El estaba corriendo cuesta arriba. Mirando al siguiente imbécil que se interponía en su camino.

Rodilla izquierda

Reducto

Cada paso frustrantemente lento, cada paso combatido ferozmente por sus aurores y las fuerzas comandadas por su enemigo.

Muñeca derecha

Diffindo

Dejando al ahora mutilado siervo a su paso, se mueve hacia adelante, sin siquiera darse cuenta en que momento su mano se mueve y teje el siguiente hechizo. El instinto destruye cualquier duda, atraviesa sin dudar la ventaja física del hombre lobo sin rostro en su mente.

Cuello

Diffindo

Mientras sigue corriendo no puede evitar, en ese momento finito de eternidad entre un hechizo y otro, la ligera satisfacción ante la imagen de Fenrir Greyback sujetando su garganta mientras la vida se le escapa, literalmente, entre sus manos.

Un grupo delante de él, en undestello cuenta hasta 12 mortifagos en sus trajes destrozados de glorias pasadas.

Bombarda!

La tierra explota, grandes trozos de piedra y barro vuelan en el aire. Harry es la punta de lanza rompiendo el escudo de enemigo, atravesando sus fuerzas como un ariete imparable.

¡Accio!

Harry levanta su varita de golpe, como si estuviera tirando de una caña de pescar. La tierra, el barro y la piedra responden de inmediato y se disparan hacia Harry. Apenas un parpadeo, el aleteo del más ínfimo insecto. Antes de ser golpeado su varita cae en un latigazo. Los escombros salen disparados, la metralla golpea a esta parodia terrible de venganza y por primera vez tiene un camino libre para avanzar.

Ginny! — Su corazón traicionero dicta cuando la ve. Su mente niega, sabiendo la verdad, sabiendo que lo que veía no era más que un títere de carne y sangre. Los ojos rojos de la serpiente refuerzan la convicción y la rabia. Sabiendo que no es ella, sabiendo que es él.

Siete destellos de plata, espadas casi invisibles, salen disparadas mientras la palabra es escupida de su boca. Con una gracia dolorosamente parecida a la de su Ginny, Voldemort esquiva, disparando hechizo tras hechizo, serpientes y humo negro, ácido y demonios transfigurados desde los escombros de este, su duelo.

Harry esta a la defensiva, concentrado en bloquear a pesar del pesado teñir de campanas que produce su escudo contra cada maldición que es incapaz de esquivar.

Fuego dorado surge de su varita como el aliento de un dragón. Un dragón de fuego carmesí responde con un rugido y ambos se destruyen entre si. Siete bludger que ni siquiera Harry sabia de donde ha transfigurado, atraviesan los restos ígneos del dragón que aun se desvanecen.

Dos chorros de fuego ágiles como un rayo. El sonido repetido del bronce golpeado y el sonido del metal desgarrado.

El brazo izquierdo de Ginny se tuerce en un ángulo obsceno. La sangre cae desde el hueso descubierto y la primera sangre es cobrada.

Pero el Señor Oscuro sonríe, sonríe más ampliamente de lo que Harry había visto alguna vez. Y como si fuera una señal del impío ritual que pensó haber interrumpido, el rayo cae, el trueno suena.

Todo de acuerdo a un plan revelándose tras la luz cegadora del relámpago.

Harry cubre sus ojos con su brazo, algo por lo que Alastor posiblemente hubiera tenido su cabeza, y cuando vuelve a mirar no puede evitar el escalofrió corriendo por su espalda.

A las espaldas del cuerpo poseído de su otrora prometida, desgarrando la tierra, se eleva algo que Harry tenia la esperanza de nunca volver a ver.

El Velo de la Muerte en toda su imposible gloria.

Pánico corre por su cuerpo junto a la adrenalina. Dos palabras despreciadas salen de sus labios sin darse cuenta, dos palabras que nunca pensó pronunciar mientras apuntaba su varita al rostro, ahora demacrado, de su Ginny. Solo el hecho de que sabia que el alma de su Ginny no se encuentra en ese cuerpo, gracias al maldito anillo, le consuela mientras el rayo verde golpea la figura fatigada de Voldemort.

Pero sabe que aun no ha terminado, aun puede ver esa sonrisa, aun puede ver la mirada de triunfo.

El Velo se agita, respondiendo a sus temores, las telas antes mecidas por una suave e inexistente brisa ahora se tambalean como sacudidas por un vendaval.

La tela se alargar en apenas un segundo, como tentáculos traslucidos de un pulpo fantasma. En contra de toda lógica, algo bastante común cuando hablamos de magia, las telas se juntan, se pliegan; la insinuación terrible de una mano se forma, seguido de su antebrazo y de su codo y de su brazo, todos inusualmente delicados y femeninos.

La mano salta en acción y todo el brazo se alarga en una explosión de movimiento, alargándose como si fuera una cuerda infinita, atravesando sin piedad el cuerpo de Ginny que se desmorona como una estatua de sal y desnuda el alma del Señor Oscuro.

La mano continua su camino y antes de que nadie pueda reaccionar, antes que Ron, el más cercano, pueda moverse, la mano se agranda y sujeta a Harry por su torso como si fuera la mano de una niña sujetando su muñeca favorita.

En un momento se siente presionado como nunca antes, pero al mirar hacia abajo su cuerpo, su ropa no son aplastados. La realización lo golpea y no aunque trata de morderse la mejilla, no puede evitar la sonrisa divertida que surge de sus labios

Era un recuerdo distante de un desayuno distante, no, no fue más de tres días atrás pero se sentía como la eternidad misma entre ese momento y el ahora. Hermione le comentaba su pequeña investigación sobre la magia egipcia entre su croissant y su taza de té, mientras él bebe el café al que se volvió tan aficionado. De pronto sus palabras surgen, resuenan en su mente, su tono apasionado, sus ojos brillantes, sus labios sensuales, por un momento se pregunta como no se enamoro de ella antes que Ron, pero ese instante muere y sus palabras se mantienen.

La comprensión surge, la aceptación aplasta cualquier atisbo de negación.

La mano sujetaba su Sahu y su Ib, su cuerpo y su corazón en la carne de su espíritu

La mano sujetaba su Ka, su fuerza vital, esa pequeña chispa de creación, esa pequeña chispa de divinidad.

La mano sujetaba su Ba, su Ren y su Sheut, su esencia, su nombre, su misma sombra.

La mano sujetaba Sejem, su divina Autoridad, lo que Harry prefería simplemente llamar su magia.

La mano sujetaba todo eso, todo menos su Dyet, su cuerpo, y aun así el cuerpo era arrastrado en el aire junto a las otras parte de su ser.

Si, la ironía no se le escapaba. Sabia exactamente lo que sucedía con él y no tenia manera alguna de solucionarlo. Je, realmente hubiera querido tener a Hermione con él. — No, mejor no, ella seguramente encontraría una forma de seguirme, incluso si eso significa dejar a Ron detrás.

La mano se retrajo de golpe, arrastrando a Harry; rompiendo sus pensamientos.

El Alma de Tom Marvolo Riddle es destrozada en jirones apenas la mano y Harry lo atraviesan de vuelta como una mísera figura de humo arrastrada por el viento.

Las peleas cesan de pronto, aquellos con la marca caen muertos, sus camaradas sin marcar pierden el aplomo. Ron llora.

Los Aurores avanzan, dudosos.

El velo se vuelve a hundir, escuchándose como música de fondo la carcajada seca y divertida de aquel que una vez fue el Niño-Que-Vivió.


Bueno, mi musa decidió despertar y golpearme la cabeza hasta tener esto escrito, simplementemente no podía dejarlo en mi cabeza y sinceramente no tengo idea donde iré a aterrizar a Harry xD

Bueno, para los que estén confusos por el asco de batalla que arme…

Han pasado más o menos 10 u 11 años desde la batalla de Hogwarts, Ginny esta embarazada, pero al quinto mes sufre un aborto espontaneo. Ginny cae en una depresión.

Y voila, un cabo suelto salvaje aparece. Gracias Dumbles!

La depresión de Ginny alimenta una pequeña astilla de magia negra dejada por Papermort que en base a las emociones muy negativas de Ginny se medio reforma en una sombra aun más retorcida de Tom, cuyo único deseo es la venganza contra Harry, incluso si significa su propia muerte, algo que hubiera sido un anatema para Canon!Voldy.

La culminación de todo esto sucede cuando Ginny intenta suicidarse mientras Harry esta en un campamento de entrenamiento y ella solo esta en compañía de su madre, que difícilmente sabe como tratar a Ginny. Si bien Ginny nunca se suicida realmente, el intento finalmente rompe su espíritu y su alma lentamente se despega de su cuerpo, hasta que llegamos al escenario actual. Es esa instancia la que aprovecha este Manico!Voldy.

Cuento corto, Ginnymort invoca a sus restantes mortifagos sin capturar, a muchos de sus siervos menores y a Fenrir y sus lobos y secuestra un autobús lleno de niños que son sacrificados por Voldy en el ritual que no hace mucho leyeron…Si, esa cosa que es básicamente un plagio de Naruto. Demándenme!

Si se preguntan porque no narre lo que acabo de escribir...bueno, hubiera sido narrar una historia condenada a un final desastroso, angustioso y lacrimogino...y no me gusta eso. Por otra parte estoy escribiendo un Xover con ASOIAF...debería empezar a pensar en toda la sangre y gore que mi pluma desataraxD

Me inspire en el desafio "Harry Potter & A Song of Ice and Fire (GOT) Crossover Challenge" de MathiasNightlord01 y sinceramente no sé si lanzar a Harry a Essos o a Westeros, pero espero que todos nos divirtamos con sus aventuras y desventuras! Eso si, inspirado, aun ni idea si me voy a dignar a seguir algo o no :P

En fin! Cualquier idea que oriente a mi musa, bienvenida sea a mi PM xD

Chau!