Capítulo 1: Un día de nieve

Con pasos apresurados se dirigía a la cocina, abriendo la puerta de golpe. Su madre la miró fijamente y se disculpó. Era muy inusual que nevara en aquella región del país aunque el frio de los días anteriores era una anticipación de que sucedería tarde o temprano.

La chica se dirigió a la ventana para poder ver el jardín totalmente cubierto de nieve. Fue entonces cuando pudo visualizar que un coche se dirigía a su casa. Se giró a ver a su madre.

-Nanoha, hija, ve a cambiarte pronto desayunaremos.

La joven asintió y volvió a emprender la carrera por los pasillos y escalera hasta llegar a su habitación.

Su madre suspiró y fue hacia la entrada para poder recibir a los recién llegados.

Pasaron aproximadamente unos diez minutos antes de que sonara el timbre. Había un coche totalmente negro enfrente de la entrada, la puerta se abrió y salieron tres personas. Su marido, con su traje negro, quien miró alegre a su esposa, también salió una gran amiga y compañera de trabajo, Lindy. Pero su amiga no salía sola a su lado estaba una joven, quizás de la edad de su hija, era alta y con un pelo largo y rubio. Aquella chica mantenía la mirada baja y parecía que quería pegar a cualquiera que se le acercara.

Nanoha desde su habitación pudo ver como salía su padre del coche y sin esperar más salió corriendo.

Lo bueno de tener una casa enorme, más bien mansión, era que tenías libertad de movimiento, por lo que desde que era pequeña corría para llegar a los diferentes lugares, siempre había sido muy energética. Pasó rápidamente por la entrada, y fue a abrazar fuertemente a su padre casi tirándolo en el proceso.

-Vaya Nanoha-chan, cuanto has crecido desde la última vez

Fue entonces cuando Nanoha se percató de las demás presencias. Hizo una reverencia a Lindy y la saludo. Nanoha no había visto a aquella mujer desde que tenía quince años y ahora habían pasado casi cuatro.

-Buenas tardes Lindy-san –Desvió su mirada a la rubia que giró su cabeza hacia otro lado como si estuviera molesta.

-Ella es Fate- le presentó Lindy. Nanoha asintió y la miró curiosa no entendiendo cuál era su problema, pero al parecer la chica estaba bastante enfadada.

-Bueno… Nanoha pronto será tu cumpleaños –dijo Lindy para aligerar el ambiente –Además me han dicho que estas apunto de entra en la TSAB deben de tener preparado algo especial.

Nanoha sonrió a la mujer –No. Esta vez creo que será algo bastante pequeño- Nanoha tuvo que convencer a su padre de que no quería un evento grande donde se invitaba a gente que ni siquiera conocía, solo por el bien de su estatus. Por lo que solo había invitado a sus amigos.

Entonces su móvil sonó y recordó que había quedado con sus amigas. Con una disculpa se dirigió a garaje para buscar su coche e irse. Prometió volver pronto pues a ella le gustaba aprovechar el máximo tiempo con sus padres, quienes casi siempre por su trabajo debían viajar. Quizás por eso siempre que estaba con alguno de los dos se comportaba como una niña. Cuando se iban ella los echaba mucho de menos pero no podía comportarse de manera caprichosa, por lo que tuvo que madurar y entender hace mucho tiempo que sus padres representaban un cargo importante y ella debía comportarse responsablemente.

Lindy invitó a Fate a pasar ya que esta estaba dispuesta a quedarse en la entrada. Con pasos desganados avanzó hasta entrar en el salón.

-¿Y ahora que haréis conmigo? –preguntó rápidamente no queriendo estar más en ese sitio -¿Me encerareis? o ¿directamente acabareis conmigo?-

/-/

-Parece importante, lo que Lindy-san tiene para ti

Signum que estaba poniéndose la chaqueta volvió a mirarla- Eso parece, para que me pida que vaya a su encuentro en un día como este.

Su hermana que estaba sentada en el borde del sillón la miró suplicante. Signum había tardado en convencerla de que no podía decirle nada, aparte de que ella tampoco lo sabía.

-¿Puedo ir contigo?

-No –Fue la respuesta tajante. Hayate siempre quería saberlo todo y ella no tenía por qué ocultarle nada solo que esta vez Lindy había dicho que la "misión" se llevara lo más discretamente posible. –Además ¿no habías quedado con Nanoha?

La castaña se levantó rápidamente -Es verdad –y subió las escaleras rápidamente para prepararse.

Signum suspiró, Hayate podía ser muy buena en muchas cosas, pero a veces la sorprendía con sus despistes. –Me voy- gritó ya en la puerta, recibiendo una despedida por parte de Hayate desde su habitación.

Hayate estaba poniéndose los zapatos cuando escuchó el timbre de su casa. Cogió su dispositivo y bajo –Buenos días Nanoha-chan-

Nanoha le devolvió el saludo, con un abrazo y miró el reloj apurando a la castaña hacia el coche porque llegaban tarde.

-¿Y Signum?

-Ha tenido que ir a reunirse con Lindy-san

-¿Lindy-san? Pero ella ha llegado a mi casa esta mañana, junto con mi padre

-¿A si? Entonces creo que ellos también pueden estar involucrados…

Nanoha miró a la carretera pensativa –No lo sé. Pero… -no terminó la frase, ella no sabía nada y no quería especular al respecto.

-Pero ¿qué? – curioso la castaña. –Vamos Nanoha ¿Qué?

Ante la insistencia de Hayate, Nanoha habló –Ellos llegaron con una chica…rubia, quizás de nuestra edad. La verdad es que no me fije muy bien. Pero no parecía agradarle mucho estar con ellos- guardó silencio por un momento –Además ¿se puede saber a qué viene la curiosidad sobre el asunto?

-No lo sé, es curioso que ellos tengan una misión juntos ¿no te parece?

-¿Y porque curioso? Ellos se conocen desde hace mucho tiempo

-Por eso. Debe ser algo importante

Nanoha estaba aparcando -Me parece que lo estas exagerando, si fuera grave lo habrían dicho o lo habríamos notado. No se Hayate…

Nanoha salía del coche, pensativa, sabía que Hayate no lo decía para preocuparla pero aun así lo logró. Quizás no fuese nada pero aquella chica le parecía…ni siquiera podía describirlo. La primera vez que la vio no le pareció mala, más bien a Nanoha se le hizo un nudo en la garganta al ver aquella mirada que aunque parecía decir "lárgate" quizás estaba demasiado… ¿triste?

-¿Nanoha? – la castaña tuvo que darle un toque a su amiga que se encontraba demasiado ensimismada como ara darse cuenta de que la llamaba

-Nyhaha, perdona Hayate-chan

-No quise preocuparte ¿estás bien? –le pregunto Hayate que no fue consciente de que quizás podía haber preocupado a Nanoha hasta que la vio con la mirada perdida.

/-/

Uno de los avisos en los monitores parpadeaba de manera constante y ruidosamente. La doctora entró a su despacho y la recibió enseguida.

-¿Lindy-san? – Una mirada aguamarina apareció en la pantalla.

-Shamal. Sé que es precipitado pero le importaría venir a la residencia Takamachi, ahora por favor.

Los sentidos de Shamal se alertaron creyendo que alguno estaba herido o se encontraba grave.

-¿Ocurrió algo? – estaba punto de coger lo necesario por si había que actuar rápido

-No. Estamos bien. Lo que sucede es que quería que inspeccionaras a un paciente, por favor. Es importante

Sin decir más la comunicación se cerró y Shamal salió a prisa. No conocía muy bien el asunto pero si intuía de quien podría tratarse.


¿que os parece? el segundo capitulo esta listo, el que se siga depende de si hay alguien que quiere que se siga