A decir verdad, no es lo mejor que he escrito y aunque no es mi estilo, (prefiero hacer mas de lucha y eso) pero caray como no veo nada de esta pareja imposible (que yo haya encontrado), y ademas de que me parece muy interesante, pues un fic de ShainaxCamus xD

Y bueno es todo. así que cualquier recomendación o dudas, solo díganmelo. Ta luego.

La vida es valiosa

No supo cuánto se habría alejado del Santuario, simplemente corrió lo más rápido que podía, no queriendo estar cerca de ahí, llegando a una zona completamente desconocida para ella.

Era rocosa bastante incomodo quizás, lo único agradable era la vista hacia el mar, sin embargo no le importaba…y se dejó caer en el suelo desconsolada por lo que le sucedió hace unos momentos, necesitando estar sola sin que nadie viera como le invadía la tristeza y el dolor en su corazón.

Realmente ella no podía soportar el rechazo de la persona que más amaba en su vida, la había destrozado por completo, sabía que él no tenía la intención de lastimarla cuando fue honesto con ella, pero Shaina no podía evitar el sentirse completamente infeliz por su respuesta, quizás se ilusiono demasiado, quizás pensaba que con sus acciones alcanzaría su corazón, ganaría su cariño, todo lo que tanto anhelaba de parte del Santo de Pegaso...pero no fue así.

Quería odiarlo, sacárselo de su mente…pero simplemente no podía actuar contra lo que sentía hacia él, por lo que se preguntó más de una vez, mientras se sentaba y abrazaba con fuerza sus piernas, ¿si ella valdría algo para Seiya?, ¿si sería importante para él?, ¿si su vida que tantas veces ofreció para protegerlo no era suficiente para obtener su aprecio?

Y grito furiosa como también triste, mientras se sacaba su máscara y la destrozaba con las rocas, respirando agitadamente…tratando de contener su lágrimas, más por orgullo que por otra razón.

Cansada de todo observo detenidamente lo trozos esparcidos de su máscara, mientras el cielo al mismo tiempo se nublaba, anunciando que la lluvia pronto iba a iniciar y se preguntó para sí misma, tomando un trozo de su máscara con una punta bastante dañina mientras lo acercaba con peligrosidad a uno de sus brazos, comenzando temblar todo su cuerpo por lo que tenía pensado hacer -¿Acaso mi vida no vale nada?- y un fuerte trueno resonó por todo el sitio, acompañado por la lluvia que comenzó a caer sin piedad, provocando que las gotas del cielo se mezclen con sus lágrimas que ya no podía contener, mientras Shaina comienza a acercar el objeto filoso a sus venas, cerrando sus ojos, y dejándose ahogar por el gran dolor que sentía en su interior.

Sin embargo no pudo continuar con su peligrosa decisión que había tomado, cuando sintió que algo suave la envolvió en todo su cuerpo, evitando que se mojara, por ello la de cabellos verde alzo su mirada rápidamente, encontrándose con unos ojos azules como el mar, que la miraban con suma calma y frialdad, notando luego su armadura dorada y su largo cabello azul.

-Ca…camus…-solo atinó a decir sumamente nerviosa, cuando vio que sus ojos se posaron en el pedazo de su máscara ya casi cerca de sus venas, espero un reproche o que dijera algo el caballero de acuario, pero este simplemente se mantuvo en silencio, y con calma la volvió a cubrir con su capa para que no se mojara más, ayudándola luego a ponerse de pie.

Shaina no dijo nada, ni tampoco opuso resistencia, simplemente dejo que la guiara hasta un sitio donde no podría mojarse más, parecía ser que él conocía este lugar, sin lugar a dudas.

Una vez cubierto ambos de la lluvia, Camus simplemente quedo en silencio de brazos cruzados observando el mar, esperando que la lluvia terminara, Shaina en cambio solo quedo observándolo de espalda al caballero dorado para luego recostarse contra la pared, aun sin dejarlo de observar.

Quizás esperando a que le dijera algo o preguntara porque estaba llorando, pero no escucho nada de parte del acuariano, haciendo que la de cabellos verdes se agradeciera mentalmente por no estar sufriendo una interrogación, aunque quizás era de esperarse por el frio caballero frente a ella…y en realidad era lo mejor, no estaba emocionalmente bien para responder preguntas.

Sin embargo Camus observando aun el mar pensaba, porque razón habría querido quitarse la vida Shaina, si algo se sabía de ella que era una gran guerrera, no tenía sentido…¿que pudo hacerla tomar tal decisión?

Y ante esa interrogante que no podía omitir, se giró el acuariano observándola cuidadosamente, notando la mirada perdida de ella en el objeto con el cual pensó hacerse daño, pudo ver también como sus ojos aun estaban rojos por las lágrimas que estuvo derramando. Por ello sin poder evitarlo se acercó lentamente hacia ella preocupado, aunque no lo demostrara.

-Shaina, ¿Qué sucedió?- pregunto con suavidad Camus.

-No te importa- fue la seca repuesta de la mujer, perdiendo las ilusiones de que no sería interrogada, por lo que fastidiosa se giró dispuesta a irse del sitio, mas no pudo porque el acuariano la tomo despacio del brazo, no queriendo ser brusco...sin embargo fue suficiente para que Shaina reaccionara peor, que se giró rápidamente y lo golpeo en el rostro fuertemente.

Sin embargo no hizo retroceder ni un solo paso al caballero de dorado, que decidió soltarle el brazo, suponiendo que había actuado imprudentemente.

-La vida es valiosa, Shaina…-comento nuevamente Camus observando como la mujer le dio la espalda, dispuesta a irse.

-tú qué sabes si la vida es valiosa o no- respondió molesta ella, alejándose de Camus.

-Lo sé, porque tuve la lamentable desdicha de perderla varias veces-contesto con calma el Caballero dorado. Logrando que Shaina se detuviera y quedara paralizada ante lo que dijo el Acuariano, sintiéndose peor de lo que ya estaba.

Por ello la de cabellos verde se giró para ver a Camus nuevamente observando hacia el mar con los brazos cruzados, suspiro arrepentida y camino hacia él.

-Camus…yo lo…- intento decir Shaina, mas no pudo por la voz de él, que la interrumpió.

-Sabes...la vida es difícil si, y muchas veces te da obstáculos, sin embargo debes saber que esos obstáculos son el camino a nueva oportunidades…-dijo cerrando sus ojos el caballero dorado, mientras suspirada –no hay que darse por vencido, nunca…-finalizo, mientras la mujer sonrió levemente.

-Quizás…-murmuro ella pensando en Seiya, y más dispuesta a hablar con el caballero dorado –Dime…¿alguna sentiste que tu vida no vale nada?- pregunto ella, llamando la atención a Camus que la observo…- yo si…amo con todo mi ser a una persona, y simplemente no puedo evitar pensar que no valgo nada para eso persona, cuando he dado mi vida tantas veces por él, para protegerlo, para demostrarle lo que siento, para obtener su amor, para ser feliz…y no sentirme tan vacía…-finalizo apenas entre lágrimas, que nuevamente volvían a caer de sus bellos ojos verdes.

El caballero de acuario sabia a quien se refería ella, como también sabía que el amor no siempre seria correspondido haga lo que se haga, y aunque no quisiera demostrarlo, no podía evitar sentirse mal por Shaina, incluso apenas podía creer que sea ella, quien este tan dolida…y el verla frente suyo llorar tan desconsoladamente lo estaba realmente afectando al acuariano, a pesar de que siempre controlo sus emociones, casi llego a maldecir por quien la estaba haciendo sufrir de tal manera a la mujer.

Por lo que opto hacer lo único que podía, atraerla hacia él y abrazarla, buscando o más bien deseando calmarla…pero parecía no lograrlo, ya que ella correspondió el abrazo fuertemente buscando desahogar más el dolor que sentía.


No supo cuánto tiempo la tuvo en su brazos, simplemente supo que la lluvia paro y que los destellos de las luna comenzó a iluminar el sitio en donde se refugiaron por el agua, por lo que Camus ansioso observo hacia el mar nuevamente, porque ahora se vería lo que últimamente había descubierto en este sitio.

Sintió como Shaina separo su rostro de su pecho aun si dejar de abrazarlo, y lo miro luego directamente a los ojos a Camus, que sin duda no pensó verla tan hermosa, parecía como si la luz de la luna resaltaba más la belleza que poseía de por si ella.

-¿estás bien?- pregunto Camus, desviando su mirada hacia el mar, queriendo ver algo o eso parecía.

-Si…me siento un poco mejor…-respondió ella sin comprender porque no podía quitar su vista sobre el caballero dorado, mientras que este solo volvió a mirarla.

-Ven, ahora ya se podrá ver…- comento Camus tomándole de la mano y sacándola del sitio donde se habían refugiado del agua, al igual del trance que ella estaba teniendo hace unos momentos al mirar al caballero dorado.

Shaina no podía creer el espectáculo que veía en el cielo, ahora entendía porque razón Camus conocía el sitio, el habría descubierto que en esta zona se podía ver las famosas auroras boreales y sin duda con la luz de luna quedaba más llamativo.

-Que hermoso paisaje- solo atinó a decir ella, sin dejar de observar el cielo, sin percatarse que todavía estaba tomando la mano del Acuariano.

-Efectivamente…-Contesto Camus sereno, sumergido en lo que estaba viendo –a decir verdad siempre que tengo un momento libre, vengo acá…y disfruto de la imagen-

-Entiendo-se limitó a decir Shaina, observándo nuevamente de costado al caballero dorado.

Camus percatándose de eso la observo, encontrándose con eso ojos verdes y volviendo a notar la belleza que poseía Shaina…sin duda era muy hermosa…y para el colmo parecía como si fuera que lo estaba hipnotizando solo con esos hermosos ojos verdes, por lo que sin saber porque, Camus poso una de sus manos, sobre el delicado de rostro de Shaina, que no aparto ni un momento su mirada sobre los ojos azules del Santo dorado, y aunque Camus no quisiera admitirlo, la mirada fija de Shaina...lo estaba volviendo loco, pensó en querer alejarse de ella pero una parte de él no quería...parecía impedírselo...

Por lo que termino dándole un beso sin dudarlo…a esa belleza que tenia en frente suyo.

No sabía porque realizo tal acto imprudente…lo único que supo, es que en ese pequeño momento...en ese pequeño instante en que estuvieron juntos, algo extraño despertó esa mujer en su frió corazón, por lo que se dejó llevar por primera vez por sus emociones, sabiendo que sería muy probable que luego de esta acción, quizás ella lo golpearía fuertemente, pero sucedió todo lo contrario, la de cabellos verde envolvió su brazos sobre el cuello de Camus, profundizando más el beso, ante la sorpresa del Acuariano, que la tomo de la cintura acercándola por completo a él, besándola mas apasionadamente ante la respuesta de Shaina que no parecía querer alejarse de él.

Sin embargo tuvieron que hacerlo luego de un momento a falta aire, para después observarse ambos, aun sin dejar abrazarse…por una parte estaba él sorprendido y por otra ella completamente confusa por lo sucedido.

Llevándola a bajar su mirada, mientras al mismo tiempo posaba su mano sobre sus labios recordando el beso que recibió hace unos momentos, sintiendo su aliento un poco frió…y sin dejar de pensar que le había fascinado, no obstante estaba muy confundida y solo quería alejarse de Camus.

-Me tengo que ir- dijo apresurada Shaina, recobrando su típica actitud repentinamente, y mirando seriamente al caballero dorado que antes de que se vaya, decidió decirle algo más.

-Shaina…- la detuvo por un momento él con su voz, haciendo que ella lo mirara nuevamente y tratara descifrar su mirada, algo que no había logrado en todo el momento que estuvieron juntos -yo no soy muy bueno expresando mis sentimientos, pero…-pauso un momento el acuariano con seriedad, mientras la de cabellos verde esperaba con una mezcla de impaciencia y ansiedad lo que tuviera que decirle –pero realmente me encantaría hacerte feliz, y demostrarte por que la vida es valiosa…-Finalizo Camus con una leve sonrisa, para luego observar nuevamente el espectáculo que sucedía en el cielo mientras se cruzaba de brazos, haciendo que Shaina sonriera y negara con su cabeza varias veces, sin poder creer lo que estaba sucediendo, realmente no podía creerlo aun...pero decidida le responde.

-Me encantaría, Camus- se limito a decir sonriendo Shaina y con una extraña sensación de alegría que invadía en todo su ser, se alejo del sitio, mientras él solo siguió observando con calma el espectáculo del cielo con la misma extraña sensación.