Llegó la tukki e Guarenas, no joda

Mi perra se compró un conejo súper mega híper húper ultra extra turbo requete recontra tiernoso *-*

Y como su mami no lo quiere, lo voy a cuidar por una semana *-*

En este momento está cagando(?

Bueno, en fin, aquí el capítulo decisivo...

No, en realidad queda un último capítulo :v Así que disfruten sin más el penúltimo capítulo

ADVERTENCIA: Mierda escrita.

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Ese día llegué realmente nerviosa al establecimiento. Las piernas me temblaban, las manos me sudaban, creo que me bajó la tensión, da igual.

Hoy sería el día. Hoy le confesaría mis sentimientos a Freddy.

Por supuesto que estaba muy nerviosa. Pero estaba feliz, emocionada. Confío por alguna razón en que todo saldrá bien.

Entré a la oficina con una sonrisa nerviosa. Suspiré acariciando mis mejillas, intentando fallidamente que estas perdieran el color rosáceo que habían tomado algunas calles antes de llegar. Miré las cámaras y lo primero que noté fue que el escenario estaba totalmente vacío. La quinta noche siempre ha sido mi favorita. Empezando porque es la única noche donde Freddy viene a visitarme. Las noches extras no cuentan, a veces ni siquiera me permiten hacerlas. Incluso en ocasiones prefiere adelantarse y moverse en la cuarta noche. En fin.

Casi una hora después de suspiros y sonrojos de colegiala de mi parte, quizá en un tiempo récord ya estaba Freddy en la puerta derecha. Tímidamente me asomé por la ventana observándolo. Me sentía como una niña pequeña frente a él; tan grande, tan imponente, y yo tan débil.

-B-buenas noches, Freddy, ¿Q-qué tal? –Sí, ese es mi primer intento de coqueteo. ¡Deberían apremiarme por tal logro!

-Humanos... Qué asco –Pronunció mirándome de forma despectiva. Luego me dio la espalda como toda una diva y se fue de vuelta a los baños. Primer intento fallido.

Quinto Problema: Bola marrón amargada.

Estaba con los brazos apoyados sobre el escritorio, sosteniendo mi cabeza mientras apretaba mis mejillas. Hice un puchero haciendo un sonido de tristeza que hasta a mí me dio lástima. Al final suspiré y me decidí a volver a intentar hablarle por cuarta vez.

-¿T-te han dicho q-que...? –Carraspeé la garganta bajando mi cabeza intentando que no se notara mi sonrojo. Aunque ya sé que se ve a kilómetros de distancia, pero tengo que intentar- ¿...Q-que t-tienes linda n-nariz? –Coqueteo intenso con Nozomi.

-¿Te han dicho que eres imbécil?

-Varias veces –Respondí asintiendo levemente con la cabeza, como si realmente fuera una pregunta seria. Luego me di cuenta y me sacudí de un lado a otro bufando- Quiero decir, yo no soy imbécil...

-Lo eres.

-P-pues no lo hago a propósito –De nuevo me sentí como una niña regañada. Agh, pero de verdad que soy imbécil. Si fuera Freddy no me enamoraría de mí, eeeww.

Pero como no eres Freddy...

-Calla, esto es serio –Me tapé la boca luego de pensar en voz alta. Freddy me miró por la ventana negando lentamente con la cabeza, como si fuera un caso totalmente perdido. Luego se dio media vuelta y me dejó sola.

De nuevo.

¿Es que jamás alguien estará a mi lado?

Bueno, mi mami no cuenta, mi mami es mi mami.

En serio me estoy comenzando a exasperar. No está funcionando para nada esto de hablar con él para entrar en confianza. Odio ser tan tímida, no me ayuda en absolutamente nada. Por supuesto que eso me hace exageradamente tierna y más hermosa de lo que soy, pero no sirve de nada en momentos serios como este.

Si se le pude llamar serio a mi intento de coqueteo.

Prueba ignorándolo.

¿Qué? ¿Pretendes que me haga la difícil?

Eres tsundere, está en tu naturaleza.

¡Oye! ¡Yo no soy tsundere!

Despierta, Blancanieves, estás discutiendo contigo misma.

...La que despierta es la Bella Durmiente, y Blancanieves tiene el cabello negro, tu argumento es inválido.

¿Ah sí? ¿Va en silla de ruedas?

¡Yo no me refería a eso! Además, decir que una persona discapacitada es una persona inválida o minusválida es una clara muestra de intolerancia, ignorancia y sobretodo discriminación. No porque tengan alguna discapacidad valen menos.

No te pongas nena. Aunque qué esperar de ti.

¡Que no soy nena!

¿Ah no?

¡No!

¡No me cambies el tema, joder! ¿En qué estábamos?

En que La Bella Durmiente es la que despierta...

Sabes que no hablo de eso. Sólo inténtalo.

Te odio. Pero lo peor no es que tengo esa constante vocecilla que no desaparece, no, lo peor es que tiene razón. La mayoría de las veces.

Una vez más él estaba a mi derecha, con sólo una puerta que nos separara. Lo miré por la ventana, él me devolvió la mirada y luego la regresó hacia la cámara de seguridad. Suspiré pesadamente. Duré como una media hora esperando a que me prestara atención, pero de nada sirvió. Se fue y regresó varias veces, y en ningún momento llegó a poner el más mínimo cuidado en que lo miraba fijamente esperando a que notara mi presencia siquiera. En una de las ocasiones en que se fue, Foxy corrió a mi puerta y yo bostezando la cerré sin esfuerzo alguno, ya acostumbrada. El amargado del que estoy perdidamente enamorada regresó a la puerta. Yo me crucé de brazos y volteé hacia otra parte cerrando los ojos.

-Pues te ignoro –Anuncié haciendo una mueca de indignación al no escuchar respuesta de su parte. Abrí uno de mis ojos mirándolo de reojo con el ceño fruncido- Te dije que te ignoro... –Lo volví a cerrar en espera de su contestación. Me ignoró tan olímpicamente, que seguro le dan un premio por tal demostración de profesionalismo. Me harté de que no me parara bolas el muy maldito y me pegué a la ventana chillando- ¡Deja de ignorar que te ignoro!

-¡Ignórame a mí, guardia! –Tal parece que Foxy seguía del otro lado de la puerta, por suerte yo no la había abierto. No pude hacer más que mirarlo fijamente por entrometerse en algo que no le importa- ¡Sí, funciona! –Y simplemente regresó a su cueva dejándome a mí parpadeando varias veces, a ver si era un sueño o algo. Digo, con tantas cosas que pasan en esta pizzería no me sorprendería que todo me lo estuviera imaginando. Cuando regresé la vista a la derecha, ya Freddy me había abandonado.

De nuevo...

Quería llorar. No lo entiendo. Antes de llegar tenía mucha confianza en que hoy sería una gran noche, pero de nada me sirvieron los buenos pensamientos.

Ya no sé ni para qué me esfuerzo.

La luz se esfumó y ambas puertas se abrieron. Di un respingo un poco asustada, me había tomado desprevenida. Aunque no era una gran sorpresa, pasé la mayoría del tiempo con la puerta derecha cerrada por causa de él...

La característica ópera de "El Toreador" en su versión de caja musical no se hizo esperar, y yo sólo me limité a mirar sus brillantes ojos zafiro embobada. Deleitándome con la melodía, casi paso por alto que mi celular comenzó a sonar. Mandé todo a la mierda en voz baja, tomé mis cosas y salí a paso lento del establecimiento.

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Tu mami y yo te queremos, Nozomi :c (?)

El conejito se quedó dormido *-*

Si alguien quiere verlo vaya a mi página, aprovecho esto para hacerme propaganda(?)

Dejen sus sensuales reviews, los recibo todos con mucho cariño uwu

Excepto a los haters. A ellos los recibo con mucha burla, en realidad

Sayonara!

PD: Mi hermano puso una cara tan pasiva cuando vio al conejo que dudé por un momento de su semeidad :'v