Capítulo 14:

La luz del sol pegaba suavemente sobre los ojos de Frida despertándola lentamente con un fuerte dolor de cabeza, sin darse cuenta de donde o en qué posición esta.

-¿No había dejado la persiana cerrada? ¿Y por qué esta almohada es tan dura?- Frida se fija mejor en es "almohada" notando a un chico moracho profundamente dormido.- ¡AAAAAAHHHH!-Frida de una patada tumba al muchacho fuera de la cama y despertándolo al instante.

-¿¡Qué demonios!?- Manny se da cuenta de la sorprendida chica para luego lanzarle una mirada entre molesta y somnolienta.- ¿Frida, por qué demonios me despertaste?

-Uno, ¿Cómo me encontraste? Dos ¿Qué rayos haces aquí? Y tres ¿¡Por qué no traes tu camisa!?- Frida señala muy sonrojada al Manny intentando ocultar un poco su nerviosismo, cosa que no le salió muy bien ya que Manny lo noto y sonrió ante esto.

-Investigando, porque te buscaba y yolo.-

-¡Nada de "yolo"! ¡Ponte tu maldita camisa y largo de aquí, Rivera!-

-¡Oye! ¿Así me pagas después de lo que hice por ti?- Pregunta con el ceño fruncido sin créele a la otra su actitud.

-¿De que estas hablando?- Frida se levanta de la cama de golpe quedando enfrente de Manny pero antes de que algunos de los dos pudiera decir algo, Frida se tuvo que apoyar en el respaldo de la cama agarrándose la cabeza fuertemente.- Aggggrr

-¡Frida!- Manny la ayuda a sentarse en la cabeza sin que ella despegue su vista del suelo y suelte su cabeza.

-¿Pero qué…pero que rayos paso anoche?- Frida fija su vista en Manny que se sienta a su lada empezando a contado le lo sucedido, desde el sueño que tuvo hasta encontrarla en manos de ese desgraciado.-… Hombre, creo que la furia me cegó.-

-¿Crees?-

-No presiones.- Manny levanta las manos con una sonrisa nerviosa ante la fulminante mirada de la peli azul. Las baja al notar la mirada triste y distante de la chica.

-… ¿Quieres hablar?- Un leve asentimiento dio inicio a la conversación más difícil que tuvo Frida en toda su vida, de cómo se sentía traicionada por quien consideraba su propia madre, como pensaba que sus padres se habían rendido tan fácilmente en encontrarla, la confusión de su pasado. Y lo más importante lo que pasaría en el futuro, ¿Se iba a quedar con su tía y sus hermanas/primas? ¿Ira con sus padres? ¿Se ira de cuidad milagro?

-Para serte sincera ya no sé qué hacer.- Frida deja caer su cabeza sosteniendo su frente con su mano derecha intentando retener un poco las lágrimas que amenazaban bajar por sus mejilla, se sorprendió al sentir dos brazos rodeándola en un cálido abrazo dándole todo el apoyo que necesitaba.- Eres un pervertido.- Dice medio riendo en un susurro causando una media sonrisa en el muchacho.- Te aprovechas de mi debilidad para hacer de las tuyas. Jejeje.-

-Jejeje.- Por cinco segundos el cuarto se inundó de suaves risas de parte de los dos muchachos que seguían abrazados, disfrutando del momento sin ninguna preocupación como si todo sus problemas desaparecieran cuando están juntos.

Para luego quedar todo en silencio, ambos jóvenes se separaron lo suficiente para quedarse viendo entre sí. Frida paso sus manos por el cuello de Manny mientras que él la sostuvo de la cintura, poco a poco se acercaron entre si quedándose atrapados en un suave beso. Ambos se separaron para luego verse sorprendidos y sonrojados.

-A bueno eso fue.-

-¿Lindo, tierno?-

-Yo diría extraño, Manny.-

-Si eso también.- Ambos rieron nerviosos sin voltearse a ver y en la misma posición.- Y ahora ¿Qué?

-¿A qué te refieres?-

-Frida.- Era un tono de reproche pero suave dejándole en claro a lo que se refería.

-Ya lo sé, Manny.- La chica apoya su cabeza en el pecho de Manny pesando cuál sería su siguiente acción, ¿Perdonaría a su tía? ¿Seguiría escapando?- ¿Qué debo hacer?

-¿Qué quieres hacer?-

-Solo quiero estar en paz con todo por una vez en mi vida.-

-Entonces perdona a tu ¿Tía? ¿Madre?- Frida se le queda viendo con una ceja levantada.- No sé cómo quedo el asunto de eso.- Ambos suelta una leve risa ante la ocurrencia.

-Perdonarlas ¿Eh?-

-Si es lo que deseas, si quieres estar en paz con todo regresa y perdónalas.-

-Sería lo mejor.-

-…Claro nadie dice que lo tengas que hacer de inmediato. Puedes dejarla uno o dos meses con la desesperación, de seguro te comprara o robara un montón de cosas y ni se diga de tus padres van a querer darte el mundo para que los perdones.-

-Jajajajajajaja.- Ambos jóvenes ríen de buena gana relajándose un poco.- Y tú, si hicieras algo tonto ¿Qué me darías para que te perdonara?- Pregunta Frida con picaría viendo a Manny a los ojos dándose cuenta de la ternura que había en ellos.

- Te daría mis poderes, mi nombre y apellido.-

-… Que cursi eres.- Le da un leve beso en las labias.

-Y aun así te gusto.-

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-Okey todos listo.- Dijo Zoe a los demás que ya estaban preparados para ir donde creían estaba Manny y por coincidente Frida.

-Si/Si/Si.-

-Vamos.- Todos se habían levantado temprano y preparado para poder seguirle la pista a, ahora, los dos desaparecidos. ¿Cómo seguían sus padres sin darse cuenta lo que hacían? No sé, magia de la historia.

Los cuatro jóvenes siguieron lo que sería la ruta que tomo Manny para encontrarlos. Para una persona normal correr de una ciudad a otra seria agotador pero para con sus poderes la tarea hasta era relajante o en el caso de Cuervo y Búho que solo tenía que volar.

-Oigan, ¿Y que se supone que haremos nosotros al encontrarlos? ¿Y si lo encontramos, bueno ya saben bam bam?-

-¡Cierra la boca Jorge! No necesito esas imágenes en mi cabeza.-

-Jajjjajajajaja.-

-¿Tienes que siempre andar molestando, verdad?-

-Por supuesto Raúl, alguien tiene que hacerlo para animar un poco el ambiente.-

-Porque mejor no te animo el.-

-¡Andrea!-

-Oh vamos como si tu no lo hubieras pensando- Replico Andrea a Zoe que solo rodo los ojos.

-No necesitamos saber que o que no hicieron, necesitamos encontrarlos y hablar con Frida.-

-Suponiendo que quiera hablar con ustedes.- El tono de burla con tintes de lástima que uso Raúl hiso que Zoe se detuviera brutalmente deteniendo a los demás en el proceso.

-¿A qué te refieres, Raúl?- La mirada que le dio Zoe a Raúl era tenebrosa, tanto que podría temblar al hombre más valiente del mundo y poner a todos los simples mortales de rodillas, pero tal parece que Raúl era inmune a esa mirada ya que se la regreso con lastima y burla.

-Oh miren creo que mejor nos adelantamos. ¿Tú que piensas, Andrea?- Jorge vio a Andrea nervioso y ella le regreso la mirada igual.

-Seamos sinceros Zoe.-

-Sí, mejor vámonos.- Ambos chicos con cierto miedo pintados en su cara se esfumaron de la posible pelea que iba iniciar entre los dos enemigos/amigos.

-Ya que estos dos cobardes se fueron-. A lo lejos se oyó "No es cobardía si no una retirada estratégica".- Puedo hablar libremente.

-Cierto así mejor me puedes explicar eso de "Suponiendo que quiere hablar con nosotras"-

-Zoe, por favor. Creo que es algo obvio que Frida en estos momentos no quiere hablar con ustedes.-

-¿Y tú qué sabes? ¿No es como si la conoces?-

-¿Tú la conoces?-

-¿Qué clase de pregunta es esa? ¡Por supuesto que sí! ¡Es mi hermana!-

-Ya no.- Zoe deja de mirarlo enojada para pasar a confundida.- Ya no es tu hermana, la Frida que se escapa a veces o la chica que le gusta robar. Ahora es la Frida "que no sabe que rayos hacer" y tu eres la chica que no la deje aclara sus pensamientos por simple egoísmo.-

-Eso… eso no es cierto.- Vacilo un segundo para luego ponerse firme enfrente de su adversario en razonamiento.

-¿Segura? ¿Entonces por qué escapo? ¡Rayos! ¿Qué no lo ves? ¡Ha escapado de todos ustedes porque no quiere enfrentar la realidad! ¡Y tú la estas obligándola a regresar sin importar lo que ella piensa!-

-Cállate-.

-Esa realidad que le dice que todo lo que es, todo lo que era se esfumo en menos de un segundo y no lo puede volver a recuperar jamás.-

-No sabes de lo que hablas.- Cada palabra que decía s Zoe se ponía cada vez más triste y enojada, saber que su hermana no volvería a verla de la misma manera era la peor cosa que podría pasar.

-Que todo lo que paso, con su mama, con ustedes es solo una mentira.-

-¡Cállate!- Zoe lo empuja a Raúl asiendo que este caiga al suelo.- Crees que no lo sé, crees que no sé qué ya nada será lo mismo que Frida de seguro en esto momentos nos odia y no quiere vernos jamás.- Lagrimas empezaban formarse en sus ojos para luego caer en sus mejillas sorprendiendo al muchacho.- ¡Lo sé! Lo se… pero eso no me impedirá ir por mi hermana/prima por que a pesar de todo, los momentos que pasamos si son reales, lo sentimientos y todo. Y si yo tengo que ser la fuerte para que todo vuelve a ser igual, con Frida y mi madre en paz y todas juntas, pues ¡Que así sea!-

Raúl ve a Zoe que cae de rodillas aun llorando un poco acompañados de suaves sollozos. Unos brazos rodean a Zoe dejando que recargue su cabeza en el hombro de Raúl mientras él la mece suavemente en sus brazos intentando calmarla.

-No tienes que ser la fuerte todo el tiempo.- Zoe sigue sollozando pero Raúl sabe que le presta atención.- Tienes derecho de sentir algo.- Lo sollozos se hicieron más fuerte dejando fluir así las lágrimas que expresaban todos los sentimientos que guardaba en su interior desde que su hermana desapareció.

-T-te odio.-

-Yo también te quiero.-

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Los minutos de viajes se volvieron horas, sin contar la pausa que hicieron Zoe y Raúl, ahora los cuatros jóvenes estaban arribando lo que sería "Cuidad de la realeza" una de las ciudades que abarcaban el mayor número de turistas en todo el país y donde fue la última ubicación de Manny.

En una habitación de motel dos chicos estaban resguardando, una sentada en la cama reposando su peso en el respaldo de esta y el otro en la orilla de esta cerca de la joven estaban hablando entre sí para matar el tiempo, Frida no se sentía del todo lista para regresar a cuidad milagro y Manny respetaba su decisión. Mas su momento de platica fue arruinado por un incesantes golpes que le daba a la puerta.

-¡Manny! ¡Frida! ¡Sabemos que están ahí así que abran par de zopencos! ¡Y más vale que estén presentables!- Ambos se separan un poco para luego mirarse fijamente sin reales ganas de abrir la puerta.- ¡No se hagan los tontos!

-Aaah.- Frida lanza un suspiro para luego hacer intentar parece con intención de abrirle a sus hermanas siendo detenida casi de inmediato por Manny que la hace sentarse de nuevo para luego robarle un beso en los labios.- ¿Pero…por qué?- Este solo le sonríe mientras se dirige a la puerta dejándola un poco confundida.- Maldito, no puede hacer eso cada vez que se le dé la gana.-

-Sí, sí puedo.- Frida se le queda viendo sorprendida, mientras que él la ve con un deje de arrogancia.- Intenta no susurrar en voz alta.- Frida desvía la mirada muy sonrojada haciendo que Manny se ría levemente, que fue interrumpido cuando abrió la puerta dejando pasar a cuatro personas.

-Hasta que por fin abres.- Dice Andrea pasando a un lado de Manny empujándolo en el proceso como si fuera la reina del lugar siendo seguida por Zoe y los dos chicos.

-A mí también me da gusto de verte, a no un momento. Es mentira.- Manny no duda decir con una sonrisa burlona pintada en sus labios.

-Como sea Manuel.-

-Okey, esa es nueva.- Manny cierra la puerta para luego dirigirse al cuarto donde estaba Frida. Todos lo siguen para encontrarse con una media lastima Frida que aún estaba sentada en la cama.

-¡¿Qué le hiciste Rivera?!-

-Zoe, realmente crees que si le hubiera hecho algo estaría en una pieza.- Dice Manny como si fuera lo más obvio del mundo.

-Zoe, tiene razón. Frida no dejaría que nadie le hiciera daño.-

-A menos que estuviera borracha hasta la madre.- "Susurra" con un poco de molestia Manny "intentando" que nadie lo oiga, e intentando en comillas ya que todos lo oyeron.

-Pensé que habíamos dejado el asunto en paz.- Le replica Frida fulminando con la mirada pero este la desvía la suya.

-Pues ni tanto.-

Antes de que cualquiera de los dos pudiera iniciar una discusión Zoe se puso entremedio viendo a Frida a los ojos. En ese instante el ambiente del cuarto se tornó tenso cada quien estaba en sus pensamiento, preguntándose quien daría el primer paso para hablar.

-… Chicos, ¿Les importaría dejarnos solas?- Andrea vio a los tres chicos intentando que captaran que debían irse, dos de los tres asintieron con la cabeza mientras que Manny se acercó a Frida para darle un beso en la frente antes de salir del cuarto. Ya con la puerta cerrada y asegurada Andrea volteo a ver a sus dos hermanas.- ¿Quiero preguntar?- Dice refiriéndose a lo que hiso Manny.

-No, no quieres.-

-Bien.-

Las tres chicas se miraron entre sí, la tensión era palpable todas querían hablar, decir tantas cosas, opiniones, verdades pero las tres solo se pudieron quedar calladas viéndose entre sí.

Cada una hacían ademan de querer hablar pero se apagaba rápidamente, hasta que la más impulsiva de todas hablo harta del silencio incomodo que se formaba entre ellas.

-¡Okey vamos hablar y lo haremos bien, me escucharon!-

-Andrea, literalmente estamos a menos de medio metro de ti. No es necesario habernos gritado.-

-Jeje, si bueno me emocione.-

-Bueno tienes que admitirlo Zoe, es mejor que el silencio incomodo.-

-En eso tienes razón, Frida.- Risas nerviosas y felices se oyeron por la habitación quitando un poco la tensión en el ambiente.-… ¿Qué aremos ahora?

Zoe vio a Andrea y a Frida, ellas le regresaban la mirada con cierta duda para luego verse ellas mismas. El silencio se hiso presente entre las tres haciendo que todas bajaran la cabeza.

-…Tks esto es absurdo.-Susurro Frida pero sus hermanas aun lo oyeron fijando su atención en ella que se estaba levantando de la cama para ir quedar medio de ellas con una en cada lado viéndola sorpresivamente. Frida extiende su mano a cada una mirándolas con una pequeña sonrisa.- Vamos a casa.-

Ambas chicas ven la mano que le ofrecen y la agarran algo temblorosas para luego ser jaladas por Frida así ella y abrazarla a las dos que corresponde el abrazo con una gran sonrisa.

-Solo volvamos a casa.-

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En una casa en las afueras de cuidad milagro cinco adultos estaban conversando entre sí con desespero a penas se habían enterado que habían desaparecido sus hijos y sobrinos sin dejar rastro, cada uno se veía que estaba cansando entre buscar Frida y la noticia casi lo deja totalmente agotados.

-¿Cómo rayos no nos dimos cuenta que esos niños han desparecido?- Pregunto desesperada Carmela que estaba sentada en uno de los sillones de la sala recargando uno de sus brazos con el respaldo de este, su mano hacia aguante del peso de su cabeza.

-La escuela nos avisó un poco tarde, que faltaron el día de ayer y el de hoy.- Respondió la madre de Manny que caminaba de un lado de otro con una bolsa de papel en la mano para cuando le diera un ataque de pánico.

-Esto está mal.- Rodolfo se sobaba las manos en un gesto nervioso al no saber dónde estaba su hijo y sus sobrinos.

-Si gracias por decirlo no me había dado cuenta, Capitán obviedad.- Le respondió con sarcasmo Carmela que seguía en la misma posición.

-Carmela.-

-No empieces Emiliano.- Lo callo al ver que inicia un reproche así ella.

-Vamos a calmarnos todos.-

El sonido de la puerta alerto a todos los adultos de la sala que fueron a ver quién era encontrándose con los jóvenes desaparecidos.

-Manuel Pablo Gutiérrez O'Brian Equihua Rivera, Raul Antonio Sebastia Rivera, Jorge Saúl Roberto Rivera, ¿Saben cuan preocupados estábamos?-

-¿Cómo dice todo eso sin cansarse?- Pregunta Andrea a los demás chicos y esto se encogen de brazos.

-Zoe Sofía Suarez San de la luz, Andrea Margarita Flores del campo San de la luz. ¿Saben cuándo estuve preocupadas por ustedes? Ya tengo suficiente con su hermana desaparecida.- Todos se vieron y dieron un paso a lado para mostrar a una peli azul muy conocida.- Frida, ¿Estas bien?-

-No ahora.- Frida levanta una mano y se va caminando a su cuarto ante la atómica mirada de los adultos.

-Está aquí, y me está hablando de alguna manera supongo.-

-La encontramos y la convencimos de regresar, pero no sé si de mas.- Carmela ve a los chicos y le suelta un leve gracias.

-Creo que ya es tarde, y todos nosotros debemos de descansar.- Todos los adultos asintieron con la cabeza ante la idea de María.- Luego veremos cuál es su castigo por escapar.-

-Oh boy.-

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En la casa del macho todas las habitaciones estaban con la luces apagadas solo se oía el cantar de los grillos que se ocultaban entre las paredes y lo suaves ronquidos de las personas que la habitaban, excepto en una habitación donde un chico estaba despierto mirando el techo de su cuarto como si fuera la cosa más interesante del mundo.

Toda la calma que estaba instalada en la habitación fue arrancada por unos insistentes y suaves golpes contra el vidrio de esta, obligando al chico levantarse de su cama para ir así a la ventana y abrirla dejando pasar a la persona del otro lado que golpea con insistencia su ventana.

-¿No podías dormir?-

- No. ¿Y tú?-

-Tampoco.- Ambos jóvenes se vieron fijamente, como si se hablaran sin necesidades de palabras.

-¿Puedo quedarme a dormir hoy?-

-Da te el gusto.- Se movió lo suficiente para darle espacio al otro para meterse al cuarto, ambos se acostaron en la cama quedando enfrente de otro.-Buenas noches, Frida.-

-Buenas noches, Manny.-

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Hola mis lectores, sé que me ausente por mucho tiempo pero con la escuela y las vacaciones e idas y vueltas déjeme decirle que subir un capitulo se me ha hecho difícil.

Pero ya regrese y con mas capítulos y mejores para que puedan disfrutar y todo eso.