ADVERTENCIA: lenguaje y escenas explicitas violentas, gore y muerte de personajes (si, incluyendo a los mismísimos protas)

Aclaraciones, esta historia es por amor a la escritura, de ocio y no busco lucrarme de eso, sino más bien por el mero placer de escribir y compartir esta escritura, los LU no me pertenecen sino a la Warner Bros.

Mmm si bien esta historia tenia otro nombre se lo cambio ya que no me convencía... tenia este sitio abandonado... pero ya que, ademas esta historia lo tengo publicado en A03 y seguir escribiéndola.

He aquí una canción que describe al depresivo de Rip:
Gotta get away-Offspring.


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A Rip lo tenían de los nervios, apretando con fuerza el agarre del control remoto y apretando la tensa mandíbula hasta sentir el entumecimiento doloroso encajarse en su rostro.

Estaba harto.

Era el colmo, el colmo de los colmos.

El cuento de su vida una y una y otra vez.

Quería tener una soga y con ella ahorcarse y salir de una vez de su miseria.

Pero, lastimosamente no podía.

Ahí, detrás de él se encontraba la cocina, escuchando los cuchicheos femeninos y sus risas que podían ser confundidas como las garras rasgar la superficie de la pizarra del salón de clases. Aquellas vocecitas chillonas solo causaban el atrofio de su cerebro tras un corto circuito, hasta ya juraba ver las chispas salir de su cráneo... imaginariamente.

Como las odiaba... las odiaba con el odio de su odio.

Cada fin de semana, a la hora puntual, las comadres de su mamá hacían sus reuniones como era de costumbre, aquellas señoras con su estilo de vestir con el más meticuloso y limpio apestadas de oloroso perfume y zapatillas de tacón alto tomaba su hora del té cómodamente y riendo con cualquier disparate.

A Rip lo volvían loco.

No había ni un solo minuto que no lo comparaban constantemente con su hermano mayor, el hijo perfecto que era, bendecido de sus poderes (aunque esto era nada más mantenido en secreto en la familia) y demás bla bla bla que escuchaba provenir de sus chismorreos.

Ni siquiera podía darse el lujo de subirle el volumen deseando ensordecer la casa para no escucharlas pero no podía, ya que sería de muy mala educación y Rip jamás haría algo tan bajo...

¿Cierto?

El joven correcaminos cerraba los ojos respirando profundamente dejando pasar lo más que podía su tensión, tratando de aflojar su mandíbula y siguiendo cambiar el canal como la novena vez en ese día.

Pero sus ojos se abrieron enormemente al escuchar ese... "Eso" más bien, el comentario que rebasaba la gota del vaso, haciéndolo tragar duro.

Un comentario que a pesar de no ser muy directo sonaba directo para él, un comentario que simplemente se podía traducir entre líneas como "no te preocupes, Rip algún día servirá para algo" y ahí está "Eso" en el que su mamá se unía a ellas entre sus risas aunque sin ninguna malicia.

Aquellas risas provenientes del mismísimo infierno para él.

Rip apago la tele dejando el control en el sofá, al lado de su mulso y con lentitud se levanto metiendo sus manos a los bolsillos de su chaqueta de cuero negra y camino fingiendo desinterés a la entrada principal sin siquiera atreverse a ver a las venenosas mujeres a excepción de su mamá que si se dirigió a ella, despidiéndose para salir.

-Má al rato vuelvo, voy por una soda de la esquina-

-Oh Rip, cariño ¿aprovechando que vas a salir podrías traer por favor pan de mijo? Tu padre se acabo el paquete y lo ocupo para más tarde en la cena- Harriet le mostraba una bella sonrisa a su hijo levantándose con su característica rapidez y cogiendo su bolso y sacando el dinero- y ten algo extra por si quieres un pequeño bocadillo-

Rip tomo el dinero y salió, sabiendo que lo de ir por una soda era solo una excusa para ir y perder el tiempo ahora tenía que ir a la tienda y comprar el mandado que le había encargado, de mala gana.

Al poco de unas horas ya cuando las comadres de su mamá se hubieran ido, después de la cena Rip se encerró en su cuarto tirándose en la cama y tomando una revista en donde podía apreciar los distintos modelos de aviación, dejando pasar el tiempo, era domingo por lo que no tenía ganas de hacer nada.

Cuando el reloj marco las cinco el joven correcaminos se levanto perezosamente estirando sus brazos y sus piernas adormecidas, mirando con pesadez la hora, maldiciendo para sus adentros.

Tenía mucho tiempo de sobra...

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Ya era el día Lunes y como lo acostumbrado de cada madrugada ya esta alistado con su mochila en mano y desayunando un panque de semillas con el típico jugo de vegetales preparado por su mamá, despidiéndose de sus padres el joven correcaminos salió por la puerta encaminándose a la parada del autobús escolar.

Sentado y con el gesto de aburrimiento miraba por la ventana ajeno a la carrilla y voces en júbilo de los estudiantes, tirando bolas de papel o avioncitos al aire y como siempre así era otra página en su vida.

Las clases continuaban, exámenes sorpresa iban y venían en la materia de física y calculo, después estudio de lenguas y por último la clase de deporte.

Para desgracia de Rip.

Todos se encontraban en el patio al aire libre, con sus ropas de pans deportivos y el profesor de educación física los miraba con una sonrisa algo maliciosa dibujar en su rostro humano, pasándola a cada uno de sus alumnos y con una lista en mano seleccionando a unos cuantos alumnos, en su gran mayoría, eran los atletas de su salón.

Aquellos que te causaban un reverendo dolor en el trasero.

Un siberiano, un águila, un coyote, un oso y humano pasaban al frente. Teniendo entre sus mano los balones de voleibol y mirándoles con maliciosa complicidad.

Estaban por jugar a los quemados.

Rip volteo la mirada observando a otros grupos de su mismo agrado y otros de grado superior practicar deporte, como carreras o ejercicios de estiramiento muscular, deseando para sus adentros estar ahí prefiriendo mil veces realizar sentadillas que ser fusilado con brutalidad por una pelota rápida, tragando duro y guardando su nerviosismo para después.

Iron y Bryan, dos compañeros de su salón se veían de la misma manera con el deje de nerviosismo inquietante, ya que eran junto con él los cerebritos de la clase y los favoritos de ser el blanco de las bromas de los brabucones. Rip a pesar de que podía sacar provecho de su condición como correcaminos sabia que solo podía ser cuestión de tiempo para ser interceptado por balón, un... gran... y doloroso... balón.

¡Perfecto! Otro moretón más en su lista interminable de moretones y palizas que recibía a diario.

¿Por qué no le sorprendía? pensó Rip

Su corazón se sobresalto esquivando para su sorpresa a escasos milímetros el roce fugaz del balón acariciar sus plumas oscuras de la cara, dejándolo con el corazón en la boca y los ojos abiertos de par en par, tropezando entre sus pies y empujando a una chica humana con los cabello pintado de fucsia quien yacía concentrada esquivando y que gracias a su torpeza termino siendo interceptada por la pelota.

La chica con el gesto fúrico volteo a mirar a Rip fulminándolo con sus pardos ojos antes de dirigirse a la banca.

En cuestión de minutos a más de los veinte y nueve de su grupo habían sido sacados por la pelota, entre ellos Iron y Bryan quienes fueron los primeros y los más maltratados ya que recibieron más pelotazos que en su vida. Los que habían quedado en la banca habían salido por órdenes del maestro de física a realizar cinco vueltas a la cancha en vez de que se quedaran "holgazaneando" como según decía el propio maestro, sentados en las bancas.

Ya solo faltaba cuatro para sacar y de entre ellos Rip podía ver su vida frente a sus ojos ya que era él quien tenía la atención de los bravucones, ignorando a los otros tres. La lluvia de balones no se hiso esperar pasando peligrosamente cerca del correcaminos, escuchando las risas de goce y diversiones de sus verdugos.

El corazón de Rip latía con más fuerza sintiendo una extraña corriente eléctrica brotar de su cuerpo que lo dejo desorientado y termino cayendo boca abajo al suelo, con la sensación del peligro en su sangre dio una mirada rápida admirando claramente el duro balón de voleibol que iba directo rumbo a su cara.

PLASH!

Con la fuerza del impacto dar contra la cara la pelota voló por el impulso del choque saliendo disparado a un punto sin rumbo y haciendo retrocedió al individuo sobre sus pasos llevándose las manos a la cara adolorido.

Rip miraba con sorpresa como brotaba la sangre de la nariz del humano que se retorcía del dolor, este soltó un gruñido causando que se le helara la sangre al pobre correcaminos.

-¡pagaras por lo que has hecho Runner!-

Pero Rip lo miraba con el deje de extrañeza, él no había hecho nada... ¿o si? se preguntó así mismo.

¿Pero... qué había hecho él? ni si quiera había tocado el balón, aquella pregunta retumbo en su mente, lo único que recordaba era el balón volar centímetro a su rostro además de que se encontrada a gatas en el suelo y este por si mismo se regreso de donde había venido.

El coyote reía con frenesí, obviamente encontrando la situación con gracias.

-¡pero qué buen regreso te dio!- aullaba de la alegría con completa indiferencia del humano.

-¡cierra la boca pulgoso!- dicho esto el humano tomo un balón y se lanzo en dirección de Rip con las claras intenciones de estampar la pelota en la cara de la flacucha ave pero en un impulso Rip se levanto como alma que lleva el diablo saliendo de su camino, resbalando en el pasto humedecido tratando de huir con Jerry pisándole los talones, adentrándose ambos en la pista de carreras.

-¡oigan ustedes! ¡El ejercicio aun no termina!- soltó el maestro de física al notar la recentina huida que se había lanzado ambos alumnos, ya que el maestro durante todo ese tiempo se hacia el loco distrayéndose en tomar lista y zorreando a las porristas con disimulada discreción.

Si Ralph y su hermano Rev estuvieran ahí presentes elevarían el grito del entusiasmo al ver lo digno de un jugador de posición runnerback que encarnaba Rip, esquivando, saltando y evadiendo a cada corredor de la pista.

Aunque claro si es que no estuviese corriendo por su vida contara.

El otro grupo vecino que realizaba lagartijas y estiramiento notaron la carrera que se habían lanzado el atleta estrella del salón B-3 y una joven ave desértica a lo largo de la línea de la pista, correando en una porra y silbando, creyendo de que se trataba de un reto entre ambos estudiantes.

Rip sin siquiera saberlo le llevaba la delantera con una notoria distancia que dejaba casi en ridículo a Jerry.

-¡Vamos, Vamos!-

-¡A la meta! ¡A la meta!-

-¡Tu puedes Jerry! ¡Puedes alcanzarlo!-

-¡Corre, corredor misterioso! ¡Corre!-

El maestro de ese mismo grupo al notar el alboroto que hacían sus alumnos trata de dispérsalos y que volvieran a realizar sus actividades hasta que su mirada recayó a lo que están clamando, con los ojos abiertos de la impresión y su silbato resbalar de la boca mirando a los dos alumnos dar tremendo espectáculo en especial el ave ya que no era normal que un correcaminos tan joven y de baja estatura pudiera alcanza cierta velocidad, no tardo mucho en reconocer por el color de sus listones que eran del grupo B-3.

Jerry con su rostro enrojecido entre el esfuerzo y la ira de ser imposible alcanzar al ave, tira el balón de voleibol y lo pateo con fuerza pero Rip se quito del cambio esquivando a una chica delante de su camino apartándose justo a tiempo. La pobre chica salió volando del camino estampándose con dureza al suelo rojizo de la pista, desgraciadamente la chica resultaba ser la misma que Rip había sacado del juego de los quemados. Jerry sin inmutarse le paso de largo siguiendo su objetivo principal, la chica levanto la cabeza completamente cubierta de tierra y miro el balón que inocentemente se paseaba delante de ella y con una bestialidad brutal obtenida del mismísimo demonio pateo sin piedad la pelota de voleibol que si hubiera tenido voz habría chillado con ojitos de anime japonés, mandándola volar como misil en línea recta a la espalda baja de Jerry.

Todos vieron la escena en cámara lenta.

El balón estallo al colisionar contra Jerry sonando como granada, gritando de forma horrible y terminando barriendo por el suelo.

Y así transcurrido todo el resto del día, con tanta naturalidad para el resto pero no para el pobre Rip.

En las últimas horas de la clase, Rip veía con paranoia como los últimos alumnos del salón de artes se iban yendo, guardando sus materiales y las bases de sus cuadros acomodadas en filas a un lado del locker, Rip con sus manos temblorosas trataba de meter el estuche de sus lápices carboncillo inútilmente a su mochila.

Estaba nervioso y muerto de miedo.

Por un momento la sola idea de marcaba el número de su hermano y pedirle que fuera por él a la escuela paso por su mente, que se fueran ambos caminando a la casa o que lo una identidad misteriosa lo sacara volando de la ventana ¡o otra cualquier cosa!

Cualquier opción era preferible que cruzar la puerta y encontrarse una desagradable sorpresa.

Solo para él...

¡Porque no simplemente había fingido estar enfermo y con temperatura! se grito a si mismo internamente, restregando su rostro entre sus manos.

-joven Runner- la voz de la maestra le hiso arrancar un grito-¿se encuentra usted bien? lo noto un poco tenso-

-no... no se preocupe profesora es solo que acabo de recordar algo que olvide trabajar-

-bueno en ese caso te encargo el salón- la mujer sonrió, cogió su bolso y salió, dejando a un silencioso Rip en un frió y tenso ambiente.

...

...

¿y si saltaba a la ventana? Se pregunto con curiosidad, arrancando con todo y mochila abriendo de golpe la ventana asomando a la altura del tercer piso, tragando seco y las piernas le flaquearon, alejándose el marco de la ventana.

-vaya, pero si es nuestro lindo pajarito, creía que no ibas a salir nunca, estaba aquí la profesora... pero ya estamos aquí, solos tu y yo-

De pronto la idea de la ventana se le hiso muy tentativa para Rip.

-¡atrápenlo!-

Los cinco corrieron en dirección de Rip sin contar que este se le hubiera pasado a la cabeza saltar al otro lado de la ventana.

Entre el desconcierto a empujones se asomaron esperando encontrar el cuerpo del ave ya muerta desplomada al suelo pero en cambio no había encontrado a nadie.

-¿en donde está?-

El perro siberiano olfateo por el aire hasta girar por su derecha, encontrando como Rip había alcanzado el otro extremo de la ventana del salón continuo y adentrándose al interior.

-¡por el otro lado!- el siberiano y el coyote fueron los primeros en adelantarse cruzando por el portal del salón y captando las plumas de la cola del ave desaparecer de la vista a dar la esquina del pasillo.

Las piernas de Rip dolían, a pesar de estar acostumbrado de salir huyendo de los abusadores que querían molerlo a golpes como había sido todo a lo largo de su secundaria hasta la prepa, era la primera vez que iniciaba una carrera que le causara tanto dolor en la parte baja de sus rodillas y un extraño dolor provenir de su abdomen, pero él estaba tan metido entre su meta de lograr salir de aquella zona de peligro que hacia lo que podía de ignorar el dolor, esquivando unas cuantas personas que aun rondaban en el pasillo escolar había logrado atravesar el campus.

Sus suposiciones habían acertado, Jerry andaba enojado más de lo normal y tenía miedo de ello, dejando de lado de subir al autobús sabiendo del tiempo limitado de su persecución con su verdugos a duras penas paso de largo el trasporte, perdiéndose en los suburbios hasta llegar a la estación subterránea del tren.

De pie con la frente apoyada a la cabina telefónica, Rip jadeaba con pesadez y con los latidos de su corazón zumbándole los oídos y la lánguida lengua por afuera de su pico, miro cautelosamente su alrededor tratando de divisar a Jerry y su pandilla de rufianes.

Una gran sensación de alivio le inundo, dejándose caer a las bancas sobándose las piernas adoloridas, dándose cuento de las raspadas en sus rodillas y ratos de sangre seca en las aberturas de la tela desgarrado de su pantalón, hechas probablemente tras una de sus caídas durante la persecución.

-maldición...- su mamá lo iba a matar.

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Ya era el día siguiente y Rip se había negado a levantarse de la cama fingiendo dolor estomacal pero de alguna manera, Harriet se había dado cuenta del engaño y lo obliga a alistar sus cosas y preparándole un desayuno ligero de frutas, el pobre Rip no tenía tantas ganas de asistir a la escuela.

¿Qué gana con ir? ¿Más palizas? ¿El mismo pan de cada día? ¿Más hola-don-puñetazo-de-Jerry en su cara?

Quería morirse.

Ese día no quiso tomar el autobús, prefiriendo ir a pie con su característica lentitud y su genio de mal humor, se encaminaba a la estación subterránea que a pesar de las horas tempranas no se encontraban tan abatida de gente, tuvo que pasar una media hora hasta que anunciaran la pronta llegado del tren.

Cerraba con fuerza los ojos soltando un largo suspiro.

Ya no podía más.

No importaba cuanto se esforzara convenciéndose él mismo, simplemente ya no lo aguantaba. Él no era fuerte ¿Cuándo lo había sido? Eso ya lo había comprobado con el suceso de aquel bicho biotecnológico poseer su cuerpo.

Estaba cansado de ser una burla, de las intimidaciones que tenía que vivir cada día en el colegio, de ser un imán que tuviera un letrero escrito diciendo "carne fresca" para los brabucones en su frente, él de ser un debilucho, él de que tu padre nunca lo tomara enserio.

Estaba cansado de estar celoso de su hermano, de su maldita "perfección"... la grán adoración de sus padres colocado en un alto pedestal.

Con tantos pensamientos surcar cada cavidad de su cerebro, las miles de preguntas e ideas no lo dejaban en paz hasta que se preguntó...

¿Qué propósito tenia él en este mundo?

Con la mirada sin alguna detonación de la emoción podía escuchar desde la distancia, al interior del túnel el tren acercándose a su destino.

Por lo que avanzo con mochila en mano deteniéndose en la línea de seguridad al ras de sus pies, con la mirada al frente y viendo a la nada con un desosiego pintado en su rostro.

Rip estaba cansado, estaba solo y aquella pregunta volvía con mayor fuerza en su cabeza.

¿Qué propósito tenia él de vivir?

Adiós escuela.

Adiós familia.

Adiós miseria.

Hola a la vida...

Y un pie sobre el límite de la línea... y cerró los ojos.

Dio el paso al frente.

Y el tren se acerco...

al ultimo segundo el cuerpo de Rip sufrió la brutal sacudida de estamparse contra algo y finalmente el tren paso por las vías, lo siguiente que supo Rip Runner fue que se encontraba tumbado boca arriba abriendo los ojos desorientado y mirando el techo de la estación.

-¡¿estás loco?!-

Un gavilán de plumajes negras yacía tumbado a su lado, gritándole.

Las puertas del metro se abrieron dejando salir a los pasajeros, ignorando a los dos jóvenes antros tirados en el suelo pasándoles de largo, metidos en sus propios asuntos o apurados por la hora de sus trabajos.

El gavilán al no obtener respuesta de parte de Rip, chasqueo sus dedos al frente del ave desértica.

-dime que no te atrofie el cerebro, avecita-

A pesar de su notorio enojo se podía apreciar la preocupación en su voz.

Rip se limitaba a observarlo, luego al metro y nuevamente a él.

-que fue lo que paso- pregunta, estando algo desorientado por el choque de realidad.

El gavilán levanto las manos y haciendo un "OW" con exasperación.

-el señorito no recuerda que estaba a punto de ser un mosquito más en los parabrisas del tren- acuso.

Rip frunció el entrecejo, pasándose la mano a la cara.

-¿Qué diablos se te cruzó por la cabeza?-

Rip no le respondió, en cambio permaneció sentado con las manos a la cabeza tratando de analizar todo con lentitud y murmuro.

-no puedo creer que me atreví a hacerlo-

-¿Disculpa?- el gavilán lo miro con desagrado pero a la vez con confusión por la voz tan baja del otro-si eres de esos locos homicidas... hay mejores manera de quitarse la vida que ésta!- grito exasperado y señalando a las vías, el metro ya había zarpado-viejo, necesita ayuda, de no ser que se me hubiese hecho tarde y estar aquí... no puedo imaginar lo que hubieras hecho- al decir esto último el gavilán se sienta ya que se había sostenido sobre sus rodillas todo el tiempo rabiando con el ave en el suelo, cambiando su expresión a una abatida- ... oye... porque querías hacerlo...- pregunto con suavidad, sabiendo de lo delicado del tema.

Rip bajo sus manos y se quedo mirando a las vías, estaba comenzando llegar gente aunque muy poca.

-fue... inconsciente, estaba tan... tan abrumado que, yo- suspiro-no sabría decirlo-

El gavilán no sabía que decirle a continuación, levantando un silencio incomodo entre ambos chicos.

Hasta que Rip rompió el silencio, sobresaltando al otro.

-oye... no te he dado las gracias-

-descuida, ya paso...- lo miro de reojos y pregunto señalando su uniforme- eres de Shiba-High, ¿cierto?- consiguió llamar la atención de Rip, dándose cuenta ambos que pertenecían a la misma institución, al poco tiempo un nuevo anuncio del metro avisó por el megáfono y los dos chicos sin más y en silencio se levantaron, situándose detrás de la línea de seguridad.

El gavilán con algo de inseguridad mantenía un ojo en Rip en caso de que el muchacho fuera capaz de tener las mismas intenciones de antes hasta que llevo la parada del trasporte, separándose y tomando asientos por separados.

En el resto del camino Rip tenía la expresión seria y calmada, como si no hubiese pasado sus intentos de suicido momento atrás.

El correcaminos había perdido la entrada de la primera clase por lo que tuvo que esperar a la segunda y seguir con las siguientes horas de trabajo y exámenes.

Era la hora del receso y la pandilla de Jerry lo buscaba como los depredadores que eran. Rip se tuvo que limitar por miedo de que su salud se viera perjudicada se encamino al otro lado de la escuela y se encerró en los retretes del sanitario de hombres, comiendo en silencio su sándwich de crema de maní y trigo hasta que pasara el resto de la hora para que pudiera seguir con el resto del día de clases.

Estaba temeroso, inclusivo Iron y Bryan le evitaban con solo de verlo andar por los pasillos, por la declaración de muerte que le habían sentenciado la pandilla si se atrevían a estar cerca del correcaminos.

Ni siquiera la mirada le podían dar, agachando la cabeza y pasando al lado de Rip de largo.

En un repentino impulso de ira Rip estampo su puño contra la puerta metálica del cubículo sanitario, reprimiendo las lágrimas que amenazaban con salirse de sus ojos, amargándolas en un silencio reprimido.

Ya no aguantaba nada de esto.

Estaba harto.

El toque de la campana anuncio el regreso a las aulas y Rip había esperado a que las últimas personas salieran del baño para animarse bajas las piernas de la tapa del retrete y salir de su encierro con lentitud. Miro a ambos lado con precaución en el pasillo principal asegurándose la luz verde de que Jerry no estuviera por los alrededores y así poder entrar a su clase de artes.

Maldijo el momento en el que se atrevió al salir del baño... teniendo a Jerry y sus matones justo a la vuelta del pasillo de la clase que iba a tomar y así se prendió la persecución por Rip Runner otra vez.