Hola a todos, siento la demora del nuevo capítulo, pero me cuesta seguir esto con la regularidad que me gustaría :( , en todo caso descuiden, este fic lo continuaré y terminaré sí o sí ( incluso si llegando al final no tengo un solo seguidor), intentaré subir otro cap antes de que terminen mis vacas, hasta entonces, espero que disfruten este, gracias :)

Un chorro de agua venido de los poderes de Omi llegaba desde el otro lado de la celda (o sea del lado que no era celda) a la cara de Chase, que había estado durmiendo, "había", pues el chapuzón lo hizo despertar de golpe….

Continuación

Se podría decir que para su suerte, nadie hizo comentarios al respecto

- Era realmente necesario? – pregunta quien acababa de despertar ( o más bien ser despertado)

- Oye, no despertabas nunca – le responde Rai- ahora, nos puede decir a qué vino todo eso?! - mira al Maestro Monje al decir eso, los demás se lo quedan mirando-... por favor -dice sonriendo.

- No sabemos qué exactamente está pasando, pero, de momento ya no es necesario tenerlo aquí, quizás de hecho hasta sea mejor tenerlo vigilado más de cerca y no en la celda.

- Eh? pero por qué Maestro Monje Guan? - pregunta el amarillito.

- Pues, digamos que a quien vemos ahora no es el Chase Young al que están acostumbrados -responde Guan, a lo que el mismo Chase se lo queda mirando algo sorprendido.

- Pero cómo puede estar de repente tan seguro de eso?- pregunta el rubio.

- Las esposas y la celda.

- Oh claro eso, al fin nos dirá que tenían de especial las dichosas esposas? - (esposas de las que por cierto, solo quedaba...algo más parecido a unas esposas comunes y corrientes con la cadena partida) pregunta el brasilero, recibiendo otro codazo de parte de la chica de fuego.

-Bueno son hechas con magia que discrimina el chi de quien las porte.

-Discrimina su chi? - Pregunta Clay- cómo así?

- Es una especie de encantamiento no? -pregunta el empapado, le responden asintiendo.

- Un encantamiento?! Vaaaya! - exclama maravillado Omi- y cómo funciona? -pregunta con gran interés en su voz y brillo en su mirada.

- Pues, si alguien con chi maligno intentara romperlas o abrirlas, no podría, ya que ese tipo de chi las fortalece, de modo que cualquier intento de romperlas solo las haría más difíciles de romper, además de que pueden lastimar al portador al sentir magia del tipo oscuro.

- Si entiendo bien para dónde va esto -comenta Kim- entonces en caso contrario, con un chi bueno digo, las esposas no deberían oponer mucha resistencia no?

- En efecto, con un buen chi son de hecho más fáciles de romper, no es que sean completamente frágiles, siguen funcionando como esposas algo más duras de lo normal -explicaba mientras se encaminaban al templo-. Así también funciona la celda, se crea una barrera que no permite que un mal chi la abra y avisa si es que sale.

-Increíble, pero claro, no esperaba menos del Maestro Monje Guan - dice con admiración el pequeñín.

- Y eso no es todo, hay otro detalle.

- ... Las esposas siguen funcionando aún después de rotas no es así? por eso no me has quitado lo que quedó de ellas.

- Exactamente. Por lo mismo seguirás bajo vigilancia, solo que no en la celda, no hace falta ya.

- Sabía que no iba a ser tan fácil -comenta Raimundo.

Entran finalmente dentro del templo, mientras seguían hablando.

- Pero por qué seguirá bajo vigilancia aún? – pregunta Omi.

- Por el otro detalle que les mencionaba, aunque la celda no detectó nada, las esposas de algún modo sí.

-Eh? a qué se refiere Maestro Monje?- pregunta la japonesa.

- Es cierto que no hubo mal detectado como tal, pero aún así, requirió su esfuerzo terminar de romperlas, eso quiere decir que aunque su chi no es malo, hay algún tipo de irregularidad en él, por tanto es mejor tenerlo cerca para vigilarlo mejor.

- Irregularidad? a qué se refiere con eso? - pregunta Kim.

- No sabría explicárselos con la claridad que me gustaría ahora, pero les diré que lo que sea, debe tener que ver con lo que lo dejó como está ahora.

Todos se quedan pensativos ante la información que les daban, se preguntaban de qué se trataba esa irregularidad? de dónde se origina? o en pocas palabras, qué fue lo que pasó?

En eso estaban todos cuando llega Dojo apresurado.

- Chicos!- grita él acercándose a ellos rápidamente- acabo de recordar, es algo muy importante! pero por favor no se enojen demasiado!... y tú por qué estás empapado? - dice interrumpiéndose a sí mismo al ver a Chase con ropa y cabello mojados aun.

- ¿No puedes mejor pasar primero a lo que ibas a decir? - le responde algo molesto.

- Oh sí claro, lo siento - dice el dragonsito mientras de los demás algunos aguantaban un poco la risa, pero sin dejar de sonreir, Chase solo suspira- acabo de recordar algo de ese duelo, de cuando nos íbamos yendo del lugar.

- Recordaste algo? dinos de qué se trata Dojo -dice Omi acercándosele con curiosidad.

- Pero primero prometan que no van a enojarse o a perseguirme o a gritar... - dice Dojo.

- Solo dilo ya Dojo! - dice seria la chica de Tokyo viendo venir todo un discurso si no intervenía en el momento.

- Mejor ve al grano Dojo - dice Clay aludiendo de algún modo al hecho de que era mejor no hacerla enojar.

- Está bien, está bien, ahí voy - toma aire y nervioso empieza - resulta que recordé que mientras todos estábamos distraídos mirando a Clay o al suelo, al final del duelo por un segundo vi hacia arriba hacia donde se dirigía Jack volando con su Heli-mochila mientras decía su discurso de victoria y...pues por un momento, cuando volvía a voltear creo que lo escuché gritar el nombre del wu... - dicho eso la expresión de todos al oir está revelación fue más o menos la misma, o sea de una gran sorpresa ( en otras palabras, no tenía precio), aun así Dojo decide terminar su relato, aunque claro, sin dejar de estar nervioso - además, estoy casi seguro de haber tenido la impresión de ver...pero fue por el rabillo del ojo y...como estábamos concentrados en irnos luego después de la derrota no le di gran importancia!

- ¡Dojo!- exclaman en tono de advertencia los 4 monjes en entrenamiento, mientras los otros se limitaban a mirar y escuchar.

- Me pareció haber visto una especie de destello de luz más o menos cuando Jack lo dijo! - dice rápidamente y en voz alta Dojo cubriéndose con los brazos como si alguien le fuera a lanzar un golpe en la cara o algo así.

- ¡¿Qué?!- exclaman los mismos 4 monjes anteriormente mencionados al tiempo que le lanzaban miradas de reproche.

- ¡¿Por qué no dijiste nada antes Dojo?! - lo regaña Kim.

- Lo siento! es que lo acababa de recordar hace un par de minutos! es que fue algo tan rápido y estaba concentrado en otra cosa! - responde nervioso y en tono de culpa el pequeño dragón bípedo.

La mirada de los monjes era de entre sorpresa y molestia de venir a saber este dato de esa manera y tan tarde, luego de llevar tanto tiempo liándose con intentar descifrarlo. Guan solo los veía sorprendido por haber recibido así esa nueva información, finalmente por su paste Chase, bueno, su mirada era entre sorprendida, algo inexpresiva y que parecía contener una gran frustración. De cualquier modo, en definitiva lo que había revelado Dojo era de suma importancia, pues realmente ayuda a aclararla de algún modo la razón de por qué Chase Young había tenido este repentino cambio y las cadenas ayudaban a aclarar que no se trataba de una farsa.

- Bueno, al menos ya tenemos un par de preguntas resueltas - dice la chica hacker rompiendo el silencio e intentando disipar el ambiente algo incómodo que se generó.

-O sea que, básicamente estás así por accidente -añade el norteamericano.

Chase da un suspiro intentando disipar el enojo por no haber sabido eso antes… y muy en el fondo, por el modo en que parece haber pasado.

-De algún modo creo que eso deja un peso menos de todas formas - piensa él.

-Creen que Jack Spicer sepa esto? - pregunta Omi.

- No lo creo, de ser así se habría quedado esperando en el lugar o habría dejado un robot vigilando o algo así - responde Raimundo.

-Disculpen que interrumpa, pero quién es ese tal Jack Spicer? - pregunta Chase queriendo saber quién era el sujeto que lo había vuelto ( o sería mejor decir devuelto a?) como estaba, aparentemente, sin intención.

-No es ese el chico pelirrojo de la otra vez? - pregunta esta vez el Maestro Monje Guan recordando la última batalla suya con el Chase malvado en su guarida.

-Ese mismo - responde el líder.

- Ehem - interrumpe Chase para que no desviaran el tema o más bien para que le respondieran luego.

- Oh claro, es uno de los del bando heylin que solemos enfrentar - le dice Omi - es como de este alto - señala saltando- cabello rojo, pálido, con una marca rara en el ojo y suele usar una mochila y ropa y botas negras y le gusta usar máquinas para sus ataques.

- Me suena a una especie de fantasma o algo así - opina el pelilargo.

- Oh no, el es humano, estoy casi totalmente seguro de eso - refuta Omi con seguridad y cortesía, aunque sus compañeros se lo quedaron mirando.

-"Casi"? - pregunta Clay con tono de no entender a qué se refería el pequeñín con lo que decía.

- No siempre se sabe si cuándo o con quien hablamos es su copia robótica, así que por qué no podría ser también un fantasma con su apariencia que nosotros no notamos - aclara el redondito.

-Aaaaah- exclaman cruzados de brazos sus compañeros a modo de haber entendido casi del todo.

- Oigan y de casualidad yo conozco a este tipo? - pregunta de nuevo Yang.

-Bueno y a ti su nombre no te suena para nada? - le pregunta el chico del viento.

-Pues... no más de lo que me sonaron los suyos la primera vez que los oí...en este estado al menos - le responde.

-Y eso sería...? - vuelve a preguntar Rai como no gustándole la respuesta.

-Mmm a ver, mira tengo una base de datos de los enemigos a los que hemos enfrentado en mi celular -dice sacándolo y poniéndose a buscar en sus archivos -... aquí está, este es Jack -dice mostrándole la pantalla del celular.

Chase parecía más interesado en el aparato en sí que en la imagen que le estaban mostrando en él, o al menos es lo que mostraba su mirada de sorpresa, los demás se dan cuenta de eso.

- Vaya, nunca creí que llegaría a ver uno de estos así de directamente –comenta con impresión el de ojos dorados.

- Un Jack Spicer? – pregunta con inocente curiosidad el más pequeño del grupo (a saber cuál de los dos comentarios fue más inocente el de Omi o el de Chase).

- Creo que se refería al celular Omi – lo corrige la monje que hacía a veces de hermana mayor con él.

- Oh, sí, eso también – responde Omi con algo de pena.

- En todo caso si nos vamos al rostro de este tipo… no… no recuerdo haberlo visto nunca… pero sí se me hace algo conocido, más o menos como ustedes me lo parecieron cuando los vi…aunque de una forma diferente.

- ¿Una forma diferente? ¿A qué te refieres? – pregunta Raimundo.

- Bueno… por alguna razón… ver este rostro me irrita un poco por dentro… eso es normal? – pregunta mirando a los monjes.

- … - los 4 monjes, más Dojo, se quedan mirando entre sí unos segundos.

- Podría decirse que sí – responde finalmente el texano.

- Espera y cómo es que nos viste a nosotros? – pregunta suspicaz Pedroza.

- Pues, se me hicieron también vagamente familiares, algunos más que otros –dice mirando a Omi - pero sin la parte de irritar claro… pero no sé de qué en su lugar exactamente.

- Sea como sea, volviendo a lo que estábamos, es poco probable que Spicer sepa de esto, dudo que si quiera Wuya lo sepa – dice Kimiko.

- Pero no creo que pase mucho tiempo antes de que ella o alguien más lo sepa o al menos que lo sospeche – añade Clay pensativo.

- Puede que lo mejor por el momento será mantener un perfil bajo con respecto al asunto – Apunta el Maestro Monje con seriedad- que no se note que ustedes saben algo y eviten en llamar la atención lo más posible –dice mirando a Chase de reojo, cosa que el notó.

- Tranquilo, no es que tenga muchas ganas de que todo el mundo se entere del asunto – responde él en tono serio.

- …Eso espero –le responde de vuelta Guan sin inmutarse.

- Viendo, además, las implicaciones de lo que se acabas de decir, estoy suponiendo que significa que tendré que quedarme aquí o al menos en alguno de los 2 templos más tiempo. Asumo que en este, viendo venir que preferirás mantenerme vigilado – comenta el pelilargo, con lo que se podría describir como molestia en su rostro.

- En efecto, me parece la mejor opción. No era algo precisamente difícil de adivinar de todos modos – responde el Maestro Monje volteando a verlo sin cambiar su expresión, pero frialdad en sus ojos, frialdad ante la que Chase no se inmutaba ni retrocedía, pero que sí se le hacía extraña de ver… y no le agradaba nada en varios sentidos, mas no se (ni le) daría el lujo de demostrarlo.

Los monjes notaron el ambiente tenso que se estaba empezando a generar entre los guerreros centenarios ahí presentes, por lo que intentaron pensar alguna forma de disiparla en el momento, pues veían que el Maestro Monje Guan iba ya a retirarse a otra parte (lo que no ayudaría en absoluto, si no que probablemente mantendría el mencionado ambiente). De hecho ya lo estaba haciendo, caminando hacia el umbral de la entrada.

- Ah…oye Chase –pregunta la japonesa intentando llamar su atención- sabes, hace un buen rato me da curiosidad saber…y creo que hablo por los demás también cuando pregunto…cómo es que sabes lo que son ya varias cosas de esta época o al menos sabes sus nombres? – preguntó con esperanza de conseguir algo.

- Ah, Eso? Bueno… no creo que sea algo importante o que realmente les interese saber – responde él evasivamente.

- Vamos –añade Raimundo que de todos modos también tenía curiosidad- es cierto que sin que recuerdes nada aparte de lo que haya pasado desde el día que mencionas, igual sepas incluso los nombres de cosas que se inventaron mucho después.

- Pues sí, supongo que tienen razón… - acepta Chase.

- Entonces… dice Clay viéndolo esperando una respuesta, habiendo notado él y sus compañeros que el Maestro Monje Guan no se había terminado de ir del cuarto.

- …Está bien, se los diré… pero en mi defensa no fui yo el de la idea, si no Dashi…y los 3 participamos por igual de ella además – ante esa respuesta los 4 monjes y el mini-dragón se le quedaron mirando extrañados y con expectación de lo que diría en la mirada.

- Ahaaa, bien y entonces? –pregunta Raimundo, con un indirecto "ve al grano".

- Bueno… ustedes ya conocen los Shen Gong Wu Anteojos de Cristal y Ojo de Halcón? …oh y las Arenas del Tiempo.

Los monjes se miran entre sí un segundo.

- Síiii…. –le responden a coro.

- Bien, pero lo diré resumidamente, verán, el día en que las arenas del tiempo fueron inventadas, nuestro maestro nos dijo que solo en casos de emergencia lo debíamos usar, si no, se podían causar paradojas espacio/temporales grabes. A Dashi le pareció injusto no poder usarlo al menos una vez, así que decidió escabullirse para probarlo y luego devolverlo; cuando volvió no sabíamos si estaba emocionado o asustado, pero decidió trabajar en un Shen Gong Wu para poder ver el futuro, para resumir cuando finalmente lo hizo decidió usarlo para ver más de cómo serían las cosas en el futuro con un menor peligro de paradojas y para asegurarse, decidió no ver el suyo propio o de algo que tuviera que ver con el templo y sus miembros, nos lo ofreció a nosotros, participar de su juego, Guan fue el primero en acceder de nosotros y con el tiempo terminé cediendo yo también y bueno, el resto es historia.

Por un lado parecía algo que era de esperarse, pero no dejaba de sorprender al menos un poco del sujeto que solo usa los wus si es estrictamente necesario; por otro lado, no deja de ser interesante oir una especie de anécdota de esa época.

- O sea que, básicamente, usaron esos wus para jugar a ver el futuro? – pregunta el Raimundo.

- Incluso usted Maestro Monje? – añade el vaquero viendo al monje que se había quedado en el umbral de la puerta.

El aludido sí recordaba todo lo que su excompañero dijo, a su mente vinieron diferentes imágenes de cuando pasó, las cosas que vieron, momentos en que la curiosidad les ganaba y terminaban discutiendo por de quién era el turno de mirar, el cómo llegaron a pensar que había personitas moviéndose dentro de esa caja negra con luces que era la TV, que esas mismas personitas eran las que hablaban dentro de una caja con ruidos ( la radio), cómo pensaban que la luz de las ampolletas ( o bombillos o como les digan en sus países) era cosa de magia, al igual que, y en especial, el horno de microondas. Eran cosas en realidad pequeñas, pero significativas en varios sentidos… pero ya no importaban, todo eso era parte del pasado distante, debía dejarlo de lado y concentrarse en el presente.

- …Fue hace mucho tiempo… -comenta serio el líder del templo- no tiene importancia ahora, solo la tiene para esclarecer la duda que tenían y ya lo hizo… - mira a Chase un segundo y habla con la misma seriedad- mejor ve a secarte de una vez – dicho eso se termina de ir.

Los monjes y Dojo se quedan mirando un momento el umbral de la puerta, pensativos, pero entendiendo que debía seguir desconfiado, era comprensible. Aun así, nuestros 4 monjes nunca lo habían visto tan serio, la única vez que así fue no contaba, porque estaba fingiendo para un plan entre él y Rai (buen capítulo por cierto). Chase por su lado si lo había visto así antes muy pocas vece, ya de por si entonces fue desagradable, pero ahora y en sus actuales circunstancias, se sentía especialmente mal, mas no podía culparlo, aun con la poca información que tenía de los últimos 1500 años ni de lo que paso el día o más bien el momento en que todo comenzó, sabía perfectamente que en ese momento no tenía voz que valiera, era un traidor y eso no podría borrarlo nunca.

- … Bueno, tiene razón, alguno podría decirme dónde consigo una toalla?

- Eh, sí... por aquí – dice Omi dispuesto a mostrarle el camino.

- Le preguntaremos al Maestro Monje Guan dónde te quedarás esta noche…. Cuando… esté más dispuesto a hablar – dice la joven nipona.

Chase solo responde con un pulgar arriba y continúa su camino siguiendo al pequeñín.

- No es que alguno esperara un trato muy cordial que digamos de todos modos, no? y él de seguro lo sabe – comenta Raimundo- qué más podría esperar? Lo mejor es que nos vayamos preparando para esta noche – dice encaminándose a su habitación.

Los 2 monjes restantes y Dojo se miran entre sí, decidiendo seguirlo.

- Supongo que tiene razón, nunca puedes terminar de confiarte con un sujeto así – dice Clay en el camino.

- Sí, pero con lo que tenemos igual no sé si podemos seguir pensando que es el mismo sujeto que todos conocemos a estas alturas – apunta Kim.

- Es cierto, este tipo, no lo sé, después de lo que dijo Dojo, aunque sé que puede ser una trampa muy bien planeada de las suyas, hasta ahora todo nos dice que estamos ante algo parecido a un amnésico – comenta pensativo el texano- tardaste poco compañerito- saluda a Omi que volvía con ellos, fue un viaje corto, así que había alcanzado a oir lo que dijo Clay.

- Por suerte el baño quedaba cerca – responde sonriendo el redondito.

- Eso no importa ahora –dice el brasilero.

- Claro que sí importa, deberías saber lo horrible que puede ser no tener un baño cerca cuando… - comentaba Dojo, pero es interrumpido.

- Me refiero a lo otro – interviene Raimundo en tono molesto- sabemos lo que parece, pero es Chase Young, no podemos confiarnos de eso, por favor, ni siquiera con Jack podríamos; además incluso si asumiéramos que es la persona que solía ser hace 1500 años, no podemos negar, ni él puede negar que es un traidor, nadie le puso un cuchillo al cuello para que tomara su decisión e incluso lo pensó. No veo razón por la que debamos ser compasivos.

- ¿No crees que estás siendo muy duro? – cuestiona el joven rubio.

- Además – continua cortante- ya tuvimos una mala experiencia con un villano que parecía venir con intenciones de redimirse (Jack) y ya vimos cómo de bien terminó, lo mejor es que sigamos con el plan y mantengamos a este vigilado hasta que podamos resolver lo que está ocurriendo.

- Pero… -intenta hablar Omi.

- Pido el primer turno, - dice entrando en su habitación para arreglar sus cosas, ya que habían llegado; los demás monjes y Dojo no podían dejar de pensar que el dragón del viento se estaba tomando el asunto de manera demasiado personal y no les costaba sospechar el por qué. Sobraba decir que además de los turnos, habría que decidir quién y cómo tendría que hablar con Raimundo más adelante.

Algo parecido pensaba Chase en ese momento acerca de Guan, él sabía que ambos sabían, que por incomodo que pudiera ser o lo que fuera, deberán cruzar palabra más seguido si querían resolver este problema antes de que empeore de alguna forma. Por supuesto que tenía sus especulaciones, se preguntaba sí sería necesario recuperar todo lo olvidado para resolver todo, y si era así, si realmente quería que así fuera… volver a ser un Heilyn no era algo que lo emocionara precisamente, en ese momento; igualmente se preguntaba si habría algún modo de saber la respuesta con certeza y cuáles. Entre tanto, lo mejor era intentar pasar desapercibido, no valía la pena levantar las sospechas de nadie y en ese momento, cualquier movimiento podía verse sospechoso, aun con la revelación de Dojo, él lo sabía, podrá no recordar cómo se supone que era ( o es?) el como un villano, pero sí sabe cómo suelen ser, así que, al menos debería intentarlo… al menos hasta que las circunstancias permitan ganarse la suficiente confianza de los monjes y, de existir la posibilidad, de su antiguo amigo… ninguna de las dos opciones le parecía algo muy probable en ese momento, la segunda por razones obvias ( y ya mencionadas) y la primera en especial por el chico que controlaba el viento, era inevitable notar que parecía especialmente desconfiado a comparación del resto. Por último había una cosa más que rondaba su cabeza en ese momento y era el pensar si esa noche podría ser tranquila, desde las últimas 2 noches, dormir o descansar, ya eran cosas difíciles de consolidar en él, agradecía mil veces en el fondo haber tenido entrenamientos de supervivencia que lo mantuvieron despierto varias noches sin momentos de paz muy largos, de trabajar bajo presión, entre otros; de no ser por ellos era poco probable que pudiera aguantar todo bien todo lo que estaba pasando.

Llegada la noche todos se fueron a sus respectivos cuartos, menos Raimundo por supuesto, Dojo que durmió en el cuarto de su primo porque se quedaron viendo álbumes de fotos familiares y Chase que insistió en querer dormir fuera, que si querían fuera cerca del sector de habitaciones del templo y hacer más fácil la vigilancia, pero que prefería pasar la noche al aire libre, argumentaba que no sería necesario ocultarlo de ojos curiosos sí dormía en cierto lugar estratégico entre un par de árboles y la pared del templo pero quería dormir ahí porque según él, más que por un tema de comodidad, si tenía otra pesadilla como la anterior, esa habitación sería sofocante para él… y en el peor de los casos una refacción nueva para el templo; en resumen, finalmente los convenció.

La mayoría logró dormirse con relativa normalidad, excepto claro, por el vigilado, su cabeza era un mar turbulento (de esas veces en que quieres dormir, pero tu cabeza tiene demasiadas ideas y no se calla) que no lo dejaba conciliar el sueño en paz, sabía que podría surgir otra pesadilla, pero no tenía intención de permitir que eso lo intimidara, así que esta vez consigue mantener más firme ante la idea que antes y tarda menos en dormirse.

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Wuya ya estaba harta de esperar, sin contar que aunque estaba todo excesivamente tranquilo en la guarida de Chase, todo lo que pudiera contener armas, magia o lo que sea que ella pudiera usar, tenía protección a prueba de Wuya, por así llamarle. Por otro lado, habían surgido dudas que parecían más bien sospechas acerca de lo que pasaba, si era cierto que el mitad lagarto no solía decirle mucho de sus planes, pero no dejaba de ser extraño que no hiciera acto de presencia o dejara algún mensaje ni siquiera por vías mágicas o algo durante ya casi 3 días, decide entonces ir a hacerle una pequeña visita a cierto frijol maligno, aprovechando que no parecía que Yang volvería pronto y lo sospechoso que estaba todo, seguramente le sacaría buen provecho a esa visita, así que no pierde tiempo y se va. Por alguna razón, tenía el presentimiento de que le sacaría buen provecho a esa visita, estaba ansiosa.

No tardó demasiado en llegar hasta el lugar en el que se encontraba esa pequeña/gran leyenda maligna, que la recibe con una sonrisa, no solo porque su presencia probablemente significaba algo útil para él en términos de planes o de simple conveniencia, estaba también el hecho de que pudo ver en la mirada de la bruja Heilyn que traía algo que le resultaría jugoso.

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El líder del cuarteto protagonista estaba atento a cualquier movimiento o sonido que le pareciera sospechoso, o en este caso, especialmente sospechoso, debido a que claramente el sujeto estaba teniendo una noche agitada, una pesadilla como antes seguramente, lo mejor era estar alerta, así que decide acercarse para que en caso de cualquier cosa poder retenerlo a tiempo.

Bien eso fue todo por esta vez, gracias por leer, he intentado corregir los errores que me dicen, pero si aun siguen ahí por favor díganmelo, necesito saber de estos errores de redacción, y escribir este fic me sirve para eso :)

Por cierto, asumo que algunos pensarán que pongo muy poco de los villanos, descuiden, en el siguiente cap probablemente pondré más :)

Hasta otra, espero sus comentarios, bye :)