Muñeco endemoniado

Tails caminaba solo por las calles de Mobius. Venía disfrazado simplemente con muchas vendas por todo el cuerpo en referencia a una momia. Hubiera ido a pedir dulces de no ser por una fiesta que Amy estaba realizando.

La única razón por la que caminaba por esos rumbos era porque le habían encargado ir por los dulces de la fiesta.

Había muchos niños y adolescentes disfrazados pidiendo dulces por las calles. Tails se sentía algo celoso por no poder estar en su lugar y divertirse como se debía de hacer en ese día festivo.

Algo interrumpió sus pensamientos. Se había tropezado con una persona alta que traía una capucha negra. La persona se levantó de inmediato y empezó a correr. Tails noto que se le había caído la cartera al hombre; así que rápidamente la agarro e inicio una persecución en su búsqueda.

-¡Oye!... ¡Oye!... ¡Se te a caído la cartera!- Tails le gritaba persiguiéndole con impulso de sus colas con un poco de dificultad ya que estas estaban vendadas.

En un momento este se había metido a un callejón. Tails sin dudarlo ni un segundo le siguió entrando en el oscuro callejón. Pero para su sorpresa esté ya no estaba. Se adentró un poco más y vio algo en el piso. Era una caja que tenía una etiqueta que decía: Para Tails.

Tails miro su mano la cual para su sorpresa en ella ya no se encontraba la cartera. Decidió olvidarse de ello y agarro la caja sujetándola con las 2 manos. La inspeccionó un segundo. ¿Acaso la persona de capucha negra le había dejado esa caja a su nombre?. Por supuesto, era lo más probable pero un tanto tormentoso.

Rápidamente fue a comprar los dulces para la fiesta. Si se tardaba mucho iba a preocupar a todos e irían en su búsqueda. El no quería ocasionar algo así.

Después de comprar los dulces para la fiesta y dar un largo paseó corriendo rumbo a la fiesta logro llegar a tiempo. Por suerte aún no había llegado ningún invitado. Dejo las bolsas de dulces en la barra de la cocina. El lugar se hallaba totalmente decorado con telarañas, esqueletos y unos cuantos animatronicos de los que te saltan para espantarte. Esas cosas si que me daban escalofríos.

Tails guardó la caja en el cuarto de invitados dentro de un cajón. Bajo las escaleras y se sentó en el sillón de la sala.

Unos minutos después bajaron por las escaleras los demás quienes ya se habían logrado disfrazar. Sonic fue el primero en bajar. El llevaba puesto (para sorpresa de todos) un traje de gatito. Sólo se había tenido que poner un traje blanco de una pieza que en la parte de arriba aparecían unos ojos azules, una naricita negra y unos bigotes negros que se salían de la tela- ¿Es enserio?- pregunto Tails al ver como Sonic se ajustaba las orejas irritado- No me culpes. La loca de Amy me obligo a ponerme este disfraz-

Sonic, distraído, recibió un jalón de orejas de parte de Amy. Sonic empezó a quejarse del dolor al ser arrastrado fuera de la sala- ¡A quien le dijiste loca! Yo sólo digo que así te vez más lindo-...- ¡Hay!, ¡hay!... Amy... suelta porfavor- Sonic crispaba oreja libre a dolorido- No, no, no. Tu te vas a quedar junto a mi toda la fiesta. Escuchas erizo- este sólo se movió un poco- Ok, ok- Amy le soltó la oreja no muy convencida. Este al ser liberado de la apresura se empezó a frotar cuidadosamente con el pulgar y el índice. Una sonrisa hizo presencia en su rostro- ¡Solo si logras atraparme!- salió corriendo de la sala a no se sabe que lugar- Oh no, tu no teme escapas- Amy salió corriendo por la misma dirección que Sonic.

-Muy bien Tails. Sólo quedamos tu y yo- Knuckles bufó molesto. A el no le gustaba mucho hacer trabajos forzados y aburridos como acomodar todo y esas cosas- ¡Y yo!- grito una coneja adulta mientras salía de la cocina. Tenía en las manos una gran bandeja llena de galletas en forma de fantasmas, brujas, vampiros y calaveras. Estaban muy azucaradas y humeantes. Recién salidas del horno 0.0- No se olviden de mi- dijo tiernamente una conejita más pequeña. Parecía un clon de la coneja mayor.

De la nada apareció Sonic quien se notaba había seguido el olor a galletas. Acerco su mano a la bandeja y fue recibido por un buen dado manotazo en la mano. Cómicamente Sonic aparto la mano y se la frotó como si se la hubieran metido al fuego de la chimenea en un día de calor- Que buena Vanilla- risas se oyeron de parte de Knuckles y Tails. Principalmente Knuckles quien ya parecía más rojo que de costumbre y no paraba de reír. Sonic les fulmino con la mirada- Regreso en 15 minutos para la fiesta- dijo antes de desaparecer del lugar dejando detrás de si una estela azul.

Amy con una sonrisa satisfactoria se dirigió a Tails y Knuckles- Veamos... la decoración- Knuckles sólo se tranquilizó y volvió a su tono de color normal- Listo- Amy palomeo con una pluma una lista que tenía en sus manos- Dulces y postres- Vanilla sacó su cabeza de la cocina acompañada de una conejita más pequeña. Se llamaba Cream- Ya- Vanilla, Cream y Tails dijeron al unísono. Amy palomeo- Ya esta listo el susto que mi querido Sonic y yo organizamos para la fiesta. Nos vemos en 15 minutos- y salió del lugar dirigiéndose a su cuarto.

(...)

En una habitación se hallaba Tails con la caja que el extraño le había dejado. Era un poco tenebroso el pensar que abría dentro. Cerró los ojos con fuerza y abrió la caja rápidamente. Se encontró con algo que lo hizo temblar. Hay, hay dentro se hallaba un muñeco. El muñeco se parecía a Tails sólo que este estaba vivo y el muñeco no ¿Verdad?. El muñeco tenía una antena en la frente con la terminación de una joya. Esa joya brillaba con un resplandor rojo. Esto le atemorizaba.

Lo peor de todo fue cuando este empezó a flotar. Tails se alejó del muñeco de inmediato. Se puso en una esquina alejada del muñeco y empezó a temblar. El temor de Tails aumento al escuchar una melodía que se escuchaba suave y demoniaca que se repetía una y otra y otra y otra vez- Can you feel the sunshine?(¿Puedes sentir el resplandor?)- entonces el muñeco le dirigió una mirada con sus ojos negros que mostraban un gran vacío acompañado por unos pequeños orbes rojos que lo miraban sin ninguna expresión pero se podía sentir el aura que recorría alrededor de ese muñeco. Ese muñeco tenía vida y la iba a aprovechar para fines que no tenían perdón. De un momento a otro desapareció.

Tails se hizo bolita. Temblaba de miedo. Tenía que hacer algo porque sabía que si no lo hacia ese sería el último día que vería la luz del sol.

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Serán alrededor de 2 capítulos. Publicare el segundo alrededor de unos días. ¡Nos vemos luego! :D