Aviso: Este fic participa del Reto "La muerte perfecta" del foro "The Vampire Diaries: Dangerous Liaisons".

Disclaimer: Los personajes en este fic son creación y pertenecen a los escritores y productores de la seria así como a la cadena CW.

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Thump

Thump

Thump

Thump

No podía definirlo como un ruido molesto, era más bien un sonido persistente casi rítmico.

Las gotas de su sangre caían pesadas sobre el suelo de cerámica, reventando y creando otras diminutas salpicaduras. Progresivamente, un gran charco rojo brillante se formaba.

Necesitaba de casi toda para lo que tenía que hacer…necesitaba estar peligrosamente cerca de la línea que divide la vida y la muerte. En realidad…necesitaba estar justo sobre ella.

La sangre para una "ventana" y su desfallecimiento por desangramiento para poder "ver" por ella.

Así de sencillo era el hechizo.

La sangre se escurría por sobre el pentagrama dibujado en el piso, en el que estaba parada. De los largos y profundos cortes verticales a lo largo de sus dos antebrazos no dejaban de sangrar copiosamente y ella se sentía más débil a cada segundo que pasaba.

La habitación estaba a oscuras, quieta y en silencio. Solo iluminaban las velas titilantes colocadas en sitios estratégicos.

Cuando Mary-Alice Claire no pudo más, se desplomó de rodillas en el piso y comenzó un cántico en voz baja y grave, agonizante.

No tuvo que esperar mucho hasta que el charco de sangre vibró levemente, ondulándose desde el centro a los bordes. Y finalmente, la cara de aquella persona con la que había intentado comunicar por años, apareció.

–Esther…- jadeó Mary, sus ojos azules se abrieron ampliamente.

El rostro difuso y tintado de rojo de Esther le devolvió la mirada, con el ceño fruncido.

– ¿Y tú eres?-

–Una de las muchas personas que ha sido condenada por tu familia maligna…-

El ceño fruncido de Esther se suavizó y le dirigió mirada compasiva. –Joven bruja, ¿Cuál es tu nombre y cuál de mis hijos te ha hecho esto?-

Mary se enderezó todo lo que pudo. –Mary Claire Alice. Klaus Mikaelson y…y…Kol…- respondió, su voz quebrándose al decir el ultimo nombre.

Esther asintió.

– ¿En dónde estás encerrada, mi niña?-

–New Orleans, en la casa Dowager Fauline's, no existe absolutamente ninguna forma de escapar, pero tú eres poderosa, lo sé, sé que puedes ayudarme, a mí y a mi amiga. Astrid, esta también atrapada pero ella…ella ha perdido la cabeza, llevamos aquí años y todo intento de comunicación no ha funcionado…-

–Para serte sincera y terminar con tu sufrimiento pronto…Podría sacarte a ti y a tu amiga de allí, pero no lo haré. Estas a salvo allí, ¿Quieres salir a un mundo donde mi hijo obsesivo y vengativo te perseguiría hasta el fin de los tiempos con tal de tener tu cabeza en una pica por lo que sea que le has hecho?-

Mary titubeó y un súbito terror se apoderó de ella.

–Tengo que salir de aquí, es mi última oportunidad…yo…-

–Escúchame. Encuentra tu paz y vive tranquila y a salvo allí por los años que te resten…será largo y tedioso pero las brujas somos fuertes. La muerte vendrá por ti algún día y serás un ancestro venerable para tu coven…serás consagrada en tu tierra…-

-No duraré tanto…- interrumpió Mary con voz derrotada. –Estoy muriendo justo ahora…este hechizo, ha sido demasiado para mi.-

La mirada compasiva de Esther flaqueó y luego se endureció.

–En ese caso no puedo sino decirte que lo siento mucho por ti, ha sido algo estúpido de hacer…Adiós.- dijo, y su rostro en la sangre se difuminó hasta desaparecer.

– ¡ESTHER! ¡ESTHER!- gritó Mary histérica, con la fuerza que le quedaba, se deshizo en un llanto fuerte y desgarrador.

Su vista se nubló y, segundos después, la oscuridad se la tragó.