El origen de los guardianes: un amor inesperado.

Cap 1: Un dia normal.

Nota de la autora: Hola soy Ana y soy nueva en esto de los fanfics. Como fan del origen de los guardianes me he decidido a hacer un fanfic sobre esa película, espero que les guste gracias.

Sus ojos se movían de izquierda a derecha leyendo cada una de las líneas, examinando y memorizando cada dialogo o línea que hubiese. Terminando la pagina se dispuso a cambiarla. Continuo con su lectura en la cafetería tan pacifica. Nuevamente una pequeña y delicada mano dio vuelta a la pagina. Dio un audible suspiro y acomodo sus lentes de un impulso de sus delgados dedos.

De pronto una enorme ventizca azoto contra ella. El libro al instante volo de sus manos hasta dar al suelo.

Exasperada volvió a acomodar sus lentes y tomo el libro entre sus manos.

-Maldito viento- pronuncio la joven después de soltar un bufido.

El viento sonrio en respuesta. Una leve risa resonó en los alrededores.

En el punto mas oculto del polo norte, donde se ubicaba una cabaña de inmenso tamaño, cientos de duendes dedicaban a ayudar a crear regalos para asi plagar al mundo de millones de sonrisas para el dia de navidad (en su imaginación claro), mientras que los yetis se concentraban en elaborar diferentes tipos de juguetes.

En una oficina mas al fondo, un hombre corpulento de pronunciada barba blanca, tarareando la misma canción de siempre hacia otra de sus esculturas de hielo.

En las enormes manos sostenía un diminuto carrusel. Al principio inmóvil, pero solo basto con un soplo para que este comenzara a girar, los caballitos subían y bajaban galopando sin parar.

El hombre sonrio ante su creación. Tomo una de las galletas y dio un gran mordizco. Dirigio sus pasos hacia la pared de su derecha, miro el calendario y tacho un dia mas que transcurría.

-Ya esta… solo faltan un par de meses para el gran dia- dicho esto un yeti entro de improviso a la oficina- ¿Cuántas veces te he dicho que toques?

-# ### #- respondió al unisono la criatura.

-¿Qué?- Norte junto al yeti se dirigieron hacia el gran salón.

Contemplo el globo terráqueo, el cual no presentaba ninguna anormalidad en especial. Un rayo de luz ilumino todo el lugar. Norte observo la luna, brillaba con intensidad como nunca antes lo había hecho. Un gigantezco cristal surgió del suelo. El viento soplaban tan fuerte y furioso que ni siquiera Norte lograba ver con claridad. Cuando una silueta se formo en dicho cristal el viento paro. Se dispuso a reconocer a esa persona, pero la imagen se distorsiono. Y de pronto se formo una diminuta grieta en el cristal.

-Algo muy malo pasara- dijo con preocupación- Envia la señal.

Girando la palanca una aurora boreal alumbro los cielos nocturnos del polo.

En un gigantezco palacio dorado, hadas iban y venían solo dedicándose a recoger los dientes de los niños del mundo. En el punto mas alto una mujer cubierta por un bello plumaje esmeralda se dedicaba a coordinar el trabajo de sus pequeñas.

Al ver la aurora boreal en el cielo, junto aun grupo de hadas emprendió vuelo hacia el polo norte.

Un hombrecillo de ropajes y cabello dorado yacia sobre una nube de la que miles de hilos se desprendían de ella. Hermosos sueños ofrecían a los niños que dormían en ese entonces.

Como el hada, el hombrecillo se percato de la aurora. Tras transformar su nube en un avión marcho al polo norte.

En las profundidades de un túnel, un conejo corría a toda velocidad hacia ese mismo lugar. Saliendo del agujero sus patas hicieron contacto con la fría y densa nieve.

-Ah! No siento las patas!- se quejo al tiempo de avanzar a dicha cabaña- No siento las patas!

Llegando a la cabaña todos estaban reunidos. El hada de los dientes, Santa Claus y Sandman volvieron la mirada hacia el.

-Espero que sea importante- dijo Conejo cruzado de brazos- Estoy muy ocupado ahora ya que Pascua será dentro de 4 meses.

-Conejo- sonrio Norte- Pascua no es Navidad.

-No me digas- Bufo molesto.

-Chicos tranquilos-intervino Hada- Ahora que estamos todos reunidos debemos… esperen ¿Dónde esta Jack?

Meme formo la figura de un muchacho con un bastón en la mano junto a un copo de nieve y el signo de pregunta.

-¿Dónde se habrá metido ese mocoso malcriado?

Todos se miraron serios. ¿Dónde estaría el miembro mas reciente de los guardianes?.

Solto un audible suspiro al tiempo de cerrar el libro. Sonriente miro al cielo, Despues de acomodar sus lentes, cerro los ojos sintiendo el suave viento, esta vez mas pacifico y tranquilo. Bajo la sombra de ese árbol se perdió en sus pensamientos. Su larga cabellera negra se movia gracias a la suave brisa. Era fría pero no pasaba frio a causa de los jeans negros que usaba, la camiseta negra con la imagen de una diminuta flor estampada en el cuello, encima tria puesto un saco gris sin abrochar que le llegaba hasta arriba de la rodilla y unas botas largas del mismo color, en su cuello llevaba una bufanda color vino que llegaba a la cintura.

Llevando consigo el libro camino en dirección a casa.

Ese dia era uno de los mas tranquilos. Las calles no eran muy transitadas, apenas si había una que otra persona cruzando la calle. Se decidió a cruzar pero al dar un paso sintió el suelo un tanto frio y resbaloso. Al instante mismo resbalo.

En medio de la calle se podía observar una joven tendida en el suelo.

-Auch…

Volvio la mirada al suelo. Despues de levantarse cuidadosamente contemplo que el suelo era cubierto por una gruesa capa de hielo.

-Eso es… hielo?- ¿Hielo en otoño? Imposible…