Una joven pelirroja corrió a lo largo del área pavimentada plaza del parque, la nieve crujía bajo sus zapatos como ella corrió por el suelo, moviéndose tan rápido como pudo sin resbalar evitando apreciar el ambiente aparentemente tranquilo y anormal de la zona, que se ensombreció tanto por la aparición de una densa niebla junto con la nieve que caía.

Una sombra con gracia saltó de un árbol a otro, perfectamente sincronizada para coordinarse con la pelirroja que corría a lo largo del camino. Un zorro amarillo bípedo saltó a un lado de ella, mientras la chica se detuvo, mirando a la sombra en medio de la tormenta de nieve.

—Ahí esta…

La chica llevaba una camisa de color azul y un corazón azul roto en el extremo superior derecho, junto con los pantalones vaqueros azules y zapatillas de deporte rojas con punta de acero. Ella tenía pelo rojo atado en una coleta, sus brillantes ojos violetas demostraron ferocidad a pesar de su expresión neutral, pero al ver la sombra del monstro frente a ella; la grave expresión de la pelirroja, se convirtió en molestia. Ella sabía muy bien que esto no puede haber sido intencional; que la criatura sólo podría estar confundida o peor aún, podría estar cumpliendo con su trabajo.

Levanto su digivice, hasta entonces amarrado a su pantalón por la correa, un holograma que muestra la imagen de la sombra y sus detalles apareció sobre la pantalla, la muchacha los leyó en voz alta.

Frostmon. Infectado… patético, conviértelo en datos Renamon...

—Como quieras—respondió el zorro, saltando en el aire.

La chica sonrió con una sonrisa fría, viendo a su pareja que con una velocidad y agilidad increíble, se impulsó sin esfuerzo del suelo a los árboles, saltando de rama en rama a través del parque.

Se estaba haciendo más frío y más frío... este Infectado fue fuerte.

Pero el combate no tardaría demasiado, el desastre que dejaría atrás luego era el verdadero problema…

Tamer TWICE

Capítulo 03: – HYPNOS.

— ¿Quién es? Estoy ocupado—preguntó.

—Tu jefe.

Yamaki mantuvo el silencio por el celular el tiempo suficiente para maldecir en voz baja.

Era obvio que Usui no había estado esperando oír si Yamaki estaba ocupado o no, y le molestó que Yamaki incluso pensó podía decir que no.

— ¿Qué has estado haciendo? —, exigió.

—Trabajando —Yamaki respondió lacónicamente.

—Bueno, usted no está haciendo lo suficiente por el problema — Usui espetó— ¿Tiene usted alguna idea de lo que ha estado pasando últimamente? ¿Usted?

Yamaki escucho desapasionadamente a Usui, mientras que él consiguió su temperamento bajo control.

Usui era el típico oficinista asignado a estos casos, mayormente un dolor en el trasero a quienes como él debían responsabilizarse por los problemas reales y no la basura burocrática. Fue también, por desgracia, el jefe del proyecto DATS Japón, y Yamaki había sido asignado para responder a él en las cuestiones relativas al caso INFECTED.

Hizo que Yamaki deseara estar de vuelta con los investigadores novatos, persiguiendo rumores acerca de los Digimons…

—Es mi trabajo saber lo que está pasando—, dijo Yamaki.

—Pero tú no tienes idea. Ya han pasado seis meses desde que comenzó este caso, y no estás un paso más cerca de lo que eras cuando comenzaste.

—Eso no es verdad. Hay literalmente cientos de sospechosos potenciales en mis archivos de este caso. Simplemente sólo es una cuestión de tiempo antes de…

—Eso es lo que llevas diciendo desde hace semanas —Usui espetó— ¿Y entonces qué pasó? Tuvimos un ataque a gran escala. Es una suerte para usted que sus pequeños sistemas no se viesen afectados. Si los dejaste conseguir algo importante, estas despedido.

Yamaki se erizó.

— ¿Yo les dejé? Te aseguro que la eficacia del programa Hypnos es la razón por la que mantengo mi trabajo. Yo estaba en contra de su disolución desde el principio. No trates echarme la culpa a mí.

— Si consiguen más de nosotros, es porque tú no los detuviste a tiempo. Ahora, tal vez usted no le importa si los monstruos vuelan toda la ciudad desde que te aliaste con ellos. Te conozco no eres un hombre de familia, Yamaki, pero tengo hijos en casa por los que pensar primero, y cuando pienso que esas cosas andan sueltos por las calles de Shinjuku ...

Yamaki se preguntó brevemente cómo alguien se había llevado bien con Usui el tiempo suficiente para producir niños por los que se ha hecho pasar tan preocupado, y decidió que en realidad no quería saber.

—Vas a escuchar de mí tan pronto como tenga algo que informar —Yamaki apretó los dientes.

Yamaki caminó por el edificio que albergaba Hypnos, embolsándose rápidamente el teléfono celular que tenía fuera, justo después de haber conseguido hablar con un imbécil. Honestamente, parecía que él siempre estuvo explicando algo a alguien.

La mayor parte de los poderes que estaban o habían estado detrás de la creación y financiación de Hypnos no habían entendido realmente las cosas que él había hecho o había planificado, sólo se preocupaban por los costos financieros que implicaban. Rayos, incluso los "Tamers" con los que Hypnos se asocia podían entender por lo menos un poco, sobre todo el chico Lee. Era casi irónico que los que estaban sobre él, quienes trabajaron con este tipo de cosas sobre una base casi diaria, necesitaban tener explicaciones especiales para ellos.

Y con el ataque terrorista de la noche anterior, las cosas solo podían empeorar, porque los soberanos abrieron una línea de comunicación...

Ese seguramente se trataba de un buen chiste, la barrera entre los mundos mantiene a los seres humanos de ir al digimundo y en cierta forma a los Digimons de venir al mundo humano.

Oficialmente los campos digitales en Shinjuku y todo Japón fueron producidos por el paso forzado de los Digimons a través de la barrera de los mundos, lo cual en teoría fue cierto. Usui creía que el caso INFECTED comenzó hace seis meses, pero fue hace seis meses cuando Yamaki decidió que era pertinente dejar saber a sus superiores lo que ocurría. La verdad los infectados estuvieron debajo de la mesa desde el 2007 poco después de que el FireWall Digital creado por los soberanos fuese creado.

Entonces y solo entonces los Digimons infectados aparecieron.

Los Digimons como organismos tienen la capacidad de evolucionar, teóricamente usaban una degenerada versión de la selección natural para llevarla a cabo; a través de un sistema de clasificación de especies y atributos muy complicados. Ahora bien, estos infectados tenían una anomalía en ese sistema de selección natural que los llevaba a absorber datos maliciosos causando un gran daño al digimundo.

En esta lógica, la infección era puesta en cuarentena por los poderes que dominaban el digimundo en un espacio blanco inexistente. Cuando esto ocurría básicamente eran lanzados a la nada, un procedimiento al parecer común entre los Digimons que no sobrevivían y por ello especies de extinguían mientras que otras sobrevivían. Últimamente el número de especies con potencial para extinguirse se redoblo, lo que tuvo efectos adversos en la mecánica física del mundo humano.

Y nadie, ni los Digimons, ni los humanos sabían porque.

Pero las sospechas de que fue una causa humana se desbordaban.

Eso fue otro problema.

Yamaki ordenó (poco antes que Usui llamara) por el intercomunicador en su oídio a sus asistentes a que enviaran agentes del gobierno a la ubicación. Quienquiera o lo que fuera que fuese el problema, estaba por ser descubierto.

Yamaki frunció el ceño, el infectado se había escapado al mundo real, en el que podría potencialmente causar niveles desconocidos de destrucción.

—Muy bien, de vuelta al trabajo— dijo a sí mismo, tratando de calmar su mente de nuevo.

El edificio del gobierno metropolitano de Tokio conto con unas modernas instalaciones que en su conjunto funcionaban como el pilar de Hypnos. A pesar de que Yamaki desease tener unas instalaciones más complejas, podía trabajar con lo que tenía. El edificio albergaba al programa Hypnos, un programa estatal para la vigilia de amenazas que oficialmente no existía y el propio Yamaki era (y tenía todas las intenciones se seguir siendo) su director principal.

Y pensar que por esas mismas salas hace solo cinco años caminaban personas cuyo propósito era eliminar la amenaza digital. Quizá esa razón subsecuentemente trabajo en su contra hoy en día, ahora que la iniciativa DATS fue aprobada por la ONU y fue lanzada como una propuesta para "manejar" el problema. La razón principal por la que Hypnos fue tan importante es que estuvieron afiliados con las únicas personas en el mundo entero con conocimiento suficiente del digimundo como para tratar con los problemas que viniesen de ellos.

Los Elegidos, y la verdad sea dicha, aun hoy en día Yamaki tuvo problemas para consolidar este hecho en la práctica de su trabajo.

—Yamaki-san.

Yamaki continúo caminando hasta llegar al ascensor que conducía a los niveles más bajos de Hypnos. En las puertas del ascensor una joven alta, delgada, con cabello largo lila y gafas, también conocida como Miyako Inoue le esperaba.

Su abecés neurótica asistente…

Usui-san ha intentado llamarlo toda la mañana y…

—Está bien—Interrumpió Yamaki—Ya hemos tenido nuestra pequeña platica, aun intenta presionarnos con respecto al problema INFECTED

Las puertas del ascensor se abrieron y ambos procedieron a entrar, una música pegajosa subo en sus oídos mientras la caja metálica descendía.

El director de Hypnos brevemente considero por qué tener a una pasante de diecinueve años como su asistente era beneficioso, pero Yamaki fue un hombre práctico. En abril de 2004 un gran incidente ocurrió que lo obligo a replantearse su trabajo, poco después llego la conveniente ayuda de estas personas y el propio Yamaki tuvo que admitir que fue relegado al mismo trabajo que Usui.

Desde que los Elegidos formaban parte de la operación Hypnos, Japón tuvo una ininterrumpida época de paz… la tranquilidad en esta profesión es relativa.

—La directiva de V-Pet Laboratory ha lanzado una rueda de prensa culpando al Comité De Ética Digital por el atentado a sus sistemas de la noche pasada y el Comité culpa a los activistas de Lone Wolf. Afortunadamente nadie parece saber que el ataque se extendió también a sistemas gubernamentales…

Ah! El comité de ética digital.

La piedra en el zapato de la "nueva" era mundial. Un grupo de fanáticos religiosos y de la moral que no creían "ético" que monstros peligrosos se aliasen a sus hijos. Los primeros en la lista de sospechosos de INFECTED, actualmente Yamaki gasta una buena parte de recursos intentando entrar en sus círculos.

Lone Wolf por otra parte era algo así como… simplemente activistas, no creía que el ciberterrorismo a gran escala estuviese en la lista de Yamato o Takeru.

—Envíales a cada uno un comunicado en el que nos den sus razones de sospechas—Yamaki intervino retomando su papel como director—Eso los mantendrá ocupados por ahora.

Mitsuo Yamaki sintió como el trabajo desgastaba su energía. Todos estos problemas comenzaron a pasar su cuota en la stamina que el hombre producía, por una vez deseo que las respuestas saltasen al aire. Las vacaciones que acumulo probablemente le darían un año de tranquilidad, si el propio Yamaki no amase su trabajo.

Incluso ese viaje corto por el ascensor lucia como un castigo para el hombre que no dormía desde las cinco de la tarde del día anterior.

—Una cosa más, Daisuke y Nonaka fueron desplegados cuando los Devas comenzaron a correr libremente por la barrera —Comento Inoue— Nonaka ya regreso y fue la responsable de detener al infectado, Daisuke se quedó atrás para averiguar que ocurrió; nos mandó un mensaje diciendo que a los soberanos les fue robado un objeto muy valioso.

Yamki retiro sus anteojos brevemente para poder frotar sus ojos.

Más problemas…

Cuando los seres humanos en todas partes del mundo comenzaron su exploración intensiva en el Digimundo, los soberanos entraron en acción rápidamente y crearon la barrera digital. Esa jugosa pieza de información pertenecía solo a unos pocos.

Los seres humanos, en su conjunto, no se fiaron de sus recién descubiertos vecinos y fue claro que los Digimons tampoco confiaban abiertamente en ellos. Durante la último congreso de poderes, el tema principal fueron las desapariciones de personal investigativo de Digimons (lo que molesto a Yamaki porque INFECTED fue dejado de lado) con teorías siendo lanzadas al aire a diestra y siniestra, las cuales consideraban si los Digimons tuvieron un equivalente al Programa de Investigación Digital, lo que cimento las sospechas de que el caso INFECTED fuese provocada en su lado.

La perspectiva de humanos diseccionando monstros era aceptable para ellos, pero su opuesto humanos siendo diseccionados por monstruos les aterraba. Esto evidenciaba una organización a nivel impresionante por parte de los salvajes.

Fue obvio para todos que en alguna medida los Digimons fueron organizados por poderes "superiores" lo cual calificaba a los Soberanos como dichos poderes. Muchas discusiones y debates fueron levantadas con ellos, la mayoría trataban de establecer acuerdos de paz, sin embargo los soberanos se mostraban reacciones a acceder a un trato que no los beneficiaria enormemente… y así lo fueron los humanos también, se teorizo que ello se trataba por su estatus como Dioses del digimundo.

La respuesta humana a esta teoría fue escandalizada.

—Desearía poder fumar todavía.

Miyako observo a su jefe con una mirada compasiva y luego camino por las puertas ascensor, directamente a cumplir con las órdenes de su jefe. Se detuvo un segundo al recordar que olvidaba una última noticia importante.

—Señor —Su voz tuvo ese tono entre la vergüenza y la pena cuando se trataba de dar una noticia difícil —El conteo de muertes llego hace poco, tuvimos un deceso por parte de un civil que es compatible con el caso INFECTED. Esperamos las noticias del forense

Un muerto.

Con esa declaración Yamaki volvió al trabajo con su postura recta y su semblante en blanco. Se cuestionó si de verdad la sobriedad lo convirtió en alguien más débil o el estar rodeado de tanta gente en la que necesitaba confiar fue un problema para el hombre que prefería la soledad y desconfianza como sus principales armas.

Pero los tiempos cambian, los hombres que no cambian con en el tiempo no sobreviven…

Era necesario que esa locura acabase pronto.

Y mientras Yamaki se preocupaba por esto, Hypnos seguía en movimiento.

En algún lugar, por debajo del edificio una extraña conversación tuvo lugar.

—Todo esto es tu culpa... ¿Lo sabes verdad? — dijo Impmon con rencor mientras miraba a Takato, sentado en la línea de asientos frente a él dentro del incomodo cuarto donde los dejaron.

— ¿Qué? ¿Por qué? — Preguntó Takato.

—Si hubieras dejado que me fuese del parque con mi tesoro como yo quería, nada de esto hubiese ocurrido...

—Hey, soy una víctima como tú... ¿por qué nos atacan en primer lugar?

Pregunto Takato a Jenrya, quien estaba sentado un poco más lejos

—Ya te he dicho antes... ¿Cuál era tu nombre?— pregunto el joven chino.

—Es Takato.

—Hmm, no me gusta, desde ahora te llamare Takatomon— El terriermon de Jenrya, que ahora sabía que su nombre fue Xing, se burló.

Un ligero golpe en su cabeza hizo que Xing mordiera su lengua, sesando su pequeño chiste contra Takato.

— ¿Qué te dije de ser amable?

—A Impmon lo dejan gritar ¿No puedo hacerlo yo también?…

—Y, ¿por qué nos atacan? —Takato interrumpió.

En el poco tiempo que tuvo para conocer a los otros dos ocupantes de la cabina/jaula o lugar donde se encontraban, Takato entendió que estas discusiones casi siempre iban a lo largo. Por otro lado ese intercambio casi constante aparentaba un lazo de confianza entre ellos, de la manera en la que siempre creyo que un digimon y su compañero humano debían ser.

Le daba un poco de envidia.

—Si bueno como te dije antes Renamon… derroto al digimon enemigo y cargo sus datos para evitar una posible epidemia por eso acabamos con cualquier amenaza...

—Pero en las noticias no dijeron nada de eso...

—Claro que no Takatomon, ¿Pensabas que algo asi…

—Yo tengo una mejor pregunta —Bramo Impmon— ¡¿Por qué rayos nos mantienen encerrados aquí?!

Esa fue una buena pregunta.

El primer pensamiento que vino a la mente de Takato Matsuda cuando se encontró en la ambulancia, en ese momento del crepúsculo entre el sueño y la conciencia, era que todo había sido simplemente un sueño.

Se había encontrado a sí mismo despertando de golpe en un charco de nieve derretida. Después de se encontró rodeado de policías y paramédicos. Luego fue arrastrando a los pies de una ambulancia.

Decidió, luego de la debida reflexión, que fue una reacción perfectamente justificable.

Cerró los ojos con fuerza, pensó de nuevo en el último que recordaba y se estremeció al recordar aquellos acontecimientos lo mejor que pudo. La idea que se había encontrado en una situación de vida o muerte en un campo digital con un compañero digimon era atractiva en un montón de maneras que tendría sentido solo si fuese un sueño.

Impmon, el digivice, la nieve, la fortaleza de nieve, el extraño y su propio digimon…

Fuego.

Fuego por todos lados y el agua fría que era nieve descongelándose.

No tomo mucho para que se diera cuenta de que el digivice, se había ido.

¿Y si lo hubieran tomado?

Toda esa zona fue probablemente considerada un área de cuarentena ahora.

Todo fue tan rápido que las palabras no alcanzaban a describir lo que ocurrió, porque en realidad no lo sabía. Lo que pudo recordar, por encima del aterrador sentimiento de ser aplastado por la nieve, fue la cara de alivio de los rescatistas una vez que confirmaron que seguía vivo y su rostro cambiar de felicidad a desconcierto cuando una serie de hombres vestidos de negro caminaron para "escoltarles" lejos a un lugar seguro.

Tuvieron la amabilidad de darles un cambio de ropas secas poco antes de colocarlos, en lo que Takato pensaba, era el equivalente industrial y gubernamental de una sala de esterilización. Si se requiera una imagen menos confusa, los colocaron en una secadora gigante para luego ser transportados a esta nueva habitación.

"Aquí" se trataba de una cámara blanca con una especie de gran franja roja de origen tecnológico que rodeaba la habitación, en el fondo de la mente de Takato, le recordaba al hospital. Takato no sentía aprecio por los hospitales. El resto de la habitación era inicuo, aparte del gran espejo que estaba seguro era una pantalla desde donde lo estaban observando y por supuesto una cámara en el extremo derecho de la habitación desde donde estaba sentado, tenía una luz roja encendida símbolo de estarlo grabando. Pero mientras parpadeaba sus ojos y respiró profundamente, sentado en la silla plegable que le proporcionaron y tomar un vistazo de la habitación a su alrededor... un hecho que su mente había estado tratando de decirle durante varios segundos, finalmente, se impuso a su conciencia.

Estaba muy fregado.

Estaba tan fregado que ni siquiera podía pensar en otra cosa que en las posibles consecuencias a largo plazo para su vida.

—Mi nombre es Jenrya Lee —Takato fue traído a la realidad por estas palabras—Este es mi compañero digimon Xing, es un Terriermon.

—No te preocupes, chico —dijo Xing— Las cosas no están tan mal como usted puede pensar.

En medio de todo este circo al menos tuvo la grata satisfacción de no estar solo, de estarlo creyó que se volvería loco en poco tiempo. El otro muchacho no fue tratado con ninguna amabilidad más allá de la mostrada al propio chico castaño. Jenrya solo sentó, dejo que las cosas siguiesen su curso afrontando el problema con un rostro estoico acompañado de las pequeñas burlas que su digimon pudiese lanzar al aire. Takato creyó ver la sombra de la familiaridad y costumbre mientras el otro joven permanecía sentado cerca, esa calma ante lo desconocido era tranquilizante de cierta forma.

Eso no tuvo el efecto calmante que deseaba.

Impmon parecía haberse cansado de simplemente gritar buscando un culpable o gritar buscando respuestas. Se hizo claro que no saldría de esta simplemente gritando, por lo que prefirió recostarse en la silla con su cara mirando la pared. Takato tuvo la decencia de sentir simpatía por quien creía era el responsable de su infortunio, no obstante acordó que tenerlo callado y quieto fue una mejor solución a lo que fueron dos horas de quejas.

El mismo deseaba tener el valor de quejarse, pero razono que si bien fue un problema en el que se encontraba; quizás si permanecía quieto como un buen ciudadano todo saldría bien.

Finalmente, el color rojo de la franja que rodeaba la habitación hizo una transición al verde. Takato se estremeció, en la puerta un agente del gobierno (presumiblemente) alto y ancho de espalda con el pelo marrón, estaba de pie señalando con el pulgar hacia dentro de la habitación. El oficial miró durante un momento dentro del cuarto de interrogatorio sus ojos cruzando brevemente con los de Takato y luego al propio Jenrya, pero para su sorpresa, el hombre sonrió.

Jenrya no dijo, se levantó tranquilamente y dejo el pequeño cuarto, aunque lo hubiese deseado Takato no pudo imitar el gesto.

—Bye, bye Takatomon. Buena suerte Impmon.

Luego se dio la vuelta y detrás de él, Takato vio a otro hombre. El hombre al instante entró, cerrando la puerta detrás de él, y el chico de castaño rápidamente se dio cuenta de que esta persona era muy diferente a los de los agentes.

No llevaba uniforme de policía, o cualquier tipo de arma de fuego que Takato podía ver. Sus ropas consistían en un sencillo cuello de tortuga naranja y unos desgastados pantalones de tela negro, por encima de estos una bata de laboratorio blanca, llevaba también unos zapatos marrones muy bien lustrados. Además era pelirojo y a pesar de que no aparentaba ser muy anciano tuvo unas gafas de media luna descansaban sobre su nariz delante de sus ojos entrecerrados que junto con su sonrisa traían un aire jovial a su apariencia.

En un lado había una carpeta, y en la otra había una pequeña taza. Se acercó yextendio la taza frente a Takato quien la recibió vacilante, antes de caminar hacia el otro extremo para sentarse.

Takato se quedó mirando la copa por un momento, parpadeando, y luego miró al hombre mientras se acomodaba sus gafas.

—Chocolate — el hombre respondió con sencillez —No sé si es o no de tu agrado, pero sospecho que tienes frío, así que pensé que querías algo caliente.

Takato sólo tuvo un momento de mirar el vaso antes de que él la agarrara y comenzó a verter en la garganta...Entonces se detuvo inmediatamente cuando sintió que le ardía la lengua.

—Te dije que era cálido —dijo el hombre con calma.

— ¿Cómo es que el consigue algo y yo no?

Impmon decidió hacer acto de presencia nuevamente. El hombre no se inmuto y en vez de ello saco una paleta roja de alguna parte de su bata, entregándosela a Impmon.

—Si eres un buen mon, con gusto te daré otra.

Takato comenzó a soplar la taza dejando que los vapores más cálidos dejasen el líquido, buscando que la temperatura bajase.

—Mi nombre es Koushiro Izumi —dijo, abriendo la carpeta para leer su contenido.

—Tú no eres un oficial de policía, ¿verdad?

—No — dijo Koushiro —Pero asuntos como estos entran dentro de mi jurisdicción, que está por encima de la policía.

El hombre pelirrojo, muy probablemente otro tipo de agente gubernamental, le mostró la carpeta en sus manos. En ella había varias cifras estadísticas que Takato en gran parte ignoraba, parecía tratar de darles sentidos... Solo para rendirse segundos después.

Si esperaba una gran reacción por parte del chico cuatro ojos, que estaba profundamente decepcionado por el hecho de que mantuviese una expresión plana en su rostro.

—Me gustaría darte las gracias por estar con migo aquí hoy, pero realmente, ¿Ha tenido muy poca opción en la materia? ¿O no? —Takato no respondió al intento de broma que el hombre hizo —Pero ahora, vamos a ir al grano, ¿de acuerdo?

Takato asintió, no muy seguro de cuál sería el punto.

—Cómo es posible que ya has oído hablar de las noticias, nuestra nación está enfrentándose a uno de los más grandes problemas de la reciente Era gracias a los llamados Digimons.

Frente a él coloco más del contenido de la carpeta, mostrando imágenes bastante extrañas. Todos ellos eran de criaturas de distintas formas y tamaños. En las imágenes, cada uno de los ellos parecía estar en el acto de algún delito, peleando contra agentes de policía o causando simplemente destrucción.

—Soy parte de Hypnos que existe para combatir amenazas digitales de todo tipo—Koushiro hablo, pasando distintas imágenes, papeles y cifras que Takato aún no podía descifrar—Y pronto todos sabrán que el gobierno japonés ha tenido problemas para competir con cierto tipo de criminales que han aparecido recientemente, los Tamers.

Una vez más, las los papeles cambiaron, esta vez una compilación de artículos de periódico, fotos de revistas y reportes sacados de internet todos mostrando personas acompañadas de digimon. Una imagen extrañamente capturo el momento en que una criatura similar a un lobo con líneas azules en todo su cuerpo, un Garurumon, que es enfrentado por agentes de policía y sus armas, sólo para que las balas no tienen ningún efecto en él mientras fue rodeado de una burbuja azul.

Otra mostraba la puerta a una bóveda de un banco cada vez más desgarrada mientras un digimon similar a un topo con un taladro por nariz entrase en ella, dicha criatura parecía tener cientos de hebras de luz que viajaban por el suelo hasta una persona enmascarada no muy lejos del banco, y en otro una criatura humanoide hecha de llamas hizo arder todo el área alrededor de ella en fuego que a su vez se encontraba imbuido con números voladores correspondiente 0.

—Hemos conseguido evitar que la fuente común de estos sucesos se filtre al público, pero no por mucho tiempo. Cada día, más personas están muriendo o desapareciendo, más vidas se arruinan y Japón se acerca al borde del desastre.

El hombre se detuvo, mientras caminaba hasta el otro lado de la mesa donde un asustado Takato escuchaba su explicación, o al menos el intento de una. El hombre hizo un gesto a hacia su persona con un movimiento de su brazo.

—Fuera de la población total de este país, sólo un pequeño grupo de personas conoce esto, movilizándose en las sombras en busca de respuestas. Pero eso cambia hoy…— Metió la mano en el bolsillo de la bata, y para sorpresa de Takato se retiró el digivice. Lo colocó a centímetros de su rostro— Lo que estoy tratando de decir es… Te gustaría un trabajo de medio tiempo…


Nota del autor: Tarde mucho mas de lo que pensaba para publicar este. Las cosas se complican mucho mas y en el fondo el desarrollo de mas eventos surgen para truncar la vida de los Tamers. De todas formas he estado jugando con la idea de Borrar/reescribir mi otro fic, ademas de que han sido tiempos difíciles en la Universidad. Solo espero poder continuar sin perder el hilo de acontecimientos en mi mente, y como siempre se esperan sus opiniones.

Noise-kun, fuera.