirme, además, hubiera sido más dolorosa para todos.

Ambos guardamos silencio, creo que Bucky ya comprendió lo mucho que me dolió dejar a mis hermanos, pero no sabe qué decir, sé que me quiere pero no creo que haya atravesado una situación como esta antes, se acerca a mí y coloca su pata sobre mi hombro.

-Sé que debió ser muy doloroso para ti, pero, Koda, quiero que sepas que aquí, con los osos, aun tienes una familia, y también quiero decirte que voy estar aquí contigo en este momento tan difícil de tu vida, porque tú eres como un hermano para mí, eres mi mejor amigo, y, te extrañe mucho todos estos años, te quiero mucho Koda.

Le sonrió y nos envolvemos en un abrazo, es por esto que eres mi mejor amigo Bucky.

-Y bueno, ahora que eres un oso de nuevo-añade Bucky separándose de mi-Creo que debemos ir al Salto del Salmón, muchos van estar muy contentos con verte de nuevo.

-Sí, vámonos.

Comenzamos a caminar y platicamos durante todo el viaje, de todo lo que nos ha ocurrido estos años, me gustaría platicarle de todas las aventuras que tuve con Sitka, Denahi y Kenai pero ahora no quiero hablar de ellos, así que dejo que él hable y me dedico a contarle como viven los humanos, su estilo de vida es bueno, pero siempre digo que el de los osos es mejor, menos complicado.

Después de un rato se hace un silencio incomodo entre nosotros, nadie sabe qué decir, no me gusta, ahora que he dejado una vida atrás me gustaría tener por lo menos a alguien con quien platicar, así al menos ya no pienso totalmente en mis problemas, pero por suerte a Bucky se le ocurre una idea, o como Kenai odiaba esta canción…

-Que sepa el mundo que en marcha estoy, con mucho que ver y vivir, con cielos azules andando voy, a un lugar así soñaba con ir-comienza a cantar Bucky, después de todo no la ha olvidado, nos encantaba cantar esta canción cuando éramos cachorros.

-Que sepa el mundo que en marcha estoy, que me gusta cada instante aquí, con el sol más brillante mis pasos doy, no se aparta la risa de mi-continuo con el canto.

Bucky salta sobre un tronco y sigue cantando.

-Y es lo más importante volvernos a ver, no importa donde tenga que ir, mil historia hay que oír y van a ser las que quiero compartir.

-Y diles que me siento bien, con tanto que ver y vivir, con la luna sobre mi vuelvo a donde ven, nada más se podría pedir, ni la lluvia al caer, me va a cambiar, el sol siempre vuelve a salir.

Después ambos nos ponemos a cantar al mismo tiempo, lo más alto que podemos y felices, por estar juntos, por estar vivos.

Y sentir el viento sobre tu piel te va a encantar cuantas

Cosas hay por descubrir.

Sigue mi camino

Mi destino

Es mi camino...

Es mi camino...

Es mi camino...

Es mi camino...

Que sepa el mundo que en marcha estoy, y voy a cumplir

Mi misión, los cielos azules por donde voy dan alas a mí

Corazón.

Mi corazón...

Diles a todos que en marcha estoy que voy a volver a mi hogar

Con el sol más brillante mis pasos doy, disfruto el camino al

Andar siiii que en marcha estoy, si en marcha estoy.

Kenai POV: Soy un tonto.

Primero, no me arrepiento de ir tras Koda, pero si soy un tonto por salir disparado como un loco, solo agarre mi lanza pero no me preocupe por las provisiones o por la ropa para el frio, solo salí corriendo.

En parte porque saber que Koda está allá afuera, solo, incluso como un oso, no lo soporto, no sé porque se fue, tal vez se sentía mal por todo lo que paso, pero quiero decirle que eso no me importe, él es mi hermanito y siempre lo será, no puedo dejarlo solo ahí afuera, tengo que encontrarlo, seguí el rastro que dejo anoche que entro en la aldea, pero luego de un rato lo perdí, maldición, pero no me doy por vencido.

Hay Koda, no estoy enojado contigo, no sabes la falta que me haces, no ha pasado ni un día y ya extraño tu risa, tu energía, tu voz, hay Koda, cuando te encuentre, no sé si te daré un gran abrazo o un gran golpe en la cabeza.

Paso todo el día buscándolo pero no lo encuentro.

¿Qué tan difícil puede ser encontrar un oso en el bosque?

Pasa el día y me detengo a buscar algo de comer, encuentro un conejo y lo cazo, preparo una fogata y comienzo a cocinarlo, mientras un recuerdo viene a mi cabeza, recuerdo a Koda hablándome de un lugar al que iba cuando era un oso, algo llamado al salto del…

Del…

Del…

¡Salmón!

Eso es, el Salto del Salmón, ahí debe de estar dirigiéndose, pero demonios, no recuerdo como llegar, no recuerdo si Koda me dijo como llegar, genial, tengo una pista y la pierdo tan pronto como llega.

Como en total silencio, creí que para esta hora Sitka o Denahi llegarían y me dirían que volviera a la aldea y que mañana todos iríamos a buscar a Koda, pero sorpresivamente no, ninguno de los dos ha aparecido, espero que estén bien, pero, se me hace muy extraño, y estar solo es aburrido, no tener a nadie con quien platicar es horrible, sientes una soledad inmensa, y también una tristeza, jamás he estado muy acostumbrado a estar solo, siempre he tenido a Sitka, Denahi, Koda o incluso Tanana, pero ahora no tengo a nadie, estoy solo.

Las horas pasan y sigo sin ninguna pista, o como llegar al Salto del Salmón.

Koda, ¿Cómo voy a encontrarte hermano oso?

Cae la noche, no hay señales de ninguno de mis hermanos, estoy harto, voy a dormir aquí, bajo las estrellas al aire libre, no me importa si un oso, un lobo o coyote me ataca, solo quiero dormir un poco, tal vez las cosas mejoren en la mañana, me recuesto en el suelo y miro hacia el cielo.

-Espíritus-susurro-Por favor ayúdenme, ayúdenme a encontrar a Koda.

Nunca he sido un hombre llorón, pero una lagrima se forma en mi ojo y baja por mi mejilla, te extraño mucho Koda, mi pequeña bola de pelos, mi hermanito, mi hermano oso…

Te amo Koda, y donde quiera que estés, espero que lo sepas.

¿Dónde estoy?

Me he despertado en, una cueva, pero todo a mi alrededor es blanco y brilla, es, hermoso, me siento bien aquí, tranquilo, calmado, como si todos mis problemas se hubieran ido con el viento.

-Hola.

En frente de mi aparece el espíritu de una osa, es grande y peluda, se ve como Koda.

-Kenai, yo soy la madre de Koda.

¡Es un espíritu! ¡Escucharon mis plegarias, ella puede ayudarme a encontrar a Koda!

-Así es Kenai, he visto lo mucho que amas a mi hijo y te agradezco por ello, el siempre esta tan feliz contigo, el también te ama y sé que quieres reunirte con él.

-Sí, si se marchó por todo lo que paso con Sangilak, quiero que sepa que nada de eso fue su culpa, nadie lo culpa y todos lo extrañamos mucho, por favor, quiero verlo de nuevo.

-Lo se Kenai, y por eso voy ayudarte a reunirte con él, eres un gran hermano mayor para él, y sé que harás que entre en razón.

Me siento halagado y no puedo evitar sonreír.

-Koda se dirige al Salto del Salmón, no está solo, su amigo Bucky está con él, este es el camino para llegar-pasa su pata sobre mi cabeza y de repente se cómo llegar al Salto del Salmón, exactamente, como si fuera la décima vez que voy ahí-Pero Kenai, en ese lugar solamente los osos son bien recibidos.

-No me importa, si Koda está ahí, yo iré, aunque todos me ataquen, solo quiero ver a mi hermano de nuevo.

Lo dije y no me arrepiento, hare lo que sea por Koda, sin importar que.

-Muy bien, pero tengo una mejor idea, recibirás ayuda durante tu viaje buen hombre, los espíritus estaremos contigo en tu travesía, te deseo suerte.

Despierto de golpe, ahora sé dónde encontrar a Koda, no hay tiempo que perder, ya voy por ti hermanito, intento ponerme de pie pero me caigo, cielos.

¿Por qué de repente me siento más pesado?

¿Más peludo?

Escucho el sonido del agua cerca, intento caminar pero me caigo más de una vez con más pena que dolor, incluso, la cuarta vez que caigo me rindo y sigo caminando aunque mi cara y mi pecho sigue contra el suelo, esto su duele, por fin consigo llegar hasta la orilla del rio, dejo caer todo mi cuerpo, coloco mis manos en el suelo y con toda mi fuerza me levanto y miro mi reflejo en el agua.

Oh no.

Ya sé que quería decir la mama de Koda con lo que tenía una idea mejor, si transformo a Koda de oso a humano también puede convertir a alguien de humano a oso, y eso es justamente lo que hizo conmigo.

Soy, soy… soy…s…oy…soy…

No puedo contenerme, grito con todas mis fuerzas a los cuatro vientos.

-¡SOY UN OSO!