Era hora de dormir, Emma había llegado hace poco de la estación de Sheriff, se había quedado hasta tarde investigando el nuevo mal que acecha a Storybrooke esta vez, luego de tirar sus botas con desorden por el cuarto y quejarse de alguno de los enanos entró al baño. Siempre me hacía sonreír como cuando entraba ofuscada a casa a causa de no conseguir solucionar algo tan pronto como esperaba, luego de salir del baño duchada y limpia volvía a ser la misma mujer dulce y cariñosa que vivía en esta casa, se quitaba la sheriff de encima y volvía a ser nuestra Emma. Yo ya estaba listo para dormir, sentado en la cama con un libro en la mano. ¿Quién diría que tener una vida domestica y rutinaria sería tan maravilloso? Bueno, la verdad es que este pueblo no tiene nada de rutinario.

Luego de un rato y lo que imagino fue una larga y relajante ducha, Emma salió del baño reluciente con una gran sonrisa, una pijama que hacía juego con la mía, pantalones largos blancos con un patrón de pequeñas anclas azules y franela blanca, regalo de Henry. Se subió a la cama, donde hice el mayor esfuerzo posible por ignorarla, hasta que se sentó sobre mi regazo con cada pierna a un lado de mis caderas y tomó el libro entre sus manos, lo cerró y lo colocó en la mesita junto a la cama. "¿Es ese libro más interesante que yo?" preguntó de forma juguetona.

"Sé muy bien cuanto te desespera que te quite los ojos de encima, lo interesante es ver que harás para llamar mi atención de nuevo" dije guiñándole un ojo y colocando mi mano y el garfio sobre cada una de sus piernas.

"Pirata arrogante" dijo y acercó su rostro lentamente y me besó con pasión pero sin prisa, una de sus manos acariciaba mi cabello y la otra exploraba mi pecho, mi mano viajo hasta su cabeza para mantenerla cerca. Nos separamos en busca de aire, ella presionó su frente de la mía antes de preguntar "¿Estás seguro que nuestra princesa está dormida?" Yo asentí en silencio, pero justo en ese momento escuchamos esa linda vocecita que nos traía a todos locos de amor.

"Mami…Papi"

"Lo estaba hace unos minutos, lo juro" dije suavemente mientras Emma se bajaba de mi regazo con rapidez y volvía su atención a la puerta que se abría dejando a la vista a una pequeña niña de cinco años de cabellos largos y rubios, iguales a los de su madre, llevaba una pijama azul claro que resaltaba el azul de sus ojos y abrazaba un pequeño oso blanco de peluche. Emma se paró de la cama y con pocos pasos llegó hasta la puerta y la abrazó.

"Hola princesa, te extrañé mucho hoy" dijo su madre levantándola en brazos y trayéndola hasta la cama.

"Yo también mami" respondió la pequeña devolviendo el abrazo. Tan pronto Emma la puso en la cama, la pequeña se abalanzó sobre mí y me dio un apretado abrazo. Le devolví el abrazo, como pude me quité el garfio y lo puse sobre el libro en la mesa.

"¿Por qué estas despierta nena? Te dormiste hace poco" le pregunté dando un beso a su cabeza.

"Porque hoy no me contaste ninguna historia papi" respondió con toda la naturalidad del mundo. Vi la cara de Emma y noté como intentaba evitar una sonrisa, esta niña está pasando por una etapa en la que se pasa casi todas las noches a nuestra cama y ya estaba usando casi cualquier excusa para hacerlo.

"Ah, pero esa no fue mi culpa. Tú llegaste muy cansada y te dormiste muy rápido" respondí tratando de sonar firme.

"¿Te divertiste hoy con tu abuela y Neal?" preguntó Emma, ella odiaba llegar a casa y encontrarla dormida. Su parte favorita del día era tener esta conversación con ella.

"Sí" respondió con alegría, sus hermosos ojos azules brillaron con intensidad y su sonrisa fue tan hermosa que nosotros no pudimos evitar sonreír "Ayudamos a la abuela a hacer galletas, y vimos una película, y luego coloreamos, y nos divertimos mucho. Hasta que papi fue a buscarme y cenamos con Henry y vinimos a casa pero tú no estabas mami"

"Lo sé nena, lo siento mucho…te prometo que mañana hacemos algo divertido solo tú y yo" respondió su madre, a excepción del color de sus ojos eran como dos gotas de agua, era fascinante verlas juntas, podría hacerlo por horas.

"Siiiii" respondió con alegría, luego se volteo hacia mi "Papi, ahora no estoy dormida, ¿Me puedes contar una historia?"

"Si me prometes que vas a dormir toda la noche en tu cama"

"Te lo prometo papi" dijo con seriedad.

"Bien, ¿Qué historia quieres que te cuente?" le pregunté acostándome de lado para poder verla con más claridad. Emma hacía lo mismo del otro lado de la niña, aunque nunca lo había admitido en voz alta, ella también amaba la hora de las historias.

"La historia de la luz" respondió nuestra pequeña princesa.

"¿Otra vez?" preguntó Emma, ciertamente esta historia la estaba contand veces a la semana últimamente.

"Claro mami, es mi historia favorita porque yo salgo en la historia, Henry sale en la historia, tu sales en la historia, y mi papi sale en la historia" dijo apuntándonos con su pequeño dedo. Yo no pude evitar sonreír, aunque creo que era más acertado decir que no podía dejar de sonreír cada vez que tenía a mis dos princesas frente a mí.

"Bien, no perdamos más tiempo" dije para llamar su atención, ellas podían durar minutos tratando de decidirse por una historia, a veces me quedaba dormido y me despertaban a besos, no era para nada malo quedarse dormido mientras discutían, pero hoy quería un poco de privacidad con Emma en un rato así que había que agilizar.

La pequeña se acomodó en la cama poniéndose de espaldas a su madre y de frente a mí, y su pequeña manito la enredo con la mía, Emma la rodeó con su brazo y sostuvo su otra manito, así contábamos las historias agarrados de manos. "Erase una vez, había un pirata que había dado un paso en la oscuridad y se había perdido a sí mismo, no podía ver más allá de su dolor y de su rabia, y durante siglos persiguió una venganza inútil que lo hundía cada vez más en la oscuridad. Un día afortunado conoció una princesa, no era una princesa como las otras que había conocido antes, esta princesa era especial, fuerte, valiente, poderosa, y desde el primer día le demostró que podía ser mejor que él. Ese primer vistazo que tuvo de ella ¿verás? Fue como ver un ángel, nunca había visto una mujer tan hermosa en toda su vida y no pudo evitar mirarla boquiabierto por varios segundos" En este momento de la historia siempre me gustaba mirar a Emma, porque aunque la escuchaba casi a diario siempre se sonrojaba.

"Esos eran tú y mi mami" dijo la pequeña aclarando para que no quedasen dudas de quienes eran los personajes. Yo nunca le dije que éramos nosotros pero un día Henry lo hizo y desde entonces se volvió su historia favorita.

"Aye, sin embargo el pirata estaba en una misión, tenía que engañar a la princesa y sus amigas, necesitaba sacarles información"

"Papi malo" dijo la niña frunciendo el ceño en uno de los gestos más adorables que tenía, me recordaba demasiado a su madre. Emma soltó una risita.

"Recuerda el comienzo de la historia, papi estaba cegado por la oscuridad" le recordó Emma recuperándose de la risa.

"Si, pero la princesa no era ninguna tonta, de hecho es la mujer más astuta que haya conocido alguna vez, y no le creyó nada al pirata. A pocos minutos de conocerlo ya sabía que le estaba mintiendo y lo amenazó para que dijese la verdad. El pirata no tuvo elección más que decir la verdad, porque la ruda princesa lo había atado a un árbol para ser devorado por ogros, y decidió apoyar la causa de la princesa que era volver a casa con su pequeño hijo, el príncipe Henry…Necesitaban buscar una brújula mágica que se encontraba en el castillo de un temeroso gigante, pero no fue adversario para la princesa, la princesa lo aprisionó en una trampa y le respetó la vida ganándose un favor del gigante. La princesa quería seguir su camino sin el pirata, porque a la princesa le costaba mucho confiar en las personas, en especial una tan radiante y atractiva como el pirata, así que el favor que pidió al gigante fue mantener al pirata atado por 10 horas, para así ella poder adelantarse. Pero verás, el pirata había empezado a ser atraído por la luz de la princesa y esa pequeña traición lo devolvió de golpe a la oscuridad, se tomó muy mal ser traicionado."

"Mami mala" dijo la niña regañando ahora a su madre, Emma solo sonrió.

"El pirata unió fuerzas con una malvada bruja que también quería ir al reino al que quería volver la princesa, y la encerró junto a sus amigas en una celda, robándole la brújula. Pero la princesa siempre fue una mujer de recursos y pronto logró escapara de la prisión. El pirata y la princesa tuvieron que enfrentarse con espadas por la brújula y aunque durante mucho tiempo la princesa pensó que había vencido al pirata, la verdad es que el pirata se dejo vencer, él no tenía ninguna intención de dañar a esa hermosa mujer que ya había aprendido a admirar" Emma me dio un pequeña patada antes de añadir.

"El puñetazo con el que te noqueé no fue precisamente porque me dejaste golpearte"

"Eso fue una sorpresa, lo admito. Pero la pelea de espadas fue más bien 'adorable' querida" dije con una sonrisa de suficiencia, ella me torció los ojos. "Finalmente la princesa venció y viajó a su tierra. Pero el pirata la siguió y creo que desde ese momento no ha dejado de seguirla a todas partes" dije al final con una risita.

"Papi ese no es el final de la historia" dijo la niña ya con el cuerpecito más adormecido, soltó mi mano y acarició mi rostro "aún no salgó yo"

"Cierto nena, pero creo que lo vamos a resumir, porque te veo con sueño" dije y la chiquilla asintió bostezando "Bien, el pirata aún estaba perdido en la oscuridad, cegado por el dolor cometió muchos errores. Pero un día la princesa le dijo las palabras correctas, le dijo exactamente lo que hacía mucho tiempo y muy secretamente deseaba. Ella dijo 'puedes unirte a nosotros y ser parte de algo ó puedes hacer lo que sabes hacer bien y seguir solo', para él esas palabras se volvieron una promesa, un pequeño haz de luz en la distancia. Intentó engañarla nuevamente, ser el pirata que siempre ha sido, pero no pudo sacar esas palabras de su cabeza, porque desesperadamente quería ser parte de algo, quería ser parte de algo con ella. Y volvió por ella, volvió para ayudarla" mire a Emma y ella me miraba con una sonrisa dulce en el rostro "El pirata se unió a los héroes y ayudo a salvar al príncipe Henry que estaba en apuros, y fue remunerado con un beso de la hermosa princesa, había estado caminando hacia la luz, y en ese momento dio su primer paso fuera de la oscuridad y no quiso volver a atrás y se mantuvo siempre lo más cerca que pudo de la brillante luz que era la princesa. Pero verás pequeña, toda la nueva luz que había encontrado el pirata se puso a prueba cuando la princesa para salvar a todo el reino fue absorbida por la oscuridad, la princesa que representaba luz y esperanza había caminado hacia la oscuridad y se había perdido en ella, pero el pirata sabía lo que tenía que hacer, esta vez tenía que ser él la antorcha que a la distancia le mostrase el camino hacia la luz"

"¿Y la princesa lo siguió?" preguntó la chiquilla.

"El pirata le recordó a la princesa que él era el amor de su vida, que habían nacido para estar juntos" agregó Emma, nos miramos fijamente.

"La princesa camino hacia la luz, pero pronto se dieron cuenta que había algo más. No se trataba de que el uno le enseñara a el otro el camino de vuelta a la luz, es que su destino era traer a este mundo a la luz misma. Mi pequeña Lucy, ¿Sabes por qué tu madre y yo escogimos ese nombre para ti?" pregunté y la niña asintió con flojera.

"Porque significa Luz" dijo adormecida.

"Porque eres nuestra Luz. Caminamos juntos hasta que te encontramos" dije con voz baja acercándome y dando un pequeño beso en su nariz, en su rostro se dibujo una sonrisa, ya tenía los ojos cerrados. Miré a Emma con una sonrisa, ella me miraba intensamente. "Voy a llevarte a tu cama, ¿me prometes que vas a dormir toda la noche ahí?" pregunté con voz baja y la niña asintió sin abrir los ojos. Solté su manito y me puse de pie, la levanté y ella se acomodó rápidamente en mi hombro sin abrir los ojos, Emma se puso de pie y se acercó a nosotros, besó su cabeza.

"Te amo mi pequeña Lucy" luego me dio un corto beso en la boca.

"Yo también te amo mami" respondió mi princesa sin siquiera levantar la cabeza. La llevé hasta su cuarto, con cuidado la acosté en la cama, la arropé y besé su frente "Te amo papi" dijo de pronto abrazando un peluche que estaba cerca.

"Yo también te amo princesa"

Volví a la habitación, Emma me esperaba sentada en la cama "Eres el mejor papá del mundo" me dijo con una sonrisa.

"Tengo la mejor familia del mundo, así que tengo que hacer muy bien mi trabajo" dije sonriente caminando hacia ella.

"En serio Killian, eres un millón de veces mejor padre de lo que pensé que era un buen padre" dijo y luego soltó una risa ahogada cuando le brinqué encima y empecé a besar su cuello "¿Quién diría que el temido Capitán Hook sería tan dulce y adorable con su pequeña hija?" me separé un poco para ver sus ojos.

"Pero cuando ella no está en la habitación todavía puedo ser el sexy y vil pirata de siempre amor" ella me torció los ojos y fue un reto para mí "En menos de 4 minutos te tendré gimiendo mi nombre con desesperación" me levanté un poco, quité sus pantalones de un solo tirón y abrí sus piernas, miré nuevamente sus ojos, estaban llenos de emoción y expectativa, hermoso.

FIN