-Tiren eso a la basura, hay una nueva dictadora en el Reino, y esa soy yo-dijo Grunion mientras los soldados retiraban el trono de Peabody y ponían el suyo, era uno de color rosa con gris-Si.

Los soldados se fueron y Grunion camino hasta su nuevo trono, se sentó en el y recargo la espalda, suspiro y miro al techo, por fin lo había conseguido.

-Veo que disfrutas tu coronación-dijo Sangilak, quien estaba detrás del trono, le tomo la mano y la beso, Grunion sonrió.

-La disfrutare mas cuando estés a mi lado querido-dijo Grunion retirando la mano-Eso me recuerda, ¿ya encontraron las fuerzas a ese miserable perro y a los dos mocosos?

-No todavía-respondió Sangilak-El bosque es un lugar grande.

-Mas te vale encontrarlos pronto Sangilak, ellos siguen siendo una amenaza-dijo Grunion enojada-La gente del pueblo sigue apoyando a Peabody.

-No por mucho tiempo querida-dijo Sangilak mientras caminaba a la salida-Pronto no quedara nada de ellos, así que no te preocupes.

Grunion se puso de pie.

-Eso espero Sangilak-dijo Grunion con firmeza, por lo que este se volvió a verla-Nunca volveré a donde empecé.

-Por supuesto que no querida.

Con esto dicho Sangilak volvió la vista al frente y salió caminando.

-Muy bien, díganme que fue lo que paso-les dijo Valeria a los dos jóvenes que estaban en frente de ella, uno era Henry y el otro era una niña, de cabello rubio y ojos azules, vestía un atuendo en su totalidad rosado.

El nombre de la niña era Clara, ella y Henry estaban en la dirección por una pelea que habían comenzado en el recreo, habían sido escoltados por la maestra Hope, ninguno de los dos respondió, Hope estaba sentada detrás de Valeria.

-Al parecer Clara comenzó a molestar a Henry en el recreo y comenzaron una pelea-Hope.

-¡Eso no es cierto!-grito Clara poniéndose de pie-¡Yo estaba muy tranquila en el recreo cuando Henry vino y comenzó a molestarme! Me llamo fea y tonta.

Clara puso su mejor cara de perrito en desgracia.

-¡Eso no es cierto!-se defendió Henry-¡Yo estaba platicando con mis amigos cuando Clara llego junto con sus amigas y comenzó a molestarnos!

-¡No es cierto!

-¡Que si!

-¡Suficiente!-exclamo Valeria con gravedad-No me interesa quien empezó, lo que importa aquí es que ustedes dos tienen que solucionar sus problemas, pelear, esperen a que sus padres se enteren de esto-dijo Valeria poniéndose de pie-Maestra Hope por favor acompáñeme.

Valeria se puso de pie y camino hasta la salida con la maestra Hope detrás de ella, antes de salir se volvió a ver a los dos niños.

-¡Arreglen sus diferencias!

Y con esto las dos salieron, Henry y Clara volvieron a sentarse, cada uno miro en direcciones diferentes y ninguno se dirigió la palabra, por unos instantes, fue Henry quien trato de sacar a flote una conversación, pero fue en vano, Clara había sacado su celular y se lo había puesto a checar, ignorando por completo a Henry, quien rodo los ojos y se recostó sobre la silla.

-Bueno, generalmente nunca pasa nada interesante en Storybrooke, es un pueblo tranquilo, claro, con la excepción de lo del otro día-le explico Adéle a Dipper mientras salían de la comisaria-A veces solo es sacar a clientes que se han pasado de copas en el bar o peleas callejeras, eso es todo.

-Oh, suena acogedor-dijo Dipper-¿Y que me dices de Dora?

Adéle se rio.

-No es de ella de quien te tienes que preocupar-dijo la sherrif-Del dueño del pueblo, de el si te tienes que asustarte.

-¿Dueño del pueblo?-pregunto Dipper intrigado-¿Quién es el?

-Su nombre es Vladimir, nadie casi nunca lo ve, se la pasa encerrado en su mansión, es la que esta sobre la colina.

Adéle apunto hacia la colina que estaba a las afueras del pueblo, ahí había una mansión, se veía como la típica mansión embrujada que verías en una película de terror.

-¿Y que hace ahí?-pregunto Dipper.

-Nadie lo sabe-Adéle-Thompson es el que cobra las rentas y los impuestos por el, Dora es la contadora, y Max es solo una marioneta.

-¿Y nadie hace nada al respecto?

-¿Qué podemos hacer?-pregunto Adéle-Ya se que son unos hijos de puta, pero no puedo arrestarlos por eso, aunque debería.

-Necesitarías pruebas-Dipper.

-Así es.

Dipper se quedo un momento analizando a Adéle, pelirroja, ojos azules, piel blanca como la nieve, joven, saludable y musculosa, la sherrif tenía el físico de una amazona, de primer momento Dipper hubiera sospechado que se trataba de Mulan, pero Adéle no tenia el pelo negro, tenia los ojos rasgados y la nariz ancha, sospechaba que tenía algo que ver con Pocahontas o con Kenai, pero no lograba encontrar una conexión, aun no había leído todos los cuentos del libro y no recordaba haberla visto en alguna de las películas de Disney, o de Dreamworks.

-¿Puedo hacerte una pregunta algo extraña?-pregunto Dipper.

-Em… seguro.

-Bueno, es una pregunta extraña, pero… ¿Si fueras un personaje de algún cuento de hadas quien serias?

Adéle se quedo pensando la pregunta por un buen rato.

-No lo se… nunca me lo habría planteado antes-dijo ella-Tal vez te conteste otro día, ahora tenemos trabajo que hacer.

-De acuerdo-contesto Dipper-¿Qué clase de trabajo?

-Desayunar.

Norman y Mabel entraron en la biblioteca pública de Storybrooke, había muy pocas personas en ella, tan solo tres personas sentadas leyendo o haciendo un trabajo de investigación.

-¿Qué estamos haciendo aquí?-pregunto Mabel.

-Estamos investigando-dijo Norman.

-¿Investigar?-pregunto Mabel.

-Si-dijo Norman mientras caminaban a la recepción de la biblioteca-He estado pensando, tenemos el libro de cuentos pero no sabemos nada sobre Storybrooke, el año en que fue fundado y más cosas por el estilo.

-Oh… ¿y esto de que sirve?

-Para conocer más del pueblo, tal vez así descubriremos algo para romper la maldición.

-Oh ya veo.

-Mabel para esto voy a necesitar tu ayuda, y para eso te necesito seria… ¿Mabel?-pregunto Norman al ver que Mabel ya no estaba a su lado, la busco con la mirada hasta que la encontró sentada en una banca de cabeza con un sombrero de papel.

-¡Mira, un sombrerito!

Norman se llevo una mano a la cabeza, preguntándose si había sido una buena idea llevar a Mabel con el.

Cuando Penny despertó de su sueño, sintió como algo le mordía su pierna, se levanto del manto de ramitas y hojas que había sido su cama durante la noche y se vio las piernas, un insecto la estaba mordiendo.

La chica grito y aparto al animalito con un golpe, luego se puso de pie y se sacudió las ramas y la tierra del sucio vestido que había estado usando por más de dos semanas.

Desde que Grunion tomara control del reino de Peabody, e hiciera prisioneros a sus padres, Penny, Sherman y el señor Peabody habían estado vagando por el bosque, tratando de llegar al reino de Sugar Rush para buscar la ayuda del rey Tadashi.

Pero el viaje no era fácil, no solo tenían que atravesar el bosque, sino que también habría que cruzar una peligrosa jungla llena de animales salvajes antes de poder entrar en Sugar Rush, por el momento los tres habían estado haciéndolo bien pero Grunion había enviado soldados con perros salvajes para buscarlos, por el momento se habían mantenido a salvo, pero nunca se sabía cuando Grunion podría encontrarlos, después de todo era una bruja…

Penny camino hasta Sherman y el señor Peabody, quiénes estaban sentados comiendo avellanas, su dieta había consistido en nueces, bellotas, plantas comestibles, vegetales y vallas para sobrevivir, pues aun no habían podido cazar a ningún animal, en consecuencia los tres estaban delgados y desnutridos habían adelgazado mas de dos kilos y su aspecto no era el mejor.

-Buenos días señorita Peterson-dijo Peabody cuando la vio-¿Gusta desayunar?

El canino le ofreció algunas avellanas, Penny las tomo de mala gana y comenzó a comerlas, desde que habían sido expulsados del castillo, había culpado a Sherman y a Peabody por la situación en la que se encontraban, se decía a si misma que si Sherman no la hubiera provocado, no estarían en semejante lio, además, no había comido bien en semanas, estaba sucia, no se había dado un baño y lo peor de todo, no había dormido en una cama.

Penny siempre había sido privilegiada toda su vida, y ahora que se encontraba en la naturaleza, sin la ayuda de sus padres y sin ninguno de sus privilegios como niña rica.

Y no se había quedado callada con sus quejas, todos los días les echaba en cara a Sherman y Peabody que todo era su culpa, se quejaba de todas las incomodidades que afrontaba y sobe todo de la comida.

Mientras que a Peabody soportaba a Penny, el comportamiento de una niña mimada no era nada para el, tenia muchas cosas en que pensar, como en como iban a recuperar el reino. Sherman se estaba hartando de Penny, las primeras semanas habían estado bien, el pelirrojo hacia todo lo que estaba en su poder para soportar a la rubia, pero rápidamente se estaba comenzando hartar, se cansaba de los reproches de Penny, se cansaba de que todo el tiempo les echara la culpa.

Ellos nunca quisieron que Grunion los echara del palacio, no querían vivir en el bosque y no habían querido que los padres de Penny fueran hechos prisioneros, no, para empezar, el debería estar echándole la culpa a ella, de no haber sido por ella no hubieran tenido que hablar con la señorita Grunion en el primer lugar, sus padres no habrían tenido que ir al palacio, y de no haber sido por ella los hombres de Grunion no habrían tomado el Reino.

Penny escupió las avellanas al suelo mientras tosía.

-Avellanas, avellanas, avellanas… ¡Me estoy hartando de esto! ¡Quiero comida de verdad!

Peabody estaba a punto de decirle a Penny que las cosas mejorarían después de que cruzarán la jungla, pero Sherman se adelanto.

-Tendríamos comida de verdad si tú no hubieras provocado que nos sacaran del palacio-susurro Sherman, aunque fue lo suficientemente alto para que todos lo escucharan.

-¡Sherman!-exclamo Peabody, sorprendido por la reacción de Sherman.

-¡Es la verdad!-grito Sherman poniéndose de pie, luego señalo con un dedo a Penny-De no haber sido por ella, las cosas hubieran seguido tal y como estaban ¡Es su culpa que estemos aquí!

-¡Sherman sentado!-grito Peabody poniéndose de pie y señalando el suelo.

Sherman se cruzo de brazos y miro severamente a su padre.

-¡No puede decirme que hacer, no soy un perro!

-¿Qué dijiste?-pregunto Peabody, sin poder creer lo que acababa de escuchar.

-¡DIJE QUE NO SOY UN PERRO!-grito Sherman, entonces Peabody retrocedió asuntado, pero luego adopto una posición defensiva de nuevo.

-Tienes razón Sherman, no eres un perro… ¡SOLO ERES UN NIÑO MUY MALO!

Sherman quedo petrificado por las palabras que su padre le acaba de decir, las lagrimas comenzaron a salirle de los ojos, se dio media vuelta y se echo a correr hacia el bosque, Peabody no reacciono a tiempo y pronto Sherman había desaparecido.

-¡Tenemos que encontrarlo!-dijo Peabody.

Penny se puso de pie, algo dolida por el insulto (más bien, verdades) que Sherman le había dicho hace unos momentos, los dos se pusieron a buscar a Sherman, pero como no lo encontraban Peabody decidió que era mejor separarse, le entrego un silbato hecho de hueso a Penny.

-Vamos a separarnos-le dijo mientras le entregaba el silbato-Si algo sale mal sopla.

Penny tomo el silbato y lo vio, era igual que el que Sherman había llevado a la escuela el otro día.

-Esta cosa no suena-dijo Penny, quien ya había probado el silbato antes.

-Emite una frecuencia que solo los perros podemos oír, créeme, si soplas yo te escuchare.

Penny no quería confiar en el señor Peabody, pero no tenia otra opción, tenían que encontrar a Sherman y además no quería estar sola en el bosque, le daba miedo…

Asintió con la cabeza y luego ambos se fueron por direcciones contrarias, Penny sintió como las ramas de los arbustos le desgarraban el vestido, tiro fuertemente de sus prendas para liberase, en consecuencia su vestido estaba siendo desgarrado, mientras maldecía por adentro.

De repente, olfateo algo… algo que olía muy dulce, chocolate, pastel recién salido del horno, tarta de manzana, caramelos… todos los dulces en lo que podía pensar, su estomago rugió y por un momento se olvido de que tenía que buscar a Sherman, guiada por su olfato, siguió la dirección de donde provenía el olor, sus pasos la guiaron hasta Sherman, quien le estaba dando la espalda, estaba completamente inmóvil, mirando algo asombroso.

-¡Sherman!-exclamo Penny mientras recordaba porque había ido ahí-¿Qué pasa?

Camino hasta Sherman y lo miro, el muchacho tenia su vista puesta en algo que estaba en frente de el, Penny miro en esa dirección y lo que vio la asombro tanto como a Sherman…

En frente de ellos había una casa hecha de dulces.

La escuela de Storybrooke había organizado una excursión a las viejas minas del pueblo, las cuales no habían estado en funcionamiento desde 1960, en el viaje iban Valeria, Esperanza, Hope y Juan Pablo, eran los maestros encargados de vigilar a los niños durante el viaje, habían llegado en un autobús amarillo y Valeria había sido la primeria en bajar, luego bajaron los primeros alumnos, liderados por Esperanza y al final los últimos y Hope iba detrás de ellos, mientras que Juan Pablo pasaba lista a todos los alumnos.

-Que bueno que pudiste venir-le dijo Esperanza a Juan-Estaba segura que Dora haría hasta lo imposible para evitar que vinieras.

-Lo intento-dijo Juan Pablo-Pero al final se dio por vencida.

Esperanza sonrió y ahogo una risita.

En las filas de niños, Henry estaba esperando hasta que les dijeran que podían entrar, no estaba haciendo nada malo y no estaba buscando problemas, pero por desgracia, a tan solo dos niñas de el, estaba Clara, quien tenia muy malas intenciones, saco del bolsillo de su pantalón un popote, luego metió en el una de las bolitas de papel que había preparado en el autobús, apunto hacia Henry y soplo, la bolita le dio en su oreja. Henry se llevo una mano a la oreja donde lo habían golpeado, luego miro atrás para ver como Clara se reía, pero inmediatamente disimulaba cuando Hope paso al lado de ellos, Henry decidió que no le haría caso y regreso la vista para el frente.

-Muy bien-dijo Valeria poniéndose en frente de todos-Escuchen todos, nuestra escuela tuvo el placer de ser invitada a un recorrido por las viejas minas de Storybrooke, ahora, deben entender que este lugar no es seguro, a pesar de que nunca hubo un accidente aquí, es bien sabido que las minas son muy peligrosas.

-En cualquier momento podrían venirse abajo y estoy segura que no querrán estar debajo de toneladas de piedras cuando eso suceda-Hope intervino en la presentación de Valeria, quien suspiro y miro a su compañera.

-Así es Hope, muchas gracias-luego regreso a ver al grupo-Así que, por favor no se alejen y escuchen en todo momento las indicaciones de sus superiores.

Todos comenzaron a caminar en filas hacia la entrada de la mina, había dos hombres esperándolos, uno de ellos era alto y panzón, tenía una barba café y un sombrero naranja, tenía cara de pocos amigos. Su compañero parecía mas calmado y mas relajado, no era tan alto, usaba lentes rojos y su barba era de un rubio platinado, mientras que en la cabeza llevaba un enorme sombrero, con rectángulos de color verde y azul.

-Buenos días estudiantes de Storybrooke, mi nombre es Paulo y el es mi compañero Guillermo-dijo presentándose.

-Hola mucho gusto-dijo Guillermo, quien era el malhumorado.

-Ahora por favor pasen-dijo Paulo-Nuestro recorrido debe comenzar, estas minas fueron fundadas hace ya muchos años en…

-Aquí dice que las minas fueron fundadas en 1960 por… Nathaniel Noroeste.

Mabel dejo de hacer avioncitos de papel y le arrebato de las manos el libro a Norman y comenzó a leerlo.

-¿Mabel que ocurre?-pregunto Norman, sorprendido por la reacción de Mabel.

-No, esto no puede ser-dijo Mabel leyendo.

-¿Qué?

-Nathaniel es el "fundador" de Gravity Falls, aunque no lo es en realidad solo era el recogedor oficial de excrementos, era un fraude porque en realidad el fundador de Gravity Falls fue Quentin Trembley, el presidente mas torpe en la historia, lo se porque yo y Dipper descubrimos una conspiración policial para probarle a Pacifica que no era torpe, y aunque Dipper odiaba a Pacifica termino enamorándose de ella y luego comenzaron una relación que…

-Mabel, ya, ya tranquila ya entendí-dijo Norman tratando de calmarla, Mabel dejo de hablar y empezó a tomar aire-Entonces, dices que el fundador de ese tal Gravity Falls también fundo unas minas aquí en Storybrooke.

-Es exactamente lo que digo-Mabel-Esto es raro, se supone que este pueblo no estaba aquí antes de la maldición, ¿pero cuando fue lanzada la maldición? ¿Cuánto tiempo lleva este pueblo aquí?

-No lo se, los registros dicen que fue fundado en 1940 por una tal Regina Mills.

-¿Lleva aquí desde 1940? Estamos en 2015, ¿Cómo puede haber pasado tanto tiempo?

-Puede que no-dijo Norman-Mabel, ¿recuerdas que la noche después de la cena de Luis y Penélope, me comentaste que tal vez había magia que bloqueaba a toda la demás magia, que por eso no podía ver fantasmas?

-Si.

-Bueno, he estado pensando y… que tal si es cierto, que tal si todo esto es mentira, historia creada por Él cuando los mando a todos a esta tierra.

-¿Registros falsos?

-Todo, historia falsa, fundadores falsos, toda la historia de este pueblo es una mentira.

-Puede ser-respondió Mabel mientras pensaba en las palabras de Norman-Pero si hablamos de fundadores falsos… ¿Porque está Nathaniel aquí? Estoy seguro que el es real.

-Buen punto…

-Era un fraude, pero… ¿En un pueblo mágico?-Mabel-Esto no tiene sentido, a no ser que…

Los ojos de Mabel se oscurecieron, la mirada encantadora y siempre alegre de la muchacha desaparecieron, ahora parecía una mujer muy triste y preocupada por todo.

-¿Mabel, Dios te sientes bien?-pregunto Norman poniendo una mano en su hombro.

Ese pequeño gesto hizo que Mabel sonriera, no era muy común que Norman diera muestras de afecto, debido a su timidez, así que, ese pequeño gesto de buena bondad, era mucho para Mabel.

-Oh nada, solo recordé que en Gravity Falls Dipper y yo luchamos contra un demonio súper-poderoso conocido como Bill Cifra, que por poco destruye el mundo pero esta bien, lo derrotamos…

Norman miro sorprendido a Mabel.

-¿Un demonio? ¿Qué tan fuerte?

-No mucho, solo que podía alterar la realidad y entrar en tu mente, y poseer tu cuerpo, y muchas otras cosas.

Norman se llevo una mano a la barbilla y se recargo en la silla, Dipper y Mabel le habían contado algunas cosas acerca de Gravity Falls, pero ahora por primera vez estaba atando cabos, ¿Qué tal si Gravity Falls y Storybrooke estaban conectados? Norman recordó que Él era un demonio como Bill Cifra, ¿pude que estuvieran conectados? ¿Qué tal si Bill había ayudado a Él con la creación de Storybrooke y por eso no había magia en el pueblo? ¿Y que tal si por eso Nathaniel aparecía como fundador?

-Oh conozco esa mirada-dijo Mabel sonriendo-Alguien tuvo una idea.

-Si, los diarios, los de Gravity Falls, ¿Aun los tienen?

Mabel negó con la cabeza.

-No, Dipper los perdió hace mucho, se han ido.

Norman cerró su mano en un puño, luego miro alrededor para ver las hileras de libros que había alrededor de ellos.

-Mabel, ayúdame a buscar libros de Gravity Falls.

-¿Por qué?

-Quiero saber más sobre ese pueblo, creo que tiene relación con Storybrooke.

-Bueno, pero no vi ningún personaje de cuentos de hadas en Gravity Falls, aunque tuve un romance con un tritón que era…-de repente vio como Norman la miraba despectivamente-Pero eso fue hace años, ya lo superé, ahora solo tengo ojos para ti…

Las palabras de Mabel se quedaron en el aire cuando la tierra comenzó a moverse, los libros cayeron de sus estantes, las lámparas del techo comenzaron a bailar y la poca gente que había en la librería comenzó a gritar, sin pensarlo, Norman tomo a Mabel de los brazos y luego la puso debajo de la mesa, Mabel estaba asustada por lo que Norman la abrazo, protegiéndola con su cuerpo. Cuando las cosas dejaron de moverse, Norman levanto un poco la cabeza, al parecer solo habían caído libros, pero el techo seguía en pie y el suelo no se había abierto, cuando las cosas se calmaron, Norman vio a Mabel y se dio cuenta de que estaban abrazados, Norman se sonrojo y se separo, mientras que Mabel se incorporo y vio sonriente a Norman, eso ya era como el primer paso.

-Em… ¿Qué fue eso?-pregunto Norman, tratando de cambiar de tema.

-Un terremoto-dijo Mabel.

-Si, pero escuche algo mas… como una explosión.

Los dos salieron debajo de la mesa, la gente estaba desesperada, corría despavorida hacia la salida, Mabel y Norman salieron y vieron que muchas personas corrían en dirección al bosque, entre la multitud, Mabel pudo reconocer a Zayne.

-¿Zayne que ocurre?-pregunto Mabel.

Zayne se detuvo y miro a los dos.

-Hubo una explosión en las minas-respondió Zayne-Y hoy había una excursión escolar…

-¿Qué fue eso?-le pregunto Dipper a Adéle después del terremoto.

-No lo se, pero mira-dijo Adéle apuntando hacia el norte, los dos habían estado patrullando por el pueblo toda la mañana, como no había nada escandaloso, regresaron a la comisaría, donde habían sentido el terremoto y luego habían ido a la ventana, se veía que salía humo.

-Oh no, las minas…

-¿Las minas?-preguntó Dipper-¿Qué pudo haber pasado?

-Una explosión… esto es malo, Valeria llamo hace unos días, hoy estaba programada una excursión escolar…

Dipper se asusto y tomo su chaleco de la silla plegable.

-Vamos.

Los dos salieron lo más rápido que pudieron de la comisaría y se subieron a la patrulla.

Unos minutos antes del temblor…

Guillermo y Paulo les explicaban al personal y a los estudiantes como ellos dos y su otros cinco hermanos habían trabajado en las minas años antes en busca de diamantes, cuando de repente se escucho algo en las minas, parecía ser un… rugido, todos se quedaron en silencio hasta que hubo otro rugido, mucho mas potente y luego la tierra había comenzado a moverse.

-¡Todos corran a la salida!-grito Guillermo-¡Es un terremoto!

Los adultos pusieron a los pequeños enfrente para que salieran antes que ellos, del cielo caían pedazos de piedras y de granito, los alumnos salieron lo más rápido que pudieron, todos habían salido ilesos y se estaban refugiando, pero había dos alumnos que no habían podido salir a tiempo…

Clara se habia topado con una piedra y había caído al suelo, mientras que Henry se detuvo y regreso para ayudarla, a pesar de que se había portado muy mal con el, Henry era un niño bueno, y un niño bueno no dejaría a su compañera a merced de un desastre natural, se dio media vuelta y regreso para ayudarla a ponerse de pie.

Juan Pablo se dio cuenta de esto y corrió hacia ellos, pero por desgracia era demasiado tarde, Juan había llegado hasta la salida de la mina y antes de que pudiera regresar para ayudarlos… Una montaña de piedras había caído en la entrada justo cuando Juan Pablo estaba a punto de entrar, el profesor se llevo un susto y cayo al suelo, luego cuando el polvo se despejo, comprobó con horror que la entrada estaba tapada…

Y Henry y Clara estaban atrapados adentro…

Ni Sherman ni Penny le daban crédito a lo que sus ojos veían, era una autentica casa hecha de dulces, las paredes estaban hechas con jengibre, estaba pegada con glaseado y en el estaban pegados adornos hechos de dulce, como estrellas de caramelo de diferentes colores, el techo estaba hecho de chocolate, había una cerca de pastelillos con glaseado azul alrededor de la casa y las ventanas estaban hechas de caramelo, y en las esquinas de cada lado había hileras de lunetas de chocolate.

Parecía ser el sueño de cada niño hecho realidad.

-Se ve… deliciosa-dijo Penny, cuyo estomago le estaba diciendo que comiera.

-Si-dijo Sherman, no quitaba la vista de la casa, como si estuviera hipnotizado por ella, comenzó a caminar hacia ella.

Penny lo siguió y caminaron por el sendero, el cual también estaba hecho de caramelo, el manojo de la puerta era un bastón de caramelo de navidad, antes de que Sherman pudiera tocarlo, el manojo se giro solo y la puerta se abrió, Sherman retrocedió asustado, pero en cuanto la puerta se abrió totalmente, no dudo ni un momento en entrar.

Adentro de la casa todo estaba hecho de dulces, postres, golosinas, los muebles eran de chocolate, las lámparas eran paletas, había un sillón que era un chicle enorme, las mesas eran de galletas con chispas de chocolate, era algo increíble, pero eso no era lo mejor, sino que Sherman se puso a recorrer la casa con Penny siguiéndolo por detrás.

Sherman camino hasta la sala de la casa, y ahí encontró un paraíso…

Había una mesa de galleta y encima de ella estaban todos los postres que uno pudiera imaginarse, pasteles, galletas, helados, panecillos, cupcakes, paletas, pies, tartas, fresas bañadas en chocolate y mucho mas, era como un paraíso, solo había un pequeño detalle que arruinaba la vista.

Al final de la mesa estaba sentado un… hombre, si así podía llamársele, no tenia ojos, su piel era amarillenta, su cabeza era redondo y no tenia cabello, ni cejas ni ojos, solo dos puntos negros, era my delgado y la carne le colgaba de los brazos y de la barbilla, de sus manos brotaban unas largas y afiladas uñas negras, en frente de el había un plato de color dorado en el cual… habían dos ojos.

Era una vista espantosa, pero con el resto del mangar que había frente a ellos Sherman y Penny ni se inmutaron por el extraño ser, sino que se acercaron a los postres, si tan solo hubieran caminado un poco mas y hubieran visto el techo, hubieran visto los retratos de la criatura comiéndose a niños inocentes, los pequeños estaban desnudos mientras que el ser les abría el estomago con un cuchillo y luego se los comía…

Pero Sherman y Penny no se dieron cuenta de ello, sino que se abalanzaron por los platillos, el hambre les había ganado esta vez, sin pensarlo dos veces, Sherman tomo un pastelillo y lo devoro, mientras que Penny tomaba unos chocolates y se los echaba a la boca, se estaban dando un festín, y estaban tan contentos que ni siquiera notaron cuando la criatura comenzó a moverse, levanto sus manos y luego las coloco sobre sus ojos que estaban en el plato, en sus manos tenia dos pequeños hoyos en los que cabían perfectamente los dos ojos, luego los levanto hasta la altura de su cabeza, los ojos se posaron en Sherman y en Penny quienes seguían comiendo, se levanto de su silla de madera y comenzó avanzar hacia ellos.

Penny fue la primera en darse cuenta que la criatura se había despertado al escuchar la silla arrastrándose, miro hacia la criatura y profirió un grito, soltando el panecillo que tenia en la mano, Sherman volteo a ver al monstruo y también grito, los dos dejaron caer la comida al suelo y se echaron a correr hacia la salida, pero era demasiado tarde, las puertas de la casa y de la ventana se cerraron, Sherman trato inútilmente de abrir la puerta, mientras que Penny intento desesperadamente de abrir una ventana pero era todo en vano, estaban atrapados.

Escucharon un débil gemido detrás de ellos y ambos se dieron la vuelta, la criatura levantaba su brazo derecho y tenia la palma de su mano abierta, miraba fijamente a los dos niños que se convertirían en su cena.

Valeria ayudo a Juan Pablo a ponerse de pie, luego Esperanza y Hope se acercaron mirando la muralla que cubría la entrada de la mina.

-¡Henry y Clara están atrapados!-exclamo Juan Pablo mientras corría a la muralla y comenzaba a quitar todas las piedras que podía.

Mientras que adentro, Henry y Clara habían caído al suelo debido al movimiento de la tierra, Henry fue el primero en levantarse y miro a su alrededor, cuando se fijo en la muralla de piedras, se asusto, corrió hacia ellas y comenzó a quitar las piedras.

-¡Henry, Henry!-escucho la voz de Juan Pablo del otro lado.

-¡Profesor Juan Pablo!-grito Henry-¡Estamos atrapados!

-Lo se, lo se Henry, pero no se preocupen, vamos a sacarlos de ahí.

Del otro lado, Paulo se acerco a Juan Pablo.

-Así jamás lograremos sacarlos, pero espere, hay algo que tal vez pueda ayudarnos.

-¿Qué?-pregunto Juan Pablo.

-Hay un elevador ahí adentro que lleva a la superficie, hace años que no se usa pero si encontramos la entrada, puede que saquemos a los niños desde ahí, con un equipo de arnés.

-¿Por qué no volamos las piedras?-sugirió Guillermo-Tengo dinamita.

-No, sería muy peligroso-intervino Valeria-Me gusta el plan de Paulo…

-¡Tenemos que darnos prisa!-exclamo Hope-¡Puede haber una secuela al temblor y entonces será mas difícil rescatarlos!

Juan Pablo asintió con la cabeza y se dirigió de nuevo a Henry.

-Henry, escucha, hay un elevador adentro de la mina… encuéntralo.

-¿Un elevador?-pregunto Henry-¿Dónde?

-Tendrán que descender un poco-dijo Paulo-Sigan el sendero, pero no se suban al… carrito, me escucharon, sigan caminando, cuando vean el elevador métanse en el y esperen, iremos por ustedes.

-Tengo miedo-dijo Henry asustado.

-Lo se, lo se Henry, pero tienes que creer que tu puedes, vamos a ir por ustedes y todo estará bien… tienes que ayudar a Clara Henry, ella te necesita, ¿podrás hacerlo?

A pesar de su temor, Henry asintió con la cabeza, luego se dio cuenta de que no podían verlo así que añadió:

-Si, si lo haré.

Henry camino hasta Clara, la movió levemente y ella se puso de pie y miro a su alrededor, se asusto al ver que estaban atrapados, se asusto y grito lo mas fuerte que pudo, Henry puso ambas manos en sus hombros.

-Clara, Clara cálmate. Cálmate, tenemos que encontrar el elevador.

-¿Elevador? ¿Cuál elevador?

Rápidamente Henry le conto a Clara cual era el plan para salir de la mina.

-¿Estás loco?

-Es la única manera de salir de aquí-añadió Henry se puso de pie y le tendió una mano a Clara-¿Estás conmigo o no?

Clara miro indecisa la mano de Henry, luego hacia el otro lado y finalmente la tomo, luego se puso de pie.

-Espero que sepas lo que haces.

-Lo se, ahora vamos.

Tomados de las manos, los dos se echaron a correr.

Afuera, Adéle y Dipper habían llegado al lugar de los hechos, mientras que Norman, Mabel y otros curiosos también habían llegado.

-¿Qué paso?-pregunto Adéle-¿Una explosión?

-No, un temblor mientras estábamos en la excursión, dos alumnos quedaron atrapados-dijo Valeria.

-¿Los padres están enterados?-Adéle.

-No hemos podido contactar a Dora, la madre de Henry-dijo Juan Pablo-Y los padres de Clara están en camino.

-Perfecto-Adéle-Dipper, por favor aleja a la multitud, no necesitamos chismosos.

Dipper asintió con la cabeza y comenzó a alejarse para decirles a todos que se alejaran, justo cuando se encontró con Norman y Mabel.

-¿Dipper que paso?-pregunto Mabel.

-Un temblor, Henry y otra niña están atrapados adentro de la mina…

-¡Tenemos que hacer algo!-Norman.

-Lo estamos haciendo-Dipper-Ya hay un plan…

-Déjame ayudarte –Norman-Atrapamos a los niños vampiros juntos la otra vez…

-Si pero esto es ahora un asunto policial…

-Atrapar a unos asesinos también-dijo Norman.

Dipper miro frustrado al cielo, luego a Norman y después a Adéle, luego de nuevo a Norman.

-Te las veras con ella-dijo Dipper apuntando con la cabeza hacia Adéle.

Norman asintió con la cabeza.

-Mabel espéranos aquí-dijo Dipper.

-¡Pero quiero ayudar!

-Ayuda a mantener a todos a raya, y consíguenos un equipo de arnés-dijo Dipper-Me pareció oír que necesitaremos uno.

Mabel asintió con la cabeza, luego se dio la vuelta y volvió a caminar hacia el pueblo, mientras que Norman y Dipper caminaban hacia Adéle.

-Vaya, miren quien regreso-dijo Adéle mirando a Norman-Creí que no querías el puesto.

-No lo quiero, solo me gusta ayudar a la gente…

-Yo no lo traje-señalo Dipper.

-Bueno, ya hay un plan para sacar a los niños, necesitamos…

-Un equipo de arnés, lo se-Dipper-Ya hay alguien en camino por uno.

-¿Quién?

-Mi hermana-Dipper.

-Eso es raro…

-Confía en ella-Dipper-Nos conseguirá el equipo.

-Bueno… pero nada de eso nos servirá si no podemos encontrar la entrada del elevador.

-¿Qué elevador?-pregunto Norman.

Mientras Adéle ponía al día a Norman, Henry y Clara habían encontrado el elevador.

La criatura había amarrado a Penny y a Sherman con una cuerda y los había echado hasta el fondo del cuarto, luego había encendido un fuego y se había puesto a afilar un machete con una piedra.

Sherman y Penny trataban de liberarse pero no servía de nada, los había amarrado bien, los dos se estaban muriendo de miedo, finalmente habían visto las pinturas del techo y habían visualizado las horribles imágenes del asesino.

-Vamos a morir-dijo Penny-Y todo por mi culpa… Lo siento Sherman, jamás debía haberte molestado, de no ser por mi no estaríamos en esta situación…

-No te eches toda la culpa-dijo Sherman-No debí haberte gritado así… y salir corriendo.

-Tal vez estabas en tu derecho-dijo Penny inclinando su cabeza-Todo por mi culpa.

-Y por la mía… Me hubiera gustado al menos despedirme de mi papa…

De repente Penny recordó el silbato que Peabody le había dado, puede que esa fuera su única esperanza.

-Sherman… el señor Peabody me dio un silbato, como el que a ti te dio, está en mí bolsillo y puedo alcanzarlo, si logro soparlo el señor Peabody vendrá por nosotros y estaremos bien.

Sherman asintió con la cabeza, Penny movió sus manos y trato de alcanzar el bolsillo de su vestido, deslizando sus manos entre las cuerdas, la chica fue capaz de alcanzar el silbato, por desgracia, al momento de sacarlo se le cayo de la mano y termino en el suelo.

-No-dijo Penny con un hilo de voz.

-Tal vez si nos agachamos… podremos tomarlo-sugirió Sherman.

Penny asintió con la cabeza, ambos se agacharon pero era demasiado tarde, la criatura avanzo hacia ellos y con el machete corto la soga, luego tomo a Penny del brazo y la arrastro hasta el horno, mientras ella forcejeaba para liberarse pero era inútil.

Sherman vio aterrado como llevaban a la pobre hasta el horno, cuando la criatura se detuvo, hizo que Penny se pusiera de rodillas y luego alzo el machete sobre su cabeza, Sherman tuvo que ahorrar un grito cuando vio que el machete estaba a punto de caerle encima, Penny grito.

-¡Sherman ayúdame!

A pesar del miedo que sentía, el temor de ver a Penny en peligro hizo que se olvidara de su propio miedo y se pusiera manos a la obra, Sherman corrió hasta la criatura y usando todas las fuerzas la empujo hacia el horno, pero la criatura era rápida y se agarro de los bordes del horno, Sherman se estremeció al ver que la criatura se estaba recuperando, pero Penny también sabia como actuar, la criatura había dejado caer el machete y Penny lo tomo, sin pensarlo dos veces corto los dedos de la criatura la cual ahora se sostenía con una mano, Penny corto los dedos restantes de la criatura y esta cayo al fuego, Sherman cerro la puerta del horno mientras que adentro solo se escuchaban los gritos despavoridos de la criatura.

Penny soltó el machete y profirió un grito, al darse cuenta que había usado un arma para matar, Sherman la vio y sintió lastima por la pobre, se acerco a ella y se quito la bufando roja que había llevado todo el tiempo, se la puso alrededor del cuello a Penny.

-Va hacer frio cuando salgamos.

Penny le dio una sincera sonrisa y luego se echo a llorar, Sherman la abrazo y así estuvieron hasta que los gritos de la criatura dejaron de escucharse.

Henry y Clara entraron al elevador abandona, luego se sentaron en el y comenzaron a tomar aire, la caminata los había agotado y estaban sedientos, gotas de sudor corrían por sus caras.

-¿Te dijeron que aquí esperáramos?

-Si-contesto Henry-No deben tardar.

-Eso espero-dijo ella mirando al techo, de repente, el elevador dio una sacudida lo que provoco que Clara se espantará, grito del susto.

-Tranquila, no se va a caer-aseguro Henry.

-¿Cómo estás seguro?

-Lo sé.

-¿Cómo?

-¡Solo lo se!

-¡Ese es tu problema Henry, crees que sabes todo pero no es así!-la rubia se cruzo de brazos.

-¿Qué?

-Si Henry, crees que lo sabes todo, solo porque entregas las tareas y tienes las mejores calificaciones, solo por eso te crees superior a los demás.

Henry se quedo estupefacto, no sabia que Clara pensara que el era así…

-Eso no es lo que pasa…

-Y te quedas siempre después de clases con el maestro Juan Pablo para subir tus notas…

-No Clara, eso no es lo que pasa, yo me quedo después de clases con el maestro Juan Pablo porque me gusta aprender, y porque el profesor se me hace buena onda, es la verdad.

-¿En serio?-pregunto Clara.

-Si.

Ella suspiro y se recargo en el elevador.

-Supongo que debería disculparme por molestarte… si es que nunca salimos de aquí…

-Pero si vamos a salir de aquí-dijo Henry esperanzado-Allá afuera todos están haciendo lo posible por sacarnos de aquí.

-¿Y si no logran sacarnos?

-Lo harán, confió en ellos.

Afuera, todos estaban trabajando para sacarlos de la mina, Norman se había puesto a buscar la entrada para el elevador, resultaba una tarea casi imposible, puesto que nadie lo había usado en años, mientras buscaba, Luis y Peter habían llegado con su grúa, la cual usaban normalmente para recoger los autos descompuestos.

-Creímos que les seria de ayuda-dijo Peter mientras se bajaba del vehículo y tomaba el gancho-¿Donde está la entrada?

-La seguimos buscando-aseguro Adéle-Pero no aparece por ningún lado... ¡¿Paulo tus hermanos tienen algo?!

-Nada-dijo Paulo quien le había hablado a sus hermanos para ver si alguien sabía donde estaba la entrada.

-Esto se pone mejor y mejor-dijo Adéle en voz baja.

De repente, Norman tuvo un pensamiento extraño… si el señor Peabody era un perro y Juan Pablo era Peabody en este mundo…

-¡Juan Pablo!-lo llamo Norman.

Juan Pablo escucho su nombre y camino hasta Norman.

-¿Qué pasa?

-Olfatea-Norman.

-¿Qué?-dijo Juan Pablo sorprendido.

-Ya me oíste, olfatea.

-Te escuche pero porque…

-Confía en mí…

-Pero me parece algo totalmente inútil…

-Solo hazlo.

Aunque Juan Pablo no entendía porque Norman le estaba pidiendo semejante cosa, de todos modos lo hizo…

Y de repente, sorprendentemente, reconoció el olor y de donde venia.

Cuando Peabody escucho a Sherman y a Penny, corrió lo mas rápido que pudo, lo que no esperaba encontrar era a los dos estando comiendo dulces en la puerta de la casa.

-¡Señor Peabody, nos encontró!-dijo alegremente Sherman-¡Venga a probar estas delicias!

-Sherman, Penny… ¿Qué paso?

-Es una larga historia-dijo Penny cansada-Pero solo debe saber que Sherman se comporto como todo un héroe, me salvo…

-Pero Penny también estuvo espectacular, debió haber visto como combatía a esa cosa… Y además ahora tenemos mucha comida.

-Si-dijo Peabody viendo la casa de caramelo-Pero antes deben explicarme que pasó aquí.

Henry y Clara habían estado esperando por más de una hora, mientras que el muchacho creía que tarde o temprano llegarían por ellos, la chica estaba perdiendo la esperanza, tanto que se había acercado a Henry y lo había abrazado.

-Estoy segura que nunca saldremos de aquí…

-No digas eso-contesto Henry respondiendo al abrazo-Vendrán en cualquier momento.

-No lo creo-dijo Clara-Henry… si no salimos de aquí con vida… quiero que sepas que lo lamento mucho… fui una tonta al pensar que tu…

Sus palabras se interrumpieron cuando escucharon un golpe arriba del elevador, ambos voltearon a ver hacia arriba y vieron a Dipper con el arnés y una lámpara.

-Hola niños-dijo.

-¡Dipper!-grito Henry lleno de alegría.

Dipper abrió la rendija del elevador y les tendió su mano a los dos niños.

-Vamos a sacarlos de aquí.

Noticia publicada por "Storybrooke news" al día siguiente:

Ayudante del sherrif salva a dos niños que quedaron atrapados en una mina.