Disclaimer: Frozen y sus personajes no son de mi pertenencia. Si lo fueran, yo ya me habría vuelto loca y hubiera hecho cosas inimaginables xD

La vida de una super estrella es extremadamente díficil, mucho más ún cuando deben lidiar con la prensa y sus obligaciones. Pero los fans son los que les da el coraje para seguir. ¿O no?

Día 1

Prompt: Fan y cantante

Genero: Humor, Romance

Palabras: 997

Rating: K

Propuesta: A Frozen Fan


Fanático de mí

La superestrella Elsa D´Arendel, mejor conocida como "Reina de las nieves", se hallaba de gira mundial. Esta vez había parado en la bella ciudad de Oslo para ofrecer un concierto a sus enloquecidos fans. La joven estaba en una odisea contra sus representantes y sus fanáticos que la atormentaban y no la dejaban pensar con claridad.

El día de la llegada al aeropuerto de Oslo fue un completo desastre. A la salida, toda la fanaticada estaba en la puerta y era empujada por la serie de guardaespaldas que la acompañaban. Ella le hubiese quedado a firmar autógrafos o tomarse algunas fotos con algunos de sus fans pero sus representantes insistían en llegar lo más pronto al Hotel "Continental", el más lujoso de todo Oslo.

Justo antes de arribar al enorme auto negro que la conduciría a su hotel, un joven descamisado apareció entre la multitud gritando el nombre de la joven y con un enorme cartel que decía "¿Podrías descongelarme el corazón?" más un corazón rojo con unas estalactitas de hielo en su alrededor.

La joven cantante quedó asombrada ante la actitud de ese fanático suyo. También por el bien formado abdomen y sus torneados bíceps desnudos de piel canela que resplandecían con el sol.

Uno de sus guardaespaldas la obligó a entrar al vehículo y le cerró la puerta fuertemente. Elsa continuó observando al misterioso joven pelirrojo mientras resonó el motor del auto indicando el inicio de su marcha. Los ojos bonachones del joven no lograban despegarse de los de ella.

Al llegar al hotel, Elsa agarró sus cosas y se encerró en su habitación a descansar hasta la noche que se realizaría el concierto. Recostada sobre la cama y observando al techo, recordó las brillantes orbes esmeralda del joven. Sonrió para sí misma hasta que su mente fue interrumpida por unos estruendosos golpes a su puerta.

Se levantó desganada al pensar en sus fastidiosos managers que venían a repetirle la misma cantaleta de todos los días. Abrió con una cara de pocos amigos y su quijada casi llega al piso al ver al joven pelirrojo de ojos esmeraldas que hace unos minutos vió descamisado entre la multitud. Por suerte se había vestido con una camiseta azul y unos pantalones cafés.

—Disculpa, ¿Qué estás haciendo aquí? –exclamó la rubia ocultando su vergüenza y tomando su walkie talkie para avisarle a seguridad si algo se salía de control.

El pelirrojo se rascó la nuca en nerviosismo y tragó fuertemente antes de hablar. —Lo siento, no quería molestarla. Solo es que yo también me hospedo en este hotel y luego me enteré que usted estaría aquí antes de su concierto. Así que quería conocerla en persona.

Elsa observó al joven, sorprendida. —¿Viniste por un autógrafo? ¿Eso es todo?

—Digamos que sí, si no fuera mucha la molestia –exclamó extendiéndole una libreta color marrón con una pluma.

Al tomarla, unas hojas volaron de ella y se desparramaron por el suelo. Elsa se agachó a recogerla y vió que eran dibujos hermosos de paisajes y panoramas. –Que lindos dibujos, usted tiene talento.

—Gracias, no es para alardear, lo hago por diversión.

La joven recogió un papel donde se encontraba un dibujo algo extraño. Era ella sobre un escenario cantando con una multitud enloquecida envuelta en una fina capa de copos de nieve. Lucía un vestido azul escotado, dejando al descubierto los hombros y con un atrevido corte en la pierna, dejándola descubierta. Esto la hizo sonrojar un poco, no tanto como la magnitud del pelirrojo.

—E-eso es solo un b-boceto –exclamó tratando de arrancharle el dibujo de sus manos, cosa que no logró conseguir.

Elsa rió levemente y tomó el bolígrafo para escribir sobre el blanco papel que le había dado. -¿Para quién va dedicado? –preguntó con una sonrisa pícara en los labios.

El pelirrojo subió de vuelta su mirada avergonzada. –Para Hans, Hans Westergaard –logró decir entre tartamudeos.

La joven cantante le entregó el dibujo con su firma y su dedicatoria en una perfecta letra manuscrita. –Solo porque tuviste el descaro de venir hasta mi habitación a pedírmelo –exclamó esbozando una sonrisa.

—Muchas gracias, no sabes cómo adoro como cantas. Lo haces con mucho sentimiento y lo das todo en los escenarios. Eres una persona digna de admirar. Mi canción favorita es "Let it go", por cierto ¿En qué te inspiraste realmente para escribir esta canción? Vi tus entrevistas pero noté que respondías con desgano. Quiero saber la verdadera razón –exclamó Hans guardándose el dibujo y mirando fijamente a esos orbes azules profundas.

—Estoy cansada de que me digan lo que debo hacer o decir, solo expresa mis deseos de libertad. Ese es el mensaje que trato de transmitir con mi canción –exclamó la rubia bajando la mirada.

—Vaya debe ser muy personal para ti. Lo respeto. Me encanta todo de ti, eres mi cantante favorita –su voz se tornó algo más oscura mientras le brindaba una sonrisa ladeada que derritió el corazón congelado de la reina de las nieves.

—S-será mejor que te vayas de aquí antes de que llame a seguridad, bastardo –exclamó levantando el walkie talkie que ocultaba por detrás de ella. –Tus encantos no podrán conmigo.

Hans se aproximó más a ella y la tomó por la cintura mientras acercaba su rostro a su oído. –Nos vemos en el meet and greet, copo de nieve –susurró perversamente mientras enredaba uno de sus rubios cabellos entre sus dedos. A Elsa le recorrió un escalofrío por la espalda.

Dicho esto el pelirrojo se encaminó hasta el elevador mientras se alejaba elegantemente de ella con las manos en su espalda. Llamó al elevador y la observó por última vez antes de que las puertas se cerraran. –No puedo esperar a que ya sea de noche.

Elsa cerró la puerta con brusquedad y se arrimó a la madera. Su corazón estaba a mil por hora. –Esta será una larga noche – exclamó antes de abrir su armario y sacar su vestuario para el inolvidable concierto, el más extraño que daría…


Y con esto comienzan los treinta días más largos de mi vida xD okno. Solo bromeo.

Bien gracias a A Frozen Fan por convencerme de realizar este reto que con el transcurso que he escrito me ha sacado algunas canas verdes xD.

Escogí este mes por que no quería hacerlo en el mes de mi cumpleaños y ya se imaginan. (Fiesta con mis panitas hasta el amanecer xD) Ademas las clases comenzaran en este mes y aunque estaré ocupadilla por aquí y por acá, tengo un tiempito para publicar cada viñeta y continuar con este dificil reto.

Con respecto a la viñeta, Frozen me dió esta idea y como era de esperarse la puse para comenzar este reto. La idea de Elsa como superestrella y Hans como su fan me encantó apenas me la dijo que pensé en todas las formas en que podría ponerlo al pelirrojo. La decisión que tomé al final me ha dejado satisfecha y me resultó divertido. Y que opinan ustedes? Podrían dejarme un lindo review dandole clic a la cajita por debajo y alegrarme el día, contribuyendo a mis locas ideas del Helsa. Me harían super feliz.

Recuerden acepto tanto felicitaciones como piedrazos xD

Les advierto que algunos prompts pueden variar de rating hasta el M así que si no lo desean leer, saltense y continuen con el siguiente xD

Y con esto doy por inaugurado el reto de los 30 días de Helsa por parte de su amiga Loba :D *suenan aplausos por doquier*

Hasta mañana, amantes de lo desconocido. Lobita les desea un feliz día :D