ADVERTENCIA DE SEGURIDAD: El siguiente fic contiene spoilers del manga, y quien avisa no es traidor (?)

¡Hola! Aquí estoy de vuelta con un drabble NaLu, ya sé que es cortito, pero espero que aún así disfrutéis al leerlo tanto o más que yo al escribirlo :3

DISCLAIMER: Los personajes no son míos, se los he cogido prestados a Hiro Mashima por una buena causa.

¡un saludo!

YA NO TIENES NADA QUE TEMER

Observó cómo la sábana se elevaba y descendía al ritmo de su acompasada respiración. Aunque su rostro dormido inspiraba serenidad, la pared que se hallaba a espaldas del pelirrosa le hizo comprender cuánto había sufrido Lucy con todo aquello.

"Debes haberte sentido tan sola…" pensó, al tiempo que se mordía el labio inferior, presa del remordimiento.

Naturalmente que sabía que su marcha haría sentir sola a Lucy. También él la había echado de menos cada día que había pasado separado de su lado. Pero necesitaba hacerse más fuerte, por ella. Por todos.

Sin embargo, la decisión de Makarov no entraba en sus planes. Había contado con que los miembros de Fairy Tail cuidarían de Lucy y así, ella no estaría sola. Pero se equivocaba. Apretó los puños, sintiéndose como un completo idiota. A su lado, Happy lo observaba sin decir nada. No era necesario: ambos sabían cuál debía ser el siguiente paso.

Natsu se acercó a la cama y apartó un mechón rubio de la frente de Lucy, que suspiró al sentir su contacto. Con una sonrisa de medio lado, el Dragon Slayer la arropó y se agachó junto a ella para susurrarle al oído:

- Tranquila Lucy, ya no tienes nada que temer. Estamos aquí.

La maga celestial sonrió y murmuró algo en sueños que Natsu no pudo entender. Happy y él abandonaron la habitación con cuidado de no despertarla y salieron a la calle, decididos. Por todos. Por Lucy.

Fairy Tail volvería a reunirse de nuevo.