¡Hola! Espero y la historia les guste, no me había atrevido a escribir de Boys Before Flowers, aunque no he escrito muchas otras historias tampoco, sino porque o sea Wow he leído muchos Fic de ellos acá y ni cómo hacerles competencia, pero jejeje tampoco quiero competir, solo quiero compartir un poco de mi imaginación con ustedes.

No sé si es necesario decir, los personajes de Boys Before Flowers no me pertenecen, pero lo hare. No me pertenecen ninguno de los personajes todos son de sus respectivos dueños, solo juego un poco con ellos. Bueno ahora si los dejo con el primer capítulo.


Un vistazo a nuestras vidas.

Comenzaba a sentirse impaciente esperando el cambio de luz, el sonido de vehículos tocando la bocina comenzaba a molestarla, a pesar de que debería estar acostumbrada, el número de personas a su lado aumentaba cada vez más para esperar lo mismo que ella esperaba, el calor aumentaba y era sofocante, ya que el verano apenas entraba y de qué manera, pero así era, el tráfico en Seúl es muy pesado y más aun a tempranas horas de la mañana, sin embargo era algo que pasaba los días que tenía que trabajar en la escuela donde daba clases.

Ga Eul suspiro por tercera vez cuando finalmente tuvo luz verde para avanzar, apenas y se adaptaba a esa rutina, el de poder llegar a su destino era algo sofocante, sin embargo al llegar y llenarse de las risas de los niños era de alguna manera una recompensa a todo lo anterior y lo dejaba en olvido, pues amaba lo que hacía, y no creía que hubiese algo que le impidiera hacerlo.


Su regreso a Corea ya estaba marcado en el calendario desde hace un par de meses pero ahora solo faltaban unos días para que ese día de verdad llegase, pronto estaría de regreso con su amada, con Jan Di, el viaje había sido todo un éxito, había logrado salvar la compañía de su familia que había pasado de generación en generación, dio su mayor esfuerzo en ello, aunque realmente no sabía si quería hacerse cargo de ella, actualmente su hermana se encontraba en corea haciéndose cargo de las cosas allá, pero en el momento que él pise suelo coreano su hermana dejaría el país, bueno eso no lo podría asegurar pero era lo más probable, pues de seguro ella tendría otras cosas de las cuales hacerse cargo.

Los cuatro años que aunque no pasaron lentamente pero tampoco rápidamente, fueron de gran ayuda tanto para sus conocimientos en lo que al grupo Shinhwa respecta, como por sus sentimientos por Jan Di, pues el tiempo sin verla hizo fortalecerlos más y más, y estaba seguro de que amaba a aquella mujer, habían tenido contacto por teléfono tratando de que ambos coincidieran tanto por el tiempo que tuviesen libre, como por la diferencia de horario, pero no era nada igual a que ambos se viesen.


Jan Di corría apresuradamente con tal de llegar a tiempo a tomar el autobús, había corrido tantas veces con la suerte de que el conductor la esperaba, pero hoy si iba demasiado tarde y quizás la suerte anterior no la acompañaba por ese día, suspiro cuando se dio cuenta de que el autobús seguía allí sin embargo el sonido indicaba que estaba por avanzar, y más apresurada que antes corrió a como pudo haciendo de señas para que el conductor la viera y parara el autobús, y las cosas no fueron en vanos pues el conductor amablemente se detuvo y la dejo subir.

- Gracias – sonrió y agradeció amablemente al conductor que devolvió el gesto.

Se sentó suspirando en uno de los últimos asientos del autobús viendo a su izquierda donde tantas veces se había encontrado a su Sunbae, Ji Hoo, pero ese día no era uno de ellos, suspiro nuevamente y se recargo más en el asiento cerrando los ojos, habían pasado cuatros años, cuatro años, debería ser mucho pero con tantas cosas que hacía, como las clases, las prácticas y las ida al consultorio del abuelo, hizo que el tiempo se redujera y se sintiera tan rápido.


Ji Hoo suspiro viendo el cambio que pasaba a través de la ventana, y volteo volviendo a suspirar hacia su derecha, había esperado ver a que Jan Di se subiese al autobús, pero eso no paso, probablemente venia en el autobús detrás del que iba él, rio un poco pues estaba seguro que era porque a Jan Di se le había hecho más tarde que de costumbre.

Era la misma historia que se repetía casi todos los días, Jan Di siempre llegaba tarde y siempre es regañada, rio igual que antes y como no hacerlo si se trataba de Jan Di, luego su expresión se volvió un tanto seria, pues se acordó de un suceso que lo ha perseguido por cuatro años o más, y volvía a su misma pregunta de siempre "¿Por qué?" se repetía en su cabeza constantemente.

¿Porque tenía que ser todo así?, sabía que no está bien lo que sentía, pues decir que en los cuatros años que habían pasado la había olvidado, era engañar a alguien, pero sobre todo así mismo porque no era cierto, seguía enamorado de Jan Di a pesar de que sabía que Jun Pyo, su amigo de toda la vida, también lo estaba y por eso mismo sabía que no tenía ninguna oportunidad con ella, al menos eso lo tenía claro, sin embargo dejar de sentir lo que sentía por ella, no podía, no podía, y los cuatros años que han pasado juntos no ha ayudado para nada, cada día se enamoraba más y más, y cada día se odiaba más y más al sentir lo que sentía por la novia de su amigo.


Con suave música para sus oídos, Yi Yung moldeaba con delicadeza la arcilla a la que le daba forma, cuidando cada detalle de ella, al tiempo que también lo disfrutaba, pues a pesar de que no lo hubiese elegido propiamente él, la alfarería ha estado en su familia durante generaciones, y tanto su abuelo como su papá le enseñaron el trabajo, así como él también había aprendido en muchas escuelas de Corea a perfeccionar sus técnicas, pues el talento era de familia y era natural para él, y no podía negarlo, lo amaba, disfrutaba hacer cerámica, siempre había sido una manera de relajarse y una escapatoria a todas sus problemas.

Su estancia en Suecia ha sido de la más satisfactoria para el plano profesional, pues con ayuda de terapias a las que iba constantemente y la ayuda de las clases de cerámica que tomaba también, le habían ayudado a mejorar sus habilidades anteriores como también adquirir nuevas.

Prontamente esa estancia terminaría, su boleto de regreso a Corea ya tenía fecha exacta, y su maleta casi por completarse, ya habían pasado cuatro años desde que dejo su país natal, y los asuntos que tenía que resolver fuera de él habían concluido, así que no había más asuntos que retrasaran su regreso.


- "¿Cuándo dejaras de jugar?" – esas son las palabras que le había repetido su padre furioso, algo que ya se le había hecho costumbre, pero que no dejaba de molestarle siempre, su padre, la cabeza de la familia Song había hecho hasta lo imposible para que su hijo asentase cabeza y se casase pero era totalmente en vano, él es un playboy que no tiene las más mínimas intenciones de hacerlo, él no es de los chicos que se casan, tienen una familia, lo que viene con el matrimonio, o todas las estupideces que su papá le repetía cada vez que faltaba o arruinaba una cita a ciegas que su propio padre arreglaba, él no era así.

Lo de él es una noche de tragos en algunos de los clubes pertenecientes a su familia, diversión, juego, baile y luego, una noche de sexo con alguna bella mujer, que la mayoría de las veces ni de sus nombres se enteraba y si lo hacía, simplemente no lo recordaba.

Pero tampoco su papá era el único, Jan Di le había advertido un montón de veces que deje esos modales de playboy, bueno no totalmente, pero es que en los cuatro años, aquello que quizás solo hacía dos veces por semanas, se había vuelto tan eventual que Jan Di no podía cerrar su bocota. Ga Eul también lo hacía, sin embargo era la única persona que se lo pedía dulcemente, ¿Cómo no hacerlo? Si Ga Eul es una persona dulce. No podía decir lo mismo de Jan Di.


No me juzguen apenas es el comienzo y espero y les haya gustado, aunque estoy preparada para cualquier cosa que quieran lanzarme, jejeje. No ya en serio espero y les haya gustado.

Déjenme saber que opinan del capítulo, que les gusto y que no para así mejorar, sus sugerencias también son bienvenidas.