Categoría - Drabble

Pareja - Toothccup

Respuesta al reto #5 del grupo de Facebook "Caldo de toothccup para el alma" , ultimo grito de gloria antes de entrar a clases xD

Se encontraba frente al colegio donde asistía su pequeño Noah, bueno no tan pequeño. Estaba creciendo, y eso era inevitable. Con doce años, ya casi dejando de lado la idea de juguetes y esas cosas, aun así conservando esa esencia de niño travieso, juguetón, tierno y algo delicado.

Todos los días sucedía igual. Llegaba quince minutos antes de que terminaran las clases y se sentaba en las bancas del parque frente al colegio, y después de un rato, veía salir corriendo a su hijo con aire entusiasta, impaciente por contarle todo lo que hizo en el día.

Pero hoy era especial. Este día tenía un aire de nostalgia, y no solo él lo sentía. Estando a mitad del otoño, era como si el ambiente también compartiera sus sentimientos de pérdida.

Diviso a Noah saliendo junto con otros niños, espero a que se despidiera de sus compañeros y se acercó.

-¿Listo, hijo de Azazel?

-Listo. ¿Los compraste?

-No podrían faltar.

-Entonces, vámonos.

Comenzaron a caminar hasta la estación de trenes, era un camino más o menos largo, pero se tomaban el tiempo para llegar a su destino. Caminaban en silencio, Toothless cargaba con un pequeño ramo de claveles rojos. Pasaron por una pequeña cafetería muy conocida para ellos, en la cuales evocaron memorias muy preciadas, ambos, Toothless y Noah por igual.

A Noah se le formo una pequeña sonrisa al recordar una ocasión en la que cambió las etiquetas de azúcar y sal en el momento en el que Toothless estaba distraído, llevándose un mal sabor de boca cuando probó su café. Pero no lo pueden culpar, en ese entonces odiaba a Toothless y lo creía un usurpador, y no había ocasión en la que no buscara pelea con él. Quien diría que ahora es la persona en la que más confía y ama, además, la única que le queda.

Toothless no se quedaba atrás, este lugar le parecía especial por diferentes razones. Aquí le había pedido ser pareja a su amado, su lindo Hiccup. Mientras tomaban el tren, seguía divagando en sus pensamientos. Antes de invitarlo a la cafetería, había dejado una tarjeta en el escritorio de Hiccup con indicaciones que le guiaron a más, haciendo un camino. Cuando llego a la cafetería, lo recibió con una sonrisa, chocolates y un pequeño dije negro en forma de dragón. Sabía de antemano que él amaba esas criaturas mitológicas.

Salió de su ensoñación al bajar del tren y notar como Noah comenzaba a correr.

-Vamos Tooth, ahora sí se nos hizo tarde – Una pequeña sonrisa afloraba en sus facciones.

Hace cinco años, no se imaginó estar haciendo eso, ni siquiera llegar a querer tanto a ese niño. Hiccup le dio una gran sorpresa al dejarlo como responsable de Noah.

Caminaron por un sendero hasta llegar a una de las lápidas más alejadas del cementerio. Depositó los claveles en un pequeño jarrón al lado de la blanca lapida en la cual se encontraba grabado:

"El final, es apenas el Principio"

Hiccup Haddock III