¡Hola! Lamento mucho la tardanza en publicar el capítulo final. Tuve algunos problemas personales pero aquí estoy.

¡Disfruten!

*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*

"No es el fin del mundo, es el inicio de uno nuevo"

Ella está muriendo. Eso era lo único en que podía pensar Tsunade Senju al ver a su sobrina en tan terrible estado. Su estómago había sido destruido, no comprendía cómo estaba viva.

Desde que Kakashi había encontrado a Naruto y Misato. La chica era la que estaba en gravísimo estado de salud por lo tanto envió a sus perros a buscar a Tsunade. La única capaz de salvarla de las garras de la muerte.

Flashback

Tsunade Senju se encontraba mirando por la ventana a la aldea de la Hoja, había recibido un mensaje de Misato a través de su invocación Kimba. La lluvia le daba mal presentimiento y además su vaso de sake se había partido solo. Aquello era un mal augurio.

¡Tsunade-sama! – gritó Shizune desesperada y con los ojos aguados – ¡Es Misato!

La Quinta Hokage escuchó horrorizada cada palabra que Shizune le decía y al instante destruyó la ventana de la Torre Hokage para ir en busca de su sobrina.

Fin Flashback

Mientras Tsunade le aplicaba Ninjutsu Médico para tratar de mantenerla viva observó su rostro cubierto de sangre, su piel estaba extremadamente pálida. El rombo rosa de su frente iba desapareciendo lentamente. Aquello no era bueno. La vida de su sobrina se extinguía cada minuto.

El corazón de Misato dejó de latir. El recuerdo de Dan vino a su mente. Tsunade no tenía otra opción, activó su bisturí de chakra y abrió lo que quedaba del kimono de su sobrina dejándola en sujetador. Rápidamente cortó su costado izquierdo y metió su mano dentro del pecho. Excavó por allí hasta encontrar su corazón. Cuando lo encontró, comenzó a estrujarlo a un ritmo adecuado para que la sangre continuara circulando por su cuerpo.

− ¡Rápido! ¡Necesito al equipo uno! ¡Realicen la Reanimación Celestial a todo poder! – ordenó Tsunade ferozmente

− ¡Hai!

Kakashi observó consternado el estado de su alumna. Ese estado ocasionado por Sasuke. Nunca creyó que llegaría a tal nivel por venganza. En ese momento, Naruto abrió lentamente los ojos balbuceando incoherencias hasta que comprendió dónde estaba. Vio a Kakashi-sensei mirar muy preocupado a la abuela Tsunade.

− ¿Qué hace abuela Tsunade aquí? – preguntó Naruto confundido

Su sensei no respondió, simplemente continuó mirando a hacia donde estaba Tsunade y los ninjas médicos. Naruto continuó su mirada y vio que Tsunade estaba curando a alguien. Podría ser Sasuke pero descartó esa idea al ver un mechón de cabello rojo desparramado en el suelo. Amplió los ojos horrorizado, Naruto se bajó de la espalda de Kakashi y corrió hacia Misato.

Naruto comenzó a llorar al ver a su amiga terriblemente malherida. Estaba muy pálida y su aspecto era fúnebre. Tsunade maldecía una y otra vez mientras trataba de reanimar a Misato. La herida en el estómago estaba siendo atendida por los otros ninjas médicos que habían conseguido sanarla bastante mientras la Hokage también la sanaba desde adentro. Tsunade aplicó chakra en la mano que sostenía el corazón de Misato, obligándolo a reaccionar por sí solo. Finalmente, el corazón comenzó a latir sin ayuda. Tsunade retiró la mano y sanó la herida de allí. La Quinta Hokage se quedó otro rato sanándola hasta asegurarse de su estabilidad.

− Está estable, lo conseguimos – suspiró Tsunade secándose la frente

Los ninjas médicos estaban a punto de ponerla en una camilla para transportarla pero Tsunade los detuvo. La Hokage tomó con delicadeza el cuerpo inconsciente de su sobrina y asintió ordenando que podían volver a la aldea. El equipo médico, Kakashi, Naruto y Tsunade comenzaron su camino de regreso.

− ¿Cómo están los otros genin? – preguntó Tsunade ya que otro equipo médico se había encargado de ellos

− Los tratamientos de emergencia fueron aplicados ahí pero extrañamente estaban estables, de igual forma todos fueron llevados de inmediato al hospital – respondió un ninja médico – veamos, Shikamaru Nara se está recuperando solamente sufrió daños menores – explicó el shinobi – Kiba Inuzuba está más delicado pero nada de vida o muerte

− Sin embargo, Neji Hyuga y Chouji Akimichi están en estado crítico y no podemos asegurar que vivan – continuó otro ninja médico – pero por supuesto tienen más probabilidades de sobrevivir que la niña – miró a Misato

Tsunade no dijo una palabra, solo continuó el camino de regreso junto a ellos.

En el Hospital, varias horas más tarde

Kiba Inuzuka estaba recostado en una cama del hospital con la cabeza y partes del cuerpo envuelto en vendas. Su hermana Hana, estaba atendiendo al pequeño Akamaru.

− Dime, Hana – habló Kiba – ¿cómo está?

− Pues se acabaron sus paseos prolongados por un buen rato – respondió Hana acariciando al perro

− ¿No puedes hacer nada por él? – preguntó Kiba – eres veterinaria

− Pero no mago, toma tiempo – respondió Hana con seriedad – tranquilo, su vida no está en peligro – Kiba se retorció de dolor – tú tampoco podrás dar paseos por un buen rato

− Entiendo te lo agradezco – dijo Kiba

Mientras tanto, en la sala de espera del Hospital se encontraba Shikamaru y Temari esperando noticias alentadoras. Shikamaru estaba muy nervioso y preocupado por sus compañeros. Recientemente, se había enterado de que Misato estaba en coma y no sabían cuándo despertaría.

− No tiene caso que te pongas así – habló Temari – ¿ya olvidaste tu entrenamiento psicológico? Cada misión implica un sacrificio

− El entrenamiento y la realidad son dos cosas diferentes – respondió Shikamaru – creí que sabía todo sobre misiones, creí que sabía lo que significaba ser un shinobi… ahora después de esto, mi primera misión como jefe de equipo… solo tengo una cosa clara, yo no estoy hecho para ser un shinobi – declaró seriamente

− Honestamente, todos los hombres tienen un ego muy frágil – dijo Temari

− Esta misión… creí que todo lo que debía hacer dependía de los demás – habló Shikamaru poniéndose de pie – qué gran líder, debí haber hecho más – se dijo a sí mismo – pero no tuve la fuerza, todo es mi culpa – gruñó apretando los puños

− ¿Qué? ¿Temías que te lastimaran? – cuestionó Temari entrecerrando los ojos

Shikamaru no respondió, simplemente se marchó por el pasillo. Él se iba lentamente hasta que su padre lo detuvo.

− Shikamaru – llamó Shikaku – ¿tú tan tranquilo después de que una chica te despreció?

− Por lo visto, ponerme a discutir no es lo mío y eso le encanta a las chicas – respondió Shikamaru mirándolo de reojo

− ¿Y qué eres tú? Porque un hombre no – sentenció Shikaku – lo que veo es más que un cobarde, ¿crees que al renunciar se acabarán las misiones? Alguien las tendrá que hacer, tus compañeros serán enviados otra vez a otras misiones con alguien más liderándolos – continuó el ninja – enfrentarán los mismos riesgos y tal vez algunos no sobrevivan y lo harían si tu fueras a la cabeza, ¿cómo te sentirías entonces? Ahora puedes reflexionar sobre tus errores y aprender de ellos – dijo Shikaku – usa tus fallas para mejorar como líder, si lo evades no ayudarás a tus amigos. En cambio, si entrenas te volverás más fuerte por el bien de ellos y así la próxima misión saldrá perfecta y todos regresarán bien – explicó seriamente – la opción es simple, o eres un líder o eres un cobarde, ¿Y quién eres tú? – sentenció Shikaku severo

En ese momento, Tsunade salió de la sala y suspiro de alivio.

− Se va a recuperar, el antídoto funcionó – habló la Hokage – la eliminación de las células afectadas por las píldoras ha resultado, no habría podido hacerlo sin tu ayuda Shikaku – dijo Tsunade sentándose en un banco cercano – la guía sagrada del Clan Nara ha sido invaluable, todo el trabajo de ese manual, los años de investigación es impresionante – alagó – le diré a Misato que lo vea cuando… cuando despierte – finalizó Tsunade intentando ocultar su tristeza

− Gracias, y no hay problema – asintió Shikaku

− ¡Lady Tsunade! – gritó Shizune corriendo hacia donde estaba – ¡Neji Hyuga está salvo! Hemos logrado estabilizarlo – informó – por cierto, los daños de Naruto son serios pero no tan peligrosos, va a recuperarse – Tsunade asintió

− Shikamaru, tu misión fue un fracaso – sentenció Tsunade con seriedad – por suerte, todos están vivos y eso es lo más importante – dijo la mujer suavemente

− La próxima misión saldrá perfecta – respondió Shikamaru en medio de su llanto

Horas más tarde

En otra habitación del hospital, Naruto ya había despertado y estaba mirando fijamente la banda ninja de Sasuke recordando la promesa que le había hecho a Sakura.

− Vaya, vaya ya despertaste – comentó Shikamaru entrando a la habitación

− Shikamaru – sonrió Naruto a modo de saludo – ¿cómo está Misato y los demás? – preguntó

− Neji y Chouji están fuera de peligro, Kiba está bien y Misato está en coma – respondió Shikamaru afectado

− Entiendo, al menos todos estamos bien… eso es bueno – asintió Naruto con la mirada perdida

− Oye, ¿qué sabes de Sasuke?

− Pues… se ha ido – respondió Naruto

De repente se escucharon unos pasos por el pasillo. Dos mujeres entraron a la habitación de Naruto.

− Sakura – murmuró Naruto recordando la promesa

− Naruto… - el susodicho desvió la mirada

− Oí que tus heridas eran muy serias pero veo que mejoras rápidamente – comentó Tsunade

− Lo lamento, Sakura – se disculpó Naruto

− ¿Lamentar? ¿Qué tendrías que lamentar? – dijo Sakura nerviosamente – Déjame adivinar, volviste a ser imprudente y te aventuraste a lo loco – habló acercándose a la ventana – mírate ahora pareces una momia

− Yo… lo siento

− Oye, ¿por qué tienes las cortinas cerradas? Es un hermoso día soleado afuera – sonrió Sakura abriendo las cortinas

− ¡No me he rendido! ¡Escucha, voy a cumplir con mi promesa! – exclamó Naruto – ¡Después de todo de lo juré por mi vida! ¿verdad, Sakura?

− Está bien, Naruto – dijo Sakura – enserio

− Lo intentó, Sakura – habló Shikamaru

− Si yo digo que voy a hacerlo… significa que lo haré – dijo Naruto seriamente – no lo olvides, mi camino shinobi dice que siempre cumpliré mis promesas – sonrió

− Naruto – sonrió Sakura levemente

Tsunade miró al niño rubio con atención. Algo le decía que este muchacho llegaría lejos.

Mientras tanto en una habitación especial del Hospital se encontraba Misato acostada en una cama. La joven respiraba lentamente y mantenía un aspecto pálido.

Como la habitación era especial, poseía una ventana de vidrio para observar al paciente sin entrar al lugar. En el largo pasillo silencioso comenzó a escucharse unos pasos. Lentos pero firmes. El sonido de un bastón tocar el suelo al ritmo de los pasos.

El desconocido se posicionó frente al vidrio para observar a la niña inconsciente. El vidrio mostro el reflejo de Danzo Shimura. El hombre estaba mirando fijamente por la ventana. De repente, abandonó la ventana y se acercó a la puerta de la habitación. Acercó su mano hacia el pomo y lo torció para ingresar. Cerró la puerta lentamente y se acercó hacia donde estaba la joven.

Danzo observó a la niña respirar pausadamente y analizó su aspecto pálido. La muchacha no tenía muchas posibilidades de sobrevivir pero con genes del Clan Senju, todo podía esperarse. La vitalidad Senju y Uzumaki le daban una gran ventaja pero aun así, las heridas eran demasiado graves. El daño estaba hecho.

El fundador de Raíz, sacó un pequeño kit de su kimono y apoyo sobre una mesa cercana. Lo abrió y observó varios tubos con líquidos espesos y oscuros. Sacó una jeringa de otro pequeño kit y agarró uno de los tubos y con la jeringa absorbió el líquido que poseía. El líquido negro llenaba la jeringa hasta el tope. Cuando terminó de rellenarla, Danzo apretó la jeringa dos veces para quitar el aire y finalmente se acercó a la chica pero antes realizó un jutsu de insonoridad.

Danzo observó su rostro pálido y tomó el brazo derecho de la muchacha. Encontró la vena y con cuidado insertó la jeringa en el brazo, miró a la chica y seguía inconsciente. Danzo no esperó más y comenzó a vaciar el líquido de la jeringa en el cuerpo de Misato. Apenas el líquido recorría sus venas, estas comenzaron a resaltar sobre la piel de la niña.

Misato en su inconsciencia comenzó a hacer muecas y quejidos dolorosos. El dolor que padecía empeoraba a cada segundo. Danzo observó el proceso con atención y en completa calma. La niña reaccionaba como esperaba. El hombre esperaba el momento para ver si el experimento había funcionado, le había costado mucho conseguir esa sustancia.

Finalmente, Misato dio grito desgarrador y apretó sus puños sobre las sábanas. Se retorció una y otra vez gritando. Danzo continuó observando el proceso hasta que finalmente vio sangre deslizándose por las mejillas de Misato. Se acercó y con sus dedos levantó los párpados. Sonrió satisfecho, su experimento era exitoso. Al instante, Danzo tomó otra jeringa y la rellenó de un líquido claro. La insertó en el brazo nuevamente y poco a poco Misato volvió a estar en calma.

Danzo limpió la sangre de los ojos de Misato y borró toda evidencia de su brazo derecho. El hombre guardó todo lo que había utilizado y con serenidad se retiró de la habitación. En el pasillo sonrió nuevamente satisfecho.

Ahora tenía otro asunto del cual encargarse. Kimimaro.

Seis horas después

Misato despertó del coma y giró su cabeza lentamente para ver si había alguien. Estaba sola. Ella suspiró cansinamente. Había tenido unas pesadillas horribles y revivía en cada momento el ataque de Sasuke. No había podido traerlo a la aldea. Apretó los puños, se suponía que debía cambiar las cosas pero el destino no se lo permitía.

Le dolía todo su cuerpo, especialmente el estómago donde fue la gran herida. La joven activó su chakra curativo y lo dirigió por todo el cuerpo calmando su dolor. Con mucho menos dolor, Misato se sentó a duras penas y apoyó la cabeza en el respaldo. Curiosamente, vio que su cabello rojo estaba muy largo. Probablemente le llegaba por la cintura, decidió que luego se lo cortaría.

Sonrió ácidamente, ella estaba pensando en cortarse el pelo cuando tenía cosas más importantes que hacer. El sector del Hospital era especial y comprendía por qué estaba sola. Sin embargo, necesitaba enterarse de lo que sucedía con los demás por lo que lentamente se puso de pie. Perdió un poco el equilibrio pero con fuerza de voluntad se repuso. No tenía el kimono de kunoichi por lo que sería difícil salir del sector especial en bata. Pero lo intentaría.

Misato salió de la habitación y se dirigió hacia la zona de pacientes normales. Ocultó su chakra en todo momento para que no la reconocieran, esquivó a los médicos y enfermeras. Finalmente, llegó a las habitaciones normales y concentrándose encontró la habitación de Naruto. Sonrió levemente y se dirigió hacia allí. Abrió la puerta, y en efecto allí estaba su compañero rubio. Este se sentó precipitadamente y la miró con sorpresa.

− ¡Misato-chan! – exclamó Naruto dispuesto a levantarse pero ella negó con la cabeza

− Naruto, quédate donde estás – dijo Misato – me acercaré despacio, ya sabes

− Bueno

− No sé cómo estoy de pie pero bueno lo estoy – sonrió levemente

Tal como había dicho, Misato se acercó a la cama de Naruto y se sentó a su lado para descansar después del paseo por el hospital. Naruto la miró con preocupación.

− Naruto, deja de hacer esa cara – regañó Misato con humor

− Pero me dijeron que estabas en coma y muy grave – replicó Naruto

− Estoy bien, no te preocupes – sonrió levemente – no soy tan fácil de matar – dijo haciendo referencia a Sasuke

− No digas eso…

Misato miró las sábanas recordando las palabras de Sasuke. Naruto tomó la banda ninja de su amigo desertor y se la mostró a Misato. Ella la tomó y recorrió con su pulgar la línea que tachaba el símbolo de la Hoja. Estuvieron en silencio un largo rato mientras el sol se ocultaba.

− Naruto – habló Misato de repente

− ¿Qué sucede, dattebayo?

− Me pregunto por qué Sasuke intentó matarme – susurró la joven

− No creo que haya… - Misato lo interrumpió

− Realizó el Chidori y lo dirigió hacia un punto vital – cortó Misato – es más que obvio que quiso asesinarme… yo en verdad lo considero mi amigo pero creo que él no me consideraba así…

− Misato…

En ese momento, un fuerte estruendo se escuchó fuera del Hospital. Naruto se levantó y abrió la ventana para ver qué era.

− ¡Ero-sennin! – exclamó Naruto

− Hola niño – saludó Jiraiya para luego sentarse en la ventana y ver dentro de la habitación – Hola Misato

− Hola

− Chicos, debo decirles algo importante y no puede esperar – dijo Jiraiya con seriedad – a partir de hoy, los dos serán mis únicos estudiantes. Necesito hacerlos shinobi hecho y derechos en tres años y lo haré

− ¿Por qué en tres años? – preguntó Naruto

− Recibimos noticias perturbadoras sobre los Akatsuki, tenemos razones para creer que ustedes dos son las próximas presas – informó Jiraiya – tenemos tres o cuatro años antes de que vengan tras de ustedes

− No, señor – dijo Naruto serio – ¡Eso no resultará! ¡No tengo tiempo para eso! ¿Cree que me importa lo que pueda suceder dentro de tres largos años?

− ¿Qué tonterías dices?

− Orochimaru ya le puso las garras a Sasuke, ¡Y su vida está en peligro! ¡Eso digo! – exclamó Naruto

− Veo que conoces los perversos planes de Orochimaru – comentó Jiraiya mirando el atardecer

− Espere, ¿O sea que usted también sabe todo? – preguntó Naruto sorprendido

− Orochimaru es uno los Legendarios Sannin – habló Misato como si fuera obvio

− Por supuesto, ¿no has pensado que he estudiado su jutsu de inmortalidad? Por eso también sé que conociendo a Orochimaru tendrá que esperar para reencarnar en otro cuerpo, al menos otros tres años – explicó Jiraiya – afortunadamente se le acabó el tiempo y tuvo que tomar otro cuerpo antes de que Sasuke llegara, o sea Sasuke está a salvo por tres años así que tienes tiempo – finalizó

− ¡¿Enserio?! ¿Está seguro, Ero-sennin? – cuestionó Naruto preocupado

− Si – afirmó Jiraiya mirando a Naruto – olvida a Sasuke

− ¿Eh?

− No puedes ayudarlo así que olvídalo por ahora – dijo Jiraiya – Sasuke fue con Orochimaru por su propia voluntad, no importa lo que hagas… no cambiará de opinión – continuó recordando su pasado – he visto a muchos así, conozco a esa gente. Orochimaru y Sasuke son de la misma calaña, no te engañes creyendo que podrás traerlo de regreso. No podrás, es inútil… es caso perdido

− ¡Quizás sea fácil para usted pensarlo! ¡Pero no puedo hacerlo! – exclamó Naruto con furia – ¡Tal vez no sea nadie para usted pero es mi amigo!

− ¡Tonto! ¡Ve las condiciones en las que te encuentras! ¡Y él fue el que te dejó así! ¡¿Has visto lo que le hizo a Misato?! ¡¿Eso hacen los amigos?! – gritó Jiraiya con enojo, Misato miró las sabanas con tristeza

− No pero…

− Todos mis ruegos fueron inútiles y él nos dejó y jamás regresó – habló Jiraiya – después del dolor, me quedó un sentimiento de inutilidad y remordimiento… es por eso que estoy intentando evitar que pasen por eso – continuó el Sannin – Si ustedes insisten en ir tras Sasuke, entonces no voy a entrenarlos. Hay cazadores especiales anbu asignados a cuidarte para prevenir que te marches – Naruto lo miró sorprendido – Tú no eres un chico ordinario y Misato tampoco, tú tienes algo adentro que quieren los Akatsuki… El zorro de las nueve colas y ella tiene un chakra que ellos desean y necesitan… pero si vas a actuar como un niño y no vas a escuchar lo que digo entonces voy a hacer lo que tengo que hacer – sentenció – tarde o temprano tendrán que enfrentar enemigos mucho peores que Orochimaru y ya es hora de que empiecen a prepararse. Lo primero que deben hacer es renunciar a Sasuke, que pase lo que tenga que pasar – dijo con firmeza – sáquenselo de su cabeza y a lo que sigue… Para ser un shinobi no solo hace falta músculos y jutsus, deben adquirir el criterio para tomar buenas decisiones, deben hacerse más astutos – continuó Jiraiya – mientras sean tontos, será más difícil sus permanencias en el mundo

− Bien, si ser más astuto significa lo que usted dice… entonces ¡seré un tonto de por vida! – exclamó Naruto – porque voy a ir tras Sasuke y lo haré solo si es necesario. ¡Voy a crear un jutsu increíble! ¡Y cuando aparezcan los Akatsuki les patearé el trasero!

− No lo harás solo – sonrió Misato

− El hecho de imaginarte a ti solo trabajando en un jutsu por tu propia cuenta como esa idiotez del jutsu sexy – dijo Jiraiya mirando el sol – es muy deprimente, no es una simple tontería… es la tontería más colosal que he oído en mi vida – Saltó sobre su invocación – tenemos mucho que hacer cuando salgan del hospital así que váyanse preparando para el maltrato. ¡Luego los veo, chicos!

− ¡Bien! – sonrió Misato

− ¡Trato hecho, Ero-sennin! – exclamó Naruto con determinación

Dos meses pasaron y los hospitalizados se recuperaron con rapidez. Tsunade les informó que Kimimaro había muerto a causa de su enfermedad terminal, una recaída repentina le ocasionó la muerte. Misato se entristeció por su muerte, había llegado a comprenderlo. Luego de unos días, Naruto y Misato fueron constantemente asignados a misiones con Jiraiya para investigar sobre los posibles paraderos de Sasuke y Orochimaru.

En el poco tiempo que Misato pasaba en la aldea, mantuvo reuniones con el Clan Hyuga para charlar sobre su propuesta. Hiashi Hyuga junto al Consejo Hyuga debatieron la erradicación del Sello Maldito. Misato estuvo presente en todas las reuniones donde expuso su punto de vista personal, razones por las cuáles deberían quitar el sello y los beneficios a mediano y largo plazo. Por supuesto, también propuso enseñar sus conocimientos sobre Ninjutsu Médico a los ninjas médicos Hyuga.

El Consejo Hyuga fue duro de convencer pero Misato tuvo el apoyo de Hiashi Hyuga y junto a su exposición insistente y feroz consiguieron obtener el apoyo del Consejo. Finalmente, la erradicación del Sello Maldito fue aprobada. Darían a conocer la noticia cuando Misato estaría fuera de la aldea, la erradicación llevaba cierto tiempo para prepararlo. Por lo tanto, ella no podría estar presente en el gran día.

Luego de una larga misión con Sunagakure, Misato y Naruto estuvieron unos días hospitalizados. Jiraiya los visitó y les informó que comenzarían su entrenamiento. Misato ayudó a Naruto a ordenar su casa para dejarla limpia. La joven también hizo lo mismo con su casa pero se la dejó a cargo de Zabuza y Haku. Ellos cenaron juntos la noche anterior como despedida.

Por otra parte, Sakura se unió al programa especial de Ninjas Médicos del Hospital para convertirse en un ninja médico. De esta forma, sería una kunoichi especializada en medicina y quizás entrenada por Tsunade.

Misato ya había preparado sus cosas para el viaje y se había despedido de Tsunade y Shizune pero todavía tenía que pasar por el Compuesto Hyuga para despedirse de Hinata. Tomó su mochila y se dirigió hacia allí. La recibió un guardia.

− ¿Qué necesitas? – preguntó el guardia

− Busco a Hinata Hyuga – sonrió Misato

− Espera aquí

Mientras esperaba a su amiga, Misato recordó lo hablado con Tsunade.

Flashback

Ambas kunoichi estaban reunidas en la Torre Hokage charlando hasta que Tsunade le informó sobre su entrenamiento especial.

Misato, tengo que decirte que no solo entrenarás con Jiraiya – informó Tsunade

¿Qué? ¿Con quién más entrenaré? – preguntó Misato

Pues conmigo, eres la heredera Senju y poseedora del kekkei genkai Mokuton, por lo tanto es mi deber como nieta del Primer Hokage enseñarte todo lo que sé del Clan Senju – explicó Tsunade

Esto es sorprendente pero me iré con Jiraiya y Naruto fuera de la aldea – dijo Misato confundida – ¿cuándo me entrenarás?

Entrenarás en la aldea por temporadas, y para ello te enviaré pergaminos para que vengas – informó Tsunade

Está bien

Fin Flashback

Luego de cinco minutos, Hinata hizo su aparición por lo que Misato salió de sus pensamientos. Hinata miró confundida su equipaje.

− Misato-chan, ¿te vas? – preguntó Hinata

− Sí, me iré a entrenar por tres años con Naruto y Jiraiya – respondió Misato

− Oh – miró el suelo

− Oye, no te pongas triste – dijo Misato apoyando su mano en el hombro – como dije, me iré a entrenar ¿y sabes lo que eso significa?

− No, no sé – respondió Hinata aun triste

− Significa que tú y los demás deberán entrenar cien veces más duro – sonrió Misato sorprendiendo a Hinata – cuando vuelva veré qué tan fuerte te has convertido

− Lo haré, seré más fuerte – sonrió levemente Hinata

− Así se habla – asintió Misato – bueno, hasta luego – la abrazó

− Hasta luego, Misato-chan – correspondió su abrazo

Desde la casa principal, Hiashi Hyuga observaba a su hija y Misato despedirse. Gracias a ella, la nueva generación Hyuga sería diferente después de siglos. Hiashi tomó la foto que se sacaron en la última reunión. El Consejo, Misato y él juntos para rememorar el día en que el Clan Hyuga sale de la oscuridad.

Luego tomó otra foto donde estaba solamente Misato. Llevaba un kimono formal blanco con detalles menores y su cabello rojo recogido en la nuca. Como detalle llevaba un senbon con un sello Uzumaki. En ese aspecto se parecía a la esposa del Primer Hokage pero su mirada era otra. Aquella mirada era de su padre, Kenji Senju.

Las fotos serían colocadas en el mural de Homenajes cuando dieran la noticia oficial y quitaran los sellos de la Rama Secundaria. Miró nuevamente por la ventana y la vio despedirse de Neji. Quien la miró confundido cuando le dijo algo. Hiashi sonrió levemente, probablemente una indirecta sobre la liberación del Sello.

Finalmente, Misato fue en busca de Jiraiya y Naruto. Ambos la esperaban en la puerta principal mientras Jiraiya le daba un regaño a Naruto. La joven sonrió, serían unos años interesantes. Dirigió una última mirada hacia la Montaña Hokage, y prometió que llegaría al nivel Kage para proteger a su aldea.

*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*

Quiero dar las gracias a todos los lectores por interesarse en esta historia. No hubiera sido posible sin ustedes, han sido la principal motivación. Gracias por los comentarios, favoritos y seguidores durante todos los capítulos.

El final del fic no es un adiós, es un hasta luego. El fic continuará, tendrá una segunda parte y su primer capítulo se publicará el 24/07. Una vez más, ¡gracias a todos!

¡Hasta luego!