Aviso: Este fic participa del Reto Temático de Mayo "Enzo y Sarah Salvatore" del foro "The Vampire Diaries: Dangerous Liaisons".

Disclaimer: Los personajes en este fic son creación y pertenecen a los guionistas y productores de la serie de televisión y a la cadena CW.

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Era hasta los momentos su mejor plan.

Nadie encontraría el sentido a destruir a una inocente joven solo por venganza a alguien que ella ni conocía. Pero él sí.

No la consideraba una persona, era un medio para un fin. Un medio que tuvo la mala suerte de tener un pariente lejano muy hdp. Un hdp que se preocupaba mucho por ella.

Y Enzo se había fijado como objetivo que todo por lo que Stefan Salvatore se preocupara o sintiera algo debía ser destruido. Así de simple. Y para comenzar, que mejor que la joven por la que había velado desde la distancia por años.

Sarah Salvatore.

Una hermosa joven, con una hermosa alma y una hermosa mente.

Lo único en lo que Enzo podía pensar era en corromper, corromper y corromper todo lo hermoso. Destruir, destruir, destruir su pureza…su inocencia.

Pero nunca hubiese imaginado que terminaría corrompiéndola de una forma muy diferente a la que había planeado. Tampoco hubiese imaginado que ella también lo corrompería a él.

Porque el Enzo de unos cuantos meses atrás jamás hubiese sentido culpa ni remordimientos. Jamás se hubiese sentido asqueado de pensar que, a pesar de que las cosas no habían salido como las planeó originalmente, aun salía ganando frente a Stefan, demonios, compartía cama con la chica que él quería proteger más que nada de todo lo malo, de los vampiros y del peligro, y Enzo era eso justamente. El Enzo de un pasado no muy lejano jamás se hubiese arrepentido de hacer todo eso acerca del hdp Stefan.

Porque, al final…solo eran ella y él.

Como el Yin y el Yang. El balance perfecto entre lo bueno y lo malo.

Y aunque todo había comenzado como un juego, las cosas se habían enseriado rápidamente. No es secreto que las chicas aman a los hombres misteriosos y encantadores y Enzo entraba perfectamente en esa categoría, además de ser una criatura sobrenatural mortal, igualmente fuerte y rápida. Inmortal.

Sarah terminó fascinada por él y nada más. Enzo no lo dudaba, Hdp Stefan había usado la compulsión en ella para hacer que los vampiros le diesen lo mismo que una mota de polvo en su camisa.

Ella estaba fascinada por quien era él. Y a Enzo le encantaba.

Contra todo pronóstico terminaron en una situación comprometedora. Llevando la historia de la bella y la bestia a un nuevo nivel…

La atracción.

El deseo.

¿Amor tal vez?

Los cuerpos enredados, sudados y calientes en la cama.

Sarah gimió bajito en su oído cuando él mordió levemente el lóbulo de su oreja. Ella arqueó el cuello para darle más acceso, al tiempo que se aferraba a los hombros anchos de él, clavando las uñas con cada embestida. Cuando el clímax los golpeó como una avalancha caliente sus cuerpos se tensaron y se aferraron el uno al otro por interminables segundos.

Recuperaron el aliento y se miraron fijamente, con sus rostros a un palmo de distancia.

Enzo contemplo su belleza, la piel morena satinada y suave, perlada de sudor, sus labios carnosos entre abiertos y sus brillantes ojos verdes que apenas se notaban porque la pupila estaba tan dilatada que ocupada casi todo el iris.

Sarah se mordió el labio y una sutil sonrisa estiró las comisuras hacia arriba.

Enzo también sonrió.

– ¿Más?

Sarah asintió. –Más.

Antes de que Enzo pudiera besarla. Despertó.

Abrió los ojos para encontrarse solo en su cama, con la respiración agitada y una erección de los cojones…