Disclaimer: Me encantaría vivir de escribir, pero les puedo asegurar que no estoy lucrando con esta historia, todos los personajes son propiedad de la ídola J. , al igual que el universo en el que está inmersa la historia.

Aquí, todo es exactamente igual al libro excepto por el pequeño detalle peludo de que Remus no murió en la batalla final.


Último primer día

Hermione, a diferencia de Ron y Harry, había decidido terminar su enseñanza en Hogwarts. Muchos le habían insistido en que no era necesario y había recibido ofertas laborales en el Ministerio, pero ella era fiel a su deseo por aprender. Su novio Ron también intentó disuadirla, pero no tuvo mucho éxito, no porque algo estuviera mal en su relación, Ron estaba enamorado y también lo estaba Hermione, pero eso no iba a quitar el hecho de que la chica no tenía todo resuelto. A veces envidiaba a Ron y Harry que tenían todo claro, ambos estaban decididos en convertirse en Aurores.

Y es que todos esperaban que ella fuera la mejor estudiante, fuera exitosa y que tuviera una perfecta vida mágica al lado de un mago como Ron, con muchos hijos pelirrojos. Nada de eso le desagradaba, incluso creía firmemente que sería completamente feliz con una vida así, el problema era que si le preguntaban que iba a ser de ella en un año más, no tenía ni la más remota idea.

Hermione dejó de pensar en su futuro y se enfocó en el presente. Traspasó la barrera para llegar a la plataforma nueve y tres cuartos seguida de su novio y sus amigos, Ginny y Harry.

- No me agrada saber que estarás lejos, ¿sabes? - le comentó Ron cuando tuvieron que despedirse - aun puedes arrepentirte, ¿sabes?.

- Ya lo hemos hablado, Ron - insistió la chica dándole un suave beso en los labios - solo será un año y me verás en todas las fiestas. Además siempre puedes aparecerte en Hogsmeade y yo puedo escaparme para verte.

- ¿Hermione Granger está insinuando que quiere romper las reglas? - preguntó el chico agarrándola por la espalda para atraer su cuerpo hacia él y dándole un gran beso.

- Te amo, tonto - río la chica suspirando - pero ya es hora.

Hermione le sonrió para luego darse la vuelta y encontrarse con Ginny que la miraba algo ansiosa. Ambas subieron al tren y se despidieron de Harry y los Weasley por la ventanilla del vagón que compartían con Luna. Era extraño para Hermione concebir un año de su vida mágica sin sus dos mejores amigos, pero estaba segura que tomaba una buena decisión, necesitaba ese año de paz, de no pensar en guerra y de disfrutar del estudio, porque luego de recibir tantas ofertas de trabajos y cartas para escribir su biografía, Hermione se dio cuenta que no tenía idea que quería hacer con su vida.

Y es que ya nada tenía tanto sentido como antes. Siempre había tenido una vida mágica llena de aventuras y peligro. Desde el primer año en que se encontró con un troll y buscaron la piedra filosofal hasta el año anterior que lo había pasado en una carpa rodeada de peligros. Era extraño sentir que nada iba a ocurrir. No habían dementores en el tren, ni mortífagos y por primera vez nadie la molestaba. Probablemente se debía que ahora intimidaba algo a la gente por ser parte de los rostros visibles de la lucha con Lord Voldemort. Notó que los Slytherin ni siquiera intentaban asustarla, cosa que le parecía poco natural, después de tanto tiempo escuchando a la gente llamarla "sangre sucia".

El viaje fue tranquilo, pasaron al club de Slug por un tiempo, conversaron con Luna que actuaba tan extraña como siempre, se rieron don Dean, fue un viaje realmente agradable para Hermione. Cuando llegaron, Hermione vio a los de primero que estaban siendo guiados por Hagrid, mientras ellos se subían a los carruajes. Ese sentimiento de llegar a Hogwarts la emocionaba, cruzó la puerta, exploró el Hall y se sorprendió al ver que no había marcas de la batalla que se había realizado hace unos meses. Con Ginny llegaron al Gran Comedor, se sentaron en la mesa de Gryffindor y se sonrieron.

Fue el primer momento en que dimensionó que habían muchas caras que extrañaba. La mayoría de sus compañeros ya había salido de Hogwarts, siendo muy pocos los que repitieron el año, se sentía algo fuera de lugar con todos y era algo que le habían advertido, no todos los alumnos habían vivido lo que ella había vivido y eso se iba a notar.

McGonagall los recibió con un discurso elocuente y de paz, lleno de agradecimientos a las personas que hicieron posible que Hogwarts y el mundo mágico volvieran a ser lo que eran antes. El momento de silencio hizo pensar a Hermione lo agradecida que debía estar por estar viva, porque muchos de sus conocidos no habían tenido la misma suerte y lo mismo debió haber estado pensando Ginny porque le agarró su mano con firmeza y soltó una lagrima silenciosa. Hermione sabía que su amiga aun no superaba lo que le había ocurrido a Fred, no pudo evitar girar su cabeza a la mesa de los profesores, era extraño no ver a Albus Dumbledore o a Severus Snape en la honorable mesa, pero lo que más le llamo la atención fue ver a Remus Lupin, el nuevamente asignado profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras, con la cabeza gacha, evidentemente pensando en su difunta esposa. No pudo evitar sentir una presión en el pecho, empatizando con su dolor.

Luego de vivir todas las ceremonias de inicio de curso Hermione ayudo juntó al resto de los prefectos a guiar a los de primero, enseñándoles el camino a la sala común, hablándoles sobre cómo el castillo podía ser algo temperamental, sobre la casa del León y obviamente les presentó a la Dama Gorda. Dentro de la sala común habló de reglas y se sintió algo vieja al ver la diferencia de edad que tenía con los de primero. Y es que algunos niños pensaron que ella era profesora y no una alumna. No le sorprendió tanto, ella estaba apunto de cumplir diecinueve años y sabía que en el año anterior la había cambiado, tenía un rostro algo más duro y más maduro.

Ginny la había esperado en la sala común para subir juntas a su habitación, era la primera vez que compartirían un cuarto en Hogwarts y las hacía sentir como si estuvieran en la madriguera. Subieron las escaleras casi en una competencia y se rieron al notar que las otras dos chicas de su habitación ya estaban durmiendo. Se cambiaron rápidamente, se lavaron los dientes y se lanzaron como unas fieras a una de las camas y se acostaron juntas como buenas amigas, mientras hablaban bajo las sabanas.

- ¿Lista para este nuevo año? - preguntó Ginny desde su cama con doseles.

- Extrañaré a los chicos - contestó la aludida.

- No me lo recuerdes, ya me había acostumbrado a tener a Harry al lado mio - se quejó la pelirroja - pero si ya pude con el año pasado, siento que podré soportar un último año separados.

Después de haber pasado un año agotador y separado de Harry, Ginny había disfrutado al máximo todos los días de verano con su novio, pero ahora sería algo diferente, el año anterior no era tan pública su relación y ahora que el mundo mágico había recobrado su paz, no tenían demasiadas noticias importantes de las que hablar, así que había muchas personas curiosas sobre su relación con el niño que vivió. Constantemente recibía cartas de Corazón de Bruja pidiendo una entrevista y gente en la calle la detenía para preguntarle cosas sobre Harry.

- Ron y Harry se las arreglarán para venir a vernos - le recordó Hermione - conociendo a Harry, mañana estará pasando por el sauce boxeador.

- No sé que harán esos dos sin ti - Ginny se tapó con las sabanas - No podrán pasar ningún ramo teórico de la Academia de Aurores sin ti para corregir sus ensayos.

Justo en ese momento Crockshanks maulló quejándose de que su dueña no estaba en su cama, Hermione se vio obligada a salir de su escondite bajo las sabanas de Ginny y fue a su cama. Crockshanks se acomodó en sus piernas y comenzó a ronronear.

- Extrañaré a Ron - confesó finalmente Hermione acomodando su almohada - pero no se lo digas a Ron, me lo sacaría en cara por siempre.

- Ni una palabra - río la pelirroja - Mejor enfócate en lo positivo, sin Harry este será el primer año en que no temerás por tu vida.

- Supongo que tienes razón - dijo entre risa y un bostezo - definitivamente será un año diferente.


Para los que me han leído, a "Esto es 1977" le quedan pocos capítulos para terminar (Ya era hora) y lo mismo está pasando con "Creer en un final feliz", por lo que es hora de comenzar un proyecto que está en mi cabeza hace muchísimo tiempo y que le tengo bastante fe, porque estoy obsesionada con una historia Remus/Hermione que no involucre viajes en el tiempo, así que aquí está la primera piedra y espero la disfruten. Quiero agradecer a todos los que me mandaron inbox en mi gran tiempo de ausencia y espero compensarlos con una nueva historia de amor.

Espero besen con pasión, sueñen en el aire y que sonrían como nunca

Simona Polle