Todos en el reino se alegraron de la notica, el rey Tadashi de Sugar Rush, iba a ser padre, llego a los oídos se incluso los reinos vecinos, como el reino del Señor Peabody, quien era un perro, pero eso no evitaba que fuera un buen rey, junto a su hijo adoptivo, Sherman, quien amaba a su padre, su reino y el de Tadashi estaban en la misma isla, mientras que en otras islas, se encontraban los reinos de Berk, Saltadilla, Las Tierras Salvajes y la Isla de las mil Playas, por suerte, todos estos reinos vivían en paz, por lo que todos fueron invitados al bautizo del recién nacido.

A la ceremonia asistieron El Señor Peabody y Sherman.

Del Reino de Berk, Hipo Abadejo Tercero, su esposa Astrid Hofferson, su dragón Chimuelo, Bocón, Valka.

Del reino de Saltadilla, Bombón, Burbuja, Bellota y Boomer.

De las Tierras Salvajes, Tanana, Kenai, Koda, Anastasia y Emily.

De la Isla de las mil playas, la princesa Melody y su esposo Jim Hawkins.

Además de que muchos habitantes del reino fueron invitados.

Durante la ceremonia, todo estaba saliendo bien, la hija de Tadashi y Honey Lemon había sido llamado Ema, era una niña con el cabello dorado, como el de su madre, sus padres la cargaban orgullosos, junto a ellos, Hiro y Vanellope compartían la felicidad, sintiéndose inmensamente agradecidos por convertirse en tíos de la hermosa criatura, los invitados felicitaron a la feliz pareja.

-Tu sobrinita es un encanto-le dijo Hipo a Hiro.

-Muchas gracias.

-¿Y cuándo piensan invitarnos al nacimiento de su primo?

Hiro sonrió.

-No lo sé, Vanellope quiere esperar un poco.

Luego miraron hacia la esposa de Hiro, quien estaba junto a Honey Lemon, acariciando a la bebe.

-Bueno, puedo decirte que será una excelente madre-Hipo.

-Lo sé-dijo Hiro con orgullo-¿Y qué hay de ustedes? Tú y Astrid se están quedando cortos.

-Espera ahí, necesitamos tiempo, las cosas han sido complicadas desde… la muerte de mi padre.

-Lamento mucho eso.

-No importa, estoy bien, además-dijo Hipo empujando juguetonamente a Hiro-No le gustaría verme triste, hoy es un día para celebrar.

-Sí, es cierto, lo que me recuerda, al final, cuando Honey vaya con Ema a dormir, habrá una fiesta especial para los caballeros, sin esposas-dijo Hiro guiñándole un ojo.

-Disculpen-dijo Kenai entrando en la conversación-¿Alguien digo, fiesta sin esposas? Porque a mí me vendría bien un descanso.

-Ni que lo digas-Hipo.

Los tres se rieron, mientras que a su alrededor, la alegría continuaba, pero, de repente, las puertas del gran salón fueron abiertas, una brisa de aire lleno el cuarto y las luces se apagaron, luego, todo se puso de rojo, una niebla del mismo color apareció y de ella, salió él.

-¡Hola, damas y caballeros!-dijo Él alzando sus tenazas- Lamento llegar tarde.

Todos gritaron llenos de miedo u horror, Tadashi corrió hacia Honey Lemon, quien había tomado a Ema en sus brazos y luego había retrocedido, Tadashi se puso en frente de su esposa y desvaino su espada, Hiro y Vanellope corriendo hacia ellos y se pusieron a su lado, mientras que Hipo saco su espada, Astrid su hacha, y Bombón, Burbuja, Bellota y Boomer volaron hasta ponerse enfrente de la familia real.

-¡Aléjate de ellos Él!-dijo Bombón.

-¡Si, no tocarás a la princesa!-Burbuja.

-¿Qué? Pero si no estoy aquí por la princesa-dijo Él sonriendo, luego comenzó a caminar en círculos, por donde pasaba, la gente retrocedía asustada-Solo vine hacer un anuncio.

-¿Anuncio?-pregunto Tadashi.

-Sí, esto es muy fácil, no sé si alguno de ustedes ha escuchado hablar de… la maldición oscura.

Todos en la sala guardaron silencio, algunos se taparon la boca, mientras otros simplemente la abrieron mucho, como pesados.

-¡Eso es solo una leyenda!-Hipo-¡Nadie sería capaz de crear semejante cosa!

-Yo fui-dijo Él alzando una tenaza-Solo se necesitó la combinación perfecta.

-¡No puedes hacerlo!-Burbuja.

-¡Por supuesto que no puede hacerlo Burbuja, solo quiere asustarnos!-Bellota-¡Yo digo que le demos una paliza para que deje de hablar!

-¿No me creen? Bueno, creo que tendrán que esperar para verlo ustedes mismos-dijo El juntando sus dos tenazas-Pero les advirtió, la maldición será lanzada, y todo lo que ustedes hayan amado alguna vez… desaparecerá.

Vanellope grito, le arrebato la espada a Hiro de las manos, y se la lanzo a Él, pero esto solo sonrió, luego la niebla roja lo envolvió, y antes de que la espada pudiera herirlo, desapareció, y aun así, su risa malévola resonó en todo el cuarto, la espada fue a clavarse en la pared.

Honey Lemon corrió y agarro en brazos a su hija, mientras que Tadashi le ponía una mano en el hombro, las chicas intercambiaron miradas preocupadas, Hiro abrazo a Vanellope, Kenai a Koda, Anastasia y Emily, Hipo tomo de la mano a Astrid y luego intercambiaron miradas preocupadas.

Norman había terminado de leer el cuento, eran las tres de las mañana, con la lámpara de su cuarto había estado leyendo toda la noche, sus padres creían que estaba durmiendo, y Norman pensó que sería lo mejor hacerlo, después de todo, estaba cansado, y en unas horas tendría que llevar a Dipper y a Mabel a conocer todo el pueblo, por lo que decidió que dormir era lo mejor.

Dejo el libro en la mesita de noche, luego apago su lámpara y se metió debajo de las sabanas, mientras reflexionaba en ese extraño cuento que había leído, Vanellope, Hiro, Tadashi, Hipo, Astrid, Chimuelo, Kenai, Koda, Bombón, Burbuja, Bellota…

Cerró los ojos, esperando dormirse, pero su mente no dejaba de darle vueltas a todo lo que había leído, la historia, era como si se apoderase de el, castillos, maldiciones, princesas, dragones, lobos, ratones, todo le daba vueltas en la cabeza.

A la mañana siguiente, despertó muy cansado, su mente no había dejado de pensar en todos los eventos de los cuentos, se levantó de la cama, bostezo y se estiro, el espíritu de su abuela pareció atravesando una pared.

-Buenos días cariño, ¿dormiste bien?-le pregunto el fantasma.

-Más o menos-dijo Norman cansado-Estuve toda la noche pensando.

-¿En que?

-En ese libro, oye abuela, por cierto, ¿no viste quien vino a dejarlo en mi cuarto?

-Oh, esa fue tu madre querido.

-¿Pero no viste quien se lo dio a ella?

-No, lo siento pero no, solo vi que subía las escaleras con el, pero no vi nada más.

-… Está bien, no te preocupes, debe ser un regalo de mis padres.

-Si, ellos saben que te gustan mucho los libros.

"¿Pero porque un cuento de hadas? ¿Y de dónde rayos sacas un libro con cuentos como esos?"

-Bueno, me tengo que preparar. Prometí a Dipper y Mabel que les mostraría el pueblo.

-¿Dipper y Mabel? Son los nuevos vecinos.

-Sí, ellos mismos.

-Oh, Norman, me alegro de que estas haciendo nuevos amigos.

-Apenas acabamos de conocernos abuela.

-Bueno eso es un comienzo, ahora, ve y arréglate, que hoy seguro es un buen día para ti.

Obedeciéndola, Norman fue a su armario, saco una muda de ropa limpia, fue al baño , cerró la puerta con botón, se quitó la ropa, se metió en la regadera, giro la llave del agua caliente, el chorro de agua le cayó encima, entonces, se dio una ducha, termino, salió, se cambió de ropa, dejo el cuarto de baño y echo su pijama al bote de la ropa sucia, luego bajo a la cocina, donde su madre estaba preparando el desayuno, mientras que su padre estaba leyendo otra vez el periódico matutino.

Norman los saludo, ellos lo saludaron, luego se sentó en una silla, su madre le sirvió su comida, luego a su padre, finalmente ella se sentó y los tres desayunaron en silencio, Norman termino su comida, luego dejo su plato en el fregadero, se despidió de sus padres, y salió de su casa, afuera, Mabel y Dipper ya lo estaban esperando, sentados en los escalones de madera, pintados de blanco, que daban a su casa.

-Oh Dipper, ¿crees que esto le guste a Norman?-le pregunto Mabel a su hermano, la muchacha estaba usando un colorido suéter color rosado, con el estampado de un pulgar arriba en él.

-Sí, seguro que si-respondió el, sin apartar la vista del libro que estaba leyendo, IT de Stephen King.

-¡Lo sabía, caerá a mis pies! ¡Esta chica es irresistible!

De repente Norman apareció caminando, Mabel ahogo un grito y se llevó ambas manos a la boca sonriendo.

-¡Esta aquí!

-Si Mabel, ya lo note-dijo Dipper cerrando el libro, luego se puso de pie y camino hacia Norman, con Mabel siguiéndolo por detrás-Hola.

-Hola-contesto Norman.

-Oh Dios mío, es tan hermoso como lo recuerdo-le susurro Mabel a su hermano, quien rodo los ojos.

-Bueno, tengo que mostrarles el pueblo, así que… ¿comenzamos?-pregunto tímidamente Norman.

-Si-Dipper.

-Por supuesto-Mabel.

Y así, comenzaron su caminata, Norman les enseño el pueblo, las tiendas, el parque, el ayuntamiento (donde la estatua de la bruja, había sido sustituida por una hermosa estatua de Aggie) y finalmente la escuela, algo que no emociono mucho a Dipper, pero que encanto a Mabel, no podía esperar para hacer nuevas amigas, y luego, fuero a buscar a Neil, pero, para sorpresa de Norman, no estaba en casa, resultaba que se había ido hace unas horas con Salma a quien sabe dónde.

Norman sospechaba desde hace algunos meses que Neil y Salma se traían algo entre manos, algo más que una amistad, pero de hecho, Norman estaba feliz por ellos, así que decidió que no debía indagar más en el tema.

Mabel entonces propuso ir por unos helados, y ni Dipper ni Norman la contradijeron, por lo que hicieron lo que ella dijo, así, fueron a un puesto de helados, los compraron y luego se fueron a sentar en una banca del parque, el día era tranquilo, cosa que los tres agradecieron, se la pasaron platicando un rato, y luego, volvieron a casa, aunque Mabel no le quito el ojo de encima a Norman en ningún momento, se despidieron en la entrada de la casa de los gemelos, luego, Norman fue a la suya.

Su madre le pregunto si quería comer, a lo que él le respondió que no, invento que había comido en la calle junto a los gemelos, luego fue hasta su cuarto, se quitó los zapatos y se echó en su cama, saco el libro de cuentos de hadas y comenzó a leerlo de nuevo:

Hubo una reunión después de la advertencia de Él, donde Hipo, Hiro, Vanellope, Tadashi, Honey, Peabody y Bombón.

-Solo tenemos que localizarlo, luego evitaremos que conjure la maldición-Bombón.

-Ese es el problema-Tadashi-No podemos localizarlo.

-Sobrevolamos toda la isla-Hipo-No está aquí.

-Debe de estar en alguna parte-Hiro.

-Ralph, Tanana y las hadas del Reino están viendo cómo solucionar esto-Vanellope-Y también las ángeles…

-¿Ellas?-Hipo.

-Bueno, su labor es matar demonios…

-Y han tenido tanto éxito-Hiro.

-Para ser justos, Él es el peor demonio que esta tierra haya visto jamás-Vanellope.

-Eso no es el punto-Tadashi-El punto es ver como detener a Él.

-Nosotras podremos hacerlo-Bombón.

En ese momento, las puertas del salón se abrieron, y Tanana, Ralph, unas cuantas hadas, y Panty y Stocking entraron.

-Tenemos noticias-Ralph.

-¿Podemos detener a Él?-Vanellope.

Ralph bajo la cabeza.

-No exactamente querida-Tanana.

-¿A qué te refieres?-Hipo.

-Verán, no podemos detener la maldición-Tanana-Sin embargo, existe una profecía.

-¿Una profecía?-Tadashi.

-Sí, la maldición será lanzada…

-Y nos mandaran a otra tierra sin magia, donde se supone que un salvador llegara para romper el maleficio y salvarnos a todos-Panty interrumpió a Tanana, quien le mando una mirada de odio y luego miro a Tadashi de nuevo.

-Como el ángel dijo, eso pasara.

-¿Entonces nos quedamos sentados, dejamos que la maldición sea conjurada y esperamos que en esta otra tierra, vengan a salvarnos?-Vanellope.

-Exacto-Panty.

-Nunca fui fanática de la princesa en apuros-Vanellope.

-Lo sé-Ralph-Y sé que esto es difícil, pero me temo que no tenemos opción, nuestra magia no puede hacer nada, esta es magia oscura muy poderosa.

-Pero no podemos poner nuestra suerte en las manos de una persona… que ni siquiera sabemos si existe-Hiro.

-Me temo que no tenemos opción-Tanana.

-Esa nueva tierra no puede ser tan mala-dijo Stocking encogiéndose de hombros.

Norman se había quedado dormido, y había ido al mundo de los sueños, el cual se veía como el árbol de Aggie, como cuando ella había logrado encontrar al fin, la paz.

Norman abrió los ojos, y justo en frente de él, ella estaba, usaba la misa ropa de siempre, pero esta vez sonreía, algo que era muy inusual en ella, Norman se sorprendió al verla, se puso de pie y la miro.

-¿Aggie?

-Hola Norman-dijo ella sonriendo-Has crecido.

-Y tú… nos has cambiado nada.

Luego, la sonrisa de Aggie desapareció, y pareció ponerse nerviosa.

-¿Qué pasa?-pregunto Norman preocupado.

-Es eso de lo que venía hablarte, Norman, ha… ocurrido algo.

-¿Algo?-pregunto Norman intrigado.

-Sí, verás… hay un pueblo en Maine…

Dipper sintió como alguien lo sacudía, se había acostado hace un rato y esperaba una siesta tranquilo, se equivocaba. Mabel lo estaba sacudiendo para despertarlo.

-Dipper, vámonos-le susurró al oído.

-¿A dónde?

-A Storybrooke, con Norman.

Dipper se levantó de golpe, iba alzar la voz pero Mabel lo detuvo.

-Shh no deben descubrirnos.

-¿Quiénes? ¿De qué estás hablando?

-Ven, iremos con Norman a una aventura, a romper una maldición…