Nuevo fic jajaj owo, en realidad no debería subir nuevos fics cuando ni siquiera he terminado los que empece pero YOLO, espero que no piensen que es igual o perecido al de ChiKrazy, y no se parecen por el simple hecho de que en el suyo Gwizdo esta comprometido con una princesa, aquí no es así, y también en el suyo Gwizdo no quiere en este si, bueno en fin OWO espero romper kokoros con este, y si tenían duda, si, es slash, verán algunas escenas de Lian-chu celoso 7u7 y tal vez un poquito de lemon lol.

-Ana Park.

Chasseurs de dragons : Le mariages Gwizdo.

Chapitre 1 : Béatrice.

Cuando la puerta se abrió de par en par, Lian-chu y Jeanneline se quedaron helados ante lo que sus ojos vieron. Observaron confusos de si a una mujer que era sostenida de la mano por la del estafan te que ahí vivía, sus manos entrelazadas y aquella sonrisa nerviosa que el pequeño hombre hacía impaciento a todos en la sala de la posada.

La mujer era hermosa, era un poco más alta que el esperpento de hombre, pero solo por escasos centímetros, de cabello rizado y de color castaño, de ojos grandes, verdes y brillantes y con los labios finamente pintados de rojo carmín, sonriendo al hombre con aires de picardía.

-¿Gwizdo?.-Pregunto Lian-chu sosteniendo temblorosa mente la cuchara con la que antes sorbía su sopa, el corazón del cazador se encabrito de ver aquella escena tan cercana entre aquella mujer y su mejor amigo, aunque no había razón alguna de su enojo sin sentido, pero, sí, parecía que él necesitaba una respuesta que calmara si ritmo cardíaco que parecía latir le incluso en sus oídos, miro de reojo a Jeanneline quien tenía un cuadro mucho más triste de lo que nunca había visto, ¿Cómo no? si la mujer regordeta siempre había querido la cercanía que ahora aquella extraña y desconocida mujer tenía con Gwizdo.

El contratista desvió la mirada de la mujer hacía sus amigos que lo contemplaban con sorpresa, atinó a avergonzarse, más no parecía querer soltar la mano de la mujer a su lado, volvió su mirar de nuevo a la mujer y con un gesto caballeroso la dejo entrar primero, aquella dama se contoneaba con elegancia por la sala, sin ver a casi nadie, mientras que Gwizdo solo la miraba a ella para dirigirse a la mesa donde solamente comían los que vivían en la posada, donde estaba sentado Lian-chu.

La mujer se sentó y le dirigió una sonrisa amable y educada al grandullón que estaba enfrente de ella, y él se la devolvió pero un poco más por la fuerza y no por que realmente quisiera hacerlo.

-Ella se llama Béatrice.- Dijo rápidamente Gwizdo regresando a poner su mano sobre la de la mujer quien se sonrojo levemente por la acción de el contratista, Lian-chu siguió sin comprender del todo la situación, pero su corazón siguió latiendo horriblemente quemando le las entrañas.-Béatrice, él es Lian-chu, de que tanto te hablé, y ella es Jeanneline, la mujer amable quien nos hospeda aquí, y su hija Zaza, ella tiene una hermana que se llama Zoria, pero tal vez nunca la veamos.

La voz chillona del estafador siguió hablando y hablando, emocionado, mientras que la mujer lo observaba hipnotizada por los relatos del pequeño hombre, aveces reía aveces solo se mantenía en silenció mientras seguía sonriendo, claro que su sonrisa no parecía forzada, era una autentica de alegría, y eso y más comenzaron a poner nervioso a Lian-chu, quien observaba sin decir una sola palabra, incluso Jeanneline, había dejado de hacer todas las cosas que antes estaba haciendo para pasar a sentarse junto al cazador con aires confusos igual que él, y Zaza, aveces los miraba cuando la mujer, Béatrice reía o hacía comentarios cortos.

Todos estaban confundidos, y llenos de curiosidad.

Cuando la noche cayó, Gwizdo y la mujer se levantaron al mismo tiempo, Béatrice se despido cordialmente de todos, y camino agarrada de la mano del contratista hasta la puerta de salida, ambos hablaron un poco, y la mujer se despidió de Gwizdo dándole un beso fugaz en la mejilla del hombrecillo.

-Te veré mañana.-Escucharon los que estaban adentro esperando a que el contratista regresara a dar respuestas de sus preguntas sin fin.

-Te esperare.-Dijo el hombrecillo de cabellos castaños mientras que sonreía tontamente. Fue hasta que la mujer desapareció por completo en la oscuridad para que Gwizdo regresara sus ojos a los de sus amigo quienes estaban sentados aún con la boca abierta.

-¿Quien es esa mujer Gwizdo?.-Pregunto Jeanneline golpeando la mesa con furia.

-¿Ella?, es Béatrice.-Respondió tontamente.

-Hablamos en serio Gwizdo.-Dijo enojado Lian-chu quien pronti se encamino a donde estaba parado su amigo.-¿Quien es Béatrice?.

El hombrecillo miro hacia todos lados, dudando de su respuesta, pero hubo un momento en que el contratista miro fijamente a los ojos negros de Lian-chu, se sonrojo y dijo tartamudeando.

-Ella es...mi prometida.