N/A: Amores míos, corazones de melón y gente de internet… Los saludo nuevamente en este su fic favorito entre todos los dramione (?) Bueno tal vez no tanto pero sé que la quieren.

Quiero agradecer a Christine C, Mei Fanel, LocaPorLosRRBZ, saillorgemini, tentenxneji4ever, Aleksast y Qimi303 por sus review en el capitulo anterior y también a todos los que dan a favoritos y/o siguen la historia realmente les agradezco :3 . Sin más que decir espero les guste.

Disclaimer: Todo lo referente al universo de Harry Potter es propiedad de J.K Rowling y Warner Bros. Yo solo los uso como mero entretenimiento mío y los que lean esto, lo único que me pertenece es esta ficción.

-…- dialogo

"hola" pensamientos


Capitulo 20: La otra cara del enemigo.


(Narrador PoV)

Hermione comenzó a abrir los ojos lentamente, todo a su alrededor no dejaba de darle vueltas, sin mencionar lo desorientada que se sentía. Finalmente pudo abrir los ojos completamente notando casi al instante donde se encontraba, la pregunta era ¿Qué hacía en la Torre Gryffindor?

Confundida, se levanto de la cama en la que había estado recostada, si no se equivocaba esa debía ser la cama de Ron…Un momento "¿la cama de Ron? ¡Oh por Merlín, Draco!" Corrió directamente hacia la puerta pero esta estaba sellada desde fuera, bufo, busco su varita entre sus ropas, la cama y el suelo, para su desgracia, la varita no estaba.

-Veo que te despertaste.

Hermione volteo y observo a Ron recostado tranquilamente sobre el marco de la puerta.

-¿Por quéme trajiste aquí?- pregunto recelosa

El pelirrojo sonrió como si nada, entro lentamente al cuarto cerrando la puerta detrás de sí – Mione, amor, has estado muy estresada últimamente… Te traje para ayudarte a que te relajaras un poco.

La castaña lo miro con el seño fruncido y los brazos cruzados – Dime la verdad… ¿Por qué me trajiste aquí?

Ron suspiro, miro a la castaña fijamente – Quizá… Podríamos terminar lo que empezamos en la tarde ¿No lo crees? – Pregunto acercándose lentamente hasta donde estaba ubicada la castaña y tomándola ligeramente del mentón – Hermione… Se mía, ahora…

Súbitamente el pelirrojo se apodera de los labios de leona quien intenta inútilmente libarse del agarre, sin notar que en el forcejeo ambos se encaminaban en dirección a la cama antes usada por la chica. Sin separarse un solo instante ambos cuerpos se precipitaron sobre el viejo colchón. Hermione por su parte, intenta por todos los medios apartar al muchacho pero este le sujeta con fuerza impidiéndole realizar cualquier movimiento. Unos segundos más tarde, Ron se separo de ella unos milímetros rozando sus labios con los contrarios.

-Extrañaba esto ¿sabes? – Dijo con la voz ligeramente ronca - ¿Tu no?

-No.

-¿No? ¿Cómo que no? – inquirió extrañado

-Pues eso, no.

-Pe…pero… ¡Soy tu novio! ¿Por qué me dices esto Hermione?

-¡Porque yo ya no quiero estar contigo! – exclamo logrando finalmente apartar al chico quien se veía notoriamente afectado - Después de lo que hiciste allá y todo lo que me has hecho a mi ¿Realmente crees que quiero seguir así?

- ¿Lo que hice allá…? Hermione, no entiendo ¿De qué me hablas? –Pregunto el aturdido – Tú y yo hemos pasado toda la tarde en la torre.

Hermione, por un segundo casi deja escapar un bufo de indignación ¿Tan descarado podía llegar a ser? - ¡Eso no es verdad y lo sabes! Ahora me voy ¡y ruega porque Draco esté bien o te prometo que no me temblara el pulso para denunciarlos al Ministerio!

La castaña se levanto rápidamente de la cama pero al solo avanzar unos pasos sintió que algo le sujetaba la muñeca; bajo la mirada, y se asusto al encontrar un par de oscurecidos ojos azules que la miraban con profundo odio.

-¿Lo recuerdas todo entonces? – una sonrisa carente de humor apareció en su rostro - Lavander resulto más inútil de lo que pensaba, ni un simple "Obliviate*" sabe hacer… -apretó su agarre a la muñeca de la chica ocasionando que esta soltara un pequeño gemido de dolor – Pero da igual, Malfoy es probable que muera y ¿Denunciarme al ministerio dices? Hermione querida… El ministerio es quien me pidió personalmente deshacerme de él. – Soltó su agarre y le dedico una sonrisa burlesca – Anda, ve con tu querida basura mortifaga. Eso sí, no vuelvas a mi ni a mi familia ya perdiste tu oportunidad, asquerosa traidora sangre sucia.

Sin decir nada más, el joven se levanto arrojó la varita de la castaña al suelo y salió de la habitación.

-dijo… ¿Morir?


(Harry PoV)

Luna y yo nos manteníamos apartados de Malfoy mientras este era rápidamente atendido por Madame Pomfrey quien había traído consigo al profesor Snape, dado que, al ser el creador de aquella maldición podría estabilizar al rubio lo suficiente como para ser trasladado a la enfermería o en el peor de los casos a San Mungo.

Observaba atentamente como el profesor Snape deslizaba su varita repetidas veces por las heridas dispersas en todo el cuerpo de Malfoy en un intento de que estas cerraran, pero por el estado en el que se encontraba parecía ser que eso no daría muchos resultados.

-Severus esto es malo, debemos llevarlo a la enfermería y llamar a Minerva inmediatamente.

Snape la miro unos instantes antes de asentir ligeramente desviando su mirar hacia nosotros – Potter, Lovegood no se queden allí parados busquen a la directora y llévenla a la enfermería.

Tome a Luna de la muñeca y nos alejamos de allí con la mirada inquisitoria de Snape sobre nosotros hasta perdernos de vista en la siguiente esquina.

-Crees… ¿Crees que Malfoy estará bien?- pregunte un tanto inseguro

Luna por su parte sonrió ligeramente– Draco es una persona muy fuerte, no dudo que saldrá de esta.

Me impresiono su respuesta y seguramente mi rostro lo expreso ya que su sonrisa fue mayor -¿Cómo estas tan segura?

Se encogió de hombros –No lo estoy, pero conozco a Draco y no se rendirá tan fácilmente.

Solté una pequeña risa, si alguien podía conocer a Malfoy esa era Luna y si ella tenía tanta fe pues ¿Quién soy yo para llevarle la contraria? Recordando que debíamos buscar a la profesora McGonagall, saque el mapa del merodeador averiguando donde podría estar, para mi sorpresa no estaba sola sino con… -¿Parkinson?- Note que luna se colocaba junto a mi tratando de detallar el mapa con el seño ligeramente fruncido.

-Travesura realizada…- Murmuro –Vamos Harry, no tenemos tiempo- exclamo jalándome en dirección a la oficina de la directora.

XxX

Jadeando y con el estomago en la garganta a causa del pequeño maratón llegamos frente a la gárgola que protegía la oficina. Luna se adelanto para decir la contraseña.

-Varitas de regaliz.

Allí mismo la gárgola comenzó a ascender. Rápidamente Luna y yo nos acercamos a los escalones que subían hasta nuestro destino. Momentos después llegamos frente a una puerta y antes de tener oportunidad de tocarla esta se abrió; una ceñuda Pansy salió del lugar, por un momento pensé que saldría vapor de sus orejas como una tetera por lo rojo que estaba su rostro. Nos miro con una fría expresión a Luna y a mí, por un instante no pude evitar recordar la célebre frase "Si las miradas matasen…".

-Quítense de mi camino inútiles – dicho eso me aparto bruscamente del camino y descendió las escaleras dejándonos solo a Luna, McGonagall y a mí.

-Señorita Lovegood, Señor Potter asumo que tendrán alguna buena razón para venir a mi oficina sin que yo los llamara con antelación.

-Profesora, es Draco – Respondió Luna a lo que los colores abandonaban el rostro de la profesora – Está muy mal, necesitamos que nos acompañe a la enfermería.

-¡Oh por Merlín! Por supuesto, vamos inmediatamente.


(Ron PoV)

-¡Maldita sea!- grite con exasperación golpeando una y otra vez el tronco – Se suponía que esto no debía pasar…

Cansado y con las manos adoloridas me deslice sobre el tronco hasta caer al suelo. El bosque prohibido no era precisamente mi lugar favorito en el mundo, mucho menos después del episodio con las Acromantulas –escalofrió- Pero era el único que me ofrecía la paz necesaria para pensar una y mil veces "Por que". Cerré mis manos en un puño, la frustración e impotencia dominaban mi cuerpo; Era frustrante pensar que había perdido a mi mejor amigo y a la chica que más quería en el mundo, todo por tener que fingir, por tener que deshacerme de Malfoy y hacer el trabajo sucio del ministerio. Sonreí amargamente al ver lo irónico del asunto, Malfoy sin duda no era mi persona favorita y mucho menos cuando me di cuenta de sus sentimientos por Hermione (que admito era bastante bueno disimulándolos) pero de allí a querer hacerle lo que le hice… Al principio no me costó tanto, la rabia que sentía por casi haber perdido a Fred en la guerra me afecto pero… Merlín. Apoyé mi rostro sobre mis rodillas abrazándolas fuertemente sobre mi pecho ¿Estaba arrepentido? Sí, pero no tenía opción. El ministerio lo dijo claro "Su cuello o te hundimos a ti a los tuyos". Un nudo se formo en mi garganta, una parte de mi deseaba que Malfoy se salvara y otra… ¡Por Merlín! No quería ni pensarlo…

-Maldita sea… Solo espero que algún día puedan perdonarme chicos…


(Narrador PoV)

Con un estruendo se abrió la puerta de la enfermería, McGonagall camino presurosa hacia la cama donde atendían a Draco que se encontraba completamente vendado. Luna y Harry por su parte simplemente observaban preocupados la condición del rubio, que si bien estaba mejor que en aquel pasillo aun dejaba mucho que desear.

-Por Merlín bendito. ¿Severus que le paso? –Pregunto McGonagall claramente angustiada.

-Tiene serias heridas internas, hematomas una contusión cerebral y fue víctima de una maldición que casi lo asesina desangrado – Contesto el profesor sin dejar de observar al rubio – Es un milagro que aun este vivo… La paliza a la que fue sometido fácilmente pudo haberlo matarlo… - Murmuro amargamente para sí, aunque fue escuchado claramente por todos los presentes.

Pomfrey suspiro agotada, su mirada se paso de su maltrecho paciente a los jóvenes que la miraban como quien no quiere la cosa. Una pequeña sonrisa asomo en su maduro rostro buscando calmar a los estudiantes especialmente a la señorita Lovegood, quien sabia ella, era una amiga cercana del señor Malfoy; lamentablemente, no podía permitirse caer en una fantasía, debía ser objetiva. – Quisiera decirles que no se preocupen pero yo no tendría demasiadas esperanzas de una pronta recuperación…

Dicho eso, Harry noto un peso que se posaba sobre su pecho donde Luna lagrimeaba acerbamente y un sentimiento un tanto indescifrable hacia mella dentro de su pecho. Con cuidado el pelinegro abrazo a su amiga entristecida por la suerte del rubio.

-¿No hay algo que podamos hacer Popy?- Pregunto McGonagall con la voz entrecortada. La enfermera negó para segundos después fruncir el ceño con una expresión pensativa.

-Bueno hay una opción pero no es algo que yo recomiende particularmente.

-¿Acaso te refieres a…?

-Si Severus, El tratamiento Rocionni.

-¡Pero es demasiado arriesgado! – Rebatió Severus – Además, necesitaríamos a alguien que tuviera una magia compatible a la suya y estuviera dispuesto a transferirle una gran cantidad. Tú y yo sabemos lo arriesgado que es eso en personas tan jóvenes.

-Lo sé Severus – Respondió la enfermera con absoluta seriedad - ¿Acaso crees que siquiera sugeriría la opción si existiera otro método?

El profesor de pociones froto su tabique intentando calmarse. ¿Por qué tenía que pasar esto ahora? –No, se que no lo harías… ¿Pero quién se ofrecería a semejante declaración de suicidio?

El sonido de la puerta abriéndose atrajo la atención de todos en la sala, un jadeo se escuchaba únicamente por parte del intruso.

-Yo lo Hare. Yo seré su donante.


Bueno primero que nada espero que les gustara el capi, la verdad lo escribir casi todo de una sentada xD.

Un asunto aparte. Quiero recordarles que un OS mío (Él ángel de un hurón) está clasificado para "Mejor OS del año" 2015. Según tengo entendido las votaciones comienzan en Diciembre…Agradecería y apreciaría mucho si votaran por mi OS el cual realmente es muy especial para mí :')

PD: Por cada review que mandes podrás enviarle un poquito de tu magia a Draco para que se recupere.